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El sexismo no se termina en las altas esferas de la industria editorial

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The Guardian destapa algunos casos de desigualdad en las editoriales de Reino Unido

Alberto Del Castillo

02 Julio 2017 15:55

Por desgracia, en cosa de pocos meses nos lo hemos encontrado en muchas ocasiones: a través de la humillación, la desigualdad y el acoso sexual; de la dotación de premios inferiores —en términos económicos— a los de un hombre; del ninguneo a determinadas poetas de determinada generación; o incluso de la manía de colocar a mujeres frágiles en las portadas de los libros de poesía.

A través de estos dispositivos, y otros tantos, se contribuye a perpetuar la invisibilización de las mujeres en el plano literario.

Recientemente The Guardian ha añadido otra tesela más a este repulsivo mosaico con un interesante reportaje. Encuestas mediante, el medio inglés ha escudriñado el cómo de las últimas plantas de las grandes editoriales. Y el resultado ha sido el esperado: los despachos de los altos cargos en las editoriales inglesas huelen a señor.

80 mujeres y sólo 12 hombres se han prestado a ser preguntados. Siempre desde el anonimato. Siempre desde el miedo. Al final del artículo se avisa: “Los nombres de los encuestados han sido cambiados”.

Las preguntas apuntaban a factores como el sexismo institucional, las prácticas de trabajo inflexible —y todo lo que atañe a la maternidad— o las estructuras opacas en las que se paga más a hombres que a mujeres que desempeñan el mismo papel.

Y las respuestas se han dirigido a una dirección: "si tienes polla es más fácil conseguir un puesto de responsabilidad", lograr un aumento de sueldo o, sencillamente, entrar cobrando más que una mujer en un mismo puesto. Jenny dice: “El nuevo empleado de mi empresa, que está en mi mismo nivel, recibió 8.000 libras más que yo como salario inicial”.

“El plural de anécdota no es evidencia científica”. Se señala muchas veces como argumento negacionista de estas situaciones. Bien, en lo que a España se refiere bastaría con remitirse a que en 2016 sólo uno de cada diez altos directivos eran mujeres.

La suma de las respuestas dejó este gráfico como resultado más inmediato:

/The Guardian. ¿Alguna vez te han tratado diferente por tu género?

Se trata de un gráfico revelador, a pesar de estar vinculado a percepciones y no reflejar en términos cuantificables cuál es la situación: se echa en falta estadísticas vinculadas al ratio de mujeres que ocupan estos puestos.

El corolario lo pone encima de la mesa David O’Brien, miembro del rectorado de la Universidad de Edimburgo y experto en industrias culturales.

O’Brien concluye: “Dejar las cosas para mejorar con el tiempo no funcionará, y las empresas, junto con los organismos de la industria, deben hacer más por considerar las razones por las que las mujeres no están llegando a la cima

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