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Bret Easton Ellis se ha convertido en un pesado, y esta entrevista lo demuestra

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¿Por qué no te callas, Bret?

víctor parkas

08 Febrero 2017 17:15

A partir de la publicación de Menos que Cero, su primera novela y el libro que lo convirtió en el primer escritor-estrella-de-rock, Bret Easton Ellis se volvió un adicto a la polémica: en la vida real, cuando iba con sus amigos a restaurantes de lujo, organizaba con ellos guerras de marisco, utilizando las langostas como objetos arrojadizos; en sus universos de ficción, creaba relatos tan misóginos, con American Pyscho a la cabeza, que la National Organization of Women presionó a la editorial neoyorquina Simon&Schuster para que no publicase su tercera novela.

Simon&Schuster cedió y jamás publicó American Pyscho.

“Era víctima de cultura aburguesadora de lo políticamente correcto”, decía el autor, al recordar el episodio en Lunar Park, un libro donde el personaje principal era él mismo.

Bret, doce años después, se ha terminado por convertir en ese Easton Ellis deformado y paródico que encontrábamos en las páginas de Lunar Park.

“El Bret Easton Ellis de Lunar Park”, declara el autor en una reciente entrevista para Dazed, “habría estado demasiado aterrorizado, demasiado borracho, para ni siquiera acercarse a un colegio electoral y votar en blanco en las últimas elecciones americanas”.

Leyendo el resto de entrevista, cuesta creer que esta actitud —cínica, apática— no sea la misma que adoptase el propio autor el 8 de noviembre de 2016.

Aunque sólo podamos elucubrar sobre lo que hizo Ellis en día de las elecciones americanas, el novelista sí deja claro lo que habría hecho Patrick Bateman, el yuppie psicópata que protagoniza American Pyscho. “Habría votado a Trump. ¿A quién iba a votar si no? ¿Al Green Party? Dicho esto, creo que el Trump actual no es esa figura aspiracional que adoraban los yuppies de Wall Street”, puntualiza el escritor. “Trump ahora se dirige a un tipo de clase social, a gente de clase trabajadora, a la que Patrick desprecia profundamente”.

“Trump ha destruido el Partido Republicano; se ha cargado el establishment de Washington; ha hecho que los medios convencionales parezcan irrelevantes. No entiendo por qué la izquierda no le agradece todas esas cosas”, añade, sobre la actual situación de la política estadounidense, que considera está siendo tratada de forma distópica por los medios. “Es mucho peor que en 1984 de Orwell”.

Es paradójico que Ellis consiga ver a Trump como un vaso medio lleno, algo que en el mundo de la cultura americana sólo ha hecho —arrepintiéndose más tarde— Kanye West. Junto a ‘Ye, Bret Easton Ellis vivió el momento más álgido de su carrera en diez años —algo que no habla muy bien de sus últimos trabajos— al grabar juntos un podcast en 2013.

A excepción del capítulo inaugural con West como invitado, el podcast de Ellis no ha conseguido recibir la atención mediática a la que el autor estaba acostumbrado hace dos décadas. Quizás por ello, y a modo de reacción airada, el que fuese enfant terrible de la literatura norteamericana se despacha con internet de esta manera: “Para mí, la noción de interconectividad es solo eso: una noción. Creo que todos estamos solos, mirando fijamente una pantalla, esperando algo que nunca va a ocurrir”, reflexiona Ellis, de una forma en la que ya poco importa valorar la certeza de sus análisis, sino lamentar lo vetustos que éstos se han vuelto.

“Facebook es la primera empresa a la que te unes; una corporación que tiene sus propias leyes y sus propios dictados. Te tienes que comportar según la moralidad de la empresa y, si no lo haces, te dan una patada en el culo. Creo que mucha gente ha adoptado los modales de Facebook, una corporación que les ha proporcionado una imagen del mundo que no se corresponde con la realidad”.

Que Bret Easton Ellis tenga una percepción de Facebook que podría entroncarse con la de Javier Marías o Arturo Pérez Reverte no es polémico; por suerte, el autor de Imperial Bedrooms aprieta el acelerador cuando le preguntan por el periodista de extrema derecha Milo Yiannopoulos, al que califica simplemente como “provocador”.

 “Prefiero tener a Milo Yiannopoulos en Twitter que a una actriz de mediana edad que no sabe cómo lidiar con los trolls”, añade, haciendo referencia al episodio de acoso al que Yiannopoulos sometió a Leslie Jones vía Twitter —la red social termino cerrándole la cuenta al griego.

“La incapacidad de la gente para gestionar mierdas como el trolleo es por lo que Trump ha ganado”, considera Ellis. “Trump ha diezmado el autoritarismo de lo políticamente correcto que surgió durante la era Obama, porque nadie es capaz de vivir bajo un yugo de ese tipo”.

Este yugo de corrección política, del que Ellis decía haber sido víctima en Lunar Park, parece haberse convertido en lo único que intenta interpelar el autor cada vez que concede una entrevista. Lo único que ha cambiado, a su pesar, es su condición de ‘víctima’: en 2017, no parece quedar nadie dispuesto a perder su tiempo disparándole.

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