PlayGround utiliza cookies para que tengas la mejor experiencia de navegación. Si sigues navegando entendemos que aceptas nuestra política de cookies.

C
left
left

Lit

Vas a querer leer todos los libros que recomienda este hombre

H

 

Ron Charles trabaja para The Washington Post y lleva años ejerciendo de booktuber

Alberto Del Castillo

28 Julio 2017 09:17

Cuando mi perro tiene que tomarse una pastilla, envolvemos la cápsula en una sabanita de queso o en una loncha de pavo. Shack se la traga, le damos unas palmaditas en el lomo y le decimos que es un buen chico. Le engañamos. Pero lo hacemos por su bien.

El editor de la sección de literatura de The Washington Post hace con nosotros algo parecido.



Como dejándose llevar por una interpretación libre de la máxima de Marshall McLuhan –“el medio es el mensaje”-, Ron Charles nos envuelve con una loncha de embutido las reseñas de los libros que lee: prepara un video loquísimo que tarda más en editar que en preproducir; introduce elementos humorísticos, los mezcla con conceptos eruditos y, sí, te vende el libro.

Te engaña. Pero lo hace por tu bien.

La idea empezó casi como una broma hace ya siete años. Y ante semejante astracanada en principio tan fuera de lugar, el periódico de Harvard, el Nieman Storyboard, se apresuró a regalarle los oídos: estamos ante el tipo que puede salvar el mercado editorial.

A pesar de ser una afirmación un tanto exagerada, el medio no ha errado en el vaticinio. El mercado editorial no ha muerto. Y aunque la correlación quizá no sea causal, podría apuntar a Ron Charles como el mesías de la industria editorial.

Un mesías que ha venido en forma de booktuber.

Porque ese es el estilo de reseñar de Ron Charles, el de un booktuber. El periodista interactúa con la cámara, los planos no duran más de cinco segundos, sobreactúa, introduce grandes dosis de histrionismo… ¡Incluso tiene un saludo propio como AuronPlay!

Y mientras hace todas estas cosas, por supuesto, analiza el contenido de un libro.

En declaraciones a Il Corriere della sera reveló las razones por las que lo hace: “la mía es una simple parodia de la cultura de las letras contemporánea. La sátira agridulce de la industria que en los últimos años ha visto la clausura de innumerables editoriales y despidos de críticos literarios”.

La suya es una interpretación genial del peligroso lema renovarse o morir. Porque a pesar de su edad y su pasado académico -trabajaba como profesor de inglés en la universidad antes de estar en el periódico de Jeff Bezos-, Ron Charles se sabe la vanguardia de un mundo en plena transformación.

Combina su trabajo más tradicional -columnas, reseñas y entrevistas en el portal de The Washington Post- con su profesión de booktuber. Habita ente dos mundos y, consciente de ello, a los que no tenemos la suscripción premium del periódico nos hace un favor: The totally hip video book review es la web en la que se alojan sus videos y algún trabajo más. Y es posible disfrutar de él de forma gratuita.

El trabajo de Charles, por cierto, no es exclusivamente objeto de elogio por su extravagante y efectiva labor divulgativa. Se ha llevado algún que otro premio por su trabajo más tradicional como crítico literario. Nos vemos obligados a destacar el Nona Balakian Citation for Excellence in Reviewing, cuyo exótico nombre parece estar a la altura del personaje. Se lo llevó en 2008 por delante de reseñistas como Laila Lalami, Todd Shy o Michael Antman.

El éxito que cosechan sus vídeos evidencia que ha perdido validez la frase que durante mucho tiempo sirvió para resumir toda pedagogía lectora: “la letra con sangre entra”.

Ahora la letra con imagen entra. Como un todo indisoluble.

Porque en esta época definida como iconofílica, más le vale al texto ser su fiel escudero si quiere sobrevivir. Y, mientras dependa de Charles, la letra vivirá, se reproducirá y se leerá.

share