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¿Alguien quiere a Javier Marías?

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25 años después de 'Corazón tan blanco', el novelista español es más leído fuera que dentro de nuestras fronteras, ¿qué ha ocurrido por el camino?

Xaime Martínez

23 Febrero 2017 15:05

Redonda es una pequeña isla situada en el Caribe, cerca de las islas de Antigua y Barbuda. Su extensión no llega a los dos kilómetros de largo, está despoblada, su único habitante es un pájaro llamado Booby y, sin embargo, tiene una extensa nobleza.

A la cabeza de esta se encuentra el rey Xavier I, a quien posiblemente conozcas mejor como el novelista español Javier Marías. Marías heredó el título del anterior monarca, el también escritor John Wynne-Tyson, que a su vez lo había adquirido de otro escritor.

Javier Marías, como cuenta parcialmente en su novela Negra espalda del tiempo, ha dedicado los últimos años a formar un cuerpo de nobles en el que se incluyen algunas de las figuras más conocidas de las letras mundiales. John Ashbery, Pierre Bourdieu, Alice Munro o Francis Ford Coppola son algunos de los Duques con que cuenta la isla.

Y esto no es baladí: aunque en muchos casos el lector español pueda pensar que Javier Marías —con sus novelas de título shakespereano, sus larguísimas frases y sus cuestionables columnas— está reinando sobre una isla absurda en la que nadie quiere vivir, el hecho es que entre sus súbditos se encuentran algunos de los mejores escritores, cineastas y artistas de todo el mundo.

Hace unos años, las novelas de Marías empezaron a ser publicadas en Inglaterra en la prestigiosa colección Penguin Modern Classics (donde en su momento fue el sexto escritor incluido en lengua castellana, tras Jorge Luis Borges, Federico García Lorca, Gabriel García Márquez, Pablo Neruda y Octavio Paz). Igualmente, en Estados Unidos varias de sus novelas han sido editadas por Vintage Books, sello de Random House.

Esto se ha leído como una apuesta del gran grupo editorial por el novelista español, a quien en el mundo anglosajón esperan que de un momento a otro le caiga el Nobel. Y es que, anteriormente considerada como un literatura de nicho en el mercado inglés y estadounidense, parece que en los últimos tiempos la obra de Marías ha comenzado a tener un éxito considerable entre el público internacional.


Reseñas en los grandes suplementos literarios, cascadas de elogios por parte del público "alternativo" y un prestigio creciente entre crítica y lectores parecen contradecir la imagen que en España tenemos del escritor más respetado fuera de nuestras fronteras: una especie de Pérez-Reverte aristocrático.

Aprovechando el 25 aniversario de la publicación de Corazón tan blanco, desde PlayGround hemos querido ver qué hay de verdad en todo esto, y para ello hemos contactado con varios escritores, críticos y lectores que atestiguan el enorme crecimiento de su literatura entre el público de EEUU, Canadá y Reino Unido.

Max Porter, autor de El duelo es esa cosa con alas, poemario-novela revelación de Reino Unido en 2016, se declara "fan" de Marías y afirma haber "leído y adorado la gran trilogía", que considera uno de los mayores logros literarios de nuestra época.

Cuando le preguntamos si tiene mucho éxito entre los jóvenes, Porter se ríe y dice que no está muy seguro de eso, pero que una generación de lectores de literatura ("¿de entre 35 y 60 años?") lo adora. "Es un escritor de culto", afirma.

Uno de los novelistas jóvenes más conocidos de Estados Unidos, Blake Butler, está de acuerdo con la opinión de Porter. Según él, Marías "es un maestro viviente" y muchas personas que conoce han sido "golpeadas" de manera similar por la prosa del escritor madrileño.

De hecho, según nos cuenta Butler, la lectura de Negra espalda del tiempo le impactó tanto que desde entonces ha comprado "varios libros más de Javier Marías" y ha hecho un pequeño alijo con ellos que "guarda para el futuro", como suele hacer con autores que sabe "que van a cambiar" su manera de pensar. Por ello, Blake Butler solo se ha permitido leer Mañana en la batalla piensa en mí, porque quiere guardar los otros "para cuando los necesite más, en el momento correcto".

El éxito de Marías podría tener que ver con un hecho innegable (que sus novelas son muy buenas) pero también con su anglofilia y su vasto conocimiento de la literatura en lengua inglesa, que le permite trabajar con modelos cercanos a los del público no español.

Así mismo, las "hermosas" traducciones al inglés de Margaret Jull Costa podrían haber contribuido a crear este fenómeno, según Max Porter.

Por otro lado, Lincoln Michel —editor jefe de Electric Lit, revista alternativa de literatura muy leída por el público joven estadounidense— confirma que, a pesar de que los norteamericanos no leen tanta literatura en traducción como deberían, el hecho es que Javier Marías "tiene una gran reputación entre los lectores americanos tanto jóvenes como viejos" y que "pese a que aún no es tan masivo como autores como Elena Ferrante o Roberto Bolaño", muchos de los escritores y editores del país lo consideran uno de los mayores escritores vivos.

"Muchos de mis amigos querían que Marías ganara el Nobel el año pasado", nos dice Michel.

Valerie Miles, periodista estadounidense y cofundadora de la revista Granta en español, apunta que "los jóvenes lectores anglosajones" leen a Marías "como a un gran escritor no solo español sino europeo, como un clásico contemporáneo", en parte gracias a que durante muchos años "lo publicó la mejor editorial para escritores traducidos, que es New Directions".

New Directions ha sido, por cierto, el sello responsable de publicar en Estados Unidos la obra de Roberto Bolaño, quien probablemente ahora mismo constituya la punta de la lanza de la literatura hispanoamericana en USA.

Fue precisamente Bolaño quien dijo que Javier Marías es "de lejos" el mejor prosista contemporáneo, algo con lo Valerie Miles está de acuerdo: "su dominio de los materiales es casi total y la fuerza de su estilo puede llegar a ser arrolladora".

Finalmente, hemos hablado con Javier Molea, responsable de la sección de literatura hispánica de la mítica librería McNally Jackson de Nueva York (que es, posiblemente, la que más cuida la literatura en castellano de toda la ciudad y por la que han pasado muchos de los grandes escritores latinoamericanos).

Según afirma Molea, "en el mundo literario de New York he visto que se lo aprecia y respeta, es el español más leído (un poquito por encima de Vila-Matas, y bastante más que Muñoz Molina... no lo comparo con Pérez Reverte o Ruiz Zafón) pero por debajo de los latinomericanos: los clásicos y los nuevos como Zambra, Aira, Luiselli, Enrigue, Villalobos, etc".

Aunque no es el escritor español más vendido —Molea nos dice que Agustín Fernández Mallo vende más con 10 veces menos promoción— lo que está claro es que actualmente el prestigio de Marías es mucho mayor fuera de nuestras fronteras.

¿Es un problema de Marías, de los lectores de la Península, de los lectores estadounidenses, de la manera que tiene el autor de Todas las almas entender el columnismo?

¿Es un problema?

Quién sabe.

En cualquier caso, Javier Marías debería tener cuidado con la isla de Redonda: solo tiene 1,6 km² de extensión y pronto ya no cabrá nadie más en ella.


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