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En peligro uno de los bosques más bellos del mundo por culpa de la industria editorial

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Greenpeace denuncia la colaboración de grandes grupos editoriales con una empresa que lleva a cabo prácticas abusivas en uno de los bosques más importantes del planeta

A.D.N.

21 Junio 2017 11:30

A patadas, machete en mano o con motosierra. La técnica es lo de menos. Camiones de Resolute Forest Products entran en el Gran Bosque Boreal con la parte trasera vacía y salen de él con todo un arsenal de leños. Las prácticas forestales destructivas de ciertas empresas están diezmando la población de un bosque cuyo 50% de mamíferos que lo habitan se encuentran en peligro de extinción.

Es por esto que diferentes grupos ecologistas, liderados por Greenpeace, han clamado y acusado a Resolute Forest Products —la mayor productora mundial de papel de prensa— de destruir zonas fundamentales del enclave.

La gran empresa, viéndole las orejas al lobo y basándose en la Ley de Organizaciones Corruptas por Influencia y Corrupción, se ha querellado contra Greenpeace y el resto de organizaciones ecologistas pidiendo hasta 300 millones de dólares canadienses. La acusación apunta a soborno, extorsión, conspiración, intromisión en los negocios de la compañía y robo de información comercial.

La réplica tampoco se ha hecho esperar y Greenpeace ha tomado la decisión de apuntar a los consumidores del producto: las grandes editoriales de EEUU. Hablamos de Penguin Random House, HarperCollins, Simon & Schuster y Hachette.

Las organizaciones ecologistas también han emitido una petición de apoyo firmada por más de cien escritores, entre los que se encuentran Naomi Klein, Margaret Atwood o JM Coetzee. Como parte de la estrategia, Greenpeace alquiló un stand en la BookExpo de Nueva York para hacer saber a las editoriales cuáles eran sus intenciones, así como para demostrar que "no son sus enemigos", ha dicho Rodrigo Estrada, portavoz de Greenpeace.

Y, como lo contrario sería totalmente impopular, las editoriales se han posicionado verbalmente a favor del ideario ecológico, pero Greenpeace se ha quejado de que son palabras vacías, ya que van a seguir trabajando con Resolute Forest Products.

La querella de Resolute tenía la intención de silenciar a Greenpeace, sin embargo, el efecto logrado ha sido el contrario y distintos medios de todo el mundo se han hecho eco de la noticia, dejando así la pelota en el tejado de las editoriales.



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