Books

Bárbara Butragueño: "La mujer escribe desde su cuerpo porque ha tomado conciencia de él"

Hablamos con la escritora e ilustradora Bárbara Butragueño, que acaba de publicar el libro de poemas 'Casa útero' (Calambur)

Desde esa etiqueta rara que es la de la “poesía joven”, el nombre de Bárbara Butragueño siempre ha brillado con luz propia. Su blog, su escritura callejera, sus ilustraciones,  su participación en diferentes antologías generacionales y su posicionamiento poético/político han marcado tendencia desde hace años convirtiéndola en una de las escritoras más influyentes del panorama español.

Ahora, y después de una larga espera, Butragueño ha publicado en Calambur el libro Casa útero, que en alguna entrevista ella misma ha definido como una suerte de ensayo “sobre el asedio que suponen la familia, el amor, la búsqueda de uno mismo y la soledad que se siente en el camino”.

Con motivo de esta publicación, hemos contactado con Bárbara Butragueño para que respondiera a nuestro cuestionario Qué quedará de… y esto es lo que nos ha contado:

¿Debe el escritor estar comprometido políticamente? ¿Puede no estarlo?

Más que el hecho de que el escritor ‘deba’ estar comprometido políticamente creo que lo importante es que resultainevitable que lo esté. Un escritor es un testigo que se erige en portavoz. Y aunque sea un portavoz, no ya de la vida de todos y cada uno de nosotros, sino de propias sus miserias o de propios sueños o alegrías o mentiras; al fin y al cabo, todos esos aspectos están inevitablemente impregnados del mundo que le rodea.

Entiendo la política en un sentido amplio, como el conjunto de relaciones y acontecimientos que dan vida a una comunidad humana y la marcan. Así que la clave, para mí, se encuentra no tanto en la idea de ‘política’ sino en la idea de ‘compromiso’. Un compromiso inevitable que a veces se convierte en castigo por esa misma inevitabilidad. El castigo de tener una determinada sensibilidad. El castigo de necesitar contar, para bien o para mal, lo que se ha visto y lo que se ha vivido, lo que eleva y lo que duele. 

¿La poesía, como género, es feminista?

Creo que para las mujeres la poesía siempre es, en mayor o menor medida, feminista mientras que para algunos hombres puede llegar a serlo o no. La mujer no puede desvincularse de lo que ha vivido, y lo que ha vivido comporta dosis de machismo que van desde lo sutil hasta lo obsceno pero que siempre existen. Hablar de su realidad es hablar, también, de esa opresión y de esa lucha, de los estragos que comporta y de las inseguridades que genera.

Los hombres pueden entender ese padecimiento y pueden decidir luchar contra el mediante la poesía, pero también pueden elegir no hacerlo. Esa denuncia, sin embargo, me parece inherente a la mujer poeta. Inevitable e ineludible.

El útero es del tamaño de un puño, de Ángelica Freitas; Post Coño, de Gabby Bessy, Ovulada, de Amanda Durán, tu libro Casa útero… ¿hay una generación de poetas unidas por la fijación del cuerpo?

Creo que esta pregunta enlaza con la anterior: es esa – en ocasiones – estigmatización que conlleva lo femenino la que lleva a la mujer a asumir su feminidad y a defenderla. Defenderla pero también denunciarla. Denunciar  el artificio en el gesto del otro, el atropello y la otredad a la que se nos condena.

Si la poesía es entendida como una sensibilidad panorámica o completa, la poesía es entonces epidérmica y corporal; algo que en la mujer se traduce en una corporeidad femenina, quizá más consciente que la del hombre o quizá previa.

Cuando he leído a autores escribir acerca de su cuerpo he advertido que lo hacían para hablar de la enfermedad o la vejez. La mujer escribe desde su cuerpo porque ha tomado conciencia de él, ya sea a través del dolor o la victoria, pero sin necesidad de que exista vejez ni enfermedad. Quizá ha tenido que tomar conciencia de su cuerpo antes porque la sociedad la ha obligado a hacerlo. Y eso es lo que cuenta y canta. De ahí esa aparente fijación que no es más que una forma de concienciación o de exorcismo.

¿Es posible escribir sobre sexo sin caer en tópicos?

Me parece extremadamente complicado pero tengo fe.

¿Qué autoras (o autores) han construido mejor la feminidad en el ámbito poético?

Emily Dickinson, Alfonsina Storni, Sylvia Plath y Alejandra Pizarnik. También mencionaría a Gloria Fuertes y su, por desgracia olvidada, poesía para adultos. De entre mis coetáneas destacaría a Miriam Reyes cuyos poemas me ayudaron a tomar conciencia de mi feminidad y a defenderla.

¿Qué opinión tienes acerca de los “poetas de Twitter”, que han suscitado un debate tan sangriento en las últimas semanas?

Me parece un debate interesante aunque lleva ya unos años incendiando el mundo poético (o sus pasos subterráneos, al menos). Mi visión de la poesía es otra, para qué engañarnos, pero agradezco la agitación y el movimiento si eso empuja a la gente a leer y a crear.

Y como poeta que se dio a conocer a través de Internet (especialmente a través de tus blogs) ¿con qué corriente te gustaría que te identificaran?

Creo que, inevitablemente, me encuadro en un plano más tradicional. Quizá porque la poesía que me gusta es así. El lenguaje, el ritmo, la metáfora y la introspección son importantes para mí. Por ejemplo, no suelo escribir sobre el amor. No es un tema que me guste. En mi poesía tampoco uso la palabra polla ni la palabra coño, ni digo que quiero perderme en la constelación de lunares de tu espalda o besayunarte. Lo que escribo no es mejor, lo que escribo es lo que escribo y a veces me gusta y muchas veces lo odio.

¿Cuál ha sido la peor crítica que han hecho a tu trabajo? ¿Cuál ha sido la peor que te has hecho a ti misma?

Supongo que la peor crítica que me han hecho es que hablo demasiado de mí misma y que mi poesía es triste. Al ser una crítica que se ha repetido, de algún modo, en el tiempo, es algo con lo que me he acabado amigando porque he comprendido que es mi forma de entender la poesía: escribo sobre lo que vivo y lo que siento para quitármelo de encima (yoísmo) y suelo escribir cuando estoy triste por esa misma razón, para purgarme. Supongo que el dolor y la estupefacción me remueven más que la alegría. La alegría me limito a vivirla, la miseria prefiero observarla y diseccionarla para hacerla más diferible.

Recomiéndanos 3 autores clásicos y 3 contemporáneos.

Es muy posible que mi noción de clásico esté algo distorsionada y me cuesta bastante elegir sólo a tres pero diría: José Ángel Valente, Francisco Umbral, Blanca Varela / Eduardo García, Ada Salas, David Meza.

Para terminar, ¿con qué escritor no te sentarías ni a tomar el café?

Con Paulo Coelho. No me cae mal pero no tendría nada que decirle.

Tags: ,

¿Te ha gustado este contenido?...

Hoy en PlayGround Vídeo:

Ver todos los vídeos

Hoy en PlayGround Video



 

cerrar
cerrar