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Un artista anónimo está transformando portadas de libros infantiles en algo mucho más oscuro

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Si las portadas de libros infantiles te parecían espantosas, espera a ver estos montajes

E.E.C.

24 Julio 2017 16:35

Cuando Dante describió la arquitectura del infierno en la Divina Comedia, necesariamente tuvo que olvidarse de un círculo. Ubicado entre el octavo -donde se condena a seductores, falsificadores y estafadores de todo tipo- y el noveno -destinado a los traidores y al mismo Lucifer-, ha de haber un espacio enorme y terrible al que sean enviados los diseñadores de portadas de libros infantiles.

Da igual a que generación pertenezcas, el país del que provengas o el género de literatura que te guste leer. Es un fenómeno transversal y absolutamente universal: basta con pensar en las portadas de los libros que leías de pequeño para adentrarte en el reino del kitsch y la gratuidad estética.

En estas colecciones, nada tiene sentido y todo vale: niños inhumanos con rostro de viejos, perros de mirada inquietante, volcanes estallando, muñecos ahorcados y universitarios corriendo entre los paisajes más artificiosos que puedas imaginar. ¿En qué están pensando los dibujantes? ¿Alguien les explica de qué van los libros que han de ilustrar?

Aunque, es cierto, tampoco queremos ser injustos: es difícil tener grandes ideas para un libro titulado Otra aventura de los cinco.

De hecho, la semana pasada, Bustle dedicaba un artículo a las portadas más terroríficas de la colección de R.L. Stine, Pesadillas. O, por lo menos, a las que más te aterraban cuando eras un niño, ya que ahora, si bien siguen siendo grotescas, lo son por estrafalarias, caricaturescas e involuntariamente cómicas. 

Sin embargo, ahora un artista anónimo ha tirado de Photoshop para modificar los títulos de los libros y, aunque parezca imposible, ha conseguido que un montón de portadas luzcan todavía más ridículas y extravagantes de lo que eran originalmente.

Para ello, ha recorrido a colecciones ya de por sí bastante inquietantes como "Sweet valley twins", de Francine Pascal y Jamie Suzanne, una serie de libros publicados en los años ochenta. Y dado que la mayoría de los estos libros infantiles o para adolescentes reproducen escenas más o menos tiernas, en entornos familiares y siempre con amables colores pastel, cuando el marco interpretativo cambia, las situaciones nos parecen turbias y escabrosas.

No hace falta la presencia de caniches-vampiro llamados Fifi para que todo se vuelve bizarro: basta rubricar con una buena frase el dibujo de dos gemelas de sonrisa impostada para que el libro pase de prometer una comedia romántica a proponer una historia de terror.

A continuación os dejamos una selección de las mejores creaciones de este artista anónimo:


1. "El abuelo votó a Trump."

2. "Nos hemos comido a nuestros padres."

3. "Oh, mierda; oh, joder; oh, puta mierda."

4. "Cogiste ese jersey de un cadáver."

5. "Lleva la misma camiseta que en su perfil."

6. "La lista ilegal de webs porno."

7. "Inenarrable rivalidad blanca."

8. "Se acaba de comer una bolsa entera de Doritos Cool Ranch".

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