Cultura

Por qué Wonder Woman ya es más importante que cualquier superhéroe de esta década

Hoy se estrena en España una de las películas más esperadas del año. Analizamos las claves que la ha convertido en un fenómeno cultural

Wonder Woman se ha convertido en una de las películas de superhéroes más subversivas de la década.

No lo ha conseguido por su originalidad, ya que presenta una historia entre la mitología y el belicismo que ya se ha repetido en cintas anteriores. Tampoco por tener un poder distinto al resto, pues no difiere demasiado respecto al de Thor o Superman. Wonder Woman ha triunfado, tal y como afirman muchas críticas del filme, porque la superheroína que interpreta Gal Gadot es justo la que necesitábamos.

A caballo entre la bondad del Superman de Christopher Reeve y la tenacidad del Capitán América, Wonder Woman se ha mostrado como una superheroína llena de luz en un momento en el que la oscuridad había tomado la gran pantalla.

Después de su papel en Batman V Superman como contraparte racional en una lucha de gallitos digna de un gimnasio, la heroína ha demostrado que no es solo la típica buenaza que hace de intermediaria entre las hormonas masculinas. Wonder Woman pelea, se enfrenta cara a cara a la desigualdad, se declara libre e insumisa y no duda en matar si es necesario.

Todo lo hace con el ideal de perdonar a sus enemigos y huir del conflicto cuando es posible. No necesita presumir delante de nadie ni disimular su verdadera personalidad. Porque, al contrario de los héroes que se han impuesto en los últimos años, Diana Prince es una mujer. Con los tantísimos pros y los pocos contras que esto supone.

La llegada de la superheroína al cine no parecía nada clara. La película parecía condenada desde principios de siglo. En 2001, el productor de Matrix, Joel Silver, quiso enfundar en la armadura a Sandra Bullock, pero el proyecto acabó en nada. En 2005, fue Joss Whedon (Los Vengadores) quien casi la lleva a la gran pantalla, con un guión tan machista que resultaba baboso. En 2011, su serie de TV fue cancelada tras un piloto que no gustó nada a la NBC.

Frame de la serie de 2011 - NBC

Así que, ¿por qué ahora se ha convertido en la superheroína de moda? Hemos hablado de ello con Elisa McCausland, autora del libro Wonder Woman: el feminismo como superpoder (Errata Naturae).

"Wonder Woman no se ha quedado en su concepción de 1941, sino que las nuevas generaciones de autoras están haciendo de ella, y de muchas otras, personajes trascendentes en el sentido de que cuestionan la propia historia de los superhéroes, y el lugar de la superheroína en esta historia", explica la escritora. “Lo interesante se encuentra en todo lo que está por llegar. Pero que se recupere la genealogía, sus distintas influencias, y que estas inspiren nuevas maneras de abordar ficciones del presente para vislumbrar un futuro, es, cuanto menos, interesante”.

Giphy

¿ES FEMINISTA WONDER WOMAN?

Precisamente, su capacidad para adaptar al presente una historia de más de 75 años es lo más destacable del largometraje. Aunque está ambientado en la Primera Guerra Mundial, en varias escenas se ejemplifica la causa feminista actual, que recupera los debates filosóficos que abrían sus creadores: William Moulton Marston, Elizabeth Holloway y Olive Byrne.

En un momento clave del filme, Diana le confiesa a Steve Trevor que lo sabe todo sobre el sexo, ya que ha leído el Tratado sobre los placeres terrenales de Clío. Sin embargo, niega que el hombre tenga que ser necesario, ya que se puede obtener el mismo placer sin recurrir a la procreación tradicional.

Con esta declaración de intenciones, Wonder Woman se aleja completamente de la concepción que muchos autores le han dado a lo largo de la historia. Algo que ya ha sido criticado por guionistas contemporáneos como Brian Azzarello, que no ha dudado en afirmar que, muchas veces, Wonder Woman ha sido dirigida por personas que no tienen ni idea de mujeres".

'Wonder Woman' de Brian Azzarello

Sea como sea, en la actualidad ha vuelto a ser entendida como un icono feminista, algo que Elisa McCausland entiende como un retorno a su procedencia:

“No es que Wonder Woman “deba” ser considerado un icono feminista, sino que se basa en entender sus orígenes –íntimamente ligados al sufragismo, a la revolución para las mujeres del control de la natalidad, a los despertares que trajeron las dos Guerras Mundiales–. Comprender el porqué de la agenda política de quienes estuvieron en aquella creación; personalidades que creían en el poder subversivo de la ficción, de la cultura popular para transformar las mentes y, por ende, la realidad. Y analizar su historia, sus relaciones en el feminismo de segunda ola, así como su evolución en el apartado creativo”.

No obstante, existe un elemento muy importante de su mitología que no ha sido considerado en este filme. En su concepción inicial, la reina de las Amazonas Hipólita crea a Diana a través de un molde de arcilla, dando a entender que no ha necesitado la figura de un hombre para nacer. Pero en la película esto se entiende como un simple cuento, ya que en realidad es una hija secreta de Zeus.

“Desgraciadamente, no puedo decir que, habiendo tomado los cómics de Azzarello como inspiración, donde ella es hija de Zeus e instrumento del mismo, pueda aseverar que es feminista”, asegura McCausland, si bien cree que se puede dar a entender lo contrario en futuras entregas.

Warner Bros

MÁS ALLÁ DE UN TRAJE AJUSTADO

Para entender la evolución del personaje y su importancia en la actualidad, es importante volver a finales del pasado año. Como homenaje por sus 75 años de creación, la ONU declaró a Wonder Woman como embajadora honorífica de las Naciones Unidas. El título, que se le suele dar a personajes de ficción como Campanilla, servía para luchar en todo el mundo por la igualdad de sexos.

Pero, apenas dos meses después de su nombramiento, fue retirada del puesto tras una petición firmada por 45.000 personas. En esta, aseguraban que “este personaje es una representación de una mujer blanca con pechos exuberantes, de proporciones imposibles y un traje escueto”.

Para la escritora de El feminismo como superpoder, la campaña tenía el riesgo de “tener un objetivo de relaciones públicas más institucional que otra cosa. Como en tantos otros ámbitos, la presencia de Wonder Woman funcionó como reveladora de estructuras, dejando en evidencia las prioridades de instituciones como la ONU”.

United Nations

Greg Rucka, considerado como “el escritor por excelencia de mujeres fuertes en los cómics de EEUU”, opina en el libro que esta decisión evidencia el machismo inherente en las grandes estructuras sociales. Es decir, sin importar lo que haya hecho por cambiar la imagen de las mujeres en el imaginario de millones de niños, lo único en lo que se acaban fijando es en que lleva puesto un modelito ajustado.

De forma similar, en la película se critica la vestimenta que obligaban a llevar a las mujeres de principios del Siglo XX, dando a entender que la concepción no ha cambiado en absoluto y haciendo una clara alusión a la ONU. En Wonder Woman se reivindica que las mujeres puedan llevar lo que quieran, siempre que se sientan cómodas. Un feminismo basado en la libertad y no necesariamente en el ejemplo.

Otro de sus puntos característicos que más ha evolucionado es el bondage, una de las filias que William Marston inculcó en su personaje a través del lazo de la verdad. Aunque en muchos de los análisis que se han hecho del personaje se ha tratado como la parte negativa de su concepción, a lo largo del tiempo se ha impuesto como una característica de rebeldía:

“El bondage en Wonder Woman es concebido desde una perspectiva casi anecdótica. Sobre todo, porque, para que fuera trascendente, debería comprenderse la ficción, y la propia Wonder Woman, como un espacio desde el que cuestionar el poder. Lo que el BDSM permite, desde luego, pero no estoy segura de que se llegara a comprender de esta manera en estos tiempos”.

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EL PÚBLICO COMO ALIADO

Sin duda, la dupla que han hecho la directora Patty Jenkins y la actriz Gal Gadot ha sido la necesaria para evidenciar una situación cada vez más comprendida.

En Wonder Woman está todo lo que significa ser mujer en el último siglo, desde la lucha por la libertad hasta la huida del conflicto armado.

En su enemigo mortal, Ares, está todo lo contrario: la personificación de la guerra en forma de hombre, el egoísmo y el cinismo ante el porvenir del mundo.

Y en Steve Trevor, el coprotagonista del filme, está el público. Un hombre sorprendido ante lo que pueden llegar a hacer las mujeres. Un soldado que sale de su burbuja tradicionalista para dárselas de bruces contra una verdadera maravilla. Un aliado feminista que ha abierto los ojos.

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