Cultura

Cómo una serie sobre viajes temporales se ha convertido en el mejor retrato de la sociedad española

Hablamos con Javier Olivares, cocreador de 'El Ministerio del Tiempo', sobre el esperado estreno de su tercera temporada

Ministéricos: dícese de los fans acérrimos de El Ministerio del Tiempo. Ministéricos. Mini histéricos. Sin duda, el nombre escogido para representar al amplio fandom de la serie española de moda, representa a la perfección su personalidad.

Desde que saliera a la luz el tráiler de la tercera temporada de El Ministerio del Tiempo, los seguidores de Amelia, Alonso y compañía no han dejado de promover la histeria. “El simple aleteo de una mariposa puede cambiar el mundo. Puta mariposa”, dice Salvador Martí (Jaime Blanch) en el avance de la temporada que se estrena el jueves 1 de junio.

Tan solo estas palabras sirven para desencadenar decenas de ideas, elucubraciones e hipótesis por parte de la multitud de seguidores de la serie. “¿A qué época viajarán?” se preguntan. “¿Seguirán una trama extensa o contarán con una aventura nueva por capítulo?” se plantean.

Todo entra dentro del imaginario colectivo de unos fans tan fieles como los de The Walking Dead o Juego de Tronos. Para echar leña al hype, Javier Olivares –showrunner y creador de la serie junto a su hermano fallecido Pablo Olivares– ya ha confirmado varios viajes temporales que veremos en los nuevos episodios:

“La visita de Hitchcock al Festival de San Sebastián en 1958, la Operación Mincemeat, Goya, Bécquer, el Siglo de Oro…”

Siguiendo la estela de los 21 capítulos precedentes, la serie quiere seguir impactando a unos seguidores cuyo nivel de exigencia es superior a la media de los de la mayoría de shows españoles. Tanto piden a la serie que, lejos de quedarse en los episodios semanales que volverán a llegar tras una larga espera, se deleitan de multitud de elementos transmedia que se añaden a la ficción de Televisión Española.

Un cómic, dos audiodramas, una miniserie en vídeo, una novela, un episodio en Realidad Virtual y multitud de clubs de fans, fan fics y fan arts complementan la experiencia de la serie. Pretendiéndolo o no, se han convertido en parte irrenunciable de la cultura pop española.

Vía Aleta Ediciones

Ahora, tras la compra de la serie por parte de Netflix, El Ministerio del Tiempo ha pasado a ser un fenómeno mundial.

Aunque sus audiencias televisivas no han sido especialmente buenas, ha sido en los visionados online (tanto legales como ilegales, pues ya se han contabilizado cientos de subtítulos en distintos idiomas) donde han encontrado a su público más fiel. Lo cuenta Olivares:

El Ministerio del Tiempo no es una serie para el público que, creo, predomina en los audímetros tradicionales. Lo asumimos desde un principio. Pero, en todo lo demás, vamos en cabeza y a la vanguardia. Ese es nuestro triunfo: demostrar que se pueden hacer series diferentes para un público que no es menos numeroso que el que se audita tradicionalmente”.

Es entre este público, en el que se encuentran los fans de Narcos pero no los de La que se avecina, donde han demostrado que la ficción española también puede llegar a los fenómenos de Netflix o HBO. Por más que se ambiente en una España de varios siglos de historia, su manera de abordar el género de aventuras les ha llevado a ser una serie apta para todo el mundo.

"LA SERIE QUE MÁS HABLA DE POLÍTICA, SOCIEDAD, HISTORIA Y TODO LO QUE OCURRE EN ESTE PAÍS"

Pese a que pueda ser consumida en todo el mundo, El Ministerio del Tiempo tiene una base profundamente española. “A veces, lo local es lo más universal. Los daneses lo han demostrado en sus series. No entiendo hacer series en otro idioma que no sea el tuyo propio, por ejemplo. Carecen de verdad”, explica Olivares.

Pero una cosa es contar una serie con tu propio lenguaje y otra muy distinta convertirse en la ficción audiovisual que mejor retrata la sociedad española hoy en día. Así es como la definen la mayoría de sus seguidores. Y, en el evento Serielizados Fest celebrado el pasado abril, el propio Javier Olivares:

“Después de Crematorio, la serie que más habla de política, sociedad, historia y todo lo que ocurre en este país es El Ministerio del Tiempo. Es de aventuras, es de historia, pero habla de quiénes somos y de dónde venimos, como hicimos en Víctor Ros e Isabel. Estas son las tres series que más han hablado del pensamiento reaccionario y de la lucha entre la gente que quiere modernizar algo contra el pensamiento conservador”.

No por nada, Olivares escogió junto a su hermano comenzar la serie con la historia de “El Empecinado”, un héroe que fue básico para expulsar a los franceses de España y que, en cuanto volvió de la guerra, fue ejecutado por el rey. “Esto es España, señores”, remarca el showrunner.

Los dos (o tres) perfiles tradicionales de la sociedad española se reflejan a la perfección en sus protagonistas:

En primer lugar, nos encontramos con Alonso de Entrerríos (Nacho Fresneda), el representante de la España tradicional. Proveniente del Siglo XVI, se trata de un soldado sevillano que antepone la patria al resto. Lucha por el Imperio y su lógica no va más allá de la gloria o la muerte.

Por otra parte, tenemos a Amelia Folch (Aura Garrido), que representa a la España moderna. Es catalana, mujer y una de las primeras universitarias del país. Nada de esto por casualidad. Como ocurre con los perfiles similares a ella, en España le cuesta muchísimo cumplir sus objetivos por culpa del pensamiento rancio predominante.

Y finalmente tenemos a dos personajes: Julián Martínez (Rodolfo Sancho) y Pacino (Hugo Silva). Ambos representan la España escéptica y cínica, la que mira por sí misma antes que por el resto. Con pasados trágicos pero personalidades distintas, recuerdan que en medio de los conservadores y los progresistas se encuentran personas descreídas que solo quieren seguir adelante.

"De este modo, en vez de mantener peleadas a las tres Españas, las hemos hecho remar en un mismo barco y en la misma dirección. Algo que creo que nunca antes se había hecho", aclara Olivares.

El Ministerio del Tiempo se ha mitificado tanto que ha contado con cameos de las personalidades más importantes de la cultura pop española: desde actores como David Fernández Sainz (Malviviendo) hasta presentadores como Jordi Hurtado y directores como Javier Ruiz Caldera (Spanish Movie, Anacleto: Agente Secreto). Y en la tercera temporada todavía quedan más sorpresas por llegar, como capítulos dirigidos por Koldo Serra, director de Gernika.

Lamentablemente, para Javier Olivares esta situación no parece que vaya a traducirse en una mejora del panorama para las ficciones españolas:

“Si hubiéramos establecido una nueva edad de oro de la ficción televisiva en España, habría cola llamando a mi puerta. Pero ninguno de mis proyectos nuevos está siendo aceptados. Además, la nueva edad de oro vendrá si dejamos de hacer capítulos de 70 minutos (Movistar ya lo hace y eso es bueno), si la televisión pública recupera su pujanza (algo esencial) y si se respeta a los creadores de las series y su papel como showrunners. Son tres condiciones básicas que todavía no se dan, y ninguna tiene que ver con El Ministerio del Tiempo”.

Haya conseguido remover consciencias o se haya quedado en una grata excepción, no hay duda de que El Ministerio del Tiempo ha conseguido un hito histórico en la parrilla televisiva. Hasta ahora, el mayor referente que existía en el mundo sobre las series españolas era Los Serrano. Pero con El Ministerio podemos alzar la cabeza y sentirnos, con un disimulo similar al de Julián o Pacino, orgullosos de ser españoles.

Tags:

¿Te ha gustado este contenido?...

Hoy en PlayGround Vídeo:

Ver todos los vídeos

Hoy en PlayGround Video



 

cerrar
cerrar