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Culture

Este sketch de Drake y Will Ferrell es tan divertido que debería convertirse en una película

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Probablemente, lo más divertido que veas hoy

V.P.

27 Junio 2017 13:58

NBAonTNT

Que Drake había excedido la etiqueta de “cantante de rap” lo sabíamos de hace largo rato. Ya no es que el “rap” se la había quedado corto –así era, y así lo ha expresado él en diversas ocasiones–, sino que incluso el término “cantante” ha dejado de hacer justicia a la diversidad de su producción: desde la autoconversión en meme con la que se canonizó en Hotline Bling, hasta su reciclaje en selector para su playlist More Life, el canadiense ha huido de convencionalismos y zonas de confort, convirtiéndose, en ocasiones, hasta en una parodia de sí mismo.

De esta última percepción, la de autoparodia flagrante, se aprovechó Drake la pasada noche, cuando le tocó presentar los NBA Awards. Como anfitrión de estos premios deportivos, Drake no solo defendió sendos monólogos a los largo de toda la noche, sino que también protagonizó el que sin duda fue el highlight de la velada.

Sí: estamos hablando de Handshake Coaches.

En el sketch, Drake interpreta al entrenador Palmer, “especialista en saludos de la NBA”. Le acompaña Will Ferrell, en el papel de Entrenador Murphy, “técnico en destreza de la NBA”. Solo con estos apuntes, la pieza ya tiene suficiente potencial como para declararnos fans sin verla siquiera. Cuando la ves, sin embargo, Handshake Coaches supera cualquier expectativa.

“Vuestros saludos son peor que la mierda de perro”, le dice Will Ferrell a los jugadores de baloncesto. Él y Drake han venido, pues eso: a enseñarles como saludar tras marcar un tanto en cancha. Y no: no basta con chocar manos. “Si marcáis, pero aun así vuestros saludos son una birria, estáis fuera del equipo”, amenaza, mientras Drake, a su lado, asiente.

“Vuestro saludos han de demostrar que sois amigos”, añade Drake, a lo que Ferrell apunta un “amigos del mismo barrio”, señalando, alternativamente, a Drake y a sí mismo. A partir de ahí, empieza el delirio: los saludos van de “la jenga”, al “Obi-Wan Kenobi”, pasando por el controvertido “padre negro” (glups).

¿Nuestro favorito? “La reina del cotilleo”, por supuesto.

El vídeo, que cuenta con un cameo de Demar Derozan, jugador de los Toronto Raptors, se ha convertido en lo más comentado de los NBA Awards, y con razón: Handshake Coaches no solo hace suyo el humor de la factoría Adam McCay (Hermanos por pelotas, La leyenda de Ron Burgundy), sino que descubre a Drake como humorista en potencia –va más allá del cameo de rigor en Saturday Night Live, demostrando auténtico talento cómico.

Ferrell, tan explosivo como de costumbre, funciona muy bien, además, como contrapartida del canadiense. Los ves juntos, y ves a Belushi y Aykroyd. A Pegg y Frost. ¿Serán Drake y Ferrell la pareja cómica que necesitan las nuevas generaciones? ¿La carne hecha meme, así, de entrada?

Ojalá. Handshake Coaches debería convertirse en película. Queremos más Palmer y Murphy, más Drake y Ferrell; más grande, más largo, sin cortes.

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