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Culture

Un Drácula humano y una Iglesia monstruosa: así es el ‘Castlevania’ de Netflix

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Warren Ellis reinventa una saga de culto con la serie más blasfema del momento

Juan Carlos Saloz

10 Julio 2017 09:57

Quienes hemos jugado a alguno de los 43 videojuegos de Castlevania, estamos acostumbrados a combatir vampiros y a todo tipo de seres demoníacos. Sin embargo, la serie que Netflix acaba de estrenar tiene mucho menos de lucha contra la oscuridad que de crítica a la Iglesia Católica.

Catalogada por la propia productora como “R-Rated as fuck” (jodidamente para adultos), la serie estrenada el pasado viernes muestra cuatro capítulos llenos de sangre, vísceras e insultos. Es algo que hemos podido ver muy pocas veces en Netflix, pero que confirma lo que ya habían demostrado con Bojack Horseman o F is for Family: que para ellos la animación es cosa de adultos.



Sin embargo, en esta ocasión Netflix ha roto una nueva pared.

Desde el origen de los videojuegos, las adaptaciones de títulos emblemáticos a productos audiovisuales han dejado mucho que desear. El último ejemplo lo tenemos en la película de Assassin’s Creed, que dejó de lado lo que hacía rico a los videojuegos para presentar una película de acción insulsa. Repetía lo mismo que ocurría en la película original de Super Mario (1993), Street Fighter (1994) y Doom (2005). Es decir, simplificaban los elementos de una historia extensa, compleja y llena de matices para presentar una pequeña aventura sin ningún reto.

Pero con Castlevania ocurre lo contrario: una historia simple (la de Castlevania III: Dracula’s Curse) se amplifica con nuevos trasfondos y un enemigo mucho más humano (la Iglesia) para dotar de profundidad a una trama contada hasta la saciedad por los libros de Bram Stroker.

Netflix

Lo cierto es que juega con ventaja, pues se trata de una serie animada y no de una película. Pero si se tiene en cuenta que tan solo han revelado cuatro capítulos (cada uno de 25 minutos), apenas llega a contar con el tiempo que tuvieron las películas para meternos en el mundo de los personajes.

Claro que este también es su mayor problema. Al querer añadir tantos elementos, los 100 minutos se antojan muy cortos y ni siquiera sirve para comenzar la trama principal de la historia. La sensación que da es que se trata de una prueba piloto de Netflix para ver las reacciones del público. Pero apenas un día después de su estreno ya se confirmaron ocho episodios más, así que parece que los números han cuadrado bien para la productora.

En cualquier caso, la declaración de intenciones se observa desde el primer capítulo, y abre un debate tan antiguo como necesario. Drácula, un hombre de ciencia que vive recluido en su castillo, recibe la visita de la mujer que terminará siendo su esposa: una joven que solo quiere adquirir más conocimiento para ayudar a la gente. Cuando la acusan de ser una bruja y muere incinerada en la hoguera, el vampiro no necesita más excusas para trazar su venganza.

A partir de ese momento, un Drácula desesperado se enfrenta a Trevor Belmont, el descendiente de una familia exiliada por culpa de sus creencias. Son dos perfiles que sufren lo mismo pero que se ven obligados a confrontarse. El gran enemigo, sin embargo, es el que lleva a ambos a esta situación.

Netflix

El discurso blasfemo que plantea Castlevania encaja a la perfección con su guionista: Warren Ellis. El escritor de cómics como Transmetropolitan o Planetary se caracteriza por dotar a sus historias de un espíritu revolucionario y macarra. En algunas obras como Supergods ya había cuestionado al poder eclesiástico, pero ha aprovechado el potencial que tiene la Rumanía del Siglo XV para presentar debates que hoy día continúan repitiéndose.

Junto a él, el productor Adi Shankar ha terminado de conformar la dupla de oro. Recién llegado a Hollywood, se hizo famoso gracias a dos cortometrajes (de Power Rangers y The Punisher) que le catalogaron como uno de los nombres a tener en cuenta para las producciones más comerciales.

Ahora, Netflix ha puesto el ojo en él. Y, tras pasar su primera prueba piloto, ha conseguido hacerse un hueco en Assassin's Creed, la próxima serie de animación que llegará directamente de un videojuego. De continuar la tendencia, las nuevas producciones de Hollywood podrían apartar la mirada de los libros o los filmes antiguos para apostar por los videojuegos. Aunque todo dependerá de lo que consiga Castlevania en sus próximos capítulos.

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