Cultura

'Rompí con mi chico a los 26, y lo vi claro': mujeres explican por qué han congelado sus óvulos

Algunas lo hacen porque no tienen pareja; otras por motivos laborales; otras porque simplemente creen que no ha llegado su momento. Nos cuestionamos si la congelación de óvulos nos permite ser realmente más libres o más esclavas.

Imagen vía Getty

Marina se los congeló a los 26 años. Susana a los 35. Ambas son mujeres que, más pronto o más temprano, decidieron congelar sus óvulos para darse un respiro, un poco de margen. Decidieron retrasar la maternidad para continuar con su vida y no tener que pensar, aún no, en bebés, cunas y carritos.

“Yo tenía mi pareja estable y en un momento, a los 26, la relación se rompió. Pero yo tenía claro que quería ser madre en un futuro”, me explica Marina López, una enfermera madrileña de 28 años. Marina desconocía el proceso llamado “vitrificación”, técnica mediante la cual se estimula tu reserva ovárica durante 10 o 12 días para obtener tus óvulos durante tu edad más fértil. La idea es que algunos de esos óvulos —no todos— servirán para ser fecundados en el futuro y, si todo sale bien, podrán alcanzar la gestación (o embarazo).  

Cuando Marina entró a trabajar en una técnica de reproducción asistida se informó más en detalle de los beneficios de esta técnica. Y en su caso, lo vio claro. A través de un test descubrió que su reserva ovárica era anormalmente baja para su edad (26 años), así que decidió extraer 12 óvulos, de los cuales 8 están ahora mismo congelados.

“Esto es algo normal que puede pasar a chicas jóvenes. Sin embargo, hay mucho desconocimiento. Yo me enteré a tiempo después de una analítica, pero puede pasar que te enteres cuando ya es muy tarde. Creo que a veces las mujeres tenemos miedo de tener tanta información y tomar decisiones” , agrega.

“Me costó más verme soltera de repente, replantear mi vida y volver a empezar que decidirme a congelar los óvulos...”, explica. Como en el imaginario de muchas mujeres, en el de Marina estaba el casarse y tener hijos antes de los 30. “Ya ves tú, luego la vida va como va. Ahora veo difícil que eso pase”, suspira. Pero ahora, gracias a esos 8 óvulos congelados, siente que ha ganado algo más de tiempo y la libertad de plantearse un proyecto de vida distinto al inicialmente previsto.

“A los 26, además, más allá de la ruptura, también me sentía en el pico de mi carrera, me planteaba irme un año fuera, viajar, etcétera. Y a la vez no podía olvidar que el reloj biológico continuaba avanzando”

“A los 26, además, más allá de la ruptura, también me sentía en el pico de mi carrera, me planteaba irme un año fuera, viajar, etc. Y a la vez no podía olvidar que el reloj biológico continuaba avanzando”, recuerda.

El caso de Marina es uno de los que el Dr. Manuel Muñoz, de la clínica IVI, describe como casos de “ preservación de la fertilidad por motivos sociales”. Una tendencia en auge que, se estima, ha crecido más de un 250% en España en los últimos años.

Cada año pasan por la consulta del Dr. Manuel Muñoz alrededor de 1000 mujeres dispuestas a congelar algunos de sus óvulos en su edad más fértil. El número de mujeres solteras que acuden a sus clínicas, explican, también se ha visto incrementado en un 60% los últimos años.

Imagen vía Google

Un tratamiento de vitrificación de óvulos puede costar en torno a 2000 o 2500 euros. Sin embargo, la garantía de éxito de embarazo nunca es del cien por cien. “Aunque cada vez, con los nuevos avances, las tasas de éxito son más altas”. El especialista explica que actualmente la tasa de fecundación de embarazos con óvulos congelados son las mismas que con óvulos frescos". Es decir: que no hay tanta diferencia si tratas de quedarte embaraza a los 28 años que si lo haces a los 37 pero con óvulos de los 28.

"Por supuesto, también influirá la calidad del esperma. No solo es cosa de la mujer", recuerda el experto.

Aún así, el Dr. Muñoz remarca que es importante acelerar el proceso de congelación de óvulos lo antes posibles para conseguir así tasas de éxito mayores. La edad recomendada es siempre antes de los 35.

"Todos los días doy gracias de haberlo hecho a pesar de que aún no me he planteado ser madre por mi profesión. Soy periodista y, de momento, por trabajo, ritmo, horarios… es complicado. Aún sí el hecho de tenerlos congelados me genera una tranquilidad y un bienestar que es difícil de explicar"

En el caso de Susana García fue a los 35 años justos. Ella se lo planteó más como medida preventiva, por aquello del nunca se sabe. “En ese momento no tenía ningún tipo de instinto maternal. Nunca lo he tenido. Pero hablando con un amigo ginecólogo se me encendió la bombilla. Ahora se habla de esto en los medios más, pero hace cinco años esto era muy desconocido... sonaba marciano”, explica.

A sus 35 años, Susana se hizo una prueba para comprobar su reserva ovárica —un test sencillo que se hace mediante una analítica antimulleriana y que puede costar en torno a los 20 euros—. “El resultado de la analítica no fue malo, pero no era muy abundoso, algo natural porque a partir de los 35 años tu reserva va decreciendo. Así que mi amigo ginecólogo me recomendó que lo hiciera ya, en ese momento, para conseguir una mayor garantía”, relata a PlayGround.

Susana, que ahora tienen 40, se enorgullece de la decisión que tomó hace cinco años y de tener, a día de hoy, 11 óvulos vitrificados: “Todos los días doy gracias de haberlo hecho a pesar de que aún no me he planteado ser madre por mi profesión. Soy periodista y, de momento, por trabajo, ritmo, horarios… es complicado. Aún sí el hecho de tenerlos congelados me genera una tranquilidad y un bienestar que es difícil de explicar”, cuenta por conversación telefónica. Susana se ha autoimpuesto un límite de 46 años para ser madre. Si es que finalmente se decide. Por ahora, no tiene ninguna prisa.

Pero también existen otros supuestos además de la preservación de la fertilidad por “motivos sociales”; recuerda el Dr. Muñoz. “Muchas mujeres que han sido diagnosticadas con cáncer preservan sus óvulos antes de empezar los tratamientos de quimioterapia o radioterapia. Lo hacen por dos motivos: en primer lugar, porque es evidente que no es el mejor momento para tener hijos durante una enfermedad. Y también porque estos tratamientos son muy agresivos y pueden llegar a ser muy perjudiciales para la reserva ovárica. Nos encontramos con que muchas veces ni las propias pacientes lo saben o se lo han explicado...”, subraya el especialista.

Si tu empresa te “invita” a congelar tus óvulos, desconfía

El año pasado se dio a conocer que empresas como Facebook y Apple ya ofrecen a sus ejecutivas planes de congelación de óvulos dentro del seguro médico de la empresa. Esto es, que tu empresa directamente te lo financia. Esta medida resultó controvertida y fue denunciada por grupos feministas, ya que de alguna forma pone en relieve las sombras de esta iniciativa aparentemente inocua.

Bajo fórmulas “amables” que aseguran preocuparse por los intereses de las mujeres, en realidad se esconde otra forma de esclavizar y explotar el cuerpo de la mujer al antojo del mercado. Eso denuncian varias expertas.

"La normalización de estas prácticas manda un mensaje peligroso y es esa idea de que las mujeres no somos productivas durante nuestra etapa fértil. Esto también puede tener un gran impacto en la inserción laboral de las mujeres”

“Estas medidas sitúan en el debate que el momento de elegir ser madre puede ser objeto de negociación. De forma que el empresario, dentro de todo el poder que ya ostenta, puede incorporar otra condición contractual. Aunque sea sutil”, denuncia la jurista Aida Ruiz, profesora asociada de derecho laboral en la Universidad Pompeu Fabra (UPF). Pese a que estas medidas, por ahora, no obligan a las mujeres a congelar sus óvulos sí pueden acabar creando diferencias y desigualdades en la empresa entre aquellas que optan por hacerlo y las que no. La decisión, por lo tanto, “nunca acabará siendo libre del todo”.

Para Ruiz, el peligro que entraña esta práctica está claro: “ La normalización de estas prácticas manda un mensaje peligroso y es esa idea de que las mujeres no somos productivas durante nuestra etapa fértil. Esto también puede tener un gran impacto en la inserción laboral de las mujeres”, explica.

La jurista recuerda las declaraciones que hizo hace unos años la presidenta del Círculo de Empresarios, Mónica Oriol, al afirmar que ella misma “prefiere contratar a mujeres en edad de no quedarse embarazadas, menores de 25 o mayores de 45”. Este mensaje tan lesivo es el mismo que están mandando las empresas que te “animan” a congelar tus óvulos . “¿Por qué no hablan de mejoras en la conciliación? ¿Por qué no hablan de mayores permisos para los padres? ¿Por qué no aseguran que la carrera de la mujer no se verá afectada aunque esta de a luz?”, se cuestiona.

Marina, la enfermera madrileña que congeló a los 26, comparte la denuncia de la jurista. “ Está claro que eso es lo primero que tiene que cambiar y está claro que tenemos que seguir luchando para cambiar la situación de la mujer en el mundo laboral. Pero mientras tanto, no podemos negar la realidad. Y la realidad es que las cosas siguen estando mal en el mercado para nosotras. Nuestras carreras se ven torpedeadas cuando decides tener un hijo. Y mientras eso no cambie, yo no quiero sacrificar mi maternidad”, concluye.

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