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Dos fotografías virales que explican perfectamente la depresión post-parto de una madre

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"Me da miedo que pienses que soy débil, que estoy loca o que soy una terrible madre"

anna pacheco

11 Mayo 2017 16:21

Kathy DiVicenzo es madre de dos hijos y solo ha tenido que colgar estas dos fotos en su Facebook para generar un montón de reacciones: en una foto se ve a ella arreglada, jugando junto a sus dos hijos en una habitación. En la otra: ella misma, misma habitación, pero rostro visiblemente cansado y apático. "Las dos fotos me representan, pero solo me sentíria cómoda compartiendo una de ellas", relata en su texto de Facebook.

"Necesitamos dejar de asumir que el postparto siempre es una etapa eufórica".

Kathy ha sido diagnosticada de depresión postparto, ansiedad y trastorno obsesivo compulsivo. Al contrario de las fotos que comparten la mayor parte de madres en redes sociales, Kathy se ha atrevido a dar un paso más allá visibilizando una etapa por la que, se estima, atraviesan 1 de cada 7 mujeres. Aunque no se hable, aunque nadie lo diga, aunque muy pocas lo expliquen.

"Me da miedo que piensen que soy débil, que estoy loca, que soy mala madre o un millón de cosas más de las que mi mente logra convencerme, y sé que no estoy sola y que mucha gente piensa esas cosas", escribe en el post. "Tenemos que empezar a preguntarles a los padres de recién nacidos cómo están con más interés del habitual, porque el típico "¿cómo va todo?" genera la respuesta automática de "¡todo genial!".

Kathy reconoce que si hay algo más duro que sus problemas psicológicos es "fingir" frente a los demás que no los tiene, por eso pide a madres y padres que rompan silencio y que expliquen sus experiencias postparto igualmente traumáticas.

La publicación ha sido compartida más de 70.000 veces.

No es la primera vez que una mujer habla abiertamente de la etapa menos agradable de ser madre en redes sociales. Aunque aún sigue siendo un trastorno invisibilizado, cada vez más madres se atreven a dar un paso adelante para contar su experiencia y poder ayudar a otras en su misma situación.

La actriz Sarah Michelle Gennar, la protagonista de Buffy Cazavampiros, compartió recientemente en su cuenta de Instagram su propio testimonio en el que explicaba que ella también sufrió depresión postparto después de tener a su primer bebé. "Para aquellas personas que estáis pasando por lo mismo, sabed que no estáis sola y que de verdad esto va a mejor. Y si crees que la depresión postparto debería estar cubierta por la sanidad, por favor tómate un momento y ve al callmecongress.com".

Otra más: Danielle Haines subió está foto con los ojos vidriosos junto a su bebé solo tres días después de dar a luz: “La imagen es cruda y sincera. Era un desastre. Quería a mi bebé, echaba de menos a su padre (se fue a trabajar ese día) y estaba enfadada con mi madre", relata en el post. La foto fue colgada hace dos años pero no pierde vigencia.

El relato desesperado sigue así: “Mis pezones estaban sangrando, mi bebé estaba hambriento, y yo estaba triste al pensar en las personas que matan a sus bebés a propósito (...) No había dormido desde el parto, no sabía cómo poner mis senos y mi vagina me dolía de sentarme constantemente para amamantar al pequeño. Estaba perdiendo la cabeza”.

"La depresión postparto suele tener una incidencia en el 80 por ciento de las mujeres, según los estudios", recuerda la psicóloga Julia Pascual, experta en terapías para tratar este tipo de trastornos. Ahora bien: no en todos los casos se manifiesta con la misma intensidad. "La mayor parte de las mujeres experimentan una leve depresión, también denominada baby blues, después del parto. Es decir, tienen sentimientos de tristeza, preocupaciòn, cansacio leve, que les dura muy poco tiempo".

Cuando este periodo se cronifica, entonces puede aparecer la depresión postparto: "Un cuadro que se manifiesta con los mismos síntomas que el anterior, pero en este caso agravado. La madre puede reaccionar no querer cuidando del bebé, por ejemplo, o sintiendo un nivel muy intenso de ansiedad, miedo o inseguridad", explica Pascual. Algunas madres repiten expresiones como: "creo que me estoy volviendo loca" (ansiedad del tipo fóbico-obsesivo) o "creo que voy a matar al bebé" (fobia por impulsión). Esto nos recuerda a las declaraciones que hizo la periodista Samantha Villar hace no tanto y que incendiaron las redes: "Todos nos hemos imaginado tirando a un niño por el balcón". Pum. Nada más que decir: se le echaron encima.

Según la especialista, muchas veces se tienden a aplicar soluciones por parte del entorno (familiares y amigos) que no funcionan y solo empeoran la situación. "Por ejemplo, vigilarlas constantemente y no dejarlas solas como si fueran incapaces de cuidar al bebé o tratarlas con dureza solo empeora su cuadro de ansiedad e inseguridad y las hace sentirse más tristes y vacías". Según Pascual, es importante que se cuide con "afecto, cariño y comprensión" y se hable sin tapujos de este problema, que está mucho más extendido que lo parece.

Para finalizar, esta especialista aconseja que se informe a las embarazadas de la existencia de ese amargo y dulce periodo que viene después del parto: el postparto. "Es muy importante que en las redes sociales dejen de mostrar una imagen alejada de la realidad tanto del embarazo como del postparto, de esta forma las mujeres no se crearían unas expectativas que muchas veces no concuerda con la realidad". Para ella, es importante que se programe una visita con el psicólogo después del parto, del mismo modo que se acude al ginecólogo o al médico de cabecera con regularidad para comprobar que todo está bien. "Las madres, sobre todo las primerizas, se enfrentan a unos cambios que muchas veces pueden ser muy complejos de asimilar".

El año pasado la socióloga israelí Orna Donath publicó el libro Madres Arrepentidas (Reservoir Books, 2016) un recopilatorio que si bien no hablaba específicamente de la depresión postparto, ponía de manifiesto testimonios reveladores de madres que se lamentaban de haber tenido hijos. Esta obra suscitó polémica y reabrió el debate en torno a la relación de las mujeres con la maternidad ofreciendo una mirada tan sincera como cruda: las madres lloran, las madres están tristes, las madres creen que tener hijos es decepcionante, las madres odian sus cuerpos después de parir, algunas madres creen que no era para tanto, que quizás estarían mejor sin ellos, que habrían llegado más lejos.

Todas estas mujeres que salen públicamente a contar este tipo de experiencias contribuyen justo a eso: a? informar de una cara de la maternidad que es mucho menos visible porque está tremendamente estigmatizada?. La maternidad sin filtros de Instagram ni madres felices, la maternidad que no te contaron.


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