Kanye West Kanye West

Videos

Kanye West

Robocop

Kanye West RobocopAy, Kanye. ‘Pobretico’ mío. Que le ha dejado su novia macizorra –más las dos últimas sílabas que las dos primeras, a su entender– y se le cae el mundo encima, él que está precisamente en la cima del ídem y, creíamos, nada se le podía caer porque no había nada por encima de él. Pobre niño rico: ‘os he conquistado a todos vosotros, pero te he perdido a ti’, nos viene a decir, y se siente miserable, frágil, herido. En declaraciones a Vibe, un Kanye derrumbado afirmaba: “estuve a punto de dejar la producción del ‘Blueprint 3’ de Jay-Z, vender mi casa, regalar mis joyas, llenar mis maletas Louis Vuitton de calzoncillos blancos, un ejemplar de “La Iliada” en la traducción de Alexander Pope, una cajetilla de Gelocatil genérico e irme de trotamundos a la India”. Así de mal está Kanye, pero al final dejó las maletas Vuitton en casa, tiró el poema de Homero a la chimenea, se quitó los calzoncillos, tecleó el número del burdel de lujo de la esquina y para subirse el ánimo hizo lo que hacen los artistas –porque él es un ARTISTAZO genial en un mundo de gregarios, borregos e imitadores, a su entender– y ha expiado sus dolores en un disco, “808s & Heartbreak”, que es melaza revuelta, un caramelo adoquín de esos que se están tres horas en la boca, y del que ya habíamos escuchado cosas. Ahora vamos a escuchar más: el nuevo single, “Robocop”, que le ha dado a Kanye un motivo más para deprimirse: se le muere la madre, le deja la zorra maci de su cordera, se siente como un trapo, ¿y encima le sale una canción ultra-pastel? El tipo, claro, está de bajonazo y piensa en cambiar el Gelocatil por Valium, visto el patio.

¿Te ha gustado este contenido?...

cerrar
cerrar