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Querido diario: voy a ser una sugar babe

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Nos infiltramos en Seeking Arrangement, la web de contactos entre “hombres maduros” y “jóvenes atractivas” líder en el sector

Alba Muñoz

10 Diciembre 2014 06:00

Puedes leer el segundo capítulo aquí.

Una vez se me ocurrió ser prostituta por un día. Quería saber lo que se siente, poder escribir de forma consciente sobre ello al menos una vez. La vivencia, me dije, sería pequeña pero insobornable.

No estoy pensando en eso, sino en infiltrarme en el garito virtual de citas en el que las periodistas no son bienvenidas, pero las chicas sí.

He decidido que voy a registrarme en la web Seeking Arrangement, donde tienen lugar “acuerdos” entre “hombres maduros” con recursos (sugar daddys) y “jóvenes atractivas” (sugar babes).

Hace ocho años que esta multinacional apareció en Estados Unidos, y este año ha desembarcado oficialmente en España. De momento la cosa va bien: 12.360 Lolitas y 2.500 Humbert Humbert patrios han encontrado en este rincón digital un lugar discreto para entablar “relaciones mutuamente beneficiosas”.  

En estos momentos sólo sé que Seeking Arrangement es líder en el sector del sugar dating con 3,6 millones miembros en el mundo, y que la mayor parte de sugar babes españolas son estudiantes universitarias.

La web da escalofríos: aparece el cliché de un empresario de éxito hundido en su butaca. Lleva la corbata floja, sostiene un vaso de whisky y sonríe con satisfacción. Sentada en el reposabrazos, una mujer rubia le pasa la mano por el hombro. A ella no se le ven los ojos porque tiene a cabeza cortada.

"Me llamo Diana"

“No más preocupación por facturas impagadas. Encuentra tu mentor: Sugar Daddies establecidos ofrecen valiosos consejos para estabilidad a largo plazo. Sé consentida: sal de compras, ten cenas caras y viajes exóticos”. Este es el mensaje que Seeking Arrangement nos dedica a las chicas.

Mientras me construyo una identidad como sugar babe, tarareo la banda sonora de Pretty Woman, me ayuda a evitar los pensamientos siniestros. “Me llamo Diana, 26 años, Barcelona. Blanca/caucásica, pelo castaño, ojos azules. Fumadora social, bebedora social. Busco amistades con quienes poder disfrutar de la vida. Así de sencillo y así de difícil”. Pse.

Intento subir una fotografía de Google Images pero la web no me lo permite, ni siquiera cambiando el nombre del archivo. Debo utilizar una imagen real. Tras un buen rato hurgando en mi portátil, elijo una foto veraniega de hace 5 años: estoy sentada frente un acantilado, de espaldas, mirando el mar.

Entro. Al fin puedo ver qué cara tienen los sugar daddies o papichulos, como la misma plataforma los llama. Primero aparecen los perfiles “Premium”: hombres de mediana edad con cuentas corrientes abultadas. Sus ingresos, dato necesario en su perfil, rondan los 300.000 euros: “Es fácil amar a un hombre rico. Si eres una estudiante seria, financiaré tus estudios”, dice John, 62 años, un empresario inmobiliario de Texas que posa con un sombrero de cowboy.


"La web dispone de una sección para encontrar los sugar daddys que han acreditado no tener antecedentes penales"



Jervais tiene de 45 años, reside en algún punto de la Costa Azul y se presenta a bordo de una moto acuática: "Busco una señorita cultivada que no sepa qué significa la palabra drama". Tom-Use me, de 50 años, se está recuperando de la muerte de su esposa. Busca mujeres que no le dejen envejecer rápido, que le acompañen a eventos como Royal Ascott, Wimbledon y a parques temáticos: "Lo siento pero me gustan las montañas rusas y Mickey Mouse. Soy un caballero: me limpio las uñas, abro la puerta y digo gracias y por favor".

La mayoría de los sugar daddies publican sus fotos sin pudor, otros se pixelan la cara o se tachan los ojos con una franja negra. La web dispone de una sección especial para encontrar los sugar daddys que han acreditado no tener antecedentes penales.

Pero a mí lo que me interesa es el mercado español. El resultado de la búsqueda me sorprende: también hay profesionales liberales, hombres que, según mis ideas preconcebidas, no tendrían problemas para ligar. Quizá les haya atraído el mensaje de la portada de Seeking Arrangement: “8 Sugar Babies por cada Sugar Daddy. Las apuestas están a tu favor con miles de mujeres atractivas buscando conocerte. Sin compromisos: redefine las expectativas de una relación perfecta”.

"Me gustaría conocerte"

“Hola Diana, he visto tu perfil y me gustaría conocerte. Besos”. Han pasado menos de 48 horas y me ha escrito Javier, de 39 años. Tiene la cara difuminada y es de Barcelona. Mis dedos se han quedado mudos sobre el teclado: no tengo un discurso, ni una historia, ni un precio. ¿Qué digo? Por suerte, él va al grano:

“Busco nuevas 'amistades' para compartir agradables momentos de relax. Sin agobios ni compromisos. ¿Coincide con lo que buscas tú?”

“Busco amistades, pero soy nueva en esto. Digámoslo claro: ¿buscas sexo o acompañante? Por otra parte necesito saber más cosas de ti… quiero sentirme segura. Espero que lo entiendas”.

“Hola Diana, lo diré claro… Sexo. La compañía prefiero merecerla. El cuánto, depende… poco he visto de ti. El cada cuánto también depende de cómo conectemos en la intimidad. La idea es que sea algo placentero para ambos. Algo más? ;-) Besos”.


"El fundador de Seeking Arrangement recibió su primer beso a los 21 años: después de aquello, nada"



“Sí, por pura curiosidad: si los daddies buscáis sexo, ¿por qué no contratáis a profesionales de la prostitución?

“Jejeje, menudo cuestionario. El 99,9% de los hombres, por mucho que se disfracen, buscan sexo. ¿Quién te dice a ti que no las contratan también? En seeking se tiene la percepción de una relación más natural, no tan profesional como con una prostituta”.

El imperio de un pagafantas

Para Brandon Wade, a quien vemos en la imagen superior con unas zanahorias, el sexo con mujeres era una quimera. A Wade le era imposible ligar, había probado diversas agencias matrimoniales pero su vida amorosa seguía siendo nula. El fundador de Seeking Arrangement recibió su primer beso a los 21 años: después de aquello, nada.

Tras sus estudios de física en el MIT, Wade se convirtió en un “súper nerd con gafas de Harry Potter”. Luego fue contratado por una empresa de software en Nueva York, pero seguía sin encontrar pareja o compañía femenina.

Wade sólo podía seguir el consejo de su madre: “Ella veía todo lo que sufría y me recomendó que estudiara mucho, que eso me aseguraría éxito y medios financieros para ser generoso con las mujeres”, explicó en una entrevista con Business Insider.

Wade reconoce que creó Seeking Arrangement “en su propio beneficio”, lo utilizó durante varios años hasta encontrar a su actual esposa, la joven Tanya. De paso, se hizo millonario: el año pasado ingresó 10 millones de dólares.  

Mucha gente ve en Seeking Arrangement un negocio poco ético. Wade responde: “Es un acercamiento honesto, todas las relaciones empiezan de una forma superficial. Ellos juzgan por la vista y ellas por la cartera. Seeking Arrangement es distinta a las demás webs de citas porque aquí las mujeres son mayoría”.

Los detractores de Wade insisten en que su negocio es ilegal, ya que se basa en promover la prostitución entre jóvenes que necesitan pagar sus facturas o sus estudios: “No es prostitución porque se establece una relación. El hecho de que haya un intercambio de dinero no significa que sea prostitución. Mi madre recibe una pensión de mi padre y muchos novios miman a sus novias con regalos”.

Emprendedores

A medida que voy explorando la web, veo que es posible filtrar a los sugar daddies según ingresos, procedencia, cualidades físicas, palabras clave y edad. De pronto me encuentro con un interminable listado de chicos en la veintena, incluso de 22 años. Son perfiles premium júnior, todos tienen empleo o se les supone miembros de familias muy acomodadas. Son triunfadores estadounidenses, canadienses, británicos.

Como el musculoso Edward, de 27 años. Edward es analista financiero en Nueva York y busca "lo mejor de lo mejor": "Una reina de la belleza que quiera explorar playas, ir de clubbing a Ibiza o cenar en un rascacielos. He sido bendecido genéticamente y busco alguien con buena apariencia".

La mayoría encaja en el perfil de emprendedor: jóvenes empresarios que muestran sus abdominales, brindis con amigos, sus coches. O en el perfil de Brandon Wade: geeks que trabajan en en sector tecnológico y posan sin demasiada gracia ante la webcam. Con especial representación de jóvenes ingenieros de California absorbidos por el trabajo.

Da la sensación de que en cualquier momento puede aparecer el perfil de Mark Zuckerberg: James tiene 25 años y reside en Sonora, Californa. Se describe a sí mismo como "emprendedor de internet": "Soy un empresario exitoso joven al que le gusta el deporte, viajar y por supuesto ¡el dinero! lol Tengo skype y FaceTime para que compruebes mi edad. Por favor, no me hagas perder el tiempo, estoy harto de las sugar babes falsas, ¡¡gracias!!".

Muerte por heroína

Noviembre de 2013. El cadáver del ejecutivo de Google Forrest Hayes es hallado dentro de su yate en el puerto de Santa Cruz, California. La autopsia revela que su muerte fue causada por una inyección letal de heroína.

Meses después, en julio de 2014, las cámaras de seguridad señalan a una culpable: Alix Tichelman, una prostituta de lujo de 26 años. El caso conmociona la ciudad de Santa Cruz y los medios consiguen desvelar el lugar donde Tichelman y Hayes se conocieron minutos antes de su cita: una web llamada Seeking Arrangement.

A partir de ese instante, el registro de usuarios de la web ascendió a 12.000 por día y el tráfico se duplicó. Es comprensible que Brandon Wade y su equipo sean tan amables con los medios de comunicación: la mala prensa fue la que hizo crecer negocio. Por entonces, Wade no parecía preocupado por el hecho de que una trabajadora sexual utilizara su web para buscar clientes.


"El sugar daddy español tiene de media 41 años, gana 221.774 al año y dedica 3.375 al mes a su sugar baby. Un 23% están casados".



Después de Javier, Marc y varias semanas, ningún sugar daddy contesta a mis mensajes. No entiendo por qué. Suerte que Angela, la agente de prensa de Seeking Arrangement, está ahí para ofrecerme más datos sobre la empresa y su fundador: ¿Cómo es el sugar daddy español? Tiene de media 41 años, gana 221.774 al año. Cada mes, dedica 3.375 euros a su sugar baby. Un 23% están casados.

Actualmente, la web cuenta con 3,6 millones de usuarios en todo el mundo, de los cuales 2,6 son mujeres jóvenes. Cada día, 2.500 usuarios nuevos se apuntan. Brandon Wade ha lanzado otros negocios de sugar dating: la web Misstravel.com, para que las chicas que viajan queden con hombres con recursos y puedan financiar sus estancias; Seekingmillionaire.com (sólo para millonarios) y Whatsyourprice.com, donde los las chicas ponen un precio a su cita y los chicos pujan.

La subida de tasas universitarias en Gran Bretaña supuso un aumento exponencial de sugar babes en la web, y el fenómeno se ha extendido a países como Australia, Colombia, Alemania, Irlanda, Filipinas o China. Francia es el único país que ha cuestionado Seeking Arrangement, aunque sin consecuencias legales de momento: la web está siendo vigilada por la fiscalía.

El espejo

Veo una notificación en el chat. Me escribe Murray, de Berkeley, California: “¡Hola! Viajaré a Barcelona durante la primera semana de diciembre y me gustaría disfrutar de un poco de compañía. Querría saber si estás interesada en pasar tiempo conmigo. Eres bienvenida a estar en mi hotel durante esos días. Antes de confirmar, me gustaría que hiciéramos un Skype. La química es importante para mí. Espero que socialicemos y que intimemos físicamente. Soy respetuoso, tengo 48 años y estoy en forma. Me considero un ejecutivo de éxito. Me aseguraré de que te sientas apreciada y respetada. Hazme saber si consideras esta posibilidad conmigo. Saludos, M”.

Lo cierto es que no dejarse llevar por Seeking Arrangement supone un esfuerzo. Hace menos de un año yo estaba en paro, me avergonzaba no poder pagar mis facturas, me sentía inútil. En esta web todo es azucarado, diáfano. Los hombres quieren seducir, las chicas no tienen por qué sentirse prostitutas. Sólo poner un precio a su compañía.

Empiezo a pensar que lo que me interesa de todo esto son ellas, nosotras. Quiero conocer a las chicas, a las sugar babes, saber si han tenido experiencias con sugar daddies. Cuáles son sus motivos y sus metas. Me gustaría dejar de imaginar qué pasa en tu vida cuando aceptas por primera vez y de pronto, supongo, todo parece sencillo.

Sin embargo, no tengo forma de contactar con ellas. En Seeking Arrangement sólo puedo chatear con hombres, nunca con mi competencia. Tampoco creo que quisieran hablarme. Yo no lo haría. Así que sólo tengo una opción: hacerme un perfil de sugar daddy. Nada me impide recortar una foto de mi novio y bautizarme como Sergio, ponerme la edad 33 años y decir que soy emprendedor. Ahora sólo queda esperar a que las sugar babes me hablen. Ahora yo soy parte de la premisa de Seeking Arrangement: déjate llevar, disfruta. Ser feliz es fácil.


"Los hombres quieren seducir, las chicas no tienen por qué sentirse prostitutas. Sólo poner un precio a su compañía"


Nota: Los nombres y localizaciones exactas de las personas que hay detrás de las declaraciones han sido modificados por cuestiones de privacidad.

Puedes leer el segundo capítulo aquí.

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