PlayGround utiliza cookies para que tengas la mejor experiencia de navegación. Si sigues navegando entendemos que aceptas nuestra política de cookies.

C
left
left

Now

Ada y Manuela son la nueva política pero… ¿lo saben los jóvenes?

H

 

Jóvenes y política: persiste la brecha, empieza la seducción

Ignacio Pato , Alba Muñoz

20 Mayo 2015 11:48

Foto: Xose Quiroga

Domingo. Hay que ir a votar. Eso dicen. Pero es que es domingo.

Para un menor de 21 años, ir a votar es como una fiesta con la familia. Está bien que se haga, pero da palo y no suena demasiado apetecible.

Los jóvenes han sido tradicionalmente el colectivo más difícil de llevar a las urnas. En las elecciones de este 24M nuevas formaciones políticas como BCN en Comú y Ahora Madrid tienen ante sí dos retos:

El primero ya lo conocemos: llevar la ruptura política que supuso el movimiento 15M a las instituciones.

El segundo parece lógico: acaban de nacer y lo último que quieren es parecer viejos. Para ello necesitan conectar con el votante más joven, incluso con aquellos que al oír la palabra "política" responden qué-me-estás-contando.

Sin embargo, parece ser que los electores de menos edad no van a ir en masa a votarlos, ¿son conscientes? ¿Se han propuesto hablar el idioma de los jóvenes? A cuatro días de las elecciones, ¿creen que lo han conseguido?

Hablamos con Raimundo Viejo (Barcelona En Comú), Marta G. Franco (Ahora Madrid), Elena Fraj (profesora universitaria) y Jacobo Rivero (periodista y escritor).

Para Marta G. Franco, periodista y activista de Ahora Madrid, no existe desconexión de los jóvenes con los partidos nuevos, sino con toda la política institucional. Sin embargo, cree que “a ninguna persona en edad de ir a la universidad se le escapa cómo se ha multiplicado el precio de las matrículas mientras bajaban las becas, o cómo en los centros de salud municipales es más difícil que te den la pastilla del día después desde que gobierna Botella, o lo paleta que es la programación de los centros culturales públicos”.

Pero, ¿cómo se liga Ahora Madrid a las y los jóvenes?A lo mejor es que no tenemos que seducir a nadie, sino que es la gente joven la que tiene que hacer su propia política. Tiene que ser la propia gente joven quien decide cómo, cuándo y para qué se mueve”.

Para Franco la campaña en Internet tiene una clara frontera. “Hay que asumir que no podemos ir a hablar de política a Tinder, igual que no se nos ocurre montar un mitin en el aparcamiento de una discoteca. Nos preocupa que la gente más joven usa menos Twitter y Facebook y prefiere comunicaciones más personales, como Instagram, Tumblr o Whatsapp, a donde no podemos o no sabemos llegar. En Twitter y Facebook puedes controlar la agenda y mucha gente se ha ido cansando de esto”.


No podemos ir a hablar de política a Tinder. Es fantástico que la gente joven esté en comunidades donde los partidos y las marcas no les cuelen su propaganda



Estamos hablando de una ruptura en la relación entre nueva política y jóvenes. Para Franco es un síntoma de autonomía de este último colectivo. “Me parece fantástico que la gente joven esté en comunidades donde no sea fácil que los partidos y las marcas les cuelen su propaganda”.

A pesar de las barreras comunicativas, su mensaje sobre las posibilidades de la candidata Manuela Carmena es optimista: “Vamos a vivir como manulievers in love los pocos días que nos quedan. Si no ganamos, nos mudamos todas a Barcelona, que lo de Ada es más seguro”.

Jacobo Rivero, periodista y escritor, es autor de los libros Conversación con Pablo Iglesias y Podemos. Objetivo: asaltar los cielos. Mantiene que si las nuevas formaciones no logran conectar del todo con la ciudadanía más joven es por un problema general de la política. Aun así, para Rivero hay “gente que no se había incorporado a la política electoral que ahora sí veo en los mítines de las formaciones nuevas”.

Para el periodista, el atractivo de los nuevos partidos es hacer a los jóvenes partícipes del momento político actual, y recalca la importancia del colectivo Juventud Sin Futuro en la génesis de Podemos.


Entre los jóvenes la política tiene un atractivo discutible


"Ahora Madrid apela a una ilusión evidente y por eso es una anomalía en este paisaje político", afirma Rivero. La condición amateur de algunos de los integrantes de la candidatura facilita que un menor de 23 años se pueda identificar con esta opción política.

El periodista, no obstante, es consciente de que "la política en ese sector de población es de un atractivo discutible", y que el lenguaje político no suele considerar a la juventud como destinatario central.

Raimundo Viejo es politólogo, activista y miembro de Barcelona En Comú, la formación liderada por Ada Colau, a quien muchas encuestas postulan como futura alcaldesa de Barcelona. “Ada recibirá más voto joven que los partidos criticados por el 15M, sin duda. También hay un punto de novedad que atrae mucho”.

Aunque el discurso de los derechos sociales no interesa demasiado a los menores de 23 años, sí lo hacen las realidades concretas: “Casa, estudios, empleo, cultura, ahí sí que se conecta con ellos”.

Además de Twitter y Facebook, Barcelona En Comú ha utilizado plataformas como Tumblr, Instagram, Whatsapp, Telegram, Youtube y Flickr para su campaña.


El formato mitin se repite demasiado y abandona al electorado joven, aunque entusiasme a los que tienen más de 60



Según Viejo, Colau deja atrás el lenguaje de la vieja política: “Aporta emociones que no transmite el marketing de otras formaciones. No es un personaje anodino con corbata y traje oscuro. Cuando confiesa en Nou Barris, ante miles de personas, que está nerviosa, que no sabe cómo ha llegado hasta ahí... se ve que podría ser cualquiera de nosotros”.

¿Cuál es el punto débil de la campaña cuando hablamos de jóvenes? “El formato mitin, por ejemplo, se repite demasiado en los barrios y abandona a este electorado”.

Que Ada Colau fuera percibida como una ‘señora activista’, ¿sería negativo? “No cuando la sacan disfrazada de Supervivienda haciendo una performance o cuando llama criminal a la banca en Las Cortes. Lo que Ada no hace es tener una actitud adolescente. También ha de ganarse el voto de la señora de la calle, ¡con bolso y todo!”.

Elena Fraj es profesora en la universidad y da clase a gente de entre 19 y 20 años. Advierte de que contesta a nuestras preguntas partiendo de la suposición de que la juventud es algo homogéneo, ”y no lo creo”.

Para Fraj, los jóvenes no se sienten más identificados con Barcelona En Comú porque a ellos no les pesan los años de bipartidismo: “No lo han experimentado tan duramente como las generaciones anteriores. BComú está dirigiendo su campaña a esa gente desencantada de la vieja política y a los exvotantes del PSC barcelonés, el excinturón rojo, que no son jóvenes”.


Yo lo de cambiar el mundo lo veo una gilipollez, yo solo quiero hacer algo divertido


De su día a día en las aulas, Fraj extrae que a los jóvenes lo que les importa es “el acceso a los estudios y el poder tener un futuro, un curro, poder salir de casa de los padres. Y les importa ver a sus padres bien, que es una generación que está jodida ahora por tema curro y casa. Lo demás es demasiado abstracto para ellos”. 

Ven a la candidata por la tele y como una activista de la PAH: “Saben que es un movimiento muy potente y positivo, y también que Ada sale en las tertulias y dice cosas con más sentido que el resto de tertulianos”.


¿Cómo se mete a los jóvenes en política?

“Habría que ir a hablar con ellos, saber qué les pasa, qué hacen, qué desean. Se trataría no tanto de interpelarles para que votasen sino de motivarles para que fueran conscientes de que pueden autogestionar sus vidas de forma colectiva".

Si Elena Fraj tuviera que organizar un mitin para jóvenes, lo que haría es una buena fiesta. Responde con una letra de Pony Bravo:

Yo lo de cambiar el mundo lo veo una gilipollez /yo solo quiero hacer algo divertido /no me quiero comer la cabeza/ lo único quiero es montar una buena fiesta/ y que la gente se lo pase bien conmigo.


¿Que cómo llegan los nuevos partidos a los jóvenes? ¿Y si lo que necesitan los jóvenes son espacios libres de partidos, de padres y de marcas?






share