Reportajes

Un encuentro con George R. R. Martin para hablar de "Juego De Tronos"

El autor de la exitosa saga de fantasía épica “Canción De Hielo Y Fuego” habla en Barcelona sobre el quinto volumen, “Danza De Dragones”

En un par de años – especialmente a raíz de su adaptación a la televisión – “Canción De Fuego Y Hielo” se ha convertido en un fenómeno mundial, como en su día lo fue “El Señor De Los Anillos”. Su autor contesta preguntas sobre su proceso de escritura, las expectativas que crea en el lector o el futuro de la saga (tanto en pantalla como en papel).

Tras catorce meses de espera respecto con la edición original, “Danza De Dragones” ya está entre nosotros. Y George R. R. Martin, el autor de esta megalómana epopeya de fantasía, ha atendido este viernes a los medios en la sala Mirador del CCCB de Barcelona. Decenas de personas se plantaron ahí, periodistas, fans o ambivalentes, para ver qué tenía que contar el escritor de Nueva Jersey. Evidentemente, la rueda de prensa arrancó con en el quinto volumen de la saga “Canción De Hielo Y Fuego”, pero también abarcó otros aspectos como el estilo general de escritura de Martin, el éxito cosechado, su conocida admiración hacia Tolkien, el futuro de la serie de televisión y mucho más. Todo con respuestas interesantes, clarividentes y sin rodeos, exhaustivas, pero sin llegar al hastío. Y, tranquilos, sin spoilers para el lector neófito. Protagonismo absoluto del literato, la persona a la que todos queríamos escuchar, salvo una fugaz y acertada introducción de Juan Insua, director de Kosmopolis, que, entre otras cosas, le agradeció por crear el ya mítico personaje de Tyrion Lannister. Amén.

Como algunos estaréis al tanto, “Danza De Dragones” como tal iba a ser el cuarto libro y sucedería cinco años después de los eventos de “Tormenta De Espadas”. Sin embargo, el autor, al verse desbordado con tanto material decidió dividir la obra en el cuarto volumen, “Festín De Cuervos” y este “Danza De Dragones” que ahora se acaba de editar. Por supuesto, hubo muchos problemas para dividir la obra. “Cuando terminé ‘Tormenta De Espadas’ mi impulso inicial fue ponerme a escribir lo que iba a titularse en aquel momento ‘Danza De Dragones’. Ése era el supuesto con el que había estado trabajando varios años. Lo que ocurrió es que cuando empecé con los primeros capítulos de lo que iba a ser un libro y acabó convirtiéndose en dos, ‘Festín De Cuervos’ y ‘Danza De Dragones’, me di cuenta de que había tomado una dirección equivocada. Después de un año de trabajo me di cuenta que tenía que tirarlo todo y volver a empezar. El desfase funcionaba para unos personajes, pero para otros no”.

Todo esto fue una decisión consensuada allá por 2004 o 2005 con sus editores anglosajones, pues “no era posible y razonable publicar todo lo que yo tenía en mente en un solo libro. Tenía más páginas de manuscrito que cualquier otra de las novelas de la saga y ni siquiera estaba cerca del final de lo que quería contar”. Así se optó por una vía poco habitual, hacer una división geográfica en lugar de cronológica. “Prefería contar toda la historia que tenía en mente para la mitad de los personajes que no explicar la mitad de la historia de todos los personajes. Esto me supuso un esfuerzo de coordinación bastante importante, conseguir que cuadrasen bien los datos de ambas obras. Tuve que recortar algunos de los conceptos originales, irlos modificando, pero aunque esté dividido en dos novelas, en mi mente la acción sigue siendo una. Para mí sigue siendo un solo libro. Como si fuesen dos gemelos separados al nacer, pero luego, con la publicación de los libros, volvieran a encontrarse”. Hay quien ha preferido esperar todo este tiempo para leer las dos novelas paralelamente intentando hacer un ejercicio de ver qué capítulo sigue a cuál. Pero no hay un orden de lectura oficial. “Dejo que cada uno haga los experimentos que quiera en ese sentido”.

Martin es un tipo que está al corriente de las nuevas tecnologías y ya desde el principio admite que ha seguido de una forma más o menos regular lo que se decía en los foros (aunque en los últimos años ha aparcado esta práctica y lo ha dejado a su mujer, que los consulta de vez en cuando ). “Conozco la existencia de los foros de internet y han tenido un papel muy importante en la difusión de la obra. Sé que hay muchos en muchos países, pero los únicos que puedo consultar son los que están escritos en inglés. Y eso es lo que hice durante una temporada. A principios de los 90s se creó el primer sitio dedicado a la saga que se llamaba ‘Dragonstone’, una web australiana. Como era el primero y me hacía gracia que se dedicase a mi obra, lo visitaba de vez en cuando y echaba un ojo”.

Eso fue al principio, luego le asustó un poco el poder de internet. La capacidad que tiene para llegar a tantas personas. “Me di cuenta de que consultar estos foros me incomodaba bastante porque había un montón de gente que intervenía y esgrimía teorías de lo más peregrinas. Otras no se ajustaban nada y otras acertaban, lo que me ponía un poco nervioso. Antes de la aparición de internet, a lo mejor un lector de cada 10.000 pillaba las pistas que ibas lanzando a lo largo del libro y sabía anticiparse a los acontecimientos. Ahora este lector postea y los otros 10.000 tienen acceso a la teoría. Es como si todo supiera de repente que el asesino es el mayordomo”. Así pues, el autor corre la tentación de cambiar el final o la sorpresa, algo que Martin quiere evitar a toda costa. “Si cedes a ello estás abocado al desastre porque si estás haciendo bien tu trabajo has ido avanzando toda una serie de pistas a lo largo del libro para que el lector más avispado se de cuenta de que el asesino es el mayordomo. Si lo cambias, todas esas pistas pierden sentido”.

"Escribo el tipo de historias que me gustaría leer"

Reconoce que le encanta jugar con las expectativas de los lectores. “Escribo el tipo de historias que me gustaría leer. Antes de novelista he sido lector. Y lo sigo siendo. Un lector voraz. Ávido por encontrar nuevos libros. Leo de todo, siempre que viajo, en mi Kindle, cada vez que voy a un aeropuerto acabo entrando en uno de los kioscos y librerías y me resulta casi imposible no salir con uno o dos libros nuevos”. De esta pasión por la literatura surge un acto de rebeldía que ha caracterizado su obra, el de no ceñirse a las reglas y los clichés habituales del género de la fantasía. En referencia a la muerte de un personaje clave hacia el final del primer volumen comentó: “Quise ir un poco a contracorriente, ser un poco revolucionario, si queréis. Lo he seguido siendo en algunos de los libros posteriores tratando de pillar por sorpresa a mis lectores. Y os aseguro que lo pienso mantener en el resto de las novelas que me quedan de la saga”. Así bien, toca apretarse los cinturones y no encariñarse demasiado de tus personajes preferidos, ya sabemos que en cualquier momento un hacha puede caer sobre su cabeza.

“Canción De Hielo Y Fuego” es una saga que está concebida en siete volúmenes separados, lo que significa que, si no cambia de opinión, sólo quedan dos libros por publicar. Por tanto, el final está cerca y Martin no baja la guardia por las reacciones que pueda tener la gente. “Soy consciente de lo que me espera y lo he sido más con los dos últimos libros. La gente tiene un interés que se empieza a manifestar ya desde el principio. Yo estoy tratando de crear una obra de arte, una historia bastante amplia de carácter serializado. La reacción de los lectores cambia radicalmente con el paso del tiempo, a cada entrega. El problema es que entre libro y libro han pasado años y todo esto les ha proporcionado tiempo para crear todo tipo de teorías, especulaciones e imaginarse cómo quieren que sea la siguiente entrega de la saga. Y claro, cuando sale el libro y no aparece lo que ellos esperaban se sienten hasta cierto punto decepcionados. Es imposible complacer a todo el mundo”. Una idea que enfatizó diversas veces ( “No puedo contentar a todo el mundo y no lo intento. Sería un error”), hasta tal punto que llegó a advertir que si a alguien no le gustaba su obra “les recomendaba que escribiesen sus propias historias”.

Otra de las grandes particularidades de esta saga es la manera en que está escrita. Cada capítulo adopta el punto de vista de un personaje distinto, algo que es una evidente herencia de su pasado televisivo . “Para mí, los personajes con punto de vista tienen voz propia, una forma de ver el mundo única, una serie de rasgos y vocabulario propios y procesos mentales distintos. Cambiar de punto de vista es como encontrar un bache en la carretera. Por eso me gusta escribir varios capítulos seguidos de un mismo personaje hasta que llega el punto que me veo que me he adelantado demasiado y necesito recuperar el resto de personajes. Este cambio siempre me ralentiza, porque me cuesta meterme en la mente de los personajes aunque los haya creado yo”.

Con todo, parece que es la mejor opción dado el grandísimo universo de esta saga. “Estoy reflejando un enfrentamiento épico de carácter mundial y necesito tener personajes de distintos bandos que ofrezcan distintos puntos de vista de los acontecimientos. Además, no es sólo que pertenezcan a distintos bandos, sino que algunos de los bandos en los que se alinean algunos de mis personajes están enfrentados entre sí. Eso es importante para mí. No quería escribir una novela de fantasía de buenos y malos. No quería un bando que va vestido de blanco; el de los guapos, el de los heroicos, el de los que están en posesión de la verdad… Y que el otro fuera el de los que están vestidos de negro, fueran los malos y feos”.

En este punto se encuentra una de sus principales influencias, “La Ilíada” de Homero. “En la batalla entre Aquiles y Héctor sabemos quién es el vencedor y el perdedor, pero no queda realmente claro quién es el bueno y quién el malo. No sé quién dijo una vez que ‘el héroe de un bando es el villano de otro’. Es una gran verdad y es lo que trato de capturar”. Pero, evidentemente, con quien más se le ha comparado es con Tolkien (aunque la Tierra Media al lado de Westeros sea un jardín de infancia).

Lo que más le fascina del británico es la importancia que dotó a los escenarios y, así, aprovechó para recordar una anécdota de sus años mozos. “Yo me matriculé en la universidad en los 60s, justo cuando Tolkien tenían muchísima popularidad. Había muchos universitarios de aquella época que leían ‘El Señor De Los Anillos’. Veías a gente por el campus con chapas que ponían ‘Frodo vive’. Lo que más me llamaba la atención es que había muchos pósters en las habitaciones de las residencias, incluida la mía, porque lo había colgado mi compañero, que la imagen que se veía era un mapa de la Tierra Media. No era la portada del libro, ni una imagen de Frodo, Boromir o Aragorn, sino el mapa. Y creo que esa es la imagen más icónica que nos había dejado Tolkien”.

Para Martin, la Tierra Media es un lugar tan importante como lo puede ser Tailandia, Rusia o España. “Conocía sus ciudades y buena parte de las maravillas que podía encontrarme si paseaba por ese mundo. Incluso conocía parte de la historia de los pueblos. Era un acto de creación fantástico. El entorno es un personaje más”. Por eso los escenarios que creó para “Canción De Hielo Y Fuego” vienen en parte de experiencias reales y de su imaginación. Y al hilo de esto llegó otra de las anécdotas más interesantes de la mañana, en las que explicó cómo surgió la idea del icónico Muro. “En 1981 salí de Estados Unidos por primera vez para pasar un mes en Inglaterra junto a Lisa Tuttle, con quien escribí ‘Refugio Del Viento’. Viajé por todo el país visitando distintas ciudades y distintos lugares. Recuerdo que un día acabamos en la frontera entre Escocia e Inglaterra, ahí donde se encuentra el Muro de Adriano. Era el atardecer ya y todos los autobuses repletos de turistas se estaban marchando. Teníamos el muro prácticamente para nosotros solos y decidimos aprovecharlo y subimos a lo alto del muro. Hacía bastante frío y viento y ahí subido me puse a mirar al norte y traté de imaginar qué podía haber sentido un legionario romano en el siglo I o II DC. Alguien enviado a defender el muro que no sabía lo que se escondía en las colinas y los bosques al norte de él, qué peligros le acechaban. Eso me provocó un escalofrío que se grabó en mi memoria. Todavía faltan diez años para empezar a escribir la saga, pero me apetecía reflejar una situación semejante y de ahí salió el Muro. Creo que en ese sentido sigo la estela de Tolkien, porque él creó lugares que todavía resuenan en mi memoria”.

Todos estos elementos y muchos más que no dan tiempo a repasar en apenas hora y media de charla han hecho que los libros sean un éxito mundial y que, por consiguiente, también lo haya sido su adaptación televisiva para la HBO. Con todo, Martin aseguró que en ningún momento esto le ha condicionado. “Ha tenido cierto impacto en mí, desde luego, pero porque me requiere tiempo. Escribo el guión de un capítulo por temporada, tengo una serie de cometidos que llevar a cabo como coproductor, y hay una serie de consultas que tengo que llevar a cabo con los creadores, que a fin de cuentas son los que la mayoría de veces tienen la última palabra. La HBO me requiere, asimismo, a hacer una serie de actos promocionales, como este viaje a España. Y, a parte, al ser candidatos a los Globos de Oro o a los Emmy, hace que tenga que acudir a las galas y prestarles cierta atención”. Relega a los creadores toda responsabilidad en lo que se ve en la pantalla pequeña y asegura que se centra, sobre todo, en los libros. “No tendría demasiado sentido dejar que me influyese en las novelas cosas que se están desarrollando en la serie que recogen acontecimientos que yo ya he narrado. No voy a cambiar mi forma de escribir por acomodarme a la serie”.

La tercera temporada, que se encuentra actualmente en producción, contará la primera mitad de los acontecimientos de “Tormenta De Espadas”. Por tanto, el tercer volumen de la saga abarcará dos temporadas. Respecto a esto adelantó que “la cuarta temporada probablemente recogerá la segunda mitad y quizá algún detalle más del cuarto o incluso del quinto libro”. Todo ello se hace porque los libros son cada vez más largos y no queda claro qué se va a hacer con las adaptaciones de “Festín De Cuervos” y “Danza De Dragones”. “Creo que como mínimo necesitaremos dos temporadas para reflejar esos acontecimientos. O incluso tres. No están muy claros los límites. De hecho, en la segunda temporada, ya se han incluido algunos elementos del tercer libro. A partir de ahí ya iremos viendo. Lo que me parece que va a ocurrir es que no va a haber una diferenciación en las temporadas como ha ocurrido en los libros. A partir del momento en que lleguemos a la acción de “Festín De Cuervos” y “Danza De Dragones” se irá contando la acción, probablemente, en orden cronológico, no separándolo, como hemos hecho en los libros, por personajes. Habrá personajes que vean cómo su presencia se ve reducida respecto a los libros, pero poco a poco iremos viendo”.

Una vez leído “Danza De Dragones” toca esperar al 31 de marzo de 2013 para que se estrene una tercera temporada que Martin asegura que los productores “quieren que quede lo mejor posible”. Él, insiste, “me centro casi exclusivamente en los libros". Ahora mismo escribe las páginas de la sexta novela, que probablemente se titule "Vientos De Invierno" y que espera “terminarla en un plazo de tiempo razonable”. Los fans se muerden las uñas.

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