Reportajes

Techno sin rostro

El nuevo boom de los productores enmascarados

Richard Brophy TechnoA principios de los años noventa, cuando los críticos de rock intentaban comprender las razones de por qué llegaban a sus buzones tantos white labels de techno en un flujo aparentemente incesante, se acuñó la expresión “faceless techno bollocks” [que podemos traducir como “cabrones sin cara del techno”]. En tres palabras, la prensa musical había articulado su incapacidad total para entender esta nueva manera de entender la música, creada por productores que tenían la audaz particularidad de no llegar vestidos por un estilista, promocionados por un publicista ni fichados por ningún ejecutivo adicto a la cocaína. Esa frase despectiva era un intento de menospreciar la importancia y el significado de la música hecha por artistas que querían permanecer anónimos. “Faceless techno bollocks” fue, en esencia, un eslogan que la industria musical utilizó para mofarse de algo que no podía entender ni controlar.

Pero los tiempos cambian: cinco años después de la primera invasión techno, el distintivo del anonimato se acabó percibiendo como un sinónimo de integridad y compromiso artístico más que como un déficit de imagen. En un tiempo en el que los DJs de renombre se habían convertido en estrellas pop y se embolsaban cifras de cinco ceros por pinchar unas pocas horas en algún súper-club, artistas como Drexciya, Basic Channel y Underground Resistance / Red Planet remaban en la dirección opuesta practicando un electro y un techno que permanecerá para la historia a la vez que mantenían el misterio de su identidad.

Sin embargo, la decisión de permanecer en el anonimato es anterior a la cultura de los white labels de principios de los años noventa, y podría remontarse a Electrifying Mojo, el pionero de los DJs de Detroit –quién, a pesar de gozar de una popularidad masiva durante los ochenta, decidió evitar las fotos promocionales–. El colectivo Underground Resistance, también de la ciudad del motor, continuó con esta misma práctica de una manera más insobornable, eludiendo entrevistas y las imágenes de prensa. De hecho, la única forma en que UR se comunicaban con el mundo exterior era, excepción hecha de su propia música, con los mensajes impresos en las galletas o grabados en los surcos de los vinilos. Llevando esa práctica a un extremo que, con seguridad habría enfurecido a los fans del rock si aún escucharan techno, los alemanes Basic Channel trasladaron los principios de la música sin rostro al marco del directo cuando actuaron detrás de una cortina en el club londinense Lost a mediados de los noventa. Si avanzamos de nuevo hasta mediados de la década siguiente, una cosa ha quedado finalmente clara: mientras la cultura de la descarga ha conseguido que el techno llegue a cualquier rincón del planeta, el plus de misterio en la música y, por defecto, parte de su atractivo, ha quedado sumergido, extraviado en el centro del tsunami digital.Así, mientras las plataformas de descarga legal garantizan una nueva forma de democracia cultural al poner al alcance de todo el mundo cualquier lanzamiento, existe a la vez la tentación de crear un “mercado” techno para las masas. Varios DJs empezaron a exprimir el uso de nuevas tecnologías –entre ellos Richie Hawtin– con el fin de vender el concepto de DJ digital gracias al uso continuado, durante este periodo, de una gran variedad de plataformas. El productor canadiense incluso llegó a desarrollar conceptos ligados a la actuación en directo como The Cube, que presentaba a sus artistas del sello M_nus como si fueran personajes de “La Guerra De Las Galaxias”. Hawtin ha llegado al extremo de comunicar vía Twitter cada uno de los temas que pincha en los clubes, por si alguien todavía no está saciado de información y quiere más.

No es sorprendente, pues, que se haya producido una reacción contra la sobrecarga de información digital y los intentos de presentar a los DJs de techno como estrellas de Hollywood, ni que esta reacción involuntaria se haya focalizado en el formato del vinilo anónimo, estampados a mano, como hicieran aquellos “faceless techno bollocks” originales que tanto irritaran a los críticos despistados a principios de los noventa. Lo que quizá sea más sorprendente es que ese techno sin rostro se haya situado de nuevo, gradualmente y medio a hurtadillas, en el epicentro de la escena electrónica y se haya afianzado como una de las corrientes definitorias de la música de baile en estos últimos tiempos. En un momento de conexiones a internet de alta velocidad y lanzamientos multi-formato, esto puede parecer una anomalía. ¿Qué es lo que puede haber llevado, por lo tanto, a que un grupúsculo de sellos y artistas centrados en el vinilo creen tanta perplejidad entre el público?

Resulta una tentación ponerse a teorizar sobre si el constante desarrollo del techno anónimo es una reacción contra la explosión del minimal centrado en la explotación de la imagen con el que hemos convivido en esta década. Este argumento lo que dice es que, frente a la propulsión del techno hacia el mainstream, muchos productores y DJs sencillamnte decidieron mirar hacia el otro lado y escoger el misterio, el anonimato. Ciertamente, es un argumento de peso si consideramos el gran número de sellos anónimos y artesanales que han aparecido en años recientes –hay dónde escoger: Traversable Wormhole; Horizontal Ground / Frozen Border; Ancient Methods; Skudge; Seldom Felt y Wax/Equalized–. Sin embargo, no se debe desprender automáticamente de todo esto que la proliferación y popularización del minimal haya provocado este deliberado retorno al techno anónimo.El productor alemán Redshape lleva cinco años haciendo música y actuando en directo detrás de una máscara de plástico rojo, pero antes de su sonada aparición, Sleeparchive ya despachaba techno cargado de bleeps inspirados en el viejo sello Sähkö en vinilos estampados a mano a través de la tienda berlinesa Hardwax. Aún sin querer esconder su identidad, Roger Semsroth, el productor detrás de Sleeparchive, tampoco la publicitó, y, durante cierto tiempo, se rumoreó que era Richie Hawtin quién estaba detrás del proyecto. El argumento de que el techno anónimo fue una reacción deliberada en contra del minimal flaquea si tenemos en cuenta el hecho de que el proyecto Pom Pom lleva facturando techno visceral vía Hardwax desde 2001. Servida en fundas negras y con el número de catálogo como única información facilitada, esta serie de 12”s ha llegado este año a su lanzamiento número 33. En este caso, también existen anomalías y contradicciones: Pom Pom no sólo se centra en un techno implacable y purista, ya que su último lanzamiento doble incluye guiños al italodisco, al electro y al deep house.

Algunos de los productores que hacen y editan “techno sin rostro” citan a la tienda Hardwax y al club berlinés Berghain como los núcleos impulsores de esta tendencia. “Sin duda, estoy de acuerdo en que existe una conexión con la tienda Hardwax, sin ir más lejos ahí es el primer sitio donde se pueden encontrar la mayoría de estos lanzamientos”, dice 19.26.1.18.5, artista que ha editado en el sello Horizontal Ground, mientras que el veterano productor Adam X, que publicó el año pasado la serie Traversable Wormhole, cita a Berghain y a la obsesión y el apasionamiento de sus residentes, Marcel Dettmann y Norman Nodge, por el techno clásico y el vinilo como mecanismo de soporte subyacente para la reciente ola de techno anónimo. “ Ha habido un gran cambio en la escena techno en los últimos años y todo nos lleva a Berghain”, cuenta Adam. “Existe un feeling en Berghain que es distinto al del resto de la escena techno. Es algo nuevo, algo ha cambiado, y sin necesidad de decir nombres, sabemos que es gente que ha venido haciendo esto durante los últimos diez años. En realidad, de esto va el techno, no de grandes nombres que cobran 10.000 dólares para pinchar, y han tenido que venir unos cuantos veteranos junto con varios artistas nuevos para recordárnoslo. Redshape, Function y Sleeparchive se merecen todo mi respeto ya que, aun sin ser completamente anónimos, estuvieron haciendo ese tipo de sonido en un momento mucho más difícil, cuando el minimal lo ocupaba todo”.

Esto es algo en lo que el dúo sueco Skudge está de acuerdo. Skudge han editado sólo un puñado de discos, muy bien recibidos y que se mueven en la zona gris entre el house y el techno. Para ellos, el anonimato es parte de la esencia de esta música. “Escogimos mantenernos en el anonimato porque queríamos que los oyentes se concentraran en la música y no en nuestras personalidades. Para nosotros, la música habla por sí sola”. Esta idea de que la música es más importante que el artista es, por supuesto, la antítesis de todo lo que representa la industria musical y probablemente sea una de las razones que hizo que apareciera, en primer lugar, la definición “faceless techno bollocks”.¿Puede ser que, para los fans del techno, el anonimato resulte más atractivo que saber hasta el último dato sobre la persona que compuso su disco favorito? 19.26.1.18 así lo cree: “El misterio siempre es más romántico que la realidad, y nadie puede hacer justicia, con su presencia, a la música que hace,” opina. “Los productores en persona son solamente humanos, como tú y yo, pero cuando la música se edita de forma anónima eso les permite transmitir algo a la gente sin cargar con ese bagaje”. Al hacerlo así, la actual ola de productores anónimos está siguiendo una tradición establecida por proyectos del techno de Detroit como Drexciya o Red Planet, que querían centrar toda la atención en la música, pero que también usaban su arte como vía de escape de los ambientes distópicos que les rodeaban y de sus, a menudo, monótonas existencias.

Hablando con quien esto firma el pasado año, Redshape decía que el hecho de llevar una máscara y proyectar una personalidad distinta fue lo que le dio la libertad creativa para hacer lo que quería. “Sólo produzco la música que quiero sin tener que decírselo a nadie, lo cual genera un sentimiento de libertad. Para un artista esto es muy liberador y creativo; que pueda hacer lo que me dé la gana y sacarlo a la luz yo lo veo como una declaración de intenciones, tanto a nivel personal como a nivel artístico. Especialmente hoy en día, ya que todo el mundo habla sobre la identidad y sobre quién eres. Ser Redshape me permite concentrarme únicamente en la música.”

La propensión de los productores de Detroit a acumular alter egos no es lo único que juega un papel destacado en la actual ola de techno anónimo: si escucha la serie “Lost Trax”, percibirás claramente el espíritu de Underground Resistance de la época en que se editó “The Final Frontier”. Mientras tanto, el sello Horizontal Ground/Frozen Border saca a relucir con frecuencia el recuerdo de minimalistas como Robert Hood o Daniel Bell –su última referencia, la sexta, tiene el sonido clásico de DBX–, mientras que las líneas de bajo con pedigrí y los sintetizadores amenazantes de Redshape están inspirados en el Carl Craig de la primera época. La serie Equalized de Shed suena como si se estuvieran recuperando proyectos de breakbeat-techno de principios de los noventa como el inglés In Sync, y tanto Sleeparchive como Sandwell District recurren insistentemente al minimalismo bleepy del sello Sähkö. ¿Significa esto que el techno anónimo moderno no es más que un refrito de glorias pasadas?

Skudge admite que “hemos estado más o menos influenciados por la música de Basic Channel y otros artistas de techno de los 90” y que “ puedes escuchar la influencia de estilos de techno y house antiguos en mucha de la música que se hace hoy en día”. Sin embargo, no están de acuerdo en que su música sea simplemente un reciclaje de sonidos clásicos – “siempre intentamos hacer música que suene como una mezcla entre lo antiguo y lo nuevo”, se defienden–. 19.26.1.18.5 va más allá y apunta a que las ediciones estampadas a mano y el anonimato son meramente un marco en el cuales los productores pueden atreverse a ser más aventurados. “ En realidad, los sonidos son dispares y diversos. Seldom Felt y Equalized: creo que estos dos sellos son completamente distintos más allá del hecho de que los dos se presentan en white-labels estampados a mano. El vínculo no tiene que ser necesariamente sonoro; la estética austera no exige música austera”, explica .

Visto desde otra perspectiva, la tendencia hacia los lanzamientos estampados a mano ha permitido que productores conocidos por un estilo en particular tengan libertad para explorar caminos distintos. Ésta es una de las principales razones por las que Adam X decidió fundar Traversable Wormhole. “Lo mejor de este techno anónimo es que está permitiendo que, tanto gente nueva como productores que llevan muchos años, se reinventen”, opina. “Tenía hechos un puñado de temas techno, pero había un estigma que me perseguía porque se me asociaba con la escena industrial. Es difícil sacar a la gente de sus ideas preconcebidas y la gente que no me había oído pinchar tenía ciertas suposiciones previas sobre de mi que hicieron que me frustrara un poco”.Durante una visita a Rubadub en Glasgow, Adam le echó un ojo a los discos de Seldom Felt y decidió editar su nuevo material con el nombre de Traversable Wormhole. “Lo divertido fue que ya había dado la música de Traversable Wormhole a gente que sabía que era mía y básicamente la ignoraron, y luego, cuando lo escucharon cuando se lanzó con el nombre de Traversable Wormhole, les encantó”, recuerda . Adam siente que su nuevo anonimato le ha permitido facturar techno más esotérico, así como ese cruce entre el dubstep y los broken beats que ocupa las caras B de las referencias de la serie. Mientras Adam decidió dar a conocer su identidad y Skudge se escudan en afirmaciones crípticas del tipo “no intentamos escondernos, ni tampoco exponernos”, otros quieren preservar su anonimato y, por mucho que rastrees por internet, nunca encontrarás más que la información básica de los lanzamientos de Lost Trax, Pom Pom, Seldom Felt y el eje compartido por Horizontal Ground y Frozen Border.

Llámese una reacción en contra de las inacabables fuentes de información de internet, o sea simplemente una extensión del “misterio” del que hablaba antes Redshape, sea cuál sea la explicación no importa: esta colección de artistas y sellos anónimos cazados al vuelo demuestra que existe una tendencia que prefiere desconectarse del incesante avance de las nuevas tecnologías. “A día de hoy, es facilísimo encontrar información sobre los artistas: quién es, de dónde viene...”, comenta Skudge. 19.26.1.18.5 añade que “la era de internet ha contribuido a que sea mucho más difícil que los secretos sigan siendo secretos y que los misterios se disfruten como tal. Cualquiera que quiera encontrar información sobre algo puede hacerlo, y creo que ser minimalista en relación con lo que das a la gente más allá de la música ayuda a mantener el foco alejado del artista. Frozen Border, por ejemplo, es tan misterioso para ti como para mí, pero realmente es bastante simple: un sello abierto a propuestas y que edita tracks que le gustan. No hay nada que conecte a los artistas que han editado allí más allá de este hecho concreto”.

Una razón de este alejamiento consciente de las nuevas tecnologías tiene que ver con el hecho de que la escena se centra en el vinilo. Adam X sostiene que, a medida que vamos dejando atrás la década anterior, existe un creciente “hastío en las descargas”. ¿Viene esta afirmación a raíz del hecho de que nuevos proyectos como Skudge están gestionando sellos que editan exclusivamente en plástico? “Editamos solo en vinilo porque creemos que es más divertido y es una pieza de arte”, cuentan, mientras que 19.26.1.18.5 explica que la elección del formato se debe a inquietudes sonoras y que no es el resultado de un manifiesto premeditado. “El vinilo es, sencillamente, el formato que mejor suena, es una elección acústica, no política: no estoy en contra de lo digital. Sencillamente no suena tan bien. Y punto”.Así que, aunque ocultar tu identidad y editar exclusivamente vinilo en el año 2010 quizá parezca ir a la contra, observándolo desde un punto de vista más cínico este comportamiento podría percibirse como lo último en marketing anti-marketing. En el libro “Techno Rebels”, Dan Sicko explica que en Detroit existía la creencia de que la imagen misteriosa y anónima de UR era una manera de reforzar las ventas. “Algunos describen la mística de UR como una ‘mitología’, sugiriendo que todos sus mandatos y posturas forman parte de una gran estratagema de marketing anti-marketing y que, por lo tanto, debe ser cuestionada. Pero el término también implica que en algún momento, en algún lugar alguien creyó en lo que estaba pasando y esto dio ventaja a UR a la hora de comercializarse y tratar con sellos más grandes”.

Si este enfoque se aplica a un contexto contemporáneo, ¿qué mejor manera de desmarcarse de los cientos y miles de lanzamientos digitales que compiten por la atención del público cada semana? Adam X cree que el proyecto Traversable Wormhole le ha dado una mayor proyección tanto en el underground como en el mainstream electrónico, mientras que Skudge afirman que “para nosotros no es una cuestión de marketing”, a la vez que dmiten que “sí, por supuesto, la gente siente más curiosidad y quiere saber quién está detrás de esto”. De todos modos, 19.26.1.18.5 sostiene que el concepto de “marketing anti-marketing” es otro invento de la prensa y que “ no es algo que se esté usando de manera cínica para generar hype, porque estás dejando de lado el elogio personalizado que los productores no anónimos pueden conseguir por sí mismos”. Esta es su visión del techno anónimo moderno: “Es importante declarar que no somos estrictamente anónimos, sino que, simplemente, somos desconocidos, un mero grano de arena en la playa. Hemos hecho algunos directos y no llevamos máscaras ni nada, y luego volvemos a nuestros aburridos trabajos diarios en donde a nadie le importa en absoluto esta música de baile minoritaria”

La nación sin rostro: una guía del techno anónimo

Traversable Wormhole: Techno profundo y viajero en una cara; bass music espacial en el reverso: Traversable Wormhole, alias de Adam X, editó en 2009 una serie de cinco EPs en vinilo que acabó captando la imaginación de los DJs de techno y dubstep a partes iguales. A lo largo de este 2010, el sello CLR de Chris Liebing ha lanzado los EPs de nuevo en formato CD-mix, a la vez que ha comisionado remixes a productores como Marcel Dettmann, Sleeparchive, Peter Van Hoesen y Surgeon.

Frozen Border / Horizontal Ground: Su camino se inició en 2009 con el techno de acordes profundos de “Frozen Border 1”, con los que este misterioso sello doble remite a los ritmos metálicos del club Berghain, al dub cavernoso de Basic Channel, a los subgraves asesinos del UK bass y al minimalismo austero de DBX y Rob Hood. Mientras Horizontal Ground nació el pasado año como una plataforma para reclutar a los productores que ellos admiran, los dos sellos en conjunto gozan de una considerable reputación gracias a sus lanzamientos del mejor techno contemporáneo. Lost Trax: Lost Trax es, probablemente, una de las series de techno anónimo más misteriosas. Responsable de solo dos EPs en los últimos cuatro años, Lost Trax apareció por primera vez en 2006 en el sello de electro SCSI-AV (propiedad de Daz Quayle) con “The Saturiun System”, un brillante corte de electro-techno primigenio en la línea de UR. Lost Trax ha lanzado recientemente la secuela, “Lost Trax 2”, una producción bañada en 303 y sostenida por cuerdas épicas que mataría de celos incluso a Mad Mike. Seldom Felt: Fundado en 2007, Seldom Felt fue uno de los primeros casos de la nueva ola de sellos anónimos y estampados a mano. Nadie está seguro de quién es el responsable de la serie, pero sus seguidores sí saben perfectamente que la serie les ha provisto de buenas dosis de techno taladrante, tracks de acid burbujeante e incluso un poco de house de corta-y-pega. Redshape: El productor alemán lleva editando deep techno de muchos quilates desde 2006 para Delsin, Styrax Leaves o su propio sello Present. Basado en líneas de bajo resonantes y líneas de sintetizador taciturno y envolvente, el sonido de Redshape es tan atmosférico como bailable. El año pasado editó un aclamado álbum de debut, “The Dance Paradox”, en el que mostraba un enfoque más diversificado. Con tal de proteger su identidad, Redshape actúa detrás de una máscara roja de plástico. Sleeparchive: Desde mediados de la década pasada, Roger Semsroth ha venido editando techno repetitivo con bleeps bajo el alias Sleeparchive. Sus lanzamientos, lanzados para aprovechar la corriente en curso por los vinilos estampados a mano, fusionaban la naturaleza atonal de los discos del sello Sähkö con la cadencia incesante e inquebrantable del minimalismo clásico americano. Semsroth también trabaja bajo una amplia variedad de nombres, entre los que se incluye Skanfrom, y ha estado detrás de varios proyectos de ruido y música abstracta, pero es gracias a su techno hipnónico por lo que se le conoce mejor. Sandwell District: Aunque es una de las marcas más respetadas del techno contemporáneo, Regis, Function y Silent Servant observan Sandwell District más como una reunión de amigos que como un sello en sí mismo. Han evitado exponerse en MySpace y Facebook –aunque mantienen una web de lo más molona en wherenext.tumblr.com–. La música de Sandwell bascula entre los ritmos de club salpicados de acordes punzantes de Silent Servant y los bajos repetitivos y las palmas reverberantes de Function, así como los ritmos metálicos y torcidos de Regis. Este año han ocupado una plaza en el escenario principal del festival Sónar y están a punto de publicar su esperadísimo álbum de debut. Wax/Equalized: Pasatiempos del aclamado productor alemán Shed (seudónimo de René Pawlowitz), estos dos sellos estampados a mano y con aspecto misterioso se le han granjeado tanto respeto como sus álbumes para Ostgut Ton. El sonido de Wax va del deep house americano al broken beat con instantes de techno duro, mientras que Equalized se centra en los tracks repetitivos al estilo de Detroit combinados con esos brutales ritmos rotos, como el que ocupa la cara B de “Equalized 2”, capaces de hacerte cosquillas en la columna vertebral.

Pom Pom: Se trata de la serie de techno anónimo más longeva. Pom Pom lleva nueve años sacando música al mercado, y su catálogo –en el que no hay un solo título– ya ha alcanzado la referencia número 33. Se sospecha que Pom Pom tiene su base en Berlín, pero nunca se han limitado a un único sonido. Con el paso de los años, ha ido alternando entre el house, la música disco sintética, los temas festivos al estilo Kompakt, techno chirriante e incluso algún momento electro ocasional. En cualquier caso, la música de Pom Pom siempre exhibe un acercamiento visceral y sucio, como si cada uno de los cortes estuviera cubierto por una capa de 15 centímetros de mierda levantada del suelo del club. También tienen un sello filial, The Nursing Home. Skudge: Skudge es el proyecto de dos productores suecos cuya identidad se desconoce, y por ahora han editado tres EPs –todos en 2010– de material original en su sello del mismo nombre. Para lo que nos interesa, su mezcla de loops houseros y ecos de Basic Channel le ha hecho granjearse apoyos por todas partes: algunos de los clubes más prestigiosos de Europa les han llamado para actuar y cuentan con remezclas servidas por Aardvarck, Aubrey y Marcel Fengler –DJ residente de Berghain–.

Ancient Methods: Ésta es una de las series anónimas más populares, aunque sólo ha entregado cinco maxis desde 2007. En cualquier caso, aquí importa más la calidad que la cantidad. El dúo alemán formado por Baeks y Trias está detrás de Ancient Methods: se trata de una combinación de techno de ritmos rotos, algunas de las líneas de bajos más violentas que se hayan podido escuchar y una fuerte estética industrial, factores que aseguran que, para muchos DJs, sea material para comprar sin necesidad de escucharlo primero.

Anonymous techno: the DJ mix

Ser anónimo es lo que tiene: mucho de este techno no puede ni verse, ni conocerse ni saludarse, pero se puede escuchar. De hecho, para eso se hizo. Richard Brophy se ha encargado personalmente de reunir algunos de los temas definitorios de esta nueva corriente de techno sin rostro y los ha mezclad en este set electrizante. ¿Quieres un buen consejo? Bájalo ya y no lo dejes escapar.01. “Wax 30003A” (Wax)02. Skudge: “Mirage” (Skudge)03. Frozen Border: “5A” (Frozen Border)04. Frozen Border: “6B” (Frozen Border)05. Silent Servant: “Discipline” (Sandwell District)06. Silent Servant: “La Violencia (Function Remix)” (Historia Y Violencia)07. Equalized: “2A” (Equalized)08. “Horizontal Ground 1A” (Horizontal Ground)09. Reality Or Nothing: “Function Remix” (RSB)10. Sleeparchive: “Hospital Track 4” (Sleeparchive)11. Traversable Wormhole: “Exotic Manner” (Traversable Wormhole)12. N/A: “Function Edit” (Sandwell District)13. Kalon: “Man Is The Superior Animal” (Sandwell District)14. Seldom Felt: “3A” (Seldom Felt)15. “Horizontal Ground 6A” (Horizontal Ground)16. Frozen Border: “4B” (Frozen Border)17. “Wax 20002B” (Wax)18. Traversable Wormhole: “When 2D Meets 3D (Peter Van Hoesen Remix)” (CLR)19. Equalized: “3B” (Equalized)20. Function: “Disaffected (Ben Klock Remix)” (Sandwell District)21. Silent Servant: “Doom Deferred” (Sandwell District)22. Frozen Border: “1B” (Frozen Border)23. Function: “Isolation” (Sandwell District)24. SP-X: “SP-17” (Komisch)25. Equalized: “1B” (Equalized)26. Redshape: “What's On A Moog's Mind?” (Figure)27. Basic Channel: “Q1.1” (Basic Channel)28. Pom Pom: “33A2” (Pom Pom)29. Pom Pom: “33D2” (Pom Pom)30. Lost Trax: “The Saturiun System” (SCSI-AV)

¿Te ha gustado este contenido?...

Hoy en PlayGround Vídeo:

Ver todos los vídeos

Hoy en PlayGround Video

cerrar
cerrar