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Caso iDental: "Un trabajador me dijo que me hiciera las pruebas del VIH"

Afectados y extrabajadores de la clínica dental low cost revelan a PlayGround presuntas prácticas como la no esterilización de materiales

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"La Seguridad Social ha tenido que quitarme todos los implantes que me pusieron en iDental porque estaban mal colocados y me estaban provocando una infección que se ha extendido hacia la cabeza", explica Gloria (nombre ficticio), una de las afectadas de la clínica propiedad de Antonio Javier García Pellicer y de su socio Vicente Castañer.

A estas alturas es muy probable que el lector conozca iDental. La compañía, que cuenta con 26 clínicas en toda España, nacía en 2014 bajo el lema "Dentistas con Corazón" con el objetivo de financiar tratamientos dentales a quienes menos recursos económicos tienen. Ellos mismos se denominan como "asistencia social dental".

Su inauguración resultó un éxito mediático. La nueva marca se posicionaba como pionera en España y dispuesta a tratar a las personas con más dificultades económicas y  a los colectivos más vulnerables de la sociedad .  

El éxtasis duró poco. Un año más tarde, los medios publicaban decenas de denuncias de malas praxis que habían llevado a los pacientes a perder, no solo su dinero, sino también gran parte de su boca. Según mantiene el Consejo de Dentistas, que aglutina a los colegios de odontólogos a escala estatal, las denuncias de las franquicias "low cost" acumulan la mitad de las reclamaciones de pacientes.

Lo mismo sucede con Afecade, la plataforma de afectados por cadenas dentales. Según la plataforma las reclamaciones de iDental son 98, un 68,3% del total de las recibidas. Todos los casos son por mala praxis y muchos de ellos se complican con infecciones. Hay demandas interpuestas pero, de momento, ninguna sentencia y ya son decenas las Plataformas de grupos de afectados, que en algunas casos aglutinan hasta 2.300 personas.  

La empresa asegura que la oleada de demandas responde a "intereses privados" que pretenden eliminarlos del mercado. "No interesa que exista un modelo como el nuestro porque es accesible y económico a todos los bolsillos", explica la portavoz de la compañía, María Ruanova.

La suya es una versión muy distinta de la que pacientes y extrabajadores —hasta 10 y sin relación entre ellos— han hecho llegar a PlayGround. Sus testimonios denuncian malas praxis; la no esterilización del instrumental clínico; condiciones de explotación y de riesgo laboral de los trabajadores; casos de pacientes ingresados con graves infecciones derivadas de intervenciones de la clínica o la falsificación de documentos para conseguir que las financieras concedan créditos a los pacientes.

Por su expresa petición, hemos mantenido el anonimato de las fuentes, tanto de afectados como de extrabajadores: todos han denunciado a la empresa y la publicación de sus nombres podría dificultar el proceso judicial en el que se encuentran.

"Un trabajador me dijo que me hiciera las pruebas del VIH y de la Hepatitis"

"En iDental no hay materiales suficientes para todos los odontólogos. Yo misma fui testigo. Mientras me estaban atendiendo entró al gabinete otro dentista que pidió prestado el destornillador que minutos antes había utilizado en mi boca. Cuando fue a dárselo les avisé de que si sabían que yo tenía Hepatitis. Su cara fue un poema", explica Juana (nombre ficticio), una de las pacientes afectadas de Cataluña.

Afectados y extrabajadores explican a PlayGround supuestas irrregularidades cometidas por iDental. Malas praxis;la no esterilización del instrumental clínico; condiciones de explotación y de riesgo laboral de los trabajadores; pacientes ingresados con graves infecciones derivadas de intervenciones de la clínica o la falsificación de documentos para conseguir que las financieras condedan créditos a los pacientes.

Aina (nombre ficticio), es extrabajadora de iDental. Explica que cuando los pacientes portadores de enfermedades transmisibles acudían a la clínica, se colgaba un corazón en la puerta para que el resto de compañeros lo supiera y no utilizase ese material hasta haber sido esterilizado. "No contábamos con material suficiente para cada trabajador . A veces los materiales se rompían, se perdían y no se reponían. Eso nos obligaba a tener que compartir los materiales entre compañeros sin tiempo de esterilizarse durante el día debido a la abultada agenda", asegura.

Los testimonos recogidos aseguran que se trata de un práctica que no solo ocurre en Barcelona, sino también en Madrid y Valencia. Ante la gravedad de las acusaciones, PlayGround ha contactado con la Consellería de Sanidad para conocer si tiene constancia. Sanidad confirma que actualmente hay un expediente abierto investigando los hechos.

"Hay un expediente informativo abierto. Actualmente se están efectuando las investigaciones pertinentes y, por tanto, la información es confidencial debido a la Ley de Protección de Datos", aseguran desde la Consellería catalana.

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La portavoz de iDental mantiene que "la empresa no tiene conocimiento de ese expediente" y que los procesos que siguen desde la clínica son completamente legales y cumplen con la normativa Europea. "Que haya un expediente abierto no significa que sea cierto, recibimos miles de inspecciones a diario porque hay una obsesión contra nuestro modelo de negocio", sostiene.

Cierto. Según dicen los extrabajadores, iDental siempre supera las inspecciones. "iDental cuenta con autoclave, el proceso para esterilizar que cumple la normativa. Cuando viene Sanidad, ven que cumplen con todos los protocolos, pero no tienen en cuenta el número de pacientes que se atiende en un solo día ni si todos los trabajadores cuentan con suficiente material", explica Andrés (nombre ficticio), otro extrabajador de iDental de Cataluña.

María (nombre ficticio), una paciente, estuvo durante meses recibiendo largas de la clínica en la que ya había pagado prácticamente la totalidad de su presupuesto. "Quería que me arreglaran el destrozo que me habían hecho. Había pagado el 70% del tratamiento y se negaban a atenderme. Sufrí depresión y ataques de ansiedad porque me daba vergüenza salir a la calle sin dientes", explica. "Justo cuando pensaba que mi situación no podía empeorar más, uno de los trabajadores que me tenía mucho cariño me recomendó que me hiciese las pruebas de Hepatitis y VIH. Yo no daba crédito".

Ninguno de los pacientes contactados por PlayGround ha dado positivo en los análisis, aunque el número de afectados dispuestos a denunciar a la cadena va en aumento.

"Los profesionales de la clínica no cuentan con el material suficiente para trabajar"

"Muchos de los afectados hemos ido día a tras día a la clínica para denunciar la situación. Gente mayor, madres sin recursos, jóvenes parados… Hemos unido fuerzas y algunos de los trabajadores se han solidarizado con nosotros y nos explicaban la situación a la que se veían sometidos", asegura María. Algunos de los principales problemas que han producido infecciones en pacientes presuntamente se deben, a la mala calidad de los implantes, a la no esterilización correcta del instrumental y a que los odontólogos y auxiliares no cuentan con el material suficiente.

El proceso de autoclave puede tardar hasta una hora y media. Durante el día se pueden llevar a cabo hasta 8 intervenciones en las que se utilizan materiales como los destornilladores o las fresas. Se utilizan para tratar caries, realizar implantes o limpiar el hueso. En las intervenciones con este instrumental se entra en contacto con la sangre y saliva del paciente, por lo que se debe esterilizar siempre mediante autoclave.

"El problema es que, si éramos 25, no había 25 destornilladores ni 25 fresas y teníamos que trabajar bajo máxima presión por la gran cantidad de pacientes que teníamos al día. No había tiempo para esterilizarlos durante el día, así que simplemente se utilizaba un líquido desinfectante y listo", explica Aina.

Según explican los extrabajadores, el problema es que si los materiales se pierden o se estropean la empresa tarda muchísimo en reponerlos. "Si éramos 25 trabajadores, no había 25 fresas ni 25 destornilladores, instrumental que siempre debe esterilizarse porque entra en contacto con la saliva y la sangre de los pacientes. El elevado número de pacientes que atendíamos requería tener los materiales siempre disponibles. Al no tener suficientes obligaba a que tuviésemos que compartirlos durante el día sin esterilizar. Usábamos un líquido desinfectante y se pasaba al siguiente paciente", asegura una extrabajadora

Según los testimonios , el material que se utiliza durante el día para limpiar los materiales es Unisepta, un desinfectante homologado por la Unión Europea para limpiar superficies y que cuesta unos 9 euros. "El problema es que eso es desinfectante para superficies, no para instrumental que entra en contacto directo con la sangre o los tejidos", asegura Andrés.

"Cuando utilizaron las fresas yo misma vi que no las sacaban de la caja esterilizada. No le di importancia porque no entiendo los protocolos bucodentales", cuenta Montse (nombre ficticio), otra afectada que está actualmente en juicio contra una de las clínicas de iDental. 

"Cuando puse en marcha la demanda acudí a otros profesionales para que valoraran la chapuza que me habían hecho en iDental. Según les iba explicando los procedimientos a los que me sometieron y cómo lo hacían, se llevaron las manos a la cabeza. Me explicaron que las fresas siempre deben sacarse de la caja quirúrigica por el riesgo de contaminación y nunca tenerse fuera o encima del mostrador", dice.

La Seguridad Social tuvo que retirarle los implantes

"De aquí a unos años, la tasa de gente con afecciones craneomandibulares va a ser enorme", asegura Alfredo (Nombre ficticio) otro extrabajador de iDental que prefiere no revelar la ciudad en la que trabajaba. Se refiere a las lesiones que pueden sucederse en otras estructuras distintas a la boca. Estas pueden darse también cuando hay buena praxis, pero suelen ser poco frecuentes.

El problema, según explica Andrés, es que ya son muchos los afectados que han denunciando a iDental porque están sufriendo infecciones muy graves. Gloria y Sara (nombres ficticios) lo han vivido en sus propias bocas. Sus historias son las de dos mujeres que han sufrido un verdadero calvario de médicos, urgencias y antibióticos.

Gloria es madre. Actualmente está en paro, ya no recibe la ayuda del Gobierno de 400 euros y tiene que recurrir a Cáritas para poder comer. Sus padres la ayudan en la medida de lo posible. Su caso es uno de los más graves. Su tratamiento, en un principio, iba a ser sencillo. Tan solo iban a colocarle unos implantes.

La Seguridad Social tuvo que retirarle los implantes porque estaban mal colocados y le estaban produciendo una infección que se extendió hasta la cabeza. Gloria no tiene dinero para pagar un perito. Tiene que recurrir a Cáritas para poder comer. Todavía sigue pagando cada mes el tratamiento, pese a haberse quedado sin cuatro dientes delanteros.

"Mi padre me dijo que me ayudaría a pagarlo, ya que el presupuesto que me dieron podía pagarlo a plazos", explica. A Gloria le colocaron mal los implantes y además sufrió una infección que se le extendió desde la boca hasta la cabeza. Las causas, supuestamente, se deberían al largo tiempo que tuvo que esperar para que le colocaran las fundas, la pésima calidad de los implantes y una mala praxis en su colocación. Un perito tendría que corroborarlo, pero Gloria no tiene los 1.000 euros que cuesta y además, sigue pagando su tratamiento cada mes.

Acudió a urgencias por los fuertes dolores que tenía en la cabeza. Allí le dijeron que tenían que retirarle los implantes porque le había provocado una infección que se estaba extendiendo. Tuvo que pasar 6 meses con oxígeno porque no podía respirar y, a día de hoy, sigue tomando antibióticos. Sigue asistiendo periódicamente a la Seguridad Social para controlar que la infección no se exienda más. "Ahora me dicen que tienen que hacerme pruebas por si podría haber alcanzado la parte del sistema auditivo", asegura

Gloria nos enseña fotografías de su boca y de los implantes que le retiraron. "Ahora estoy sin parte de mis dientes delanteros. Es algo con lo que he aprendido a vivir pero la reacción de mi hijo pequeño al verme es algo que nunca se me va a olvidar. Se puso a llorar, asustado, sin saber qué me estaba pasando", relata Gloria.

Sara fue una de las primeras afectadas en demandar a iDental. Según explica, el tratamiento que le practicaron no solo era innecesario sino que además lo hicieron mal. Le tallaron todos los dientes, incluso los sanos, para colocarle fundas. Durante un año tuvo que acudir casi semalmente a urgencias por las infecciones ocasionadas en los 7 implantes que le colocaron. "¡Siete implantes, siete! En un principio me dijeron que serían cinco, y después, sin explicarme el motivo decidieron que serían siete implantes. Me quitaron dientes sanos cuando no era necesario", lamenta.

No solo sufrió daños físicos, infecciones y endeudamiento económico. Sara entró en una profunda depresión frente a la impotencia de ver lo que le habían hecho. Se quedó sin dientes. Según denuncia, la tardanza en colocarle las fundas y la escasa higiene de los materiales le provocaron continuas infecciones que, a día de hoy, sigue sufriendo . "También influye la mala calidad de los implantes, que según me contó uno de los trabajadores, se compran a peso en China y Brasil", concluye.

La portavoz de iDental asegura que sus clínicas tienen un 99% de satisfacción y que siguen todos los protocolos necesarios. "Disponemos de todos los protocolos que permiten a nuestros profesionales ejercer su trabajo con calidad y seguridad según la normativa vigente actualmente y en el supuesto caso que un trabajador no cumpliese con los protocolos la empresa tomaría las medidas oportunas".

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Si eres trabajador, extrabajador o paciente de iDental, o tienes cualquier información de interés que aportar a esta investigación, puedes enviar un correo a redaccion@playgroundmag.net

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