Reportajes

Discos nacionales 2009

Hubo una época en la que Europa empezaba en los Pirineos. Ya no es así. Nuestra música local reclama su singularidad y su lugar en este mundo sin fronteras –al menos en lo cultural– en el que nos movemos y habitamos. Sin complejos de inferioridad, sin agachar la cabeza, la música made in Spain lo abarca todo y lo abarca bien: ambient, folk, pop triste, experimentos lúdicos, pop-rock de baile, hip hop duro como una roca, dubstep, IDM para llorar. También cruza fronteras, dialoga con el mundo, y aún así sigue siendo nuestro y precioso. Estas son las 20 razones de Playground para creer. Lo mejor es que podrían haber sido más.

20. Arbol + Fibla: “Bu San” ( spa.RK-Emilii Records) Si el director taiwanés Tsai Ming-Liang hubiera escuchado algún fragmento de esta hipotética banda sonora de su película “Goodbye, Dragon Inn” firmada al alimón por Arbol y Fibla probablemente se hubiera planteado incluirla en el montaje final del filme. Y es que este improvisado dueto formado por Miguel Marín y Vicent Fibla bucea por el ambient hipnótico y la neoclásica para firmar uno de los álbumes electrónicos del año. Julio Pardo

Arbol y Fibla . The last dance (Cant let go).mp3
Mendetz: “Souvenir” (Sinnamon) Sin miedo a sonar kitsch, “Souvenir” significa un decisivo alejamiento del casio-punk de los comienzos de Mendetz y sitúa al cuarteto barcelonés en la órbita dibujada por los Daft Punk de “Discovery”: referencias del pop y el funk de los años ochenta en avalancha, trituradas en una papilla de sintetizadores analógicos zumbones, voces de sábado noche, bajos de goma y una elegancia decadente que les emparenta, de una manera difícil de especificar, con otros franceses con estilo, los neo-rococós Phoenix. Mendetz han grabado un disco tributo a la otra década prodigiosa –el neón, Prince, las bases electro, el vocoder y las hombreras tuvieron su encanto– y lo han hecho en forma de pop atrevido, resplandeciente de color. Juan Pablo Forner

18. Lidia Damunt: “En El Cementerio Peligroso” (Subterfuge) Recorrido de pies a cabeza por un viento más húmedo, En El Cementerio Peligroso viene a confirmar a Lidia Damunt como una de las propuestas más singulares surgidas en tiempos recientes en cualquier esquina de este alborotado país. Y es que incluso agotado el factor sorpresa, esta segunda colección de canciones en clave de blues animista, country-folk onírico y y rockabilly severo convence aún más que la primera. Sus canciones siguen resultando tan espontáneas, frescas e imperfectas (la imperfección como virtud) como siempre, pero a la vez se las arreglan para sonar más cercanas y naturales, más carnosas y húmedas, beneficiándose de la profundidad espacial que ha aportado a la grabación la añeja maquinaria vintage de los estudios Circo Perroti, santuario de lo analógico aquí entregado a devolvernos el reflejo brillante de una Lidia cada vez más cómoda y relajada en su nuevo rol de singer-songwriter de horma norteamericana y prisma lírico (algo menos) alucinado. Luis M. Rguez

Lidia Damunt . En el fondo del mar.mp3
Mejor Seguir Al Silencio” (Foehn) Mejor Seguir Al Silencio es un disco que advierte que el post-rock patrio se ha puesto al día. Antes, donde se escuchaba a Piano Magic ahora se localiza más la influencia de Loscil o The Sight Below. Ya no se oye su voz dolida y mansa, que se toma su tiempo para pronunciar una sílaba. Ahora percibimos aguas electrónicas calmadas en las que flota la tristeza, pero en las que ya no se observan signos de dolor incurable. Alberto Lista

Ursula . Detalles sin importancia.mp3
SFDK: “Siempre Fuertes 2” (SFDK Records) El dueto sevillano ya ha encontrado su camino en el mapa del hip hop nacional y ahora se dedica a perfeccionarlo. En “Siempre Fuertes 2” su hardcore rap sigue sonando compacto, duro y neumático, pero también nos permite comprobar que la banda ha sabido madurar melódicamente y es capaz de facturar varios singles con potencial comercial que le dan mayor proyección artística. En un año de vacas anoréxicas en el hip hop español, SDFK es una apuesta segura. Juan Pablo Forner

15. Extraperlo: “ Desayuno Continental” (Mushroom Pillow) Juegan con el brío guitarrístico de Talking Heads y con los Orange Juice más estrafalarios para acabar sonando tan convincentes y especiales como Glutamato Ye-Yé o Golpes Bajos. El naturalismo es el eje que recorre todas las letras del disco con símbolos omnipresentes como la noche y la montaña. De la mano de letras melancólicas y misteriosas donde también se cuelan el sol, las plantas, los pájaros y el mar, Extraperlo facturan hits perfectos como “Cavalcade”. Soñaban con ser únicos y lo han conseguido; querían que en sus canciones pasaran cosas y han dado con un vergel frondoso y colorido en el que florecen once temas sobrados de sonido y estilo. Cristian Rodríguez

14. Pablo Bolívar: “Recall” (Regular) Cuando no mira a Berlín, con una depurada versión actualizada del sonido Basic Channel, Pablo Bolívar se dedica a encaminar su paso hacia Detroit, en pos de espacios abiertos, galácticos y con esbozos de melodía. Y cuando no es ni una cosa ni la otra, “Recall” es un disco directamente polar, nevado, de ambient bajo cero como el que han perfeccionado con los años monstruos escandinavos como Yagya y Vladislav Delay. El santanderino demuestra que el norte, aunque sea el norte de la cornisa cantábrica, se lleva dentro y se transforma, cuando se tiene el día inspirado, en un techno tan gélido como humano, y sobre todo tan hipnótico como sugerente. Javier Blánquez

13. The New Raemon: “ La Dimensión Desconocida” (Bcore) En La Dimensión Desconocida Ramón Rodríguez promueve una animada y variopinta pugna entre el disco de cantautor y el de rock, como ya le sucediera, con similares compañías y en su reciente “Vale Oso”, a Jeremy Enigk, ídolo y espejo en el que se mira el propio Raemon. Aunque le falta la desnudez instrumental de su debut, este es un buen disco, colorido y encantador. Germán Aranda

12. Cohete: “ Cohete” (Micro Macro / Nuevos Medios) Cohete van directos. No se sabe muy bien a dónde, pero sí cómo: frescos y sin complejos. Con su álbum de debut, estos madrileños quieren que el personal se deje la pasta en zapatillas de tanto que las van a gastar bailando. Su revisión del pop español ochentero y sutilmente desajustado es buenísimo para pasarlo en grande. No piensen mal, lo suyo no es el petardeo fiestero que tanto se estila por el indie español. Cohete van más allá y arrojan cierta complejidad musical en cada uno de los 12 cortes del disco. Incluso cuesta creer que hayan tenido que tirar por la autoedición para sacar adelante lo que a todos los efectos parece una apuesta segura. No han inventado nada nuevo (hay quien les compara con la vertiente más pop de Patrullero Mancuso, Thelemáticos o, incluso, con El Niño Gusano), pero lo han sabido explotar en todas sus virtudes y en tan sólo 35 minutos. Gabriel Trindade

11. Nueva Vulcano: “ Los Peces De Colores” (Bcore) Rabiosos pero vitales como nunca, convencidos de su nuevo mensaje, Nueva Vulcano completan con Los Peces De Colores su santísima trinidad de grandes discos, y consiguen que los tres componentes del grupo mantengan intacta su identidad pese a que cada uno de los trabajos haya sido un experimento muy diferente al anterior, este último de carácter más accesible y aspiraciones populares más amplias. Germán Aranda

10. Savath & Savalas: “ La Llama” (Stones Throw) La Llama significa el reencuentro de Guillermo Scott Herren y Eva Puyuelo cinco años después de “Apropa’t”: vuelven las letras en catalán, el castellano bien pronunciado, la métrica adecuada, y Herren puede concentrarse en acabar bien las canciones sin preocuparse por los versos. Esencialmente, es el mismo disco de Savath & Savalas desde hace una década: de luz tibia, de ventanas abiertas, con circulación de aire. Con base acústica y retoques en la producción que le dan un acabado más electrónico por momentos. Transmite serenidad, y cada canción, aunque sea imperfecta o le falte más desarrollo, tiene su lógica. Aquí es fundamental la poética de Eva: las canciones hablan de su pequeño mundo costumbrista catalán, retrata las tardes en la Barceloneta tomando el fresco después de salir de trabajar, los paseos por el antiguo Chino. Más que un disco es un diario de una amistad recuperada, el de dos personas pasándolo bien haciendo canciones sin apenas ninguna pretensión de trascendencia. Como las noches de verano, vienen, se van y dejan una sensación agradable, como el aroma de los jazmines. Juan Pablo Forner

9. R De Rumba & Xhelazz: “De Vuelta Al Estudio” (RapSolo) No es de extrañar que en una cosecha tan rácana como la de esta temporada en el ámbito del rap español, un disco de rarezas, remixes y temas inéditos a cargo de R De Rumba, DJ y productor de Violadores Del Verso, y Xhelazz, MC y también beatmaker, se haya convertido con todo merecimiento en la referencia más destacada y completa del año en la materia. En Zaragoza y alrededores se está cociendo el mejor rap de la piel de toro del momento, y aunque a priori “De Vuelta Al Estudio” pueda parecer un proyecto menor o coyuntural, dada su condición de impasse discográfico de Violadores Del Verso y del propio Xhelazz, lo cierto es que su contenido ha superado todas las previsiones y ha podido aportar un plus de solemnidad, seriedad, rotundidad y talento al catálogo de lanzamientos de este 2009. David Broc

8. Hektagon: “London” (Freaks Of Nature) “London”, su nombre lo indica, es una elegía a la capital inglesa, que es también la cuna y capital del dubstep. Este álbum suena a cemento y sabe a especias, dibuja el sonido de un barrio multiétnico y obrero, y se desarrolla a partir de empujones de subgraves salvajes y contrastes de atmósferas luminosas. Sin embargo, tan londinense debut en largo lleva nombre español: Hektagon es Héctor Hernández, hidalgo castellano que se mudó hace pocos años a Londres para dominar el lenguaje experimental y rudo de productores del estilo de Reso, Caspa o TRG. Catorce buenos argumentos para dar fe de que el dubstep ya es un lenguaje global y que los españoles, al igual que los blancos, también la saben meter. Javier Blánquez

7. La Bien Querida: “ Romancero” (Elefant) Disco generacional, clave, Romancero tiene, además, una virtud literaria, estética, indiscutible. Da voz, concede todo el protagonismo a un personaje hasta ahora más o menos inédito en el panorama pop español. A saber, una mujer, de treinta y tantos, desorientada, melancólica, que busca una sola cosa. Una sola por encima de todo: el amor. El debut de La Bien Querida dota de vida al reverso femenino del imaginario indie y lo hace, por tanto, más complejo, más maduro. Le da, por fin, forma. Se trata de un álbum que consigue narrar, al mismo tiempo, una ruptura y un comienzo. Es a la vez un disco de amor entregado y sumiso y uno sobre amarguras y reproches. Es esperanzado y desolador. Si no es el disco del año, se le parece mucho. Fernando Navarro

6. Internet 2: “ Viva La Música!” (Producciones Doradas)

Carlos Carbonell, en cierto modo, se presenta como heredero modesto del surrealismo, es como un Dalí con clarinete y mantos de electrónica que, dentro de su rareza, resulta muy cercano, porque tras la fachada de bromista aparece un esqueleto de cantautor –cósmico, como Sisa– y un devoto de lo local, del folklore, y de los géneros menores en la música popular. Los substanciosos 29 minutos de Viva La Música! están plagados de opereta y de sardana, de pianos insolentes como el de otro heterodoxo mediterráneo como Carles Santos: es un disco bufo, esperpéntico, que aislado en el momento presente suena como un ovni, pero que conectado con la larga historia de las “alter músiques natives” –toda la tradición de vanguardias underground de Cataluña y alrededores en los años 70 y 80– representa una prolongación de una costumbre que merece un elogioso reconocimiento. Como Internet 2 ahora mismo no hay nada, transmite una idea de desvergonzada audacia y además entretiene. Juan Pablo Forner

Internet2 . El arco de San Martin.mp3
Chill Out” (Discoteca Océano) Joe Crepúsculo se ha preocupado por ofrecernos en Chill Out un producto cargado de sentimiento donde ni falta ni sobra absolutamente nada. Un disco que se sustenta sobre los hits necesarios para igualar e, incluso, superar las expectativas puestas en él. De hecho, su imaginario particular no se ha visto alterado, ni mucho menos. Las dosis de surrealismo, ironía metafórica y cantos al amor siguen latentes como antes. Quizás su costumbrismo verbenero es menos perceptible. Pero, en esta ocasión, nuestro filósofo apuesta por historias amorosas con aristas inquebrantables, donde no todo resulta tan hermoso ni bucólico como parece, historias de cruda y agridulce realidad en las que se adentra con un toque typical spanish. Sergio Del Amo

4. Linda Mirada: “ China Es Otra Cultura” (La Cooperativa) Linda Mirada, nombre detrás del que se esconde Ana Naranjo, se erige como un homenaje a los estribillos instantáneos y a las melodías facilonas. Al fin y al cabo, ¿no consiste exactamente en eso la base de cualquier himno pop que se precie? El trauma post-vacacional se erige como punto de partida de un álbum que funciona perfectamente como una oda al amor jovial entre melodías propias del italodisco y de bossa nova juguetera, y que resumen a la perfección la vertiente hedonista y desvergonzada de la que la propia Naranjo, a conciencia, ha impregnado su debut. China Es Otra Cultura puede convertirse, por méritos propios, en un fetiche para los amantes a ultranza del pop en mayúsculas, aquel cuyos estribillos se adentran en el cerebelo sin apenas esfuerzo, por mucho que uno se resista. Sergio Del Amo

Linda Mirada . Me Quedo En Casa.mp3
Tadeo: “ Contacto” (Net28) A partir de un sistema de coordenadas triangulares (Detroit como más clara fuente de inspiración musical, Madrid como escenario vital y punto de partida, y el cosmos como referencia aglutinante y destino), Tadeo se lanza con contención y suma paciencia a orquestar un viaje en el que a golpe de techno sutil, oscuro y profundo nos invita a surcar el hiperespacio entre nebulosas densas y fluidos gaseosos, extraños brillos celestes y lluvias de meteoros que dejan tras de sí largas estelas luminosas mientras se suceden las alusiones al Robert Hood de mediados de los noventa, al techno cósmico de Jeff Mills y Mad Mike bajo la guisa de X-102, al retrofuturismo experimental de Delia Derbyshire y Daphne Oran, o a Maurizio y demás escuela Basic Channel. “Contacto” es un disco sorprendentemente cohesivo, una colección de momentos que parecen haber nacido para ser parte de un largo continuum, etapas de un viaje astral en el que, a pesar de las constantes variaciones de tensión y dinámica, no hay lugar para sobresalto ninguno. Techno espacial de factura impecable, envolvente e hipnótico, que conjuga clasicismo y estilo propio, y que no necesita de golpes de efecto, de asperezas o contundencias mal entendidas para reclamar tu atención. Para ser disfrutado en casa (viaje mental) o en movimiento, que no necesariamente bailando. Luis M. Rguez

2. McEnroe: “ Tú Nunca Morirás” (Subterfuge)

Admiradores del aullido crepuscular de Nacho Vegas, del elegante folk cortavenas de La Buena Vida y del lado moribundo y más digerible de Sr. Chinarro, McEnroe han afilado todas esas palabras (“que al final se nos clavan”) para firmar una obra maestra del género: Tú Nunca Morirás, una oda al amor no correspondido, a la vida que no elegimos, a los ratos rotos, a la canción más triste del mundo. Un gigantesco álbum de susurros y malos tragos, tormentas y calma confusa, incrédula, desengañada. Nueve cortes en menos de tres cuartos de hora de una intensidad lo-fi especialmente apta para amantes de la autocompasión. Una pequeña obra maestra del género hundido. Laura Fernández

McEnroe . Los Valientes.mp3
And It Matters To Me To See You Smiling” (spa.RK) Las influencias que maneja bRUNA se dividen a partes iguales entre la IDM de trazos melancólicos y ese pop que se acerca al lado triste del folk. De lo primero dan buena cuenta la colección de teclados de aire analógico, ligeramente desafinados (escuela Boards of Canada), que campan por todas las esquinas del disco y resultan fundamentales en cortes como “As Something Reminds Of A Past Failure”. El acento pop, en cambio, hay que buscarlo en las canciones más “sucias”: en “Forgiveness” y “Crossed Messages”, en “Settle For Nothing Less”, que hacen convivir ritmos carnosos con bajos gruesos y melodías de alto poder adhesivo, levemente psicodélicas. Pero más allá de la maestría que bRUNA demuestra en el manejo de esas dos visiones, lo que convierte a And It Matters To Me To See You Smiling en sobresaliente es su capacidad para conjurar estados de ánimo, para establecer un recorrido sentimental en el que se suceden la euforia y la melancolía, la intimidad y la extroversión, el mensaje críptico y la emoción a flor de piel, en el que flota la nostalgia de un tiempo pasado y feliz. No es descabellado suponer que en títulos como “About Dealing With Provate Emotions” hay mucho del propio Carles Guajardo, una sensación que se amplifica con la familiaridad de las voces que aparecen por todas partes (casi siempre grabadas con poca fidelidad, de manera casual, desde la distancia) y con la misma manera en que está construido el disco: a partir de retales, de canciones cortas y concentradas, en las que se arroja una idea al espacio y se deja madurar apenas lo justo. Funciona, en fin, como los mismos resortes de la memoria: en apariencia es fragmentaria y caprichosa, pero cada uno de esos pedacitos que la componen resulta fundamental para contar toda la historia. Y la historia que cuenta bRUNA es de las que aprietan el corazón. Vidal Romero

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