Reportajes

BRIT Awards

El año de Tinie Tempah, Arcade Fire y Mumford And Sons

Cuando la temporada de galas y premios da el pistoletazo de salida no hay freno que valga. Aún estamos en plena digestión de los Grammy -algunas impresiones noctámbulas aquí- y ya hay que torcer la mirada hacia otro palmarés distinto... aunque no tanto. Los BRIT Awards llevan desde 1977 ( ¿the year that punk broke?) premiando la “excelencia” en la música (pop), distinguiendo a aquellos que son los mejores artistas y sus mejores obras a ojos de la British Phonographic Industry. Son, por tanto, premios concedidos por y para la industria. Una industria que se dice renqueante, aquejada de males mayores, y sin embargo ahí está, celebrando por todo lo alto en el marco del O2 Arena de Londres, nuevas instalaciones que han venido a desplazar a su histórica residencia en el Earls Court Exhibition Centre.

Basta echar un vistazo a la historia de los Brits para entender que los premios son, sobre todo, un reflejo de las dinámicas de mercado en materia pop. A diferencia de otros muchos galardones, los Brits no buscan crear “tendencias”; más bien las refrendan. Durante los años ochenta, los principales premios estuvieron copados por estrellones de la talla de Paul McMartney, Michael Jackson, Prince, Phil Collins o Peter Gabriel. A mediados de los noventa, la Cool Britannia (un término, análogo en sus intenciones al “Swingin London” de los sesenta, que fue hábilmente explotado desde las bancadas políticas) se dejó sentir en el palmarés de unos Brits que no dudaron en poner sus avales al servicio de la dominación Brit-Pop. Blur, Oasis, Manic Street Preachers, Travis o The Verve convivieron en la parte alta de la tabla con Spice Girls, Take That o un Robbie Williams que es, aún hoy, el artista más premiado en la historia de los Brits. Esa dualidad entre lo abiertamente mainstream y aquel otro negociado aún preocupado por mantener cierta credibilidad de ascendiente “indie” quedó escenificada de forma delirante el año 2000. Por si no lo recordaran, les diremos que aquel año Robbie Williams aprovechó la gala de los Brits para retar a Liam Gallagher a una pelea televisada en respuesta a los insultos que le había venido regalando el de Manchester. Por desgracia, aquel encuentro en la lona nunca llegó a materializarse.

La década de los “noughties” fue espejo de la decadencia y el resurgimiento del esplendor Brit, con Kaiser Chiefs, Elbow o Arctic Monkeys ondeando la bandera del pop de guitarras mientras las músicas urban -ahí están los premios acaparados por Ms Dynamite, Sugababes, Justin Timberlake, Kanye West o Beyoncé- o el nuevo pop transgénico -valgan como ejemplo los tres galardones que se ganó Lady Gaga el pasado año- iban ganando terreno en casi todas las categorías. Y así es que llegamos hasta una edición, la celebrada en la noche de ayer, marcada por el doblete del rapero Tinie Tempah (premios al “Artista Británico Revelación” y al “Mejor Single” por “Pass Out”) y la re-consagración de Arcade Fire.

Pese a ser trending topic entre los descreídos que no comprenden el porqué de su reciente triunfo en los Grammy, los canadienses se alzaron en Londres con los premios al “Mejor Grupo” y al “Mejor Álbum” en la categoría Internacional. Para redondear la faena, su colaborador Markus Dravs acabó distinguido como “Mejor Productor Británico del Año” por razón de su trabajo en discos como “The Suburbs”. Los canadienses y el junta-rimas londinense (en vísperas de la gala, se rumoreó que Tinie Tempah andaba considerando la idea de acudir hasta el O2 en autobús urbano; suponemos que como gesto afirmativo de su credibilidad “street”) brillaron más que el resto en una gala que también dejó premios significativos para el folk de Mumford And Sons (como autores del “Mejor Álbum Británico del Año”), para las curvas de Rihanna (imponente en su actuación en directo, presentando una suerte de mash-up de sus tres últimos singles), el nuevo soul de alma vintage de Cee Lo Green (“Mejor Intérprete Masculino Internacional”), o unos Take That reincidentes que abrieron la gala con “Kidz” y acabaron recibiendo la condecoración a “Mejor Grupo Británico”, sin olvidarse de agradecerle a Robbie Williams su “comeback” tras años de tozuda incomunicación.

En la categoría de Mejores Intérpretes de flema británica, Plan B y Laura Marling fueron los triunfadores. Fuera del palmarés oficial, la newcomer Jessie J recibió los elogios de la Crítica (Mark Ronson y Ellie Goulding fueron los encargados de entregar el “Critics' Chocie”). Y como nota curiosa, el mocoso Justin Bieber se rehizo del drama de haberse ido de vacío del Staples Center de Los Angeles haciéndose con el galardón al “Artista Revelación” de la temporada por delante de Bruno Mars o The National. Sí, has leído bien: con toda una década de carrera a sus espaldas, la banda de Matt Berninger y los hermanos Dessner competía con el ídolo teen por el premio a artista revelación. Así (de bien o de mal, júzguenlo ustedes) están las cosas en la arena del pop contemporáneo. El que goza de mayor visibilidad, claro, que siempre nos quedará el otro.

El palmarés detallado de estos Brits 2011 lo tienes, por ejemplo, aquí. Tras el salto te dejamos algunos momentos escogidos de la gala. Tienes muchos más al final de este hilo.

Los Brit premiaron a valores nacionales como Tinie Tempah o Mumford and Sons y condecoraron por partida doble a unos Arcade Fire que no paran de acaparar medallas. Rihanna, Cee Lo Green o el propio Justin Bieber no se fueron de vacío.

Tinie Tempah

Arcade Fire

Take That

Cee Lo Green

Justin Bieber

Rihanna

¿Te ha gustado este contenido?...

Hoy en PlayGround Vídeo:

Ver todos los vídeos

Hoy en PlayGround Video

cerrar
cerrar