Reportajes

Acid House: una introducción

Diez temas para sumergirse en el sonido lisérgico del house de Chicago de finales de los 80

¿Quieres saber más sobre el mítico acid house de los años 80 pero no sabes por dónde empezar? ¿O, por el contrario, estás puesto en el tema, pero quieres rescatar algunos himnos de la escena de Chicago? Aquí te presentamos una introducción –para principiantes y para gourmets– al acid house primigenio, de Phuture a Bam Bam.

El impacto que tuvo la eclosión del acid house en la música de club es comparable al del punk en el espectro pop-rock. En contraste con la era disco, de repente los chavales no necesitaban de grandes estudios ni músicos de sesión para grabar himnos para la pista de baile. Bastaban un par de máquinas y muchas ganas de experimentar. Ni siquiera hacía falta tener demasiadas nociones técnicas. De hecho, como en muchos de los inventos revolucionarios, todo partió de un error. Si Spanky, DJ Pierre y Herb J, los tres jovenzuelos que luego se convertirían en Phuture, hubiesen sabido usar correctamente la Bassline Roland TB-303 probablemente nunca hubieran dado con ese sonido burbujeante y crujiente que el propio público acabó por bautizar como “acid”.

¿Pero qué es exactamente el acid house? A grandes rasgos “acid” es el sonido que se obtiene al manipular hasta sus extremos los osciladores de la Roland TB-303, un pequeño aparato que la firma japonesa lanzó en 1982 como simulador de un bajo real con el objetivo de que acompañara a los guitarristas en sus ensayos. Como tal fracasó estrepitosamente, pero cuando los productores de Chicago empezaron a combinar sus patrones oscilantes con los ritmos 4x4 de la por entonces incipiente música house dieron con una combinación que incendiaría las pistas de baile para siempre jamás.

Lo que empezó como un fenómeno local gestado en los clubes underground (y mayoritariamente gays) de Chicago acabaría convirtiéndose en un fenómeno de masas en Europa, en gran parte gracias a la eclosión del fenómeno rave en el Reino Unido. Tras ello llegaría la diversificación estilística (géneros como el techno o el trance se apropiaron rápidamente del sonido), su asimilación en el mainstream e, inevitablemente, su perversión comercial. Con el paso de los años, sin embargo, el acid house se ha mantenido como uno los mayores géneros de culto entre la comunidad electrónica.

A día de hoy el burbujeante sonido de la 303 sigue salpicando producciones y DJ sets alrededor del globo y artistas tan diversos como Aphex Twin, Boddika, Legowelt o FunkinEven demuestran día a día que el género está más vigente que nunca. Hoy, sin embargo, queremos echar la vista atrás y fijarnos en los héroes primigenios, esos jóvenes productores de Chicago que se inventaron el estilo de la nada y dejaron su huella marcada para siempre en la historia de la música de baile. Para ello te traemos una lista con diez tracks esenciales para entender el fenómeno y empezar a bucear en los lisérgicos mares del acid.

1. Phuture: “Acid Tracks” (Trax Records, 1987)

Chicago, 1985. Spanky, DJ Pierre y Herb J, tres adolescentes que hacen sus primeros pinitos en la producción musical, encuentran una Roland TB-303 a precio de saldo. Como no saben usarla empiezan a manipular aleatoriamente uno de los patrones de demostración que incluye y dan con un corrosivo sonido que completan con un poderoso ritmo de TR-707. Pocos días después acuden a The Muzic Box, un club situado en un parking subterráneo donde pincha Ron Hardy, ya por entonces una estrella en las discotecas locales. Le entregan en mano una cinta con la canción y esa misma noche Hardy la pincha por primera vez. La reacción es decepcionante; la pista se vacía. Pero insiste. Al cabo de un rato pone la canción una segunda vez y algunos empiezan a dejarse llevar. A la tercera, la mayoría ya la recibe con los brazos abiertos. A la cuarta, el público se vuelve completamente loco. El virus acid había sido inoculado.

2. Sleezy D.: “I've Lost Control” (Trax Records, 1986)

Aunque “Acid Tracks” fue la primera producción que usó el sonido acid y la que sentó las bases del estilo, no fue editada oficialmente hasta 1987. Así pues, el primer disco de acid house que se publicó en vinilo fue probablemente esta producción de Sleezy-D, uno de los alias del gran Marshall Jefferson. Tal y como el propio Jefferson ha explicado más de una vez, la línea de bajo de “I've Lost Control” también surgió por accidente; al no saber muy bien cómo funcionaba la máquina pulsó notas aleatoriamente y obtuvo una secuencia simple pero demoledora. A ello le sumó un ritmo de 808 desatada, vocales tenebrosas pitcheadas a la baja y gritos diabólicos que acentuaban el espíritu enfermizo del track. Sin duda una de las producciones más intensas de la historia.

3. Adonis: “No Way Back” (Trax Records, 1986)

A diferencia de muchos de sus coetáneos Adonis Smith sí era músico de formación, habiendo tocado en diversas bandas de jazz y blues. Inspirado por el “On And On” de Jesse Saunders se pasó al house y en 1986 publicó su lanzamiento de debut, “No Way Back”. Algunos podrían considerar que sus primeras entregas no son acid house propiamente dicho porque, en contraste con la mayoría de producciones de estilo, Adonis no solía retorcer los patrones de 303. Esta aproximación minimalista respondía estrictamente al hecho que el productor buscaba multiplicar el efecto hipnótico de sus tracks. Y vaya si lo conseguía. Poco después repetiría la jugada con “We're Rocking Down The House”. A día de hoy ambas siguen siendo valores seguros en cualquier fiesta house que se precie.

4. Armando: “Land Of Confusion” (Westbrook Records, 1987)

Cuando en 1987 se editó definitivamente “Acid Tracks” se produjo una avalancha de jóvenes productores que imitaban su sonido. Uno de ellos fue Armando Gallop, quién pronto se convirtió en uno de los pioneros por derecho propio. Aunque a lo largo de los años editó otros grandes clásicos como “Downfall” u “Overload”, la primera piedra de su leyenda la puso “Land Of Confusion”. Editada en Westbrook Records (el sello de Chris "Bam Bam" Westbrook) en 1987, la fórmula no varía; 808 a pelo y secuencias de 303 progresivamente psicóticas. Lo reseñable, sin embargo, es el feeling funkoide y extremadamente sensual que transmite la combinación de ritmo y bassline. El track que empezó a demostrar que, además de agresivo, el acid house podía ser tremendamente lascivo.

5. Tyree: “Acid Over (Original Mix)” (Underground, 1987)

Salta a la vista que una de las características del acid house es su limitada paleta de herramientas. Precisamente es uno de sus grandes encantos. Ya en 1987 algunos productores empezaron a estar saturados de la fórmula básica de caja de ritmos + 303 y empezaron a introducir nuevos elementos a sus creaciones. Uno de ellos fue el productor y vocalista Tyree Cooper, conocido por ser uno de los percusores del hip-house. En la versión original de “Acid Over” incluyó un vocoder, que hasta la fecha había estado más asociado a géneros como el electro-funk o el boogie. El track, que también incluía una sedosa línea de piano, se convirtió en un gran éxito, llegando a ocupar lugares de privilegio en los charts americanos y británicos. El título hacía referencia al cansancio con el sonido acid que mencionábamos pero la inventiva de tracks como este demostró que aún había mucho camino por recorrer.

6. Bam Bam: “Where's Your Child?” (Desire, 88)

Si hubo una producción salida de Chicago que tuvo impacto en el Reino Unido fue esta. Facturada por Chris Westbrook, capo de Westbrook Records, “Where's Your Child?” repercutía en la vertiente más enfermiza del acid. Se trata de un track extraño, en el que una línea de 303 frenética se desliza sobre una base de 808 especialmente parsimoniosa, creando un efecto de lo más narcótico. El componente diabólico lo ponían las voces y carcajadas con el pitch rebajado, con los samples de cristales rotos y niños a modo de puntilla escabrosa. Sin duda uno de los tracks tétricos de la era acid, y también uno de los más adictivos. Pocos meses después Bam Bam alcanzó el éxito mainstream con “Give It To Me”, pero “Where's Your Child?” es sin duda su momento cumbre.

7. Pierre's Fantasy Club: “Dream Girl” (Hot Mix 5 Records, 1988)

No todo tenía que ser mal rollo en el acid house. El “Dream Girl” de Pierre's Pfantasy Club, proyecto en solitario de DJ Pierre de Phuture, fue uno de los tracks que mejor supo aunar la crudeza y energía de lo que pinchaba Ron Hardy en el Muzic Box con el sonido más sofisticado que promovía Frankie Knuckles desde el Warehouse. En él se unían la fuerza bruta de la línea acid con vocales soulful, pads cremosos y estribillos coreables. Algo que, en definitiva, también podía gustar a las chicas. Fue editado en 1988 por Hot Mix 5 Records, el sello que promovieron algunos de los miembros del legendario colectivo de DJs de la radio WBMX. Los cuatro mixes que incluye el maxi valen la pena pero aquí nos quedamos con el de Mickey “Mixin” Oliver.

8. Fast Eddie: “Acid Thunder (AA AAAcid)” (DJ International Records, 1988)

DJ International es, junto a Trax Records, el gran sello de referencia de la primera ola del Chicago House. Su papel en la explosión acid no fue tan determinante como la de Trax pero su catálogo esconde diversas joyas del estilo. Ahí tenía su casa Fast Eddie, un productor que, como Tyree, acabó siendo más conocido por ser uno de los padres del hip-house y por discos tan míticos como “Yo Yo Get Funky”. Antes, sin embargo, tuvo tiempo de editar su propio clásico acid; “Acid Thunder”. De los cuatro mixes que incluye el maxi el mejor es este “AA AAAcid” que firmó Rocky Jones, el capo de DJ International. La clave está en las profundas cuerdas que aparecen hacía el final para poner el perfecto contrapunto deep a la crudeza del track.

9. MD III: “Face The Nation” (Underground, 1988)

El origen de la denominación acid se remonta a esas primeras veces que Ron Hardy pinchó el track que le habían pasado DJ Pierre y compañía. Como nadie sabía quién la había producido, y puesto que Hardy era el único que la pinchaba, los asiduos al Muzic Box empezaron a llamarla “Ron Hardy’s Acid Track”. Pero, ¿por qué “acid”? Las teorías son diversas, pero las más prominentes apuntan en dos direcciones. Por un lado están los que dicen que era una referencia a las drogas psicotrópicas que se consumían en el local mientras que otros afirman que se le llamó así porque sonaba como si se hubiera derramado un líquido corrosivo encima de la máquina. Esta definición queda perfectamente ejemplificada en el sonido extremadamente húmedo de la 303 en “Face The Nation”. El autor del track era Mike Dunn, un nombre quizá no tan conocido como los primeros protagonistas de esta lista pero que sin duda merece el reconocimiento como uno de los grandes maestros del Chicago clásico. En 1988 editó dos maxis imprescindibles: “So Let It Be Houze!” en Westbrook y este “Face The Nation” en Underground, sub-sello de DJ International.

10. Maurice Joshua with Hot Hands Hula: “This Is Acid” (Trax Records, 1988)

El 12” “I Gotta Big Dick” que editaron Maurice Joshua y Hot Hands Hula en Trax incluye diversas joyas, especialmente “Feel The Move”, en la que combinaban secuencias ácidas con atmósferas deep y un recitado en clave hip-house. Pero que mejor que acabar una lista que busca servir de introducción en el acid con un track que responde al título de “This Is Acid”. Otra de las razones es la de hacer justicia. Y es que el (masivo) éxito popular de la canción llegó a través del remix de Les Adams, que de acid no tenía nada y mucho de imitación del sonido de Todd Terry, provocando que la original haya permanecido mucho más desconocida. Y eso que le da mil patadas. “This Is Acid” es, en efecto, una declaración de los principios canónicos del estilo y, por tanto, una recapitulación de todo lo escuchado en este listado; oscuridad, ritmos repiqueteantes, una 303 crujiente y vocales a modo de salmos para la religión clubber. “This Is Acid”, no hay nada más que añadir.

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