Listas

Los mejores EPs de marzo según PlayGround

Diez vinilos que han sobresalido del resto en las últimas semanas, del 10 al 1

Tras una rigurosa criba entre el muy extenso material que nos ha deparado el mes de marzo, os traemos un listado con los diez mejores EPs que nos han llegado estos últimos 31 días.

En PlayGround nos gusta hacer el mismo caso a todo tipo de lanzamientos, ya sean singles, EPs o largas duraciones. Lo que aquí viene es una selección muy cuidada con los mejores extended plays que nos ha deparado el mes de marzo. Un listado, como siempre, descendente, del 10 al uno.

10. Dauwd: “Heat Division” (Ghostly International / Pictures Music)

“Heat Division” significa una evolución en la estética de Dauwd, algo así como una americanización: del post-dubstep de aires garageros de “What’s There”, los cuatro cortes de su nuevo título saltan a una influencia primaria, y a la vez entrañable, por la anchura de ambientes del techno de Detroit y el deep house. El mecanismo rítmico de “Silverse” –bombo, caja, charles y un sinte planeador sobrevolando a baja altura– se corresponde con la misma transición que antes han experimentado Untold, Pearson Sound, Scuba y otros tótems del underground londinense, esa adopción del lenguaje del tech-house de los noventa con un swing todavía deudor del 2step, como ocurre en la más groovy “And”.

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9. Lockah: “Only Built 4 Neon Nites” (Donky Pitch)

Tom Banks recoge lo sembrado en su último EP digital, entregado para Jeffree’s, el subsello trap de Mad Decent, y lo lleva a un terreno de fulgores y relámpagos más propio de sellos como Night Slugs. La mezcla de beats derivados del hip hop y el electro –con cita implícita a Raekwon en el título–, con esa producción 80s de boogie hiperpulido, propia de un club de Miami donde la droga corriera con más fluidez que el agua por los grifos, es siempre un estímulo apetecible y que no mucha gente domina –Beaumont, Rustie y apenas nadie más–.

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8. Anthony Naples: “El Portal EP” (The Trilogy Tapes)

Naples sube el ritmo en este EP y acude al tipo de sonoridad cósmica y amable del primer techno de Detroit ( “El Portal”), pero a partir de “Pueblo” y “Busy Signal” ya se le nota que, más que lo tradicional, lo que le tira es la asimetría, la producción con desconchones y los timbres que suenan a chorreados con lejía.

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7. Cassegrain: “Tiamat” (Prologue)

“Tiamat” lleva el lenguaje de Cassegrain un poco más allá, no sólo por la duración del pack, sino por el grado de experimentación insobornable que comunican estos seis navajazos de techno chirriante ( “Tiamat”), negrísimo ( “Ignite”), impenetrable como el diamante ( “Joule”) y crujiente ( “Turn Aside”), más cerca del último Jeff Mills que de sus compañeros de sello Voices From The Lake. No es techno frío y sin embargo acuoso, sino techno ‘espaguetificado’ tras entrar en un violento agujero negro.

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6. MadTeo: “Strumpetocracy” (Neuearth Kitchen)

MadTeo cuenta ya con una trayectoria extensa que, en sus momentos más bailables, ha recalado por sellos como Hinge Finger: no es el caso de “Strumpetocracy”, compuesto de tres temas – “Laissez-Faire Couture”, “Mr. Grecko” y “We Doubt”, con el tipo de groove estropeado que gasta Kassem Mosse– y dos remixes nuevos en la misma línea deslavazada a cargo de Dresvn y DJ Sotofett: algo así como la versión lenta de ese house disconforme con el statu quo que, al otro lado del Atlántico, se plancha en L.I.E.S.

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5. Four Tet: “0181” (Text Records)

Los segmentos sin título, y a veces sin principio ni final, de “0181”, son los descartes y las primeras maquetas de “Pause”: un documento que rellena huecos en la carrera de Four Tet, valioso, con gran variedad de ángulos –composiciones de piano solo, otros en los que ya se ensayaba la rítmica intrincada y envolvente que ha caracterizado casi toda su obra, y algunos que aún seguían enrocados en el jazz nervioso y free de su era como miembro de Fridge–, ya muy desarrollada incluso en época tan temprana.

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4. Romare: “Love Songs: Part One” (Black Acre)

La joven y emergente estrella de Black Acre demuestra su pasión por el jazz anterior a los sesenta como materia prima de la que sacar chops vocales y samples de batería con los que esculpir cataratas de breaks que se emparentan con el footwork – “Your Love (Give Me Fever)”, a partir de una muestra de la rendición vocal de “Fever” de Peggy Leea– o con la balada jazz-blues de “Hey Now (When I Give You All My Lovin’)”, pasando por varias formas de downtempo exótico. Hacía tiempo que un productor no sampleaba tan bien y con tanto criterio a los clásicos del jazz –quizá desde Madlib–, y la manera en que lo hace Romare es fresca y con un tremendo potencial.

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3. DJ Rashad: “Rollin EP” (Hyperdub)

A diferencia de otros talentos del footwork de Chicago, DJ Rashad no entiende la complejidad del ritmo enrevesado como el objetivo final del género, sino como el origen para experimentar con influencias a priori inesperadas: “Let It Go” extiende su velocidad hacia un patrón típicamente drum’n’bass hinchado con voces de helio, y “Rollin” cubre el traspiés de cajas y bombos con dulces voces R&B.

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2. Lapalux: “Whitout You” (Brainfeeder)

“Without You” es un zafiro radiante de downtempo con la voz angelical de Kerry Leatham manipulada en deliciosos registros agudos y graves, flotando sobre una nube de felicidad, campanillas y beats diáfanos, como un James Blake de lino. El mismo aroma embriagador se respira en “Swallowing Smoke (Alternate Version)”, que es como Balam Acab o Burial narcotizado con éter, y la interesante aportación a la moda del R&B alternativo en “Guuurl”, acribillada por voces irreales y beats mullidos que retozan por el campo de plumas de un colchón especialmente suave y esponjoso.

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1. Rustie: “Triadzz / Slasherr” (Numbers)

Dos cortes breves y altamente hiperconcentrados, de un barroco post-rave inigualable. “Triadz” es como un encuentro entre bases crunk y producción de funk 80s pasado de cocaína con sintes que emergen por sorpresa como ciclones de luz, a la vez que “Slasherr” sube el tempo hasta tocar cotas de R&B club-friendly pero destrozando cualquier intención comercial con una producción apta para quien padezca de sinestesia y/o síndrome de déficit de atención.

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