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2010 in review

# 20 top labels

2010 in review 20 top labels

Curiosamente, cuando parecía que la industria discográfica se acercaba al apocalipsis y nunca más serían necesarios los sellos para mediar entre el público y los artistas –toda aquella utopía de la venta directa en web, la donación de un pago testimonial por la descarga, el posible alumbramiento de Bandcamp como el nuevo supermercado del sonido y el regreso del do-it-yourself a todos los niveles–, resulta que la institución del label no es sólo todavía necesaria, sino uno de los mejores filtros para ayudar a bien distinguir la música que importa de la que no aporta. Estos son los sellos que mejor trayectoria han mantenido –en cuanto a descubrimientos sorprendentes y nivel de calidad en los releases– de enero a diciembre.

20. DisaroPlanchan en CD-R y, excepcionalmente, dejan caer algún vinilo (como el de White Ring, “Black Earth That Made Me”, del que en realidad sólo existen veinte copias). Si hay algún sello escurridizo y críptico del que se haya tenido noticia este año, ése es Disaro. Con nacimiento en Houston y base actualmente en Los Ángeles bajo el auspicio de Robert Disaro y James Weigel, con él se puede decir que nació oficialmente el witch house en su acepción más “clásica”: voces bajadas de revoluciones según la tradición screwed & chopped del rap sureño, las brumas de dream-pop vuelto nightmare-pop, bases rítmicas del synth-pop temprano y esa estética entre cabalística, pagana y las nuevas grafías de los mensajes de texto de móvil a móvil que encontramos en artistas impronunciables como oOoOO, /// ▲▲▲ o GR†LLGR†LL. Lo mejor del catálogo, la mixtape “Disaro” de Modern Witch. Javier Blánquez

19. Ninja Tune El sello de Matt Black y Jonathan More no ha tenido un año pletórico si nos fijamos en los lanzamientos de su roster. Pero 2010 es un año especial para Ninja Tune por haber cumplido la nada despreciable cifra de veinte años. Para conmemorar la efeméride, en septiembre se lanzaba “Ninja Tune: 20 Years Of Beats’n’Pieces” con un montón de remixes, rarezas, temas inéditos, material extra y packaging guay. Delicatessen de coleccionista y sold out instantáneo, la segunda edición de la caja conmemorativa espera ser relanzada en breve. Mónica Franco

18. Permanent Vacation El crecimiento de Permanent Vacation ha sido ejemplar. Partiendo de su indisimulada querencia por todo lo que huela a disco y a balearic, la plataforma comandada por Tom Bioloy y Benjamin Fröhlich no hace ascos a nada. Siempre que sea bueno, claro. Ya sea editando recopilaciones de mantras cósmicos como “Mandarinen Traüme”, descubriendo nuevos valores como Bostro Pesopeo o planchando hits para las masas danzantes como el “Coma Cat” de Tensnake, siempre dan el clavo. El estancamiento de la escena alemana no va con ellos. Están absolutamente on fire. Franc Sayol

17. Dial Records Cuando uno deposita la aguja sobre cualquier disco de Dial, sabe lo que se va encontrar. También sabe que no le defraudará. El sello de Hamburgo ha cumplido una década y lo ha hecho cómo mejor sabe; editando música en tonos sepia que reconforta el alma en otoños grises. Por el camino, dos de los mejores álbumes electrónicos del año: “Chicago”, de Efdemin, y “Glass Eights”, de John Roberts. Su recopilatorio “2010” destila también la esencia de su estética por cada uno de sus poros y nos confirma que estamos ante un clásico de nuestros días. Un año más, en la cúspide de lo deep. FS

16. Olde English Spelling Bee Todo es irregular en Olde English Spelling Bee. Para empezar, no son ingleses –la base del sello está en Nueva York; ni siquiera tienen dirección postal, sólo un apartado de correos–, y vienen editando vinilos desde 2006. Eso sí, la proyección mediática que han alcanzado esta temporada les hace parecer un sello debutante con un roster de fichajes alucinante. Lo que ha ocurrido, básicamente, es el correcto alineamiento de los astros: el sugerente pop hipnagógico afianzándose como género interesante y OESB sacando a la luz la obra multicolor –entre el folk, la fantasía cósmica, el feedback ruidista y la library music– de debutantes como Julian Lynch, Forest Swords, Pigeons, Autre Ne Veut o Stellar Om Source, que se suman a los ya clásicos Ducktails o James Ferraro. JB

15. Type Recordings El sello de Xela y Stefan Lewandowski continúa a lo suyo. Esto es, editando gemas experimentales de horizontes infinitos y vocación espectral a degustar en plena gravitación. Discos como los de Rene Hell (astronauta analógico), Jefre Cantu-Ledesma (post-rock de última generación) o The North Sea (drone-metal oscurísimo) son razones más que suficiente para seguir creyendo. Imprescindible para todo amante de la música sin fronteras. FS

14. Ghostly International El sello de Sam Valenti IV lleva más de una década explorando los márgenes entre la música electrónica inquieta y el pop de vocación vanguardista. Siempre huyendo del encasillamiento genérico y manteniendo el listón de calidad bien arriba. Este año no ha sido una excepción. Como siempre, ha habido para todos; del synth-pop lunar de Solvent al ambient shoegazer de The Slight Below pasando por los beats distópicos de Shigeto o los caramelos IDM de Gold Panda. Para rematarlo, Matthew Dear, uno de los emblemas de la casa, se ha vuelto a sacar un discazo de la manga. FS

13. Brainfeeder Brainfeeder, la bolsa marsupial de Flying Lotus, esa que acoge a los cachorros del beatmaking imaginativo y preciosista que se cuece en California, puede presumir de haber puesto en juego no muchos pero sí muy buenos jugones este 2010. Daedelus abrió el año sin hacer mucho ruido, pero tanto “Nothing Else” de Lorn como el estreno en largo de polifacético Teebs revalorizan la etiqueta angelina. Cierra el año con ese genio llamado The Gaslamp Killer y su “Death Gate EP”, que se colocó en la sexta pieza electrónica más vendida en iTunes tras a la semana de su lanzamiento. MF

12. Hippos In Tanks El efecto Oneohtrix Point Never, que hace tan sólo doce meses que despertó –fue en las postrimerías de 2009 cuando el sello Not Not Fun publicó en CD el catálogo en vinilo y cassette de Daniel Lopatin en el hipnótico “Rifts”–, no sólo ha dado pie en este 2010 al álbum “Returnal”. También ha despertado su hambre voraz y con ella el proyecto Games que comparte con Joel Ford. En Hippos In Tanks han visto la luz un 7” y un 12” de Games que resumen el potencial chart-topping del movimiento hipnagógico: un pop inspirado en los 80, en el mainstream con producción electrónica y en la música disco, que más o menos marca la senda del resto del sello neoyorquino, en el que ya han entrado la chica del arpa fantasmal ( Laurel Halo), el hippy que quiere ser Arthur Russell ( D’Eon) y los no-wavers White Car. 2011 será mejor. JB

11. Captured TracksEn 2009 ya nos dieron píldoras en 7” y corta duración de Dum Dum Girls, Blank Dogs, Veronica Falls y Brilliant Colors. Este año nos han dado álbumes, muchos álbumes que escalarán altísimo en las listas de quien tenga el indie-rock directo y bien afianzado en la estética noventas –más cerca de K Records que de Sub Pop– como su opción primera de consumo musical. Captured Tracks ha superado a Mexican Summer (Best Coast) como el sello preeminente de la temporada por la concatenación de LPs esperados – Wild Nothing, Aias, Beach Fossils, Dum Dum Girls– y muy bien resueltos, a la vez que siguen engrosando la cartera de fichajes con la publicación de varios singles que marcan el camino de otra temporada, la próxima, en la que el lo-fi será siendo tendencia. JB

10. Tri Angle Recordings¿Puede un sello con sólo dos lanzamientos contarse entre lo más destacado del año? En principio no, pero si esos dos lanzamientos definen por sí solos un nuevo sub-género, es obvio que las normas no escritas –como la Constitución inglesa– cuentan poco. Ésta es la historia del sello neoyorkino Tri Angle, fundado por Robin Caloran (antes blogger en 20jazzfunkgreats) y sus dos puntas de lanza, dos fichajes como dos soles: Balam Acab y oOoOO. No sabemos si es cosa de brujas, pero sin duda aquí hay magia. FS

9. Lucky MeLos méritos de los escoceses no se ciñen sólo a los edits que han ocupado este año los cajones con el sello del doble ojo. Dominic Flannigan ha sabido ver más allá de UK y más allá del aquacrunk a la hora de ampliar la familia. Primero con American Men, la primera banda del label, y luego con los fichajes y EP de Machinedrum, Lunice y el joven Jacques Greene, la progresión del sello se ha elevado al cubo este año. Suma puntos su showcase en Sónar, pura diversión y desparpajo. MF

8. Hyperdub No sólo de Burial vive la etiqueta de Kode 9, y eso es lo que ha venido demostrando Hyperdub a lo largo del año. Tras cumplir el lustro en 2009, la marca no ha renqueado, se ha abierto a explorar diferentes devenires del underground británico y ha puesto en el mercado un par de álbumes que se colarán entre lo más lucido del año. “North” de Darkstar y “Undeniable” de Terror Danjah son sus ases, que completan el full mayor con nombres como Ikonika, Cooly G o Scratcha DVA. Steve Goodman juega en otra liga. MF

7. Editions MegoEn Editions Mego sólo tienen un punto débil: tienen la costumbre de estar reeditando cada año “Endless Summer” (Fennesz) –objetivamente, el mayor best-seller que jamás haya publicado el sello vienés–, unas veces en versión expandida, otras remasterizado y también en vinilo. Pero si el dinero de las ventas se reinvierte en lo que luego se edita a lo largo del año, bienvenido sea. En Mego han tenido el ojo de anticiparse a la moda de la síntesis modular y de una tacada se han hecho con los dos proyectos más visibles de la ola neo-kosmische, Oneohtrix Point Never y Emeralds, que para más inri han sacado sus mejores álbumes este año. Pero no está ahí únicamente el mérito de Mego: cada vez se adentran en una experimentación electrónica más amable, pese a las capas de ruido (el caso de Cindytalk), aunque sin descuidar las habituales brasas de laptop music (Fenn’O’Berg) o drones (Kevin Drumm) marca de la casa. JB

6. R&S Recordings Sello clave en el mapa techno de los noventa, R&S ha protagonizado uno de los comebacks más gratificantes (e inesperados) de los últimos años. Despertó de su letargo en 2006, vía re-ediciones de algunos de sus mayores clásicos, pero ha sido este año cuando ha confirmado su re-invención para volver a ocupar un lugar central en la galaxia electrónica. Para ello ha combinando lanzamientos de nombres que remiten a su legado clásico como Model 500 o Fabrice Lig con fichajes de jóvenes luminarias como James Blake, Space Dimension Controller o Pariah. Todos ellos con EPs que se cuentan entre lo mejor del año. In order to dance, again. FS

5. Night Slugs Night Slugs no ocupa el primer puesto de esta lista pero se ha llevado el maillot de mejor esprintador del año. Entre el montón de referencias que ha dejado la escudería de L-Vis 1990 y Bok Bok se pueden encontrar algunos de los himnos de 2010 que han invadido las pistas más selectas dedicadas al bass en todo el globo. Sin dejar transcurrir más de dos meses, sin bajar el nivel de calidad y con un artwork resultón, la marca devenida de la fiesta londinense homónima ha conseguido mantenerse en boca de todos a lo largo de este año. Prueba de este más que óptimo rendimiento es que Night Slugs cierra el ejercicio editando un CD recopilatorio de su material, toda una proeza para su escaso año de vida. MF

4. Domino Los discos de Four Tet, Owen Pallett y These New Puritans, las retrospectivas de Pavement y The Triffids, las re-ediciones de Elliot Smith y Galaxie 500, el 7” de Panda Bear: definitivamente, el año de Domino es para enmarcar, una temporada que no hace más que reafirmar el indudable olfato para separar el grano de la paja que el sello viene demostrando en sus casi dos décadas de existencia. Haciendo gala de un eclecticismo a prueba de bombas, la compañía capitaneada por Laurence Bell y Jacqui Rice transitó con discreción por los noventa hasta explotar definitivamente en esta década gracias a una acertadísima política de fichajes. Paradigma del sello moderno que huye del encasillamiento en busca de nuevos puntos de fuga, Domino se ha ganado un lugar privilegiado en el atlas de la música popular contemporánea a base de buen gusto y amor por las cosas bien hechas. Respect. FS

3. Planet Mu Lo de Planet Mu es increíble. No hay otro sello electrónico que, con tanta longevidad –superan ya la década– sea capaz de plantearse cada nueva temporada editorial como si fuera el primer año de su vida. Mike Paradinas se confirma día a día como el A&R definitivo, como el mayor cazador de talentos y detector de corrientes del universo conocido, y este año, sin que nadie pudiera adelantársele, ha destapado la escena juke de Chicago y ha fichado a toda su plana mayor –DJ Roc y DJ Nate a la cabeza, además de urdir la recopilación “Bangs & Works Vol. 1”– para marcarse un tanto que sus rivales tardarán en olvidar. Por lo demás, Planet Mu sigue a lo suyo: editando maxis de los mejores outsiders del dubstep (FaltyDL, Raffertie), asomando la patita por debajo de la puerta del hypnagogic pop (Tropics, Solar Bears) y fichando a excéntricos como Oriol o Rudi Zygadlo. JB

2. Lefse El sello Lefse se inauguró el año pasado con el intrigante debut de Neon Indian, “Psychic Chasms” que se ha reeditado este año de nuevo con un disco añadido de remixes. Pero en Lefse hay sitio para más gente, y gente con ideas, gente que entiende el pop como una substancia vaporosa, transparente, difícil de atrapar y que nunca adopta una forma sólida. Y gracias a una tacada de álbumes de un magnetismo irreal –los de How To Dress Well, Houses, Phaseone o Bikini–, Lefse ha conseguido hacerse con un título oficioso, el de sello pop más inesperado de 2010. Porque va más allá del chill-wave o la hipnagogia para tocar las teclas del R&B espectral, la cara más tecnificada del revival shoegaze y, sin dejar de lado la escena electrónica experimental, la de los bedroom studios, de la que en cierto modo comienza. Serio candidato a sello indie de culto, si es que no ha alcanzado ya esa categoría. JB

1. Numbers La comunión Wireblock, Stuffrecords y Dress 2 Sweat se alza cual coloso, saludando al resto de sellos y demostrando su superioridad. Con las piernas entreabiertas, un pie a cada extremo de la amplitud del espectro bass, abarcando sus múltiples mutaciones y proyectando su sombra victoriosa sobre el mar de géneros que han poblado la actualidad musical de 2010. En los bolsillos de Numbers se acumulan nombres con solera –como Roska, Untold o Deadboy– y un buen puñado de debutantes a la altura de las circunstancias –hablamos de Redinho, SRC o Kavsrave–. No sólo la cantidad y calidad de sus trabajos han determinado esta victoria. En esa web, que es para los amantes de los nuevos aires del clubbing como la cola de un pavo real (salivamos), se cuentan por decenas los mixes que nos han regalado. Mención especial para Jackmaster, cabeza visible de un equipo de seis personas, un genio a los platos al que tan pronto lo podías ver en una de las fiestas de la marca como en el Sónar como una tarde de miércoles en Ustream. 1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8… y el 10 se lo ponemos nosotros. MF

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