Listas

2011 en debuts

Los talentos al alza y los grandes recién llegados del año

2011 en debuts

Por Javier Blánquez y David Broc

Irrumpen con fuerza torrencial, como una ola, y son los verdaderos agitadores de la actualidad: músicos nuevos, jóvenes, con hambre y ganas de abrirse camino en un mundo competido dictado por los caprichos de internet. Cada temporada hay nombres de estreno –‘new cats’, como se diría en el argot del hip hop– que aportan frescura y argumentos para instalarse durante largas temporadas en la cima. En esta lista toca repasar los newcomers más destacados de 2011, artistas que han debutado este año o que, aunque contaran con material anterior, no ha sido hasta ahora cuando han armado ruido y estrépito, los menos con ejercicios de estilo rupturistas, los más con un corpus de obra sólida y otros hasta con contratos millonarios que certifican abiertamente su potencial para llegar por igual a las masas y a las elites exigentes. Varios de los discos imprescindibles de 2011 llevan sus firmas; otros serán quienes dominen las primeras plazas de las listas de 2012. Ahí van las apuestas.

30. Kendrick Lamar

Desde Compton, epicentro del gangsta rap californiano más temible e intimidante, de N.W.A a The Game, Kendrick Lamar siempre ha querido ser el sucesor de Tupac Shakur, pero en realidad su discurso se postula como la antítesis de todo ese legado y como la versión independiente de J Cole, amigo y productor de “HiiiPower”, uno de los hits de 2011. Su complejo e inagotable debut “Section.80”, autoeditado y sólo disponible en formato digital, es el disco que Lupe Fiasco lleva buscando desde su puesta de largo, un cálido y melódico viaje por el rap post-Kanye pero con una producción más heterodoxa y un discurso con conciencia y profundidad de campo. Le hemos escuchado junto a Drake, The Game o Tech9ne y es una de las apuestas fuertes de Dr. Dre para su eternamente aplazado “Detox”. David Broc

“Michael Jordan” 29. Funkystepz

Los primeros tracks de los tres mosqueteros del funky house empezaron a asomar en 2010 por la vía habitual –las ondas de las pirate radios británicas–, pero hasta que Hyperdub no planchó el turbulento “Fuller / Hurricane Riddim” en vinilo respingón no cobramos plena conciencia del potencial que se escondía en las manos de Maxsin, Renay y Stimpy, el trío detrás de la marca Funkystepz: breaks relampagueantes, percusión caliente, actitud rave. En este mismo espacio, conste en acta, también habría merecido hueco Ossie, otro polluelo del UK funky a seguir y que este año ha firmado los plásticos más calientes. Javier Blánquez

“Fuller” 28. Thundercat

Stephen Bruner toca el bajo como si estuviera acariciando una piel tersa y de vez en cuando diera un pellizquito en una cacha. Su habilidad con el mástil y las cuatro cuerdas la ha puesto al servicio de Erykah Badu como músico en vivo de su banda, pero a la vez su amistad con Flying Lotus le ha llevado a la abstracción bass de la psicodélica y neo-hippie california de beats impresionistas. Su flamante “Golden Age Of Apocalypse” ha recibido comparaciones con el titán del jazz-fusión Jaco Pastorius, pero Thundercat va más allá de la improvisación nerviosa: sus piezas reinventan lo más demente del funk, y suenan tan carnales que hacen de él un nuevo Bootsy Collins. JB

“Is It Love?” 27. Damu

Hace doce meses solo sabía de la existencia de Sam Schorb su familia y amigos. Hoy, cuatro maxis y un álbum después, se perfila como uno de los productores con más recorrido del continuum rave sin encajar en ningún nicho concreto: Damu parte del 2-step resplandeciente y adopta elementos de house, crunk y hardcore con voces de helio para teñir de colores intensos el underground londinense. El primer aviso serio de su revolución brillante fue el 12” “Mermaid EP” en Local Action; con el álbum “Unity” en Keysound Recordings, directamente, nos hemos puesto a sus pies. JB

“Waterfall Of Light” 26. Maria Minerva

Resulta que se hace música en Estonia, y que en su capital, Tallín, hay clubes. Pequeños y underground por necesidad, pero capaces de alimentar la curiosidad de Maria Juur, ahora rebautizada como la diosa romana de las artes y el conocimiento, y autora de pop hipnagógico con aura feminista y cierta inclinación al baile como Maria Minerva. Es la joya del sello Not Not Fun gracias a su cassette “Tallin At Dawn” –que se reeditará en CD el año próximo– y al álbum “Cabaret Cixous”, donde ejerce de magnética (y a veces irritante) poetisa a muy bajas revoluciones y con imperfecciones lo-tech. JB

“Little Lonely” 25. Julio Bashmore

Su primer EP es de 2009, pero ése es un momento muerto en su carrera, en el que no pasó nada, a pesar de llevar la marca Dirtybird en la galleta. El siguiente es de 2010, también house, también chispeante, pero estaba por llegar lo realmente bueno. Julio Bashmore es un productor emergente porque su mejor material ha coincidido con la cristalización del rumbo house en el post-dubstep y sus tres vinilos del año – “Everyone Needs A Theme Tune”, con sus remixes, en PMR, “Batty Knee Dance” en 3024 y “Father Father” en Futureboogie– son los que marcan la línea de corte entre lo correcto y lo excelso. Básicamente, este mozo de Bristol es a 2011 lo que Roska fue a 2010 –sólo le ha faltado un álbum que la parta, que ya llegará–. JB

“Battle For Middle You” 24. Ghostpoet

Necesitada con urgencia de nuevos referentes a los que confiar una regeneración expresiva, estética y sonora que pueda reconducir su maltrecha situación, la escena hip hop británica ha encontrado en la figura de Ghostpoet, londinense de ascendencia nigeriana con look de jazzman hipster neoyorquino, a su revelación ideal. Apadrinado por Gilles Peterson y avalado por un debut asombroso, “Peanut Butter Blues & Melancholy Jam”, reflexiva combinación de spoken word, rap, ragga y raíces africanas, este MC y poeta ya ha conseguido telonear a Jamie Woon, pisar los escenarios de Sónar o Glastonbury y obtener una nominación al Mercury Prize. Roots Manuva ya puede jubilarse sin cargo de conciencia. DB

“Us Against Whatever Ever” 23. Chelsea Wolfe

Si en 2010 fue Zola Jesus la gran sorpresa de la canción de autor femenina, este año la californiana Chelsea Wolfe ha superado todas las expectativas posibles: dos álbumes en menos de ocho meses de diferencia, “The Grime And The Glow” y “Apokalypsis”, el culto a una estética oscura que anda más cerca de los grupos de doom metal que de las cantautoras indies –sus vídeos y portadas no tienen desperdicio– y una redefinición gótica y tenebrosa del folk, con elementos bien integrados del ambient y el noise, han consagrado una propuesta de fuerte calado emocional a la que muchos todavía le siguen encontrando nuevos significados y matices. DB

“The Wasteland” 22. patten

patten se autoeditó un primer album en 2007, una maqueta que circuló entre pocas manos y sin ninguna repercusión más allá de la satisfacción del trabajo bien hecho. Luego el silencio, cuatro largos años de silencio que han sido para él como una travesía del desierto para volver a empezar, volver a intentarlo bien. Y el impronunciable “GLAQJO XAACSSO” (No Pain In Pop) enseña que el muchacho tiene talento: se trata de un asalto 90s, una invasión de psicodelia post-dance con drones, beats húmedos y krautrock, que llega –en cuanto a abstracción y porosidad clubber– allí donde Animal Collective aún no se han atrevido a entrar y también allí donde jamás imaginaron que habría sonidos interesantes leyendas del primer post-rock como Mouse On Mars o Seefeel. JB

“Fire Dream” 21. The Haxan Cloak

Obsesionado con los juicios por brujería de Salem, el ocultismo y la imaginería religiosa, Bobby Krlic ha regalado en 2011 el mejor disco del “lado oscuro”: el debut homónimo de su proyecto The Haxan Cloak para el inmaculado sello Aurora Borealis es la condensación soñada y perfectamente ejecutada del misticismo del doom ambient y la melancolía neoclásica. Una suma mágica y tenebrosa de violines, drones, percusiones y noise que además no tiene límites a corto plazo: el “Observatory EP”, publicado un mes después del lanzamiento de su puesta de largo, le añadía sintetizadores y beats industriales a su fórmula y avanzaba un futuro de ensueño. DB

“Parting Chant”

20. Objekt Hacia el final de 2010, dubstep y techno estaban cruzando sus caminos de imponente forma, pintando sus chapas de sonido de colores metálicos. Y en enero, llegó Objekt con un 12” de apariencia anónima –casi white label, con información escasa y un par de tracks afilados como una toledana y más retumbantes que una caverna– que indicaba el nuevo curso del híbrido de 4x4 vs. bajos mullidos a batir a partir de ese momento. Con “Objekt #2”, otro vinilo para quitarse el sombrero, el alemán TJ Hertz confirmó que lo suyo era un universo estético en expansión, entre Shackleton y Basic Channel, y hasta ha firmado un split con SBTRKT que le ha acercado al entorno de XL Recordings. Scuba nunca confesará que le tiene celos. JB “CLK Recovery” 19. Christina Vantzou

Aunque formó parte del proyecto The Dead Texan junto a Adam Wiltzie, la diseñadora, realizadora y compositora griega afincada en Bruselas Christina Vantzou tan solo aportó algunos fragmentos vocales al álbum, de ahí que el impacto de su debut en solitario, “Nº1”, nos haya cogido a todos por sorpresa. Pocos esperaban que una autora con tan poca experiencia –una canción para el recopilatorio del sello Ghostly International “SMM: Context” y para de contar– pudiera ser capaz de capturar con tanta precisión y soltura la belleza del ambient melancólico de los mejores Stars Of The Lid. Soplo de aire fresco y motivación en la escena ambient con aspiraciones neoclásicas. DB

“Prelude For Juan” 18. Ekoplekz

Sacó un 12” en Punch Drunk que no encajaba con el sonido del sello de Bristol: en vez de dubstep verdoso, lo suyo sonaba a post-industrial rechinante, como una planta metalúrgica a pleno rendimiento. Eso fue a finales de 2010, y Ekoplekz parecía una excentricidad aislada. Pero empezaron a llegar vinilos y cassettes en Mordant Music – “Memowrekz”, “Fountain Square EP”–, un mini-álbum algo más ortodoxo en Punch Drunk otra vez ( “Intrusive Incidentalz vol. 1”) y un directo abrasivo en Further Records ( “Live At Dubloaded”) y la evidencia habló por sí misma: Nick Edwards se posicionaba como el verdadero amo de ese territorio difuso entre el dub y la herrumbre, entre la fumada y la intoxicación por mercurio. Y parece que sigue en racha. JB

“Daytron Romance” 17. Big K.R.I.T.

Todo cuanto anticipó su mixtape “K.R.I.T. Wuz Here”, publicada en 2010, se ha confirmado y amplificado en un año de arrolladora consolidación y expansión para el MC y productor de Mississippi Big K.R.I.T. Protagonizó la clásica portada de enero de la revista XXL Mag en la que se presentan a las grandes promesas de la temporada, obtuvo una nominación para los BET Hip Hop Awards, ha colaborado con Ludacris, The Roots, Freddie Gibbs, B.o.B., T.I., Smoke DZA, Chris Brown o Chamillionaire e incluso ha tenido tiempo de lanzar dos mixtapes – “Return For 4Eva”, uno de los mejores títulos del año, así como suena, y “Last King 2: God’s Machine”–, ultimar su debut oficial para Def Jam, “Live From The Underground”, previsto para primavera de 2012, y grabar la mejor canción de hip hop de esta cosecha, esa maravillosa “The Vent” que sintetiza a la perfección la personalidad esquiva e inimitable del artista. DB

“The Vent” 16. Julia Holter

Lo que no consiguió con sus primeras cassettes y CD-Rs de circulación restringidísima –tiradas de no más de 40 copias, así cualquiera no triunfa– lo ha logrado por fin Julia Holter con su primer álbum oficial, planchado en vinilo por Leaving Records y con el teatro clásico, la ópera y la hipnagogia como ideas-fuerza. “Tragedy” es una recreación libérrima del “Hipólito” de Eurípides, clásico griego de las pasiones prohibidas, con un coro y arias, así como escapadas sintéticas hacia el cosmos y una nebulosa ambiental que le sitúa en un lugar de privilegio en el aún minoritario pero fructífero espacio de la hipnagogia pop. JB

“Celebration” 15. Austra

Toronto, una vez más. Y Domino, cómo no. De la alianza entre uno de los sellos más infalibles de la historia y una escena musical en constante ebullición llegaba el debut de Austra, “Feel It Break”, exigente disco de refresco dentro de la escena new wave que además de canciones irresistiblemente oscuras y enigmáticas parecía venir con la misión clara y certera de presentar en sociedad a la que ya es una de las personalidades más carismáticas y fascinantes del universo pop, su vocalista Katie Stelmani. Imagen, canciones y misterio, fórmula inmejorable para reavivar, una vez más, la llama de los 80. DB

“Beat And The Pulse” 14. BNJMN

Se llama Ben Thomas y con un par de lanzamientos ya se ha puesto la escena de techno nostálgica por montera, dándole relevo, que ya lo necesitaban, a Newworldaquarium, Redshape y otros futuros veteranos: el chaval se permite el lujo de competir con las leyendas y con DJs con más experiencia, porque el material de “Plastic World” y “Black Square” –dos mini-LPs en vinilo, ambos en Rush Hour, con finos detalles de techno viajero, pads detroitianos y sábanas sintéticas propias del más delicado deep house– es más exquisito que el caviar, el jabugo y el nigiri de toro. Para más inri, BNJMN se ha permitido editar un apéndice en Stolen Kisses, un 12” con “Nightvision” y un remix de Andy Stott. Es decir, que va sobradísimo. JB

“Open The Floodgates” 13. Frank Ocean

Frank Ocean, la aportación cuerda y accesible del colectivo OFGWKTA, ha multiplicado sus acciones en el mercado musical negro sin tan siquiera haber publicado su debut oficial para Def Jam, del que todavía no se sabe fecha de lanzamiento. Se ha bastado con la mixtape “nostalgia, Ultra”, uno de los grandes hitos subterráneos de la temporada, y con sus impecables y reveladoras colaboraciones en “Watch The Throne”, de Jay-Z y Kanye West, “Goblin”, de su colega Tyler, The Creator, y “Blackenedwhite”, de Mellowhype, para convertirse en el compañero de viaje ideal de The Weeknd para revolucionar, musical y conceptualmente, los cimientos del R&B. DB

“Novocane” 12. Julianna Barwick

Julianna Barwick tampoco es nueva en el mundo de la música, su primer EP, “Sanguine”, se remonta a 2006, pero parece difícil discutir que 2011 ha sido su gran año. La aparición de “The Magic Place”, incomparable debut largo que sabe dar con el punto de unión entre el pop experimental y la new age, la cruzada imposible pero real de juntar a Grouper y Enya en un mismo discurso, la ha catapultado más allá del underground más exótico, y el apadrinamiento de Sufjan Stevens y su sello Asthmatic Kitty ha sido fundamental para convencer a indecisos: en los loops vocales de Barwick hay originalidad, profundidad y misterio. DB

“The Magic Place” 11. Peaking Lights

Aaron Coyes e Indra Dunis, matrimonio feliz e hipnagógico, venía escarbando las cavidades más recónditas del underground americano desde 2008 siguiendo el camino clásico: autoeditar en CD-R, publicar 7”s en sellos imperceptibles, y no ha sido hasta este año, con “936” (Not Not Fun), que su psicodelia bañada en dub y capas de sintes new age han sacudido muchas conciencias y almas. Peaking Lights hacen lo que ahora intentan High Places y no les sale, y lo hacen tan bien que en Domino les han extendido un contrato para grabar ahí su siguiente disco que, lógicamente, no han podido rechazar. Habría sido de zotes decir que no. JB

“Amazing And Wonderful”

10. Laurel Halo

Asomaba la cabeza a finales de la pasada temporada, orbitando alrededor de la estación espacial Oneohtrix Point Never y con un primer 12” en Hippos In Tanks ( “King Felix EP”) que flotaba en aguas de pop planeador, entre Cocteau Twins y Klaus Schulze. Pero el salto de calidad de la neoyorquina Laurel Halo ha sido grande con su segundo EP, un “Hour Logic” en el que se destaca su pasión por la música de baile y que indica un conocimiento profundo de las leyes del garage, el techno de Detroit y el electro. Planeta grandes movimientos para 2012, un desdoblamiento en su vertiente pop y la más volcada al club. La suya puede ser, en adelante, la música de baile más preciosista del planeta. JB

“Aquifer” 9. EMA

Del folk-noise de Gowns a “Past Life Martyred Saints” apenas hay unos años de diferencia, pero parece que en la vida y el discurso musical de Erika M. Anderson, ahora enfrascada en su proyecto EMA, ha habido cambios sustanciales en este tiempo que han repercutido en una aproximación musical más tétrica y dramática. De la mano de Souterrain Transmissions, sello de cabecera del nuevo indie-folk-rock norteamericano, la cantante ha dado un salto de calidad compositivo en su discurso y ha sorprendido a todos con una puesta de largo muy segura de sí misma, versátil y adictiva en su fatalidad, que es capaz de actualizar con maestría la nostalgia indie-rock noventera con un apasionante barniz oscurantista. DB

“California” 8. AraabMUZIK

No es un recién llegado –ahí quedan cuatro años de servicios prestados casi en exclusiva para The Diplomats–, pero a veces las promesas necesitan un tiempo de maceración antes del estallido: la publicación del fascinante y desacomplejado “Electronic Dream” ha servido, entre otras cosas, para demostrarle al mundo que AraabMUZIK es algo más que el Joe Satriani de la MPC y que sus producciones también tienen emoción, alma y vida propia, gracias a un sonido bombástico y personal que fusiona samples de himnos horteras del trance y el house épico con beats-apisonadora a medio camino entre el dubstep y el boom bap electrónico. Próxima parada: el álbum de debut de A$AP Rocky. DB

“Streetz Tonight 2011” 7. Lana Del Rey

Labios operados, crucifijo y ombligo, rubia platino, cita a Elvis y Britney como sus influencias, se define como una lolita gangsta: Lana Del Rey es, en principio, mucha imagen y poca chicha, porque a este tipo de muchachas provocativas se les presupone más un carácter de gold digger que de nueva Nancy Sinatra. Aún así, engaña con sus apariencias. Lizzy Wright lo intentó una vez y le salió un mal disco. Ahora, como Lana del Rey, ha hecho un reset y la jugada por fin ha salido bien, hasta el punto de que Universal le ha plantado un jugoso contrato encima de la mesa para editar su álbum de debut –porque del otro reniega, e implícitamente lo ha indicado como espurio–. ¿Cómo sucede esto? Internet, evidentemente: la campanada la ha dado en las redes sociales, con cientos de miles de visitas a “Video Games” en YouTube, una canción para el recuerdo planchada en un 7” que será de culto y objeto de colección, y que también podría adornar algún pasaje tórrido filmado por David Lynch. JB

“Videogames” 6. Holy Other

Surgido de la nada, sin rostro –famosa ya es la imagen de sus directos con una toalla resguardando su identidad–, sin que nadie le esperara, el productor británico Holy Other no sólo ha entregado un EP apoteósico, ese “With U” del que todavía no hemos podido desentrañar todo su misterio, sino también la materialización sutil, rigurosa y detallada de una utopía sonora: la mezcla personalizada y al ralentí de dubstep, R&B, UK garage y pop urbano. Pocas veces cinco canciones dieron para tanto: se ha paseado por los festivales más importantes del mundo, le han encargado remixes referentes tan dispares como Walls, How To Dress Well o This Will Destroy You y amenaza con publicar en 2012 el que será uno de los debuts más anticipados del año. DB

“With U” 5. Blawan

Mary Anne Hobbs le señaló como el productor electrónico más excitante del momento, la mujer parecía que estuviera chorreando de emoción en su cabina de XFM, y lo cierto es que se comprende: tras el correcto “Fram” (2010) en Hessle Audio, Blawan se ha destapado a partir de enero como una fuerza de la naturaleza dentro del post-dubstep, avanzando como un ejército furioso hacia territorios electro, acid y hard techno. Cada loncha de vinilo que lleva la firma de Jamie Roberts es una garantía de dancefloors hechos un asquito, con el personal tenso, las uñas salidas y el sudor condensándose en el techo, formando nube. Ya sea en ediciones limitadas planchadas por una cara –“ Getting Me Down”, UK Garage de nueva generación con unos bajos que parecen sacados del peor de los avernos– o en sus dos lecciones magistrales en R&S, el sincopado “Bohla EP”, que estaba entre Pariah y Drexciya, y el guarrísimo “What You Do With What You Have”, la conexión imposible entre el acid-rave de Lory D, el techno marcial de UR y las esencias más puras de Chicago, Blawan siempre lo trae gordo y siempre lo trae fino. Meadas territoriales en las esquinas de los clubes más cochinos. JB

“What You Do With What You Have” 4. A$AP Rocky

La nueva estrella del firmamento rap en tiempo récord: sus primeros hits, “Peso” o “Wassup”, inundaron de comentarios y seguimiento los foros y blogs de medio mundo en verano, y en apenas unos meses A$AP Rocky ya tenía un contrato millonario con RCA, era elegido por Drake para telonearle en la gira de presentación de “Take Care” y recibía peticiones de colaboraciones de MCs tan dispares como Lloyd Banks o Smoke DZA. Y todo ello no ya sólo sin disponer de álbum en las tiendas, sino tan siquiera sin haber lanzado oficialmente su mixtape “LIVELOVEA$AP”, que ha causado el impacto esperado en la escena hip hop. Versión mejorada y descentralizada de Lil B, clara fuente de inspiración que ya le está tirando dardos en sus recientes mixtapes, A$AP Rocky simboliza el rapper de futuro: ademanes de estrella, estética personalizada, envidiable criterio musical –beats de Clams Casino, AraabMUZIK o DJ Burn One adornan sus rimas aletargadas– y un sonido inclasificable y global –influencias del screwed and chopped, del dubstep, del Houston rap, del gangsta neoyorquino– firman una intachable carta de presentación que se prepara para un futuro de oro. DB

“Peso” 3. Ital

La carrera de Daniel Martin-McCormick es extensa y variada: ha hecho dub, post-rock y hasta post-punk de trazos artísticos junto a su amigo Damon Palermo bajo el nombre Mi Ami. Incluso ha pervertido clásicos de la pachanga – “Rhythm Of The Night”– vestido de terrorista lo-fi con máquinas mal afinadas camuflado como Sex Worker. Pero el hombre se guardaba un golpe maestro para 2011, su camaleónica transformación en Ital y su viraje decidido, sabio y sin vergüenza hacia el retrofuturismo dance. Ital es un voraz depredador de grooves que, sobre el papel, busca presas en el house old school de Chicago y en la división viajera del techno, pero sus tres maxis del año –dos para 100% Silk, “Ital’s Theme” y “Only For Tonight”; otro para el nuevo sello Lover’s Rock, con el título de “Culture Clubs”– son más complicados y ricos de lo que enseñan en la mera superficie. Ital tanto puede decantarse por el deep house como anticipar el revival del ambient-house según The Orb con su inminente álbum para Planet Mu, e incluso cruzar el electro neoyorquino de los primeros 80s con maniobras de dub borroso producidas con cacharrería barata en sus producciones para LA Vampires en el maxi “Streetwise”. Lo más fascinante de todo esto es que es sólo el comienzo, que lo mejor, lo más loco, lo más épico de Ital, está todavía por llegar. JB

“Culture Clubs” 2. Clams Casino

Blanco, joven, fisioterapeuta, algo “tirillas”, fan de Cam’Ron y capaz de hacer un videoclip con imágenes de “Aguirre, La Colera De Dios” de Werner Herzog: si alguien nos hubiera dicho hace unos meses que Clams Casino se convertiría en el productor revelación de 2011, y eso incluye también la escena hip hop, muchos hubiéramos llamado al psiquiatra o a la policía. Pero si tuviéramos que identificar un sonido con esta temporada difícilmente podríamos encontrar algo más sugerente: beats hip hop, samples de pop –de Björk a Adele– y capas melódicas de noise-ambient han dado vida a un discurso melancólico, ensoñador y flotante que ha trascendido los márgenes del dormitorio y la introspección. Lil B, Souljah Boy, Sha Stimuli o A$AP Rocky han tenido la valentía y el arrojo de utilizar sus producciones y, sin tan siquiera pretenderlo, han abierto los ojos a otros rappers y beatmakers, atónitos y fascinados con la química y el entendimiento que fluye de ambos universos expresivos. Y por si esto no fuera suficiente, su álbum “Instrumentals”, versión remasterizada de la mixtape con la que se inició todo, y su EP “Rainforest”, ni más ni menos que bajo el auspicio de Tri Angle, han sumado argumentos para auparle a lo más alto del ranking de artistas emergentes del año. DB

“I’m God” 1. The Weeknd

En el reino de la sofisticación, la sobreproducción y el apego crónico al lujo y el derroche, el canadiense Abel Tesfaye ha desmantelado todos los conceptos establecidos del R&B y, también, de buena parte de la música negra popular del momento con dos mixtapes autoeditadas en las que se ha orquestado una poderosa revolución hacia adentro a la que ya se están sumando algunas personalidades clave para el futuro del género. “House Of Balloons” y, un poquito por debajo, “Thursday”, han demostrado dos cosas: primero, que es posible escribir canciones de R&B con intención poética, realismo emocional y sentido de la introspección, sin falso glamour, sentimentalismo de radiofórmula o contenido hueco; y segundo, que también es factible rodear y acompañar esas canciones con un sonido de baja intensidad, austero y minimalista que se aleje por completo de los grandes presupuestos y los trucos de estudio más trillados. En la comparativa con “House Of Balloons” cualquier disco de R&B editado esta temporada nos ha sonado antiguo, caduco e impostado, impensable triunfo de una idea nueva y fresca que rápidamente se ha expandido: remixes para Lady Gaga o Florence And The Machine y una estrecha colaboración con Drake en dos canciones de “Take Care” han precipitado el estallido definitivo del vocalista y compositor que ha estado en boca de todos. DB

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