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Resumen 2013: las 50 mejores portadas del año

Los diseños más sugestivos, espectaculares, imaginativos y gratificantes del año: un festín para la vista (y el cerebro) en 50 artworks

Seguimos con nuestro repaso a lo mejor de 2013 con las 50 mejores portadas del año, un bodegón de artworks bellos, intrigantes y en casi todos los casos memorables que merecen pender de una pared.

Después de dedicarle una lista entera ayer a las peores portadas de 2013 (una galería de los horrores en toda regla), ha tocado darle la vuelta al asunto y mirar por el lado bueno: también hay portadas espectaculares, espléndidas, prodigios (o encantos) del diseño gráfico que nos entran por los ojos maravillosamente. Y aunque el formato físico está a la baja, el diseño gráfico de portadas sigue al alza, pues ya no sólo sirve para decorar vinilos, sino también mixtapes y releases exclusivamente digitales. Todo eso es lo que reúne la selección final de PlayGround de los mejores artworks del año, 50 portadas que nos llevan desde el rostro serio de John Grant hasta el flamante número uno. Por cierto, en esta lista hay dos tetas: búscalas.

50. John Grant: “Pale Green Ghosts”

Tras superar la depresión, su adicción a las drogas y reconocer públicamente que es portador del VIH, John Grant ya puede enfrentarse a la vida con la mirada del que ya no tiene nada que perder. Y esto es exactamente lo que hace en la portada de “Pale Green Ghosts”.

49. Fuck Buttons: “Slow Focus”

Quién diría que de la música vanguardista y ruidosa de Fuck Buttons saldría una portada tan elegante como ésta. Por este pedrusco mataría cualquiera de tus dos abuelas.

48. M.I.A.: “Matangi”

La portada de “Matangi” no tiene mucho secreto. Un efecto de color de Photoshop y poco más para resaltar el rostro de M.I.A. (quedan preciosos sus labios) y a la vez dar una sensación algo psicodélica. E icónica también, en el fondo.

47. Forest Swords: “Engravings”

La portada de Forest Swords transmite la misma sensación de misterio e inquietud que su música. ¿Quién demonios está detrás de esas ramas doradas?

46. Shout Out Louds: “Optica”

Elegantemente sencilla. Tan simple como una fémina desnuda (aunque te quedes bizco, no vas a ver nada que te suba la libido) sobre la que se proyectan el nombre de la banda y el título del disco. Si algo es sinónimo de clase es esta portada.

45. Rene Hell: “Vanilla Call Option”

Podría colar como un anuncio de la nueva colección de Nike, por supuesto. Pero la hemos escogido entre las mejores por ese tratamiento que hace de los blancos, las líneas transversales y la desconcertante mirada de su protagonista.

44. Braids: “Flourish / Perish”

Tan o más inquietante que las melodías anti-gravitatorias que plagan su álbum es esta esfera que, a modo de monolito a lo Kubrick, levita sobre un mar de aguas sospechosamente calmadas. Alienígena como poco.

43. John Zorn: “Filmworks XXV”

La portada no parece indicar nada concreto, son sólo un montón de maniquís en pleno proceso de fabricación, antes del lijado y el barniz, pero componen una imagen de lo más enigmática y atractiva. Lástima de la imagen de la cámara plateada, que no encaja del todo a pesar de que no arruina la composición.

42. Ikonika: “Aerotropolis”

Escuchando los paisajes retro-futuristas del último álbum de Ikonika es fácil sentirse como el protagonista de un videojuego. Uno que, quizá, consiste en ponerse en la piel de un gato negro e intentar escapar de un inmenso laberinto virtual.

41. Ebony Bones: “Behold A Pale Horse”

El de Ebony Bones es el ejemplo de que se puede hacer una portada recargada sin caer en el feísmo. La idea de ponerla a ella sentada sobre un corcel del revés es muy loca y nos encanta.

40. Tim Hecker: “Virgins”

Hay un efecto de desenfoque en esta imagen que hace que no sea redonda como nos gustaría, pero lo que más importa es la escena: una iglesia en obras, una estatua envuelta en una sábana, mucha suciedad que oculta belleza, que es exactamente como suena “Virgins”.

39. Arcade Fire: “Reflektor”

No podía faltar en esta lista este exquisito homenaje musical al escultor francés Rodin y su atormentada obra reflejo del mito “Orfeo y Euridice”, último y más popular ejemplo del año en la moda de ilustrar las portadas con esculturas clásicas.

38. The Flaming Lips: “The Terror”

“The Terror” une la psicodelia de The Flaming Lips a un tema nuevo dentro de la poética de los de Oklahoma: el hundimiento post-ruptura sentimental. La portada del álbum sabe resumir ambos conceptos con una gana intensa de amarillos, rojos y verdes con la idea de la desolación y el abandono.

37. Daughn Gibson: “Me Moan”

La irresistible atracción del miedo: esta portada nos ha sumido en un terrible acojone. No sabemos si nos gusta, nos fascina o nos inquieta (esos cuerpos…), y por eso no podemos dejar de mirarla.

36. Laurel Halo: “Chance of Rain”

La imagen que ilustra “Chance Of Rain” es obra del padre de Laurel Halo y la artista la ha observado a diario en los últimos meses. Tanto que ella misma reconoce que ha acabado por influenciar su música. Lo cierto es que la ilustración es tan enigmática y extrañamente bella como su música.

35. The Civil Wars: “The Civil Wars”

Una idea sencilla, bordeando el minimalismo más severo, pero con un efecto estético inmediato: una densa columna de humo fotografiada en un elegante blanco y negro, dando espacio a todo tipo de gamas de claridad y oscuridad. Se graba.

34. Editors: “The Weight of Your Love”

El disco de Editors no será muy bueno, pero la portada es la hostia. Esa rosa que emerge de un humo negro nos vuelve absolutamente locos.

33. They Might Be Giants: “Nanobots”

Bajo una apariencia de retrato victoriano o del Segundo Imperio se esconde una amenaza casi chthuluidea: el rostro y el cuello de la mujer aparecen intervenidos por una mancha que parece un monstruo (aunque en realidad parece ser otro retrato, con otro vestido). Inquietante.

32. Lustmord: “The World As Power”

El laberinto que sirve de portada a “The Word As Power” está tan sobrecargado de imágenes y símbolos que cada vez que uno lo observa descubre nuevos matices y significados. Algo muy parecido a lo que ocurre escuchando las intricadas capas de sonidos que conforman el disco.

31. Baths: “Obsidian”

Este año la cosa va de portadas estáticas, pero esta nos despierta una particular sonrisa, y nunca mejor dicho, por la contrastada dentadura blanca de la figura encorvada que la preside.

30. DJ Stingray: “FTNWO”

Es todo tan loco en esta portada que nos encanta. No sabemos bien con qué quedarnos, si con la máscara de uno de estos terroristas, la barra o el encapuchado apuntándoles con la pistola. Todo mola.

29. DAT Politics: “Powermoon”

La Luna partida por la mitad, mostrando su núcleo, e insertada en una cabeza selenita que puede provocar rechazo de primeras, pero que esconde una inquietante originalidad de planteamientos. Luego no te la puedes borrar de la memoria.

28. Oneohtrix Point Never: “R Plus Seven”

Una habitación vacía tridimensional y geométricamente perfecta nos da la bienvenida al excelente último trabajo de Daniel Lopatin. Ahora bien, los muebles y la decoración corren a cargo del oyente a medida que va escuchando las canciones.

27. Zomby: “With Love”

¿Son flores reales, o de porcelana? Parecen verdaderas rosas fragantes, aunque lo mejor no es la foto en sí, sino el contraste entre el violeta pálido y el negro, y la sensación de instantánea ajada, que transmite un momento de comienzo de muerte.

26. Henry Saiz: “Reality Is For Those Who Are Not Strong Enough to Confront Their Dreams”

En el debut en largo de Henry Saiz la naturaleza tiene un importante peso simbólico. Un espíritu agreste y primario que representa a la perfección el lobo de la pintura de Frederic Remington que el productor escogió como portada.

25. Danny Brown: “Old”

El rapero se viste con un surrealista disfraz del emperador de Satanás para presentarnos su último trabajo, y se enmarca como si fuera el retrato del rey del rap. Y el resultado francamente sorprende.

24. Eleanor Friedberger: “Personal Record”

No sabemos si la chica de la portada es Eleanor Friedberger, pero nos la imaginamos nadando en busca de su “record personal”. Una delicia.

23. A$AP Rocky: “Long Live Asap”

Lana del Rey lo erigió como presidente de los Estados Unidos, pero el rapero luce aquí la nacionalidad con mucha más clase y anarquía, con un difuminado gris en doble pantalla, como de cinta de VHS rota, de lo más inquietante.

22. Savages: “Savages”

Como buenas atormentadas, el debut de Savages apela a las sesiones fotográficas que muchos grupos post-punk emplearon en los 80. Miradas profundas fuera de cámara y, además, un tratado que retroalimenta la vertiente arty de estas mujeres de armas tomar. Alma de clásico.

21. Romare: “Love Songs Part One”

Sin duda, uno de los mejores collage plásticos que se han hecho en los últimos años. Todo un ejercicio de corta y pega en el que hacen acto de presencia grandes estrellas de la historia de la música. Aunque no nos ha quedado claro si ganas algo identificando a todos ellos.

20. Unknown Mortal Orchestra: “II”

También nos serviría la portada del single, en azul y con la misma modelo posando con la espada y las gasas, como si fuera la heroína medieval de una película de Bergman. O la portada más black metal que ha aparecido nunca en un disco de psicodelia poop.

19. Rhye: “Woman”

Igual de sensual que la música que puede encontrarse en su interior, la portada de uno de los mejores debuts del año es una alegoría a la belleza femenina. Misteriosa, hipnotizante y digna de ser colgada en cualquier pared de nuestra casa en tamaño XXL.

18. James Holden: “The Inheritors”

El segundo disco de James Holden tiene mucho de ritual ancestral. No en vano, su título está prestado de una novela de William Golding que trata sobre la extinción de una tribu de neandertales en manos del homo-sapiens y, consecuentemente, su portada está protagonizada por una piedra-herramienta de esa misma época.

17. !!!: “Thr!!!er”

Tanto la música como el ideario de estos chavales son contagiosos. Qué manera de enlazar conceptos, entre el nombre de la banda, el título del disco y esta magnífica portada altamente refrescante de osos que se zambullen.

16. Miles: “Unsecured”

Aún quedan meses por delante para poder gozar nuevamente de las calles en manga corta y con nuestras gafas de sol. Es por ello que esta portada nos invita a soñar en el próximo verano y en ese viaje en velero que tenemos pendiente hacer todos los miembros de esta redacción.

15. Jonwayne: “Rap Album One”

Lo que ofrece Jonwayne está muy claro: rap fumeta para disfrutar entre neblina cannábica. Y en cualquier festín porrero que se precie no pueden faltar munchies como los crackers.

14. The Stranger: “Watching Dead Empires in Decay”

Si la idea del álbum es ser una crónica del declive de nuestra civilización y una auscultación anímica de estos tiempos de crisis y penas, la portada es todo un triunfo: la ilustración de un edificio decadente, gris, listo para el derrumbe, metáfora de la sociedad que debe albergar en su interior.

13. Mickey Avalon: “I Get Even”

Como buenos morbosos que somos, siempre que hay una pelea de borrachos cerca intentamos sobrellevar el momento con un bol de palomitas para disfrutar del show. Si alguien sabe si en este caso concreto el segurata devuelve el golpe, que nos avise.

12. Vampire Weekend: “Modern Vampires of the City”

Nueva York siempre es una buena baza para conseguir una portada inolvidable. Broadway en el centro, el edificio de la plancha, al fondo Wall Street y todo envuelto en una bruma como del siglo XIX. Sencillo, pero se queda impreso en la retina. La ciudad desnuda de Jules Dassin se vuelve, así, en la ciudad vampírica.

11. Reggie and The Full Effect: “No Country For Old Musicians”

Los más pipiolos puede que no conozcan a Mr. T, uno de los actores más carismáticos de la icónica serie “El Equipo A” (y de la saga “Rocky”). Pero si gracias a esta portada se pone de moda en este carnaval disfrazarse de él, sólo podemos decir una cosa: misión cumplida.

10. Drake: “Nothing Was The Same”

De nuevo volvemos a la idea de sencillez, y nos encanta la portada de Drake en su versión infantil. El óleo es obra del artista californiano Kadir Nelson, por cierto.

9. Action Bronson: “Blue Chips 2”

Una de cal y otra de arena. El rapero aparece en la lista de peores portadas y en la de mejores gracias a esta magnífica ilustración de temática baloncestística e ilustración a lo Daniel Clowes donde comprendemos, aquí, su verdadera esencia.

8. Mark Pritchard: “Make A Livin”

Quizá en pantalla no luzca tanto, pero cuando tienes en la mano este 12” de papel dorado y sellado con obi-strip sabes que te has hecho con una joya. Especialmente teniendo en cuenta que sólo existen 250 en el mundo.

7. Aidan Baker: “Already Drowning”

Este ha sido un año muy de estatuas: Arcade Fire, Jay Z (que se apuntaba al carro) y también el canadiense del mal rollo, que parece sugerir con esta escena mitológica la sensación de violación mental que nos provoca su dark ambient.

6. Triángulo de Amor Bizarro: “Victoria Mística”

Intervención psicodélica de una obra maestra del Barroco: “La Lucha de San Jorge y el Dragón”. Y todo un triunfo, porque aunque la distorsión deja al principio el ojo un poco turulato, consigue resumir en un solo vistazo la esencia del álbum. Más que mística, victoria grandiosa.

5. Kanye West: “Yeezus”

Con “Yeezus”, Kanye West quiso concebir un anti-álbum. No tuvo singles de anticipo, ni promoción al uso, ni, evidentemente, portada. Puede parecer simplona, pero esa etiqueta roja es uno de los mayores ejercicios de coherencia del año.

4. Dean Blunt: “The Redeemer”

Los artistas a menudo se deciden a complicarse la vida y recargar las portadas sin saber que la sencillez es una de las mejores virtudes que existen. Eso lo sabe bien Dean Blunt y las gentes de Hippos In Tanks, que para la ilustración de “The Redeemer”, decidieron coger un dibujo de dos manos rezando, que imaginamos que son las de ese redentor que se hace referencia en el título del disco. Nos chifla.

3. David Bowie: “The Next Day”

Estéticamente, la portada de “The Next Day” no es bonita, para qué engañarnos, pero si sale en este listado es por el concepto, la idea que hay detrás de ella. Aquí el artista, Jonathan Barnbrook, decidió adaptar la de “Heroes” y oscurecerla para denotar “que se olvida o destruye el pasado”. Una buena idea para un disco que llega diez años después de su predecesor y muestra a un David Bowie con energías renovadas y sin mirar atrás.

2. Sky Ferreira: “Night Time My Time”

La estadounidense nos demostró con su esperado debut en largo que no es de las que toma el camino más fácil. Rehuyendo el pop inofensivo de sus inicios y poniéndose más brava de lo esperado, el último icono ‘heroin chic’ se dejó fotografiar por el controvertido cineasta Gaspar Noé mientras se duchaba (con ‘pezongate’ incluido) para este artwork. Con la mirada perdida, como si estuviera en pleno colocón, la Ferreira nos ha dejado una de las portadas más desconcertantes de la temporada. Y más allá del nudismo, que quede claro.

1. The National: “Trouble Will Find Me”

Desde la primera vez que la vimos, supimos que esta portada era especial. De entrada puede dar yuyu: la cabeza parece cortada por la mitad por una fría cuchilla, como un número de magia que hubiera acabado de manera catastrófica. Pero como en toda magia, el truco está en los espejos, que ayudan a darle forma completa a este reflejo de diferentes lecturas (ojo abierto, ojo cerrado; mesa que parece corta cuando en realidad es larga) y que es, para PlayGround, la portada de todas las de 2013 que pasará a la historia.

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