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Resumen 2012: las mejores canciones (del 30 al 1)

Seguimos con el repaso a los temas más destacados del año. Hoy, la recta final

Hemos llegado al último tramo del repaso a las mejores canciones del año, un top 30 comentado tema a tema que reúne los hits, sorpresas y algún que otro guilty pleasure que más nos han movido en los últimos doce meses.

Y llegamos al tramo final de las mejores canciones de 2012 según PlayGround (que puedes escuchar en la emisora de PlayGround, sin tener que salir de la web), 30 piezas comentadas que nos llevan a un reluciente primer puesto llamado a marcar una época. Pero el camino hasta llegar ahí todavía es largo, y se inicia con los 17 minutos más épicos de la ceremonia de inauguración de los Juegos Olímpicos de Londres, que firmaron Underworld.

30. Underworld: “And I Will Kiss”

Underworld siempre se han distinguido por las evoluciones épicas, y en el contexto de unos Juegos Olímpicos –con todos los ojos mirando a Londres gracias a la ceremonia coreografiada por Danny Boyle– el dúo se creció como nunca. “And I Will Kiss” ocupó 17 minutos del tramo inicial del espectáculo, añadiendo más majestuosidad a la puesta en escena con un festín de arpegios y redobles propios de una superproducción de Hollywood.

29. Baauer: “Harlem Shake”

La troupe de Mad Decent sigue abanderando a nuevos valores del frenesí sonoro y su última apuesta es un hombre de Brooklyn llamado Baauer, un amante de los ritmos agitados que se vale del las nuevas semillas del hip hop para firmar bangers que obligan a mover las caderas como nunca. “Harlem Shake” tiene destellos de trap, salsa y hardcore holandés, una mezcla imposible que en su caso funciona y deja mella.

28. Madonna: “Gang Bang”

Difícil posicionarse ante esta ida de olla producida por William Orbit. Entre el horror y la mayor de las fascinaciones, la diva expulsa durante cinco minutos toda su bilis en una pieza que acerca el gloomcore a la manera de The Horrorist a las discotecas más petardas. El puente dubstep de rigor, los coches enlatados que suenan y, sobre todo, ese desenlace colérico en el que grita como una perra en celo “ drive bitch” nos han cautivado.

27. 2 Chainz, Big Sean, Kanye West & Pusha T: “Mercy”

Después de empalmar el éxito de “My Beautiful Dark Twisted Fantasy” y “Watch The Throne”, muchos no creyeron que 2012 fuera a ser un año relevante para Kanye West. Y, sin embargo, en abril soltaba acompañado de sus amigos 2 Chainz, Big Sean y Pusha T “Mercy”. El primer single de “Cruel Summer” tiene aires de música de thriller y unos de los hooks más pegadizos que ha visto el hip hop en los últimos años. No extraña que sea uno de los temas más remezclados del año.

26. Loreen: “Euphoria”

Eurovisión, en general, es una cosa casposa e insoportable, pero de vez en cuando hay alguna canción vencedora que se abre paso en la memoria y ahí se queda. “Euphoria” no sólo es un ganador decente –la clase de canción que llevan tiempo intentando cuajar DJs populacheros como Tiësto sin que les acabe de salir–, sino que a cada escucha se perfila como una canción muy bien hecha, tanto carne de emisora de radio como de festival de verano. El resto del álbum era una mediocridad, pero Loreen será recordada dentro de unos años por estos cuatro minutos que hacen honor a su título.

25. Jeremih: “773 Love”

Datpiff anunciaba la salida de “Late Night With Jeremih” junto con el explícito vídeo de “Go To The Mo” y la escucha de esta mixtape pasó automáticamente a la lista de To Do’s. Casi al mismo tiempo, un radio rip de “773 Love” comenzaba a extenderse con la eficacia del ébola por las redes. Mike Will –uno de los productores del año- en su estado más edulcorado, órganos de góspel y Jeremih incitándonos al bootycall; con estos tres ingredientes ha bastado para que la canción se convierta en instant classic.

24. Scuba: “NE1BUTU”

“NE1BUTU” reproduce la mecánica de aquellos hits de hardcore-pop que firmaban artistas como Altern-8, con crescendo de piano saltarín y voces elevadas hacia la estratosfera. Nos ha costado decidirnos entre ésta y “The Hope”, pero la ambivalencia de este corte de Scuba –desayunamos con él recién levantados, desayunamos con él antes de acostarnos– ha inclinando la balanza.

23. Kendrick Lamar: “The Art Of Peer Pressure”

“good kid, m.A.A.d. city” es un álbum plagado de extremos: el riesgo y la cautela, la fiesta y la calma, el bien y el mal, y pocos temas dentro del disco alcanzan el equilibrio entre todo lo que representa Kendrick Lamar en el hip hop de 2012 como estos cinco minutos que alternan un beat y una atmósfera que parecen propias de Burial con un flow exacto y emocional que da la dimensión gigantesca de su estatura como MC. Rap que pone la piel de gallina.

22. DIIV: “Doused”

En DIIV todo funciona como un reloj suizo y muestra de ello es la mejor canción que han firmado hasta la fecha, “Doused”, que es a la vez, probablemente, el mejor tema de indie de guitarras de 2012. Pese a que ni siquiera llega a los cuatro minutos, tiene una evolución asombrosa, con un pasaje instrumental propulsado por un crescendo de guitarra de toma pan y moja que relega a un segundo plano la voz de Zachary Cole Smith.

21. Holy Other: “Love Some1”

Holy Other viene a ampliar su obsesión manifiesta por el agua añadiendo, en un solo disco, lo líquido, lo evaporado y, por momentos, lo mercurial –tenemos “Love Some1”, un corte en el que el bajo se espesa y se inmoviliza –. Un tema construido a cámara lenta, como el Burial más aletargado, tenso, intrigante, atmosférico, penetrante y con unas voces sensuales. La electrónica del futuro suena así.

20. Cat Power: “Ruin”

El corte de pelo de Chan Marshall trajo consigo un giro sonoro que ha acabado cautivando (aunque costó al principio) a su base de fans. Este tema, aunque rehúya de los sintetizadores que pueden encontrarse en el resto de “Sun”, ya sólo por esa introducción en clave latin jazz supuso uno de los mayores retos para la estadounidense. Hit instantáneo, y de los gordos.

19. Burial: “Loner”

Con “Loner” Burial recupera la senda que inauguró “Raver” y que luego siguió con “Stolen Dog”. Eso es, sus crepitantes paisajes de belleza desolada propulsados por ritmos 4x4. Esta vez la pulsión rítmica es más revoltosa, lo que unido al arpegio de euforia contenida y el bajo a lo Reese lo convierte en su track más expansivo y abiertamente pistero hasta la fecha. Pero lo vuelve a dejarnos sin palabras es el modo en que captura las sensaciones crepusculares post-euforia química. Esos momentos en que las ritmos se convierten en zumbidos extraviados, las melodías se derriten en el océano de los recuerdos y las voces se vuelven quejidos distantes que nos recuerdan que, aunque el bajón apriete, ha sido una noche feliz.

18. Andy Stott: “Numb”

Gran parte del embrujo de “Luxury Problems” se deriva de las manipulaciones de su componente vocal y “Numb”, el corte que lo inaugura, es el epítome de los nuevos caminos que explora Stott en el disco. Se trata un track extrañamente magnético, de desarrollo lento y sinuoso, en el que la voz susurrada de Alison Skidmore convive con una base techno de sonido lejano y remansos industriales, ahogada en atmósferas densas. El de Manchester apuesta por una mayor claridad y pureza, y sale más que airoso del trance en un número que parece amalgamar los espíritus de Basic Chanel y Tri Angle a lo largo de seis minutos y medio de pura hipnosis.

17. Disclosure: “Boiling”

“Boiling es una almibarada rebanada de garage house de ritmos delicados y atmósferas profundas a la que pone voz de miel la vocalista Sinead Hernett. Y uno de los cortes del magnífico “The Face EP” –el mejor, para nosotros–, que ha ayudado a empujar a los hermanos Disclosure hasta lo más alto del pódium de la música de baile este año. Si El-B desempolva los cacharros para firmarle un remix a este corte, por algo será, ¿no?

16. Chairlift: “I Belong In Your Arms”

Puede que muchos prefieran la versión nipona con la que nos sorprendieron, pero ya sea en inglés, en japonés o en aranés “I Belong In Your Arms” es ternura elevada al cubo. Caroline Polachek consigue reconvertir una letra cursi como pocas en un himno sintético y romanticón sobresaliente. Si por algo amamos a los neoyorquinos es por cosas como esta.

15. Dan Deacon: “USA”

El tour de force de “America” está en su ‘cara B’, en los cuatro movimientos y los 21 minutos de la suite “USA”, donde suenan violines y xilófonos en abundancia y Dan Deacon echa el resto en una demostración de conocimiento del lenguaje avantgarde: parece una versión de Fuck Buttons con (imaginarios) arreglos orquestales de Philip Glass y (también imaginario) cameo vocal de Animal Collective, y que desemboca en texturas de pop maximalista con efectos de videojuego y percusión al más puro estilo Steve Reich: un chorro de ruido, de arreglos rabiosos y clímax épico y caótico.

14. Beach House: “Myth”

“Myth” era el tema idóneo para abrir el nuevo disco de Beach House, pues no en vano, parece como la continuación directa de “Teen Dream”. El dúo de Baltimore sigue en la misma tónica: dream-pop para almas melancólicas en el que añaden al cóctel unas cuerdas que van directas a sacudirte tu ya afligido corazón. No podía ser más revelador el verso “What comes after this momentary bliss?” teniendo en cuenta las nueve alucinantes canciones que le siguen.

13. Sky Ferreira: “Everything is Embarrasing”

Debutó con pretensiones de convertirse en una nueva musa ‘it girl’ electroperra, pero gracias a la ayuda de Dev Hynes (el hombre detrás de Blood Orange) se ha desmarcado de ese objetivo con un medio tiempo que rezuma clase ochentera por todos sus poros. Éste, y solo éste, es el camino que la rubia debería tomar para dominar el mundo en breve.

12. Julia Holter: “Marienbad”

Como en la Marienbad filmada por Resnais y guionizada por Robbe-Grillet, esta canción es un juego de espejos y una imagen onírica que se escurre de la memoria dejando a su paso rastros de poesía. Julia Holter tiene un puñado de canciones memorables en “Ekstasis”, pero la que más es la que abre el álbum desprendiendo sus virtudes: una voz dulce multiplicada en un coro de auto-sampleo, armonías celestiales, una estructura que se bifurca a cada compás y un redoble de tambor que suena a cuento de hadas.

11. Carly Rae Jepsen: “Call Me Maybe”

Las cifras no engañan. Desde que se estrenó en marzo (y Justin Bieber lo compartió en su Twitter, todo hay que decirlo) el tontorrón vídeo de “Call Me Maybe” ha tenido más de 350 millones de visionados en YouTube. Estamos, pues, ante el gran fenómeno pop del año con permiso de “Gangnam Style”. La diferencia con el bombazo de Psy es que aquí la canción es buena, mucho además. No revoluciona nada; la producción es de lo más común y la letra es tirando a simplona pero la alquimia pop se eleva a su máxima potencia. La clave, evidentemente, está en ese estribillo reforzado por violines sintéticos que una vez escuchado es imposible desahuciar de tu cabeza. Cosas de la química neuronal, imaginamos.

10. Solange: “Losing You”

Dev Hynes está demostrando, producción a producción, que hay otro camino para el pop femenino de consumo masivo. La unión entre R&B y electrónica es, a día de hoy, un recurso de lo más manido pero la mirada de “Losing You” es totalmente contrapuesta al estrépito pop-rave que domina el mainstream actual. Esquivando el sonido ultra-comprimido y la estridencia melódica, la canción recupera la suavidad del pop ochentero y la propulsa con un beat de ascendente balearic que se mantiene imperturbable a lo largo de todo el minutaje. El golpe definitivo lo da Solange con ese estribillo que repite “Tell me the truth boy, i am losing you for good”?, con una mezcla de desamparo e indolencia totalmente desarmante.

9. Chromatics: “Kill For Love”

Tras la introspectiva y pertinente versión ( “Hey Hey, My My, Into The Black” de Neil Young), Chromatics sacan la artillería pesada con el tema titular, que a la postre ha sido el que más nos ha gustado de un álbum bien cargado de hits. Aquí los de Portland exhiben ese synth-pop con brillantina que tanto nos enamoró años atrás, con un pelotazo bailable y coros endiabladamente pegadizos. Hasta a Scarlett Johansson le chiflan.

8. Miguel: “Adorn”

“Adorn” no sólo pasará en 2012 como uno de los temas del año, sino que se quedará mucho tiempo en el hipotálamo de los colectores de bed bangers, con el batir de los graves aferrado a las neuronas y la efectividad de su letra nublando el pensamiento. Se han dicho muchas, muchísimas cosas preciosas en la historia de la música, pero que alguien te pida que dejes que su amor te adorne es tan simple y devastador que cuesta creer que no se le hubiera ocurrido a nadie antes.

7. Saint Etienne: “Tonight”

Otra producción de diez de Richard X: “Tonight” sería el mejor himno para un mundo perfecto. Plagado de referencias pop, con versos absolutamente maravillosos e inspirados ( “Check my make up and / Check my watch again / I can hardly wait”) y cuerdas majestuosas, la canción se convierte en una preciosa carta de amor a la música, tal y como ocurre a lo largo de todo el álbum.

6. Major Lazer ft. Amber: “Get Free (feat. Amber of Dirty Projectors)”

Major Lazer han conseguido lo inimaginable: poner de acuerdo a las mamarrachas, los indies, las madres y todo ser viviente de la Tierra al respecto de este hit. Dulcificando sus señas de identidad en compañía de Amber de Dirty Projectors no sólo han ganado una increíble cantidad de nuevos seguidores, sino que han demostrado que se nos pueden ponernos romanticones con éxito.

5. Jai Paul: “Jasmine”

Jai Paul formalizó en 2011 su relación con el sello XL Recordings, y durante 2012 las cosas se han ido afianzando, pero es una relación que va lenta, que necesita su tiempo de maduración. Este auteur R&B que lleva los genes de Prince ha entregado este año una muestra definitiva de su talento en forma de pop esquinado con falsete, y que hace que cada vez más tengamos ganas de su álbum de debut. “Jasmine” es R&B oscuro con un tratamiento vocal mecanizado, sonido lo-fi y los bajos más funkies del año.

4. AlunaGeorge: “Just A Touch”

Puede que sea el tema más easy-listening de su puesta de largo en formato EP, “You Know You Like It”, pero resume a la perfección en poco más de tres minutos las pretensiones del dúo. R&B cálido cortado por un bisturí insultantemente pop, un engranaje de beats futuristas que los posiciona como unos aventajados melódicos del siglo XXI y una sensualidad innata que viene dada, sobre todo, por esa voz que Aluna Francis proyecta cada vez que abre su boca. Con un prometedor 2013 por delante, los londinenses se han sacado de la manga uno de los estribillos más instantáneos y tarareables de la temporada. Si es una de las canciones más celebradas de sus directos es por algo.

3. Jessie Ware: “Wildest Moments”

A pesar de haber llegado en mitad del verano, en la redacción de PlayGround supimos que esta balada de épica humana y pasión cotidiana traspasaría la barrera de septiembre y transmutaría de tema del verano a tema top 3 del año. Es más, ahora que estamos en diciembre, creemos firmemente que “Wildest Moments” de Jessie Ware traspasa la barrera de tema top 3 del año para convertirse en tema top 10 de la década, en una de esas canciones imprescindibles para los programadores de radiofórmulas por cuyo nombre nos preguntarán nuestros vástagos. Si hay justicia en esta galaxia, que Jessie suene en todas las rondas de tres éxitos encadenados de M80.

2. Grimes: “Oblivion”

La música de Grimes es como los tiempos que corren: caótica, impredecible y confusa. Es difícil catalogarla básicamente porque bebe de todo, se nutre en la inmensidad de internet y por eso encontrarle un referente es una tarea inútil. “Oblivion” es una partícula inestable, en permanente cambio, cuando empieza a subir, baja de pronto, cuando nos hemos familiarizado con su sintetizador saltarín entran unos coros espectrales. Y por encima de toda esta su voz aniñada, que recita una letra críptica sobre andar en la oscuridad. Si alguien te pide algo que suene a rabiosa actualidad, ya sabes a lo que recurrir.

1. Frank Ocean: “Pyramids”

Frank Ocean es uno de los compositores más dotados de su generación, esto ya se intuía, pero lo que consigue en “Pyramids” está al alcance de muy pocos. A lo largo de los casi diez minutos que dura la canción, Ocean bascula entre el neo-disco de melodías de neón y el R&B noctámbulo para trazar una fascinante parábola en la que reencarna a Cleopatra en una stripper de la América actual. Aparentemente, la letra explica la degradación del papel de la mujer negra a lo largo de la historia pero la moraleja, en realidad, tiene mucho más que ver con los amores peligrosos. La reina traicionó a su pueblo al caer en los brazos de Marco Antonio y ahora debe pagar cuentas con la historia mercadeando con su cuerpo para pagar las facturas de su hombre. Justicia poética. La misma que convierte a “Pyramids” en la indiscutible cumbre del inmaculado “Channel Orange”. En un sentido estrictamente pop probablemente ganaría “Lost”, pero la ambición artística que desprende esta canción convierte en perjurio todo lo que no sea rendirse a su reinado en 2012.

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