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Resumen 2012 en España: los mejores EPs nacionales

El formato corto también funciona en la escena independiente española, y aquí seleccionamos 20 títulos que nos ha acompañado todo el año

En nuestro repaso a lo que ha dado de sí la escena nacional en 2012, llegamos a los mejores EPs de la temporada, una cosecha abundante en materia de techno, pop fantasmal, house multicolor y hasta grime.

Hace tiempo que la escena independiente española está en posición de competir cara a cara con el resto de colmenas europeas: con ideas, con producciones bien resueltas, con esfuerzo y ganas. Lo que ocurre es que a veces no nos lo acabamos de creer, con esta manía tan nuestra de no darle importancia (o peor: no darle una oportunidad, una escucha) a lo que hacen nuestros paisanos. Pero la música aquí está en un momento dulce, tanto que en nuestro repaso a 2012 hemos seleccionado 20 EPs de la cosecha nacional que rayan a un nivel altísimo y que sólo son una pequeña muestra del abundante caudal que ha circulado este año, tanto en sellos nacionales como en extranjeros. Porque, esto huelga decirlo, hay muchas discográficas ahí fuera que se dan de manos por fichar a nuestros artistas. Aquí va nuestro top de EPs.

20. Headbirds: “The Holy Look” (Tracy Records)

El pasado año incluimos a Headbirds en nuestra lista de debutantes destacados y el paso de los meses nos ha dado la razón. El barcelonés Daniel Guijarro, miembro del combo C156, ha estrenado su nuevo proyecto en solitario con dos EPs de lo más jugosos. Nosotros nos quedamos con “The Holy Look”, en el que funde con solvencia diversas influencias del linaje de club británico con ambientes en los que planea la sombra del deep-house clásico. Todo ello facturado desde su dinámica manera de entender la producción musical. “Tempodrom” es una pieza de Future-Garage en la que los pads de estructura oscilante se combinan con las características manipulaciones vocales de Guijarro. “Watch The Movie” se arrima al garage-house, con una pulsión más rectilínea y melodías de órgano con sabor añejo mientras que la frenética “Hungry Winds” apunta directamente a la pista de baile por la vía de acordes vigorizantes que Headbirds hace mutar a su antojo a medida que avanza el minutaje. Por si fuera poco, el EP es de descarga gratuita. Hazte con él aquí.

19. Alizzz: “Loud EP” (MofoHifi Records)

Tras estrenar su proyecto Alizzz con “Neon Lights”, el barcelonés Cristian Quirante confirmó su progresión ascendente con “Loud EP”: tres cortes en los que el productor da buena muestra de su magisterio en el estudio combinando sintetizadores de neón, ritmos crujientes y bajos elásticos para remitir a lo mejor de la escuela aquacrunk escocesa. En el corte titular las atmósferas son tan cristalinas como los mares caribeños y las melodías rezuman aires tropicales, dando forma a una suerte de synth-funk insular propulsado por bajos en continuo trasiego. “Cruel” es una golosina de texturas acristaladas, rítmica sincopada y cantos de sirena mutilados, mientras que “Tactel” cierra el pack invocando espíritus R&B y sonoridades ochenteras coronadas por refulgentes leads funkoides que elevan la épica glow a su máxima expresión.

18. Pulshar: “Europa Es Una Isla / Europa Ist Eine Insel” (Avantroots)

Sin noticias de ellos desde 2010 tras su celebrado “Inside” (Desolat, 2010), Pulshar han vuelto al ruedo discográfico por la puerta grande. “Europa Es Una Isla - Europe Ist Eine Insel” recoge el material que Pablo Bolívar y Sergio Sainz grabaron para acompañar la lectura de una serie de textos de autores contemporáneos sobre las rutas migratorias entre África y España y, por extensión, el resto de Europa. El componente narrativo, pues, juega un papel esencial en el lanzamiento, en cinco cortes que muestran la faceta más vaporosa y paisajista del sonido del dúo. Con el océano como protagonista principal y abrazando conceptos como la globalización o la idea de Europa. Los cinco pasajes del disco navegan entre ambientes sosegados, melodías puntillistas, percusiones orgánicas y destellos de voces espectrales para conjugar el trabajo más evocador y envolvente que ha grabado Pulshar hasta la fecha. El lanzamiento, además, llega en forma de descarga gratuita que puedes conseguir aquí.

17. Jane Joyd: “Shy Little Jane Presents: The Dramatic Tale Of Her Animals” (Origami)

El Proyecto Demo puede ser también una lanzadera hacia la nada. La historia nos dice que la suerte no suele acompañar por igual a todos los ganadores del certamen. Claro que acabar situado en lo más alto de la tabla del veterano concurso genera proyección y asegura ciertas dosis de atención mediática, pero hacen falta canciones para sostener luego el tinglado. Con su primer EP para Origami, la coruñesa Jane Joyd no sólo ha brillado a la altura esperada, sino que ha pulverizado las expectativas de la mano de cuatro canciones extrañamente maduras, impropias de una cuasi principiante que se dio a conocer como enésima reivindicadora del folk parco y acústico de raíces americanas. Elba Fernández demuestra todo su potencial vocal entre orquestaciones de cámara, vientos de aroma fronterizo y destellos de jazz y soulful Americana, detalles que engrandecen su propuesta y la dejan a escasos centímetros de convertirse en la nueva gran figura del folk-pop pasional hecho aquí.

16. Strand: “Slam Funk!” (Lowriders Recordings)

Para Miguel Gil Tertre no hay diferencia entre hacer IDM contemplativa o beats futuristas: estos dos lenguajes electrónicos son dos caras de la misma moneda. Según su experiencia, es el resultado de haber escuchado mucha música que ha sabido cruzar esos dos lenguajes con solvencia –comenzando por Autechre y acabando en Prefuse73 y más allá–, y no se toma esa técnica abrupta como un fin, sino como un medio para ir más lejos todavía. Lleva tiempo haciéndolo, colaborando con rappers y afilando sus estructuras rítmicas, y en su último disco publicado por ahora, “Slam Funk!”(Lowriders Recordings, 2012; sólo en vinilo limitado a 200 copias y en digital), vuelve a demostrar que está a la altura de nombres míticos como Funckarma, Phoenecia o Shadow Huntaz, empapando sus rincones de funk sintético, skweee, rap galáctico e IDM tan afilada como la que editan actualmente monstruos como Machinedrum u Om Unit.

15. Alek Stark: “The Shadow Influence” (Titan's Halo)

Desde su vuelta a la actividad editorial a finales de la década pasada de la mano del sello Transient Force, el incansable electrohead Serafín Gallego viene profundizando en una nueva visión cada vez más abstracta y conceptual, con la mirada siempre puesta en el espacio, alejada de los clichés sonoros del electro de la vieja escuela. Tras los dos volúmenes de “Fundamentals of Space Travel” y el EP “Lights In The Horizon”, la nave aeroespacial de Alek Stark volvía a despegar el pasado verano desde la base de Titan's Halo. “The Shadow Influence” es la crónica sonora de una nueva travesía mental hacia planetas lejanos. Un sueño lúcido en cinco movimientos que nos acerca a las lunas de Saturno y sus misterios a golpe de electrónica oscura y experimental, cada vez más parca y precisa, sin apenas presencia de ritmos (aparecen sólo al final, en el último movimiento, y durante poco más de un minuto, para sacarnos del dulce ensimismamiento que amenaza con engullirnos cual agujero negro). La mente humana expuesta sin red por la vía del sonido a los vastos espacios vacíos de un cosmos que sigue siendo una gran incógnita para el hombre.

14. Meneo: “Larele” (Subterfuge)

Rigo Pex, o sea, Meneo, llevaba unos cuantos años desaparecido del mercado discográfico. No de la escena musical –el guatemalteco afincado en Madrid ha ofrecido conciertos sin descanso, y no hace mucho tiempo también nos obsequió con un podcast calentito–, pero sí poco activo en la edición de discos; su último álbum, “Santa Nalga”, se remonta a 2008. Por eso, su ingreso en la familia Subterfuge es noticia: la próxima semana publica con el sello su primer EP, “Larele”, anticipo de un futuro álbum en el que prosigue con su mezcla de siempre, electro tropical, melodías de Gameboy, bastardizaciones del reggaetón, la salsa y otros ritmos caribeños alternados con fases hardcore, en lo que es un inteligente y movido ejercicio de electrónica global.

13. B-Flecha: “Qvasi naves” (Arkestra)

El segundo EP de BFlecha, “Qvasi Naves”, es una salpicadura de agua helada en la cara de la electrónica patria, un refresco infalible para el calor, la demostración de que los beats futuristas y el pop cantado en español no tienen por qué ser dimensiones separadas. La fórmula funciona. El secreto es recurrir a una masa edulcorada de bass, R&B, garage, synth madness y polirritimias underground, sacar el polvo a la colección discos de electro pop nacional de los años 80 y acuñar pasajes cantados con destellos melancólicos. Ese ajuste sonoro que va de la movida madrileña al wonky resulta interesante para los cazadores de nuevas sensaciones. “Qvasi Naves” es un salmorejo de 2step, sonidos rave y teclados mareantes que te activa las entrañas mientras que “Razas Salvajes” muestra su versión más melódica, aplicando su sensual voz a un colchón de bass, dubstep y graves cósmicos.

12. Edoc: “Nothing To Win, Nothing New To Lose EP” (DubKraft Rec)

El elusivo Edoc sigue sin dar pistas sobre su identidad, cómodo en su posición de francotirador anónimo de la escena bass patria de tendencias más experimentales. En su último EP hasta la fecha el productor santanderino apuesta por un material más abstracto si cabe. También más tenso, áspero y agresivo. Si atendemos a los títulos de sus cuatro cortes, “Nothing To Win And Nothing New To Lose” parece inspirarse en la sucia realidad sociopolítica que viene oscureciendo el presente de este país, y las formas musicales devuelven el reflejo de esa mezcla de humores y energías que uno puede respirar en cualquiera de nuestras ciudades. Siguen reconociéndose las señas de identidad habituales del proyecto (esos patrones rítmicos desestructurados, los pulsos bajos de filiación post-dubstep, la ponzoña ambiental del illbient, las texturas crujientes y los latidos del dub de alma oscura y urbana), pero los timbres se afilan, las frecuencias buscan por momentos la abrasión de lo industrial, las duraciones se alargan, favoreciendo la aparición dentro de un mismo tema de distintas vetas anímicas que oscilan entre la calma tensa, el recogimiento casi autista y la evasión onírica. Estados que a menudo se ven agitados por erupciones de rabia y violencia contenida que dan mayor sentido a títulos como “Lucha”, “Rabia” o “Indignación”.

11. Astroboyz: “Pianobatacazoo” (Struments)

Alex Silva es Astroboyz, uno de los afortunados productores nacionales que formarán parte de la siguiente camada de la Red Bull Music Academy. Silva ha sabido utilizar su pasado musical en otros géneros distantes de la música de baile y su profesión de sonidista para reinventarse en productor de música de baile bajo el nombre de Astroboyz. Primero interesado por el deep house, Astroboyz abrazó con entusiasmo otras vertientes que le llegaban vía su círculo de amistades gallegas en Barcelona, donde reside actualmente. Hacerse las pre-parties del fin de semana mientras David M y Noaipre realizaban sus shows para Nasty FM despertó su curiosidad por patrones rítmicos de filiación británica. El resultado se comenzó a cocinar en 2011, pero no ha visto la luz hasta hoy. “Pianobatacazoo EP” es la primera referencia del gallego, pero también es la de Struments, sello barcelonés que promete planchar en plástico las creaciones de algunos de nuestros rookies con más potencial (como Clip!, por ejemplo).

10. A Blinding White Light: “Leah Betts EP” (Experimentaclub)

Leah Betts murió en 1995, a los 18 años, de hipotermia y deshidratación tras una mala reacción de su cuerpo por consumo de éxtasis en una fiesta. Su caso es el más célebre y morboso de la larga historia negra de la música rave, y el solo hecho de colocar el nombre de la niña en el título de este EP digital ya indica por dónde van los tiros ( pun intended, que dirían los ingleses) en este trabajo que nos descubre a A Blinding White Light: títulos como “Cocaine Loop”, “Dawn Epics”, “The White Cab”, “Room 342” –al parecer, la habitación del hotel en el que el ex futbolista Julio Alberto se marcó su última gran fiesta politoxicómana– o “Edwin” (imaginamos que inspirada en Edwin Katskee) indican una obsesión con los estimulantes más allá de lo normal, situada en el extremo opuesto del Proyecto Hombre. Detrás de este alias está Oriol Rosell, periodista, experto en mal rollo y músico experimental que aquí entra de lleno en el techno con loops marciales y fríos que confirman su afición (mejor habría que decir adicción) a los tracks de Frank Bretschneider y, de paso, todo el catálogo de Audio.nl. Descarga gratuita, bájenselo aquí.

9. JMII: “Nueva York” (100% Silk)

Jami Bassols forma parte de Aster, el dúo barcelonés que ingresó con dos temas sueltos en el círculo del sello Hivern – “Neon” (2010) y “Tormenta del Desierto” (2011), este último posteriormente recogido en su 12” para Mathematics, la exigente plataforma de Jamal Moss– y que este año ha firmado otro maxi de house envolvente y nostálgico de la old school americana, el competente “Danza”. Lo que ocurre con Aster es que con Pettre en Barcelona y Jami en Berlín las cosas van más lentas, motivo por el que el segundo ha empezado a tirar adelante su proyecto en solitario, JMII, que extiende más hacia el pasado sus influencias. “Nueva York” se lo ha acabado llevando al final 100% Silk –¿hay algo más cool que entregarle cuatro temas a Amanda Brown y que te los publique?–, y el título resume el estado de ánimo del vinilo, con citas textuales al sonido de Nu Groove ( “Els Burrell”), al acid de superficie descascarillada y saltarina tipo Tyree ( “Nueva York”), el deep house con pianazo ( “Fiesta Música”) y la inevitable influencia jazz/latina ( “Redivivo”). Jami obtiene un sonido premeditadamente gastado, como si fuera un mastering imperfecto de un viejo disco de 1990, y sale victorioso de su coqueteo con la nostalgia.

8. Kresy: “Lords of Percussion” (Hivern)

Es un maxi construido a partir del ritmo, de su insistencia y de la idea de entrar en trance. Es a partir de esos preceptos como Kresy, uno de los jóvenes valores de Hivern Discs, se adapta bien a los requisitos del sello barcelonés concediendo la única licencia de estilo que se exige antes de entrar en esa familia: flexibilizar, precisamente, el estilo para que se sepa de dónde procede, pero no a dónde va. Kresy se entronca con una idea muy general y muy profunda del house, la adorna con percusión que late como un corazón a la carrera –y más profundo aún, y más analógico, y más Chicago de los años 80s en el remix de Aster, que para dejar aún más en evidencia sus intenciones, lo apostillan ‘lots of percussion remix’–, pero a la vez lo expande en muchas direcciones, con pads que reverberan a lo lejos como neones de Detroit. Y todo eso sin despreciar un fino sentido de la melodía.

7. Nudozurdo: “Ultrapresión EP” (Everlasting)

Una vez finalizado el retiro creativo forzado por la enfermedad de uno de sus integrantes, los madrileños Nudozurdo vuelven a invocar a la oscuridad en su nuevo EP, de título “Ultrapresión”, y que nos llega justo un año después de aquel “Tara Motor Hembra” que volvió a posicionarles como uno de los grupos más genuinos de nuestra escena indie. Aquí recuperan tanto canciones que guardaban polvo en su casa (es el caso de “Contigo Sin Ti”) y piezas expresamente compuestas para la ocasión, y de este modo la banda mantiene inalterable su genoma krautrock en esta nueva referencia de Everlasting Records.

6. Downliners Sekt: “Trim/Tab” (InFine)

Aquí presentan dos variaciones de una misma composición surgidas en las sesiones del que será su nuevo álbum, previsto para principios de 2013. A grandes rasgos, sus principales coordenadas sonoras permanecen inalteradas, y es que cualquier otra cosa sería una temeridad cuando se tiene un discurso tan sólido y personal. El de Downliners Sekt encuentra su corazón en los espectros emocionales del continuum hardcore y su cerebro en la experimentación electrónica con trazas de la música concreta. Y una vez más, vuelve a maravillar. La relación entre InFiné y Downliners Sekt tiene el mejor comienzo posible, haciendo patente que no solo abre nuevos horizontes en la carrera de la pareja sino que permite descubrir nuevas cotas de profundidad y madurez de uno de los sonidos más personales y embriagantes de la electrónica actual. Esperamos el álbum con los brazos abiertos.

5. Noaipre: “Horda EP” (Ho Tep)

Tras debutar para Arkestra en 2010 con “Pretty Psycho / Anxiety Square”, el gallego Noaipre daba el salto a UK de la mano del DJ de Rinse FM y capo de Eglo Alex Nut. “Horda EP”, editado en la etiqueta hermana de Eglo, Ho Tep, contiene cuatro nuevas interpretaciones del sonido grime por parte de Rohe Rodríguez. Su amor por la fase más primigenia del género vuelve a quedar patente en las estructuras, a las que Noaipre añade torbellinos de sintetizadores, stabs alienados y un sinfín de detalles dislocados, a veces apelando a la épica a base de cuerdas nerviosas –como en “Horda”–, en otras ocasiones al puro divertimento, como en la poliédrica “Canoa Boogaloo”.

4. Mistakes Are Ok: “Remixes” (Hivern)

Lo curioso de este primer lanzamiento del proyecto es que empieza la casa por el tejado: sin ningún track ni remix desperdigado por ahí, sin nada original que escuchar salvo un edit del “Sun Is King” de Laura Veirs que se puede localizar en Soundcloud, Mistakes Are Ok anunciaba un álbum para el otoño (finalmente retrasado a 2013), y lo anticipa con un 12” donde encontramos tres remixes –firmados por Downliners Sekt, BNJMN y Kassem Mosse–, pero ninguna producción original. Así, cuesta dios y ayuda imaginarse cómo va a ser la música de Mistakes Are Ok exactamente (¿próxima a Actress, a Andy Stott, al sello Workshop, apuntando hacia el Detroit espacial o el Detroit soul de Theo Parrish?), pero se comprueba que es excelente material de base para modelarlo como si fuera arcilla tierna. Los tres cortes del vinilo son un manjar apetecible que adopta diferentes formas según el punto de vista que se le aplique.

3. Svreca: “Obscur. Final.” (Semántica)

Aquí, el productor madrileño retuerce un poco más su sonido y le añade extras a su “Obscur”, que previamente ya había aparecido en un 12” remezclado por Regis. Ahora son Claro Intelecto –con un remix de “Obscur” en el que recupera su techno de intención más dubby, en perjuicio de su actual línea house old school con pianos– y el equipo formado por Yuji Kondo + Katsunori Sawa –techno pétreo, de noche cerrada, en la tradición del Surgeon de finales de los 90, para “Seda Muerta”– los que se encargan de darle un giro a su sonido, aunque el propio Svreca también se atreve a ir más lejos en su electrónica escasa de oxígeno: “Jade” es una rodaja ambiental de alta presión y polución industrial, la toma original de “Seda Muerta” otra lección de techno sobrio y “AW08” una de sus tomas habituales: IDM geométricamente irregular para fans de Autechre circa “Confield”. La sensación que produce Svreca se resume en dos palabras: confianza ciega.

2. Diego García: “Estela Discoidea” (Sonido Muchacho)

Diego García empezó a hacer música cuando su padre le regaló un órgano Farfisa y desde entonces se ha construido un pequeño estudio repleto de viejos sintetizadores modulares y teclados antiguos para hacer un tipo de música que viene a ser la réplica española a las corrientes de exploración de un pasado mágico, entre el folk y la tecnología, como si fuera una versión celtibérica de los artistas que editan música en sellos como Ghost Box, aunque con una visión más lúdica y pop de sus temas, más cerca de Stereolab –en versión instrumental– que de Belbury Poly. Toma como referencias el rock progresivo estilo Canterbury, el pop 60s y el easy listening para cocktails siderales, el folk telúrico y la música cósmica de sintetizador, y adereza sus composiciones con una descripción literaria en la que aparecen los viejos mitos de Hispania, los pueblos pre-Romanos y los cultos solares.

1. Granit: “Granit EP” (Gran Nit)

Con unas melodías hipnóticas muy cercanas al dream-pop, se ha comparado a menudo a Granit con Beach House, aunque también se les puede emparentar con SleepOver (en versión limpia y depurada, eso sí). Y con unos teclados de corte ochentero y unas voces casi ingrávidas que tienen ecos de Siouxsie, se presentaron en sociedad (y tan pronto como llegaron, se fueron) sin defraudar y constatando la buena forma del pop catalán, que últimamente no deja de darnos gratas sorpresas. Pese al nombre del grupo, las canciones de Granit son etéreas, introspectivas, oníricas y ligeramente esquivas. A lo largo de todo el EP Alba Blasi y Cristina Checa juegan con la ambivalencia entre luz y oscuridad, pero alcanzan sus mejores momentos en “Aresta” y “Marea viva”, sin duda la canción más pop y contagiosa de “Granit”.

Escuchar este EP supone sumergirse en este particular mundo que ha creado el dúo barcelonés: un mundo plagado de pequeños detalles, que requiere una escucha atenta y reclama silencio y atención para poder ser aprehendido en su totalidad. Un universo tranquilo, en el que uno se debe tomar su tiempo para perderse. Ahí está por ejemplo la forma en que cierra “Marea viva”, con un sintetizador que parece emular una nave espacial. ¿Una llamada de atención después de tanta ingravidez? ¿Un guiño a estas canciones tan poco terrenales? En realidad no sorprende, basta con echar un vistazo a la portada diseñada por Beth Höeckel para constatar que Granit apuestan por el escapismo y la evasion.

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