Entrevistas

La senda del guerrero solitario

Goth-Trad y la lenta construcción de la escena dubstep en Japón

Hay que respetar a Goth-Trad: es el padrino del dubstep en Japón, un DJ y productor que trabaja duro y que sólo hace lo que le dice el corazón. Desde el sello Deep Medi, ahora edita “New Epoch”, uno de los lanzamientos ‘bass’ más importantes del año. Hablamos con él para conocer más sobre su historia.

La primera vez que entrevisté a Goth-Trad estábamos sentados en la terraza de un pequeño café del barrio de Shinjuku en Tokio. Cuatro años más tarde nos reencontramos en un escenario similar, esta vez en la otra punta del globo; el área de Dalston de Londres. Muchas cosas han cambiado en este periodo pero, detrás de ese peinado poco convencional y esa chaqueta de piel de la que nunca se desprende, Goth-Trad sigue manteniendo la misma seriedad y concentración que ha resultado clave en su éxito en el mundo de la música desde que entró en él hace diez años.

Con un alias que proviene de Gothic Tradition (convenientemente abreviado gracias al particular estilo lingüístico japonés), Takeaki Maruyama es, de largo, una de las personas más laboriosas que he conocido nunca en la industria musical. Esta ética del trabajo duro es una de las grandes razones por las que se ha convertido en el artista no-comercial japonés más exportable de la actualidad, con una carrera y una creciente reputación que, sin duda, le acabará situando a la altura de gente como DJ Krush en años venideros (para más detalles en relación con esta reivindicación tan categórica, podéis revisar mi entrevista de 2007 con el personaje, en la que profundiza en los primeros diez años de su carrera).

Devorador de música desde temprana edad, en un principio Goth-Trad se dio a conocer en la escena noise japonesa. De esas experiencias surgieron dos álbumes y sus primeras giras europeas auto-financiadas, entre las que se cuenta una actuación en la célebre sala Zenith de París. Sin embargo, fue su tercer álbum, Mad Raver’s Dancefloor”, editado en 2005, el que se rebeló como el verdadero punto de inflexión de su carrera. A modo de reflejo de su pasión por las mutaciones del sonido hardcore británico, el disco era un intento tan denso como cautivador de condensar casi 20 años de evolución rave en un solo álbum. Un año después de su edición, ese título consiguió que, entre otras cosas, Kode 9 le definiera como “un ejército de un solo hombre capaz de transformar el hardcore continuum desde Japón”. No está mal para un artista del que pocos habían oído hablar por aquel entonces más allá de los círculos especializados.

A pesar del derroche de creatividad que supuso el álbum, hubo un track que destacó sobremanera por encima del resto y que llevaría a Takeaki hacia una nueva dirección. El tema en cuestión, “Back To Chill”, fue el intento de Goth-Trad por emular el sonido grime que había descubierto en sus visitas a Londres. Además de brindarle su primer lanzamiento internacional (en el sello Skud Beats), ese corte también le llevó a entrar a formar parte del por entonces recién estrenado sello Deep Medi de Mala, y su título dio nombre a la noche de club que Goth-Trap puso en marcha en 2006 y que representó, literalmente, el nacimiento de la escena dubstep en Japón, dando así consistencia a los esfuerzos previos, muy a pequeña escala, de DJs locales que seguían los oscuros sonidos garage que emanaban del South London.

En los cuatro años que siguieron a su ingreso en la fraternidad global del dubstep, Goth-Trad se forjó una reputación como una de las personalidad más diversas y versátiles del género, tan capaz de ofrecer impecables directos como de firmar apoteósicas sesiones de DJ cargadas con la música de baile más rocosa. Una serie de 12”s en Deep Medi mantuvo complacidos a sus fans hasta la llegada de “Babylon Fall EP” a finales del año pasado, cuyo corte titular nació de uno de sus proyectos paralelos menos conocidos ( Rebel Familia), editado cuatro años atrás y que se convirtió en uno de los himnos dubstep más “genuinos” desde que el estilo ascendió al mainstream de la cultura popular.

“Babylon Fall” fue un mero aperitivo para “New Epoch”, el cuarto álbum en solitario de Goth-Trad y el primero de ellos facturado con una paleta sonora enteramente dubstep, aunque esta descripción sin duda se queda corta en relación a sus logros sónicos y conceptuales. Haciendo gala de su habitual paciencia y meticulosidad, Takeaki meditó con esmeró su decisión de editar el disco antes de verse forzado, en cierta manera, por el destino, tras el desastre que asoló el norte de Japón el 11 de marzo del pasado año.

Habiendo conocido y trabajo con Goth-Trad desde hace más de cinco años, y habiendo experimentado de primera mano también su increíble labor promoviendo la escena dubstep en su país, estaba especialmente interesado en explorar las raíces de la concepción del nuevo álbum, así como en conocer como han cambiado las cosas para este ejército-de-un-solo-hombre en los últimos años. Lo que sigue es una conversación que, además de aspectos relacionados con el nuevo disco, aborda también su evolución como artista y padrino de la escena dubstep japonesa.

Además, podemos ofrecer tres cortes del nuevo álbum en streaming cortesía de Deep Medi. Estas tres canciones muestran la amplitud de miras que convierte, bajo mi punto de vista, a “New Epoch” en el disco de dubstep más destacado de lo que llevamos de 2012. Otra predicción categórica a la que me agarraré hasta que surjan las listas de los mejores títulos del año.

La última vez que hablamos fue hace cuatro años. Desde entonces muchas cosas han cambiado para ti. En esa ocasión estuvimos hablando de tu historia, de tu background y de por qué habías hecho “Mad Raver's Dancefloor”.

En aquel momento no sabía lo que haría durante los siguientes cuatro años. Ahora pasa lo mismo. Quizá el año que viene estoy haciendo hip hop.

¿Cual dirías que ha sido el cambio más importante para ti en todo este tiempo?

Cuando hablamos la última vez, hacia poco que había empezado a pinchar y estaba planeando mi primer lanzamiento en Deep Medi, “Cut End”. En ese momento aún estaba centrado en los directos, así que un cambio importante fue empezar a pensar en 12”s desde la perspectiva de un DJ. Del mismo modo, durante los dos últimos años he estado preparando el álbum, por lo que, además de los lanzamientos en 12”, he tenido que pensar en el público que no es DJ. Creo que esto es una de las cosas más importantes para mí hoy en día, que mi música sea algo más que una herramienta para el DJ, que sea algo que pueda atraer tanto a los DJs como a oyentes que no lo son. También pienso mucho en esto cuando hago de DJ, quiero asegurarme de que la música que pongo funcione para el público pero que también sea atractiva para los DJs.

Para aquellos que no lo sepan, hasta 2006 únicamente ofrecías “live-sets”. ¿Qué te empujó a empezar a pinchar?

Cuando empecé con las noches Black To Chill, una de las cosas significativas de la escena dubstep que quería mostrar al público japonés era la idea del productor que pincha y, específicamente, que pinchan sus propias producciones. Y con ello, todas las cosas que conlleva esta “idea” como, por ejemplo, la importancia de planchar dubplates. Quería que la gente comprendiera la idea de que hacer un dubplate es caro y que, por lo tanto, hay que escoger muy bien los tracks. Todas estas cosas; pinchar, hacer música, planchar dubplates para ponerlos, eran cosas novedosas para mí en ese momento (alrededor de 2005-06). La escena era flamante y nunca había visto algo por el estilo en Japón. Así que, en cierta manera, quise introducir la cultura dubplate a Japón, tanto a la audiencia como a los jóvenes productores. La situación era distinta en Japón en ese momento.

¿En qué sentido era diferente?

Por entonces [en 2005 y antes] únicamente hacía live-sets, tocando únicamente mi propia música. En Japón, en esa época, había algunos DJs que ponían sus propios tracks, pero solamente unos pocos, no demasiados. Así que la mayoría de DJs ponían música de otros. Para mí, esa idea era aburrida. Sí, algunos DJs hacían “remezclas en directo”, utilizando dos platos y equipamiento adicional como unidades de efectos, pero aún así me seguía pareciendo aburrido y no tan fresco como alguien poniendo su propia música. En Japón esta idea de DJs / productores que pinchaban sus propias composiciones no era muy común en ese momento. Además, la audiencia estaba acostumbrada a pensar que un DJ siempre pone la música de otros, y lo siguen haciendo hasta cierto punto. En Japón podías convertirte en un DJ famoso de esa manera, pinchando únicamente música de otros, pero en Europa no. Así que en aquellos tiempos no le prestaba atención al hecho de pinchar y me centré en mis directos.

Y luego descubriste las escenas del dubstep y el grime.

Sí, conocí a muchos buenos productores que también pinchaban. Me descubrieron el house más avanzado y me mostraron todo el proceso. Para mí eso se convirtió prácticamente en un directo. La mitad de sus sesiones eran de material propio y la otra mitad de referencias de sus sellos y sus amigos. Y también se centraban mucho en cortes concretos para planchar dubplates. Pero en Japón en ese momento los DJs se centraban básicamente en saber mezclar bien, así que sonaba bien y podía ser interesante si utilizaban equipamiento adicional, pero realmente nunca se centraban en cortes concretos como descubrí que se hacía aquí. La gente se centraba en una canción, los DJs también se centraban en una canción, un corte importante, algo que todo el mundo reconociera.

Definitivamente, hubo una época dorada en la que ibas a ver a ciertos productores o DJs porque tenían un track en concreto que nadie más tenía, gente como Mala o Kode 9, a los que recuerdo ir a ver expresamente para escuchar música que no tenía nadie más.

Fue algo muy excitante. Ver a gente poniendo dubplates de ese modo me pareció muy interesante. El punto de vista japonés no está mal, de hecho es bueno en ciertos puntos y también ofrece una perspectiva musical más amplia para el público. El mes pasado conocía DJ Yas, que es uno de los DJs japoneses más veteranos, Había oído que mis sesiones se habían hecho populares, y después de verme pinchar estuvimos hablando y me dijo que creía que yo había pinchado mayoritariamente música de otra gente –como hacen muchos DJs en Japón–, así que le expliqué que el 90% de los cortes que había puesto eran míos. ¡Se sorprendió mucho! [risas]. Y es un DJ muy establecido en Japón. Es extraño, pero al mismo tiempo creo que es algo normal. No es que crea que la mayoría de DJs de aquí pinchen siempre su propio material, por supuesto, algunos grandes nombres lo hacen, pero luego tienes a Kode 9, que casi nunca pone temas propios, pero la gente sabe que es productor, que hace su propia música. Antes solía poner más sus propias producciones, pero ahora ha cambiado.

Mala también, solía pinchar mucho sus propios dubs, o dubs de DMZ, y ahora sus sets incluyen música de su sello y de gente que descubre. Incluso hay gente que hace directos con música ajena [risas].

[risas] Sí, eso es verdad. No me importa, pero no me interesa en absoluto.

Así pues, ¿qué prefieres, pinchar o hacer directos?

Diría que ambas cosas. Me gusta mucho pinchar, especialmente porque cargar con todo el material para los directos es una tortura. Depende del público también, a veces es más fácil controlar mi set cuando pincho, mientras que cuando actúo en directo es más como “mi show”, así que no cambio la atmósfera tan fácilmente, ya que últimamente mi directo está compuesto de música que quiero que la gente escuche y experimente en directo. Incluso si a la gente no le gusta el directo, están de algún modo atrapados en él, ¿sabes? Si te digo la verdad, a veces cuando pincho también hago lo mismo, aunque la gente no reaccione bien no lo cambio a la ligera, ya que ahora concibo las dos cosas de la misma manera. Al final todo se reduce a lo que decía antes, lo de intentar convertir mis DJ sets en una especie de directo. Siempre pongo mis producciones y a veces cosas de mi sello, de Mala o de amigos. Aún disfruto con los directos, pero prefiero pensar en cómo evolucionarlos.

Cuando pinchamos en el Back To Chill del pasado abril, estuve recordando con 100 Mado [uno de los residentes originales de BTC] cómo había progresado tu estilo como DJ. Pienso que ahora te has vuelto mucho más preciso en las mezclas, hasta tal punto que, de hecho, acaba sonando como un directo.

Quizá es como las matemáticas, ¿sabes? Si no conozco un tema no quiero pincharlo, porque no sé lo que va a pasar en él. Antes de poner cualquier cosa la escucho diversas veces, cómo es la intro, cuándo entra el ritmo, cuándo aparece el bajo, dónde está el breakdown y cuántos compases tiene, etc. Siempre estoy pensando en todas estas cosas y trato de recordarlas para cada tema en concreto, al igual que con los bpms.

¿Memorizas el tema entero?

Sí. Ésta es otra de las razones por las que prefiero poner mis canciones. Es como un puzle, ¿sabes? Lo importante es cómo lo estructuras.

Como el Tetris.

Totalmente. Lo construyes, lo desechas y lo vuelves a construir. Volviendo a la pregunta original, solía hacer muchos directos en Japón en 2006-2007, pero en los últimos dos años básicamente he hecho DJ sets, incluso en Japón.

Creo que algo que la gente realmente no sabe es que hiciste mucho para poner en marcha la escena dubstep en Japón. Antes de que empezaras con BTC al mismo tiempo que conociste a Mala en Japón pasaban muy pocas cosas en relación al dubstep.

Sí, 100 Mado hacia algunas cosas, pero la verdad es que no era muy conocido en esa época.

Trajo a Blackdown a principios de 2006.

También he oído que Quarta330 solía hacer dark garage y que tocaba en algunas fiestas.

BTC fue, sin embargo, el primer evento en cimentar la idea de una escena. Así que, cuatro años más tarde, ¿cómo observas la evolución del dubstep en Japón?

Bueno, en Japón ocurrió algo similar a Europa en los últimos años, donde el sonido se ha diversificado en cosas distintas, como el UK Funky o la vertiente más ruidosa del dubstep, material que a mí incluso me suena cercano al electro [nota: se refiere a lo que aquí a menudo se cataloga como ‘brostep’]. Y la gente lo mezcla todo. En Japón, por ejemplo, muchos DJs de electro también ponen la vertiente más ruidosa del dubstep. Al principio, en Japón había muchos más DJs interesados en el dubstep, y un par de años después, a medida que los sonidos fueron cambiando y empezaron a surgir cosas nuevas, estos DJs también cambiaron la música que ponían. Aún queda gente dedicada al sonido más tradicional como BTC, sin ir más lejos. Lo mismo con los fans, tenemos una base de seguidores muy sólida que vienen a nuestras fiestas y ha ido creciendo a lo largo de los años, es más grande ahora que en 2006. Y los DJs que pinchan en BTC también se están volviendo cada vez mejores. Gente como 100 Mado, que edita en sellos americanos, ENA, que publica en 7even Recordings, y los nuevos talentos también están consiguiendo más fechas y lanzamientos en sellos pequeños. Este último punto es definitivamente algo que siempre he querido hacer desde BTC.

Recuerdo tus primeros deseos de que BTC actuase como plataforma en lugar de dedicarse sólo a una fiesta de club.

Es, por supuesto, una fiesta underground para gente que quiere escuchar estos sonidos, para quienes quieran vivir la experiencia del dubstep con un equipo de sonido a alto volumen, como debería ser. Con todo, también es una manera para hacer crecer la cuota de productores japoneses, de enseñar a jóvenes productores la escena y lo que se necesita hacer para convertirse en un productor. Aunque no creo que sea suficiente aún, no estoy del todo satisfecho con lo que se puede conseguir, pero es un buen comienzo y hemos mejorado mucho desde que empezamos. Por ejemplo, hay un nuevo residente llamado Endless. Le contraté por segunda vez el año pasado, actuó tarde, sobre las tres o las cuatro de la madrugada, y estaba muy entusiasmado porque no quedó del todo satisfecho con su primera aparición en 2010. Decidí llamarle de nuevo porque me envió algunas de sus producciones y esta vez lo hizo realmente bien. Así que cada vez he contado más con él, dándole mejores horarios, y a raíz de esto ha conseguido nuevas contrataciones por su cuenta, algo que no le había pasado antes. Así que quiero continuar haciendo esto para los jóvenes productores de Japón, quiero escuchar más música de productores japoneses y ayudarles en la medida de lo posible. Además, ellos también me ayudan, no es algo unidireccional. Me ayudan a entender qué piensa la gente joven de la música, me explican cómo se ve la escena desde fuera y qué otra música escucha la gente de su edad. Es bueno para mí conocer su situación. Y entiendo que es difícil para ellos en estos momentos, especialmente si lo comparas con la situación que yo viví cuando tenía su edad. Hoy, esto es lo que puedo hacer por ellos: contratarlos y presentarles a gente. También hago otras cosas para ellos, darles un espacio y una oportunidad, pero soy muy estricto.

¡Sé que lo eres! Como un buen sensei.

Si producen buenos temas, les contrato. Si son buenos DJs, también me plantearé hacerlo. Si no es así, no puedo. Además, no me importa dar los turnos más importantes de la fiesta a otra persona si es mejor que yo. Y no es sólo la música, también les tengo que enseñar cómo promocionarse. Eso es especialmente importante en Japón. Por ejemplo, muchos jóvenes DJs, cuando terminan de pinchar, recogen sus cosas y se van. Pero cuando yo era joven y acaba mi actuación, iba por el local a hablar con el propietario, los artistas, promotores y otra gente para darles mi música. Y creo que esto es algunas veces importante, no olvidarse de relacionarse con la gente.

Fue interesante volver este año y ver cómo habían evolucionado la fiesta y la escena. Alguien tiene que estar haciendo eso que dices.

Soy la persona más nerviosa de BTC porque creo que la gente que viene aquí se toma la música muy en serio y la conoce muy bien. Siempre pienso mucho en mis sets y en el horario. Siempre es difícil, pero en un sentido positivo, porque siento que he de mostrar algo nuevo cada vez. Tengo que cambiar el cartel cada mes también, lo que no es fácil, porque no hay tantos DJs a los que contratar. En el último aniversario tuvimos a Rebel Familia, Berserker y yo hice una sesión, pero fue una gran fiesta, toda con productores japoneses. [nota: Rebel Familia y Berserker son dos proyectos paralelos en directo de Goth-Trad].

Durante todo este tiempo en el que llevas haciendo las fiestas BTC y nutriendo a la escena japonesa, también has trabajado con Mala y Deep Medi. Desde que fichaste por ellos en 2007, ¿cuál ha sido la mayor lección?

Ha habido muchas lecciones. Ha habido lecciones de promoción y también de música, especialmente porque siempre escucho el material de otros artistas de Medi. Creo que la mayor lección es conocer las diferencias entre el management de sellos europeos y japoneses. En Japón, los directores de sellos están muy encima de los artistas. Con Deep Medi tengo la libertad de escoger mi propia dirección y tomar mis propias decisiones. Nunca me dicen qué he de hacer, tengo total libertad en ese sentido y eso es lo mejor de nuestra relación. Tener más libertad en ese sentido es muy positivo para artistas como yo.

Cuéntame sobre “New Epoch”. ¿De qué trata el álbum?

Es una representación de cómo las cosas están cambiando y continúan cambiando. Especialmente por lo que se refiere a lo que pasó en Japón el año pasado. Medita sobre las secuelas del terremoto, pese a que el título fue escogido antes de que ocurriese. Para mí, el álbum, y el título hasta cierto punto, simbolizan la necesidad de la gente de cambiar su mentalidad, de saber lo que está mal y aprender de sus errores pasados.

¿Cuál fue tu proceso mental al hacer el álbum?

Quería que el álbum contase parte de mi historia, la más reciente. Es decir, los últimos tres o cuatro años, en los que he estado vinculado al dubstep. La inspiración para la música vino de muchos lugares, de mi día a día, de la inspiración diaria que me generan las cosas y mi imaginación. Así que el disco es una mezcla de todas esas cosas que sentí a lo largo de los últimos años y la experiencia de pertenecer a la comunidad dubstep y su expansión mundial.

¿Qué hay de girar? Desde que fichaste por Medi, has girado fuera de Japón mucho más a menudo y más intensamente que antes. ¿Tiene relación?

Sí, tiene relación. Pero más que nada me ha permitido comparar mi música con la de otros, ver las diferencias que hay entre las escenas de Occidente y Japón y aprender de ello.

¿Cuál es tu pista favorita del álbum?

Bueno, me gustan todas, pero “Man In The Maze” y “New Epoch” son mis favoritas.

Lo que más me chocó la primera vez que escuché el álbum fue la manera en la que conseguiste mezclar distintos sonidos y estilos –dentro de la paleta dubstep– de una forma que no había escuchado en tu música antes. Hay temas que estoy genuinamente sorprendido de que hicieses, en un sentido positivo.

Siempre trato de hacer algo nuevo con mi música, de cambiar los sintes y los sonidos de percusión, así que me impongo moverme hacia nuevas direcciones. Algunas veces las cosas con las que experimento sólo irán destinadas a mis sesiones, y otras lo hago y lo guardo para el álbum. “Man In The Maze”, por ejemplo, la hice específicamente para el disco y supe cuando la terminé que sería la apertura. La compuse después del terremoto y estaba muy confundido esos días, como perdido en un laberinto. A otra gente también le pasó, intentábamos entender qué había pasado y qué nos depararía el futuro. Estaba en el Reino Unido cuando sucedió el terremoto, por lo que fue extraño: estaba muy lejos de Japón y lo tenía que ver todo a través de la red y a la vez escuchar las cosas por la televisión. Estuve 20 horas al día durante una semana tratando de entender lo que estaba pasando. Mi familia estaba en Tokio, así que fue un gran impacto y pensaba en todo, en cómo había afectado a la gente y cómo la gente estaba perdida en un laberinto tratando de comprender la situación, porque las noticias y los boletines oficiales que salían entraban en conflicto con las otras cosas que podías encontrar en internet que no eran noticias oficiales. Así que esa fue la inspiración para el tema. Con todo, no quería que fuese negativo, quería que la pista reflejase la idea de avanzar por ese laberinto, ver la luz al final del túnel, coger fuerzas y volver al otro lado. Y por eso el segundo corte se llama “Departure”. El álbum tiene, en cierto modo, muchas ideas fluyendo a través de él.

Tengo la sensación de que el tracklist está muy bien escogido. Mencionas esta idea de progresión en las pistas, pero ¿fue una decisión difícil finalizar el tracklist o surgió de manera natural?

No fue muy difícil, no. El primer tracklist que surgió ya me gustó y no lo cambié demasiado. Lo encuentro parecido a construir las sesiones de DJ, como un puzzle. De hecho, sólo fue cambiado una vez.

Con todo lo que está pasando en el mundo recientemente, estos movimientos revolucionarios alrededor de las protestas tipo ‘ocupa la plaza’, noté que “Babylon Fall” tenía un mensaje que no sólo es más relevante hoy que la primera vez que lo oí, pero también es bastante sutil y profundo si lo pones en el contexto actual en el que la gente se levanta y pide un cambio.

Siempre creo que es importante, si puedes, dotar a la música de un mensaje. Lo que canta Max en esta canción tiene relevancia con los problemas de hoy en día, tanto en Japón como fuera del país. Pese a que la canción ya estaba en el EP antes que en el álbum, sentí que era importante tener ese mensaje en el disco en lugar de que sólo hablase yo de ello.

Hablábamos antes de cómo habías dejado de intercambiarte temas con otra gente, algo que te había llevado a encerrarte en ti mismo durante los últimos años. ¿Puedes explicarlo un poco más?

Entre 2006 y 2009 me gustaba mucho la idea de intercambiar dubs con otros productores que descubrí cuando entré en el mundo del dubstep. Era muy excitante, pero me enfrasqué demasiado en ello. Así que dejé de hacerlo, porque noté que empezaba a afectar la manera en la que hacía música. Marqué una distancia entre los productores y yo mismo y me centré en crear canciones para mis sesiones, principalmente. Creo que es importante escuchar nueva música y estar al día, pero no imitar. Aún escucho nueva música, pero trato de marcar distancias. Algunas veces escucho algo que me gusta e intento imitar la técnica que creo que hay detrás, pero a la vez darle la vuelta y hacerlo mío. Quiero entender lo que está pasando, pero no que me influyera. Cuando estaba en la escena noise y me alejé de ella, mucha gente no entendió este cambio de estilo. Y creo que pasa lo mismo con este nuevo lanzamiento, a fin de cuentas todo se reduce a mí mismo y tengo que mejorar la música que quiero hacer. ¡Es como los tejanos [risas] La primera vez que los llevas no siempre estás cómodo, pero se adaptan mejor a tu cuerpo con el tiempo. Noto que la paleta de sonidos de dubstep suena bien la mayoría de veces, ¡pero no puedo llevar los mismos tejanos cada día! Necesitas cambiar o se hace aburrido. Creo que es importante mantener algunos elementos a lo largo de toda tu obra como artista, pero tienes que evolucionar. Por eso llevo la misma chaqueta de piel desde hace años [risas] Así que tuve que tomar la decisión de dar un nuevo paso. Fue bueno aprender e intercambiar canciones con la gente, pero necesitaba cambiar.

Entonces, ¿cuál es el siguiente paso para Goth-Trad?

Aún tengo ideas para el dubstep, sobre todo ideas de variación rítmica, de velocidad. La escena ha cambiado, hay muchas cosas ruidosas, cosas pop que gustan a la gente y que pueden hacer pensar a la gente que lo que yo hago no es dubstep, pero es algo que no me molesta demasiado. Quiero tomar la dirección que más me apetezca para mi sonido, creo que tiene que seguir evolucionando, pero a la vez mantenerse fiel a sus raíces. El material pop-dubstep tiene sus cosas buenas, pero no me atrae, y sólo quiero hacer cosas que me exciten. Quiero pasar más tiempo trabajando en melodías, en pistas como “Strangers” y material de 4x4 más lento como “Man In The Maze”. También “Anti-Grid”, que es como hard techno. ¡Hasta hip hop! Tengo piezas a distintas velocidades. Puede que empiece a hacer más material que la gente no haya escuchado todavía, porque este álbum está enmarcado en un periodo concreto de mi vida, y ahora puedo empezar un proyecto nuevo. Por eso me dio por hacer “Mad Raver’s” después de trabajar en la escena noise durante muchos años. Ya había acabado con el noise y quería avanzar. Al haberme concentrado en material a 140 bpms durante un tiempo, ahora siento que necesito un cambio de aires y hacer cosas distintas a las que hice cuando “Mad Raver’s”. No creo que éste sea un álbum obvio de 140 bpms, de todos modos. “Strangers” es más abstracto, por lo que estoy emocionado con las posibilidades que hay más allá. Lo mismo ocurre con las ideas que tengo para lo que puede ser Back To Chill en el futuro próximo. De todos modos, me entusiasma seguir con patrones a 140 bpms, ¡así que quién sabe! [sonríe]

“New Epoch” está ya a la venta en Deep Medi Records. El álbum está disponible sólo en vinilo en Occidente y en CD en Japón. Para conocer más acerca de Goth-Trad síguele en Twitter o visita la web de Back To Chill . BTC se celebra cada mes en Club Asia de Shibuya (Tokio).

Puedes comprar el disco aquí.

Próximas fechas

18 de febrero. Tokio (Clubasia)

19 de febrero. Osaka (Triange)

24 de febrero. Tokio (Daikanyama Unit)

2 de marzo. Madrid (Siroco Club)

3 de marzo. Arnheim, Holanda (Ransom)

7 de marzo. Dublín (The Lost Society)

10 de marzo. Hasselt, Bélgica (Muziekodroom)

11 de marzo. Amsterdam (sala por confirmar)

16 de marzo. Lyon (Ninkasi Kao)

17 de marzo. Bath (Moles Club)

24 de marzo. Atenas (BIOS)

31 de marzo. Cambridge (The Junction)

5 de abril. Ginebra (Le Zoo)

7 de abril. Goteborg (TBA)

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