Entrevistas

Todos los secretos de los 20 años de imagen de Sónar, al descubierto (segunda parte)

Hace unos días te descubrimos los secretos de la imagen de Sónar, entre ellos el intríngulis del encuentro con Maradona. En esta nueva entrega Sergio Caballero nos destapa más exclusivas. ¿Quién produjo el beat de “La Pajarraca”?

La imagen gráfica de Sónar es mítica: por ella han pasado Maradona, un perro disecado, gente sin ojos, cheerleaders barbudas, adictos al tunning y una pajarraca que canta al ritmo de un beat hip hop. Su responsable es Sergio Caballero, que rompe su silencio de dos décadas y nos explica todos los secretos de la imagen de Sónar. ¡Segunda parte!

[ Lee aquí la primera parte de la entrevista]

Si en la primera entrega de esta larga conversación con Sergio Caballero –co-director de Sónar y responsable de su imagen gráfica desde 1994 hasta hoy– supimos las interioridades del encuentro con Maradona y unas cuantas anécdotas más, preparáos para la siguiente entrega, que relata una a una las campañas visuales de 2003 hasta la actual. Si alguna vez te preguntaste qué pasó con Ancares DJ, cómo llegó La Pajarraca a Eurovisión, qué era la extraña silueta que aparecía detrás de los coches tuneados, cómo se involucró a El Dioni y qué fue de la fotógrafa buenorra de 2004, éste es el lugar: Sergio Caballero vuelve a contarlo todo. Incluso quién hizo el beat de la canción de La Pajarraca y quién intentó comprar todo el festival Sónar en 2011.

Después del impacto de Maradona, la imagen de 2003 fue menos chocante en lo mediático, aunque inquietante en las formas: era todo el equipo de Sónar, pero sin ojos.

La edición de 2003 fue la de los diez años de Sónar, y después de toda la presión de 2002 quería pasar un año tranquilo. En esa época estábamos trabajando como agencia de Trend Marketing de Levi´s y nos encargaron la presentación de una nueva línea de ropa. Monté una especie de ‘peep show’ en una gran sala del Hotel Ritz de Barcelona; era como un motel de carretera de una sola planta, con todas las paredes de metacrilato y que te permitía ver el interior de siete habitaciones. En cada una de ellas pensé un personaje y una acción diferente, como si cada habitación perteneciera a una película distinta: en la primera había una mujer limpiando cuidadosamente armas de fuego (que luego utilicé como fotógrafa en la imagen del tunning), un chapero mirando la tele, una mujer duchándose y probándose ropa, etc. En la última habitación estaba una mujer que recortaba ojos de las revistas de moda y hacia collage con ellos. Me acuerdo que era una modelo pelirroja bastante mutante, durante la presentación me fijé en los dibujos que hacia con los ojos y flipé, eran como flores tristes. Al final de la presentación su habitación quedó como la de una psycho-killer, tengo guardados todos sus dibujos en una caja.

Me fascinaron tanto la imagen y los dibujos que decidí utilizar el guión pero cambiar las fotos de las revistas de moda por fotos de todo el equipo de la oficina, era nuestra decima edición y teníamos que celebrarlo.

¿Y para TV, que hiciste?

Para la campaña de televisión, salíamos Enric, Ricard y yo haciendo un extraño baile con nuestro abogado, que fue el personaje principal de la campaña. Íbamos con traje de Toni Miró y sin ojos [risas].

¿Sigue con vosotros el abogado después de aquello?

Sí, sigue [más risas]. Además es el padrino de mi hija mayor.

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La imagen de 2004 fue la del tunning: homenaje a los makineros de polígono y a sus coches con llantas y alerones.

Habían pasado muchos años y la gente ya comprendía mejor lo que era Sónar, pero en 1994 había muchos que nos preguntaban ‘pero vosotros qué es lo que hacéis, ¿mákina, bakalao?’. Así que diez años después tomamos una estética de la que habíamos huido y la revindicamos: ¡el tunning y las megachatis! Yo, con la madurez, admiro mucho el tunning porque es un mundo fascinante, de reafirmación humana y además es el verdadero customizaje, no eso de cortarse los tejanos o pintarse una zapatilla. Con la colaboración de la revista MaxiTuning buscamos unos diez coches tuneados y que los dueños quisieran aparecer en la campaña de Sónar con sus novias. Es una mundo muy machista, y para arreglarlo, en la campaña aparecía una fotógrafa “Marconi” que les hacía fotos. Me lo pasé de puta madre….

Para complicarlo un poco más, pasó muy desapercibido que en algunas fotografías aparecía una silueta difuminada de un cura con dos niños. Un pequeño homenaje a los primeros escándalos de pederastia en la Iglesia. El cura era Ángel Uzkiano, diseñador gráfico, gran amigo; trabajamos juntos con las campañas de Sónar del 2002 al 2007. Por cierto, los niños eran los hijos de Enric Palau.

¿Qué se sabe de la fotógrafa/modelo? ¿Mantenéis el contacto?

Hace tiempo que no, lo último que sé es que tiene una tienda de material deportivo en Sitges.

En 2005 aparecieron los estafadores, con El Dioni y otros personajes que parecían reales pero que no lo eran. Esta campaña también causó mucha confusión y controversia.

De todas las fotos que usamos en la campaña, sólo hay dos que sean verdaderas, la de El Dioni y la de Elmyr de Hory. Todos los demás son familiares. Está mi padre, mi suegra de joven, la madre y el abuelo de Ángel (el diseñador)… Hicimos esto porque de algunos casos de estafas que habíamos encontrado no existían fotos, o en caso de existir había que comprarlas de agencia, con derechos de imagen muy caros, así que tomé el ejemplo de la película “F For Fake” de Orson Welles, en la que él aparece al principio diciendo que 60 minutos del documental son absolutamente reales, pero la película dura 85, así que hay un tramo final que es a la vez un fraude. La imagen de este año era una estafa de estafas, había ejemplos reales, ejemplos falsos y ejemplos reales con foto falsa…

Por ejemplo, el caso de Arthur Furguson, que vendió La Casa Blanca y la Estatua de la Libertad, es real, pero no hay fotos reales de él. En la campaña de Sónar, para Arthur Furguson utilicé un foto de mi padre, y si buscas por Google imágenes de Furguson, quien sale es mi padre. Así que conseguimos un fake que se ha vuelto real. Igual dentro de unos años se hace un libro sobre grandes estafas, se habla de Furguson, y la foto que aparece es la de mi padre, y esto sería muy grande. Seguro que a él le habría hecho gracia, porque tenía un gran sentido del humor. A mi madre no le hizo tanta gracia…

¿Sigues en contacto con El Dioni?

Aquel año vino al Sónar y nos hicimos colegas. Al cabo de un par de años me lo llevé de gira por España con la campaña de Electric Hotel que hicimos para J&B. Desde entonces dice que los dos catalanes que molan más son Andrés Sardà y Sergio Caballero. Siempre que hay un partido del Barça-Madrid, nos llamamos para comentar el resultado…

Con esta campaña también hubo polémica con los políticos.

Sí, esta vez en el ayuntamiento. Hubo un partido que reclamó que no se nos diera ninguna clase de subvención porque éramos un festival que estábamos promocionando la estafa. También recibimos una llamada de una productora de un programa de televisión en el que participaba Pilar Rahola, diciéndome que Pilar había dicho esa misma mañana que la campaña de Sónar era un súper mal ejemplo para la juventud y que pedía que al día siguiente yo estuviera en el plató para debatir con ella.

¿Fuiste?

No, mal ejemplo para la juventud… ¡¡están enfermos!! Lo que le dije a la productora era que doña Pilar tenía toda la razón y que yo pensaba igual que ella, y que para qué íbamos a debatir si opinábamos lo mismo, la productora se reía…

¿Cómo se sobrelleva esto de que os busquen tanto las cosquillas por lo que son cuestiones sin importancia?

Es muy triste, en los 80 había mucha más libertad que en la actualidad. Si trabajas con animales disecados, eres un asesino de animales; si utilizas el término marica, eres homofóbico… La sociedad actual tiene el nivel de autocensura más alto y preocupante que el colesterol que marcan las farmacéuticas. De todos modos, hago lo que me da la gana, esto de que nosotros somos nuestros clientes es cojonudo.

La campaña de 2006 es otra de perfil bajo, con naturalezas muertas.

Qué dices bajo… Personalmente me encanta. Naturalezas muertas, bodegones, con animales disecados, espacios vacíos. Otra vez mis obsesiones. Lo más difícil de esta campaña fue hacer el spot de televisión, porque… ¿cómo haces un anuncio sólo con una foto? Así que pusimos este bodegón, le añadimos el sonido de una mosca y al final se oye un golpe que mata la mosca, que lo hice sacándome el zapato y golpeando la mesa. Era divertido ver el spot en medio de los cortes de publicidad, una sola imagen fija durante 20 segundos en TV. ¡Destacaba por su velocidad!

Al menos fue barata, porque sólo eran fotos

Qué va, no fue nada barata, porque todas las fotos son de agencia, hubo que pagarlas… Duras negociaciones, porque hay diferentes tarifas si las utilizas para un póster, para un flyer, para un cartel...

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En 2007 vuelves a reciclar imágenes y las customizas con la cara de Smiley.

Cayó en mis manos un libro de Lejaran A. Hiller que recrea la historia de la cirugía a través de los tiempos con fotografías hechas por él. Las fotos eran brutales, se montaba unas escenas parateatrales fantásticas, había escenas de guerra que me recordaban a los dioramas de Jake & Dinos Chapman y en muchas de ellas, mujeres desnudas enseñando el pecho… Realmente, son muy grandes estas fotografías, así que las usé. Este fue el primer año en el que coincidí en cierto modo con la tendencia dominante del momento musical, porque estaba volviendo el acid y nosotros pusimos un Smiley tapando la cabeza de algún personaje de cada fotografía. Con el tiempo, pienso que hubiera sido mejor dejar las fotografías solas... Lo que sí estuvo bien fue el anuncio de TV.

Es el que sale gente pasadísima y bailando.

Sí, lo hicimos en la salida de emergencia del Moog a las tres de la mañana. Íbamos a los chavales y les preguntábamos si a cambio de un chupito nos dejaban filmarlos para la nueva imagen de Sónar, que sólo tenían que ponerse el pasamontañas con un Smiley y bailar un rato. Fue gamberro y divertido, me encanto utilizar el sample de ‘aciidddddd’. Por cierto que tuve que negociar con un hippie rico los derechos de utilización del Smiley, tiene todos los derechos a nivel mundial y para cualquier soporte. Estos “ricos hippies listos” son muy buenos…

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La de 2008 sí que fue una campaña comentada: comenzó con unos vídeos extraños y acabó saliendo hasta en Cuarto Milenio y en el programa de Eurovisión.

Fue muy grande todo. Era el principio de los virales en internet y decidimos crear un viral para la campaña de ese año. Rodamos unas inquietantes películas donde se veían unas jaulas en las que dentro unos extraños seres, mitad humano, mitad animal. Supuestamente estas imágenes habían sido rodadas en un laboratorio clandestino de Mongolia, donde se estaban creando una nueva especie de animales de compañía. Una vez teníamos el material, creamos una web fantasma con dominio chino y colgamos todos los videos. Después para que tuviera una rápida difusión hablamos con la gente de Yonkis.com, en esa época tenían cerca de un millón de visitas diarias, para que colgaran algún video y dieran el link de nuestra web en china. En dos días teníamos mas de ochenta mil visitas en la web, al tercer día cambiamos el logo de la web y explicábamos que Sónar estaba detrás.

Todos los personajes fueron interpretados por gente de la oficina, Enric de Salmon, Angel de pulpo, yo de Pajarraca… Incluso Aurelio Sánchez, que se acababa de incorporar al equipo como diseñador grafico, y que sigue con nosotros, le tocó de Cerda, que por cierto, tiene un punto Lady Gaga.

Esos vídeos siguen en YouTube, ¿no?

Siguen y alguno tiene acumuladas ya más de siete millones de visitas, y la gente sigue comentando, diciendo cosas como ‘esto es fake, no es verdad’. Es una campaña que pasados los años sigue teniendo vida propia, ha ido más allá de Sónar y sigue en la red. A veces ocurre que las campañas se nos desvían por lugares que no teníamos previstos, y aquel año fue lo de la oportunidad de presentarnos a Eurovisión.

Fue el año de Chikilicuatre, cuando TVE quiso ‘democratizar’ la posibilidad de participar en el certamen, con un ganador escogido por votación popular, y se presentaron un montón de freaks. Tú lo hiciste con La Pajarraca.

Fue un spin off de la campaña no previsto. Dos días antes de que se cerrara el plazo para presentarse, estaba comiendo con una amiga y al enseñarle los videos me sugirió que me presentara a Eurovisión con la Pajarraca. No me lo pensé mucho, había que presentar una canción y un video, todo en dos días. Prometí al músico que me ayudó no decir nunca quién la compuso…

¿Y lo vas a decir hoy o te lo guardarás para siempre?

Hoy lo voy a decir, pero primero déjame hacer una llamada. Espera un momento.

[En este momento de la conversación, Caballero sale de su despacho para obtener luz verde para confesar quién produjo el beat de “La Pajarraca”]

¿Lo puedes decir?

Lo puedo decir. Fue Griffi, quedamos con él una tarde e hicimos el temazo de La Pajarraca. Yo puse la voz de esa magnifica letra de ‘Pajarraca, pajarraca, raca, raca, raca, con la Pajarraca’. Griffi estaba flipando con el embolado en el que le estaba metiendo y se reía, yo estaba súper ilusionado y convencido de que íbamos a ganar.

La cabeza de La Pajarraca era tu cabeza.

Yo es que en 2008 ya tenía una edad y por las mañanas llevaba a mi hija al colegio, y una mañana pasamos por delante de un pirulí con el cartel del Sónar y me hija de decía ‘mira papa, eres tú’. Joder, le tuve que pedir que no lo dijera en clase, a saber qué pensaban los profesores de que su padre saliera por ahí haciendo de La Pajarraca. No sirvió de nada, porque en el colegio había una revista gratuita que no sé cómo tenía un anuncio de Sónar en la contraportada y ahí estaba yo otra vez.

Lo mejor de La Pajarraca fue ir al programa “Salvemos Eurovisión” de TVE en directo, en horario de máxima audiencia, y hablar con Boris Izaguirre y Raffaella Carrá.

Me llamarón de TVE y me propusieron actuar en la gala en directo para elegir la canción que representaría a España en Eurovisión. Acepte, puse mi Pajarraca en una caja de cartón y me fui a Madrid. En el Ave estaba flipando de cómo me había metido en ese lío. El día anterior de la Gala teníamos que hacer un ensayo con Raffaella pero cuando me tocaba salir todo el personal de TVE se largo y no hubo ensayo, cosas de los convenios… Al día siguiente me tuve que tomar un tranquilizante para poder estar fino, salir vestido de Pajarraca y ser entrevistado en directo por Raffaella Carrá.

Lo di todo hasta el final, Raffaella flipaba y no entendía nada, yo me las tuve que ingeniar para ir hablando todo el rato de ‘Sónar’, porque de eso se trataba y de promocionar la web de La Pajarraca. Le dije que me había escapado de Sónar y que ahora estaba viviendo “en mi dominio web: lapajarraca.com”. En ese dominio podías descargarte el politono de La Pajarraca. Yo le decía a Griffi, ‘oye, que con esto de los politonos nos forramos’.

¿Y funcionó?

Qué va, no vendimos una mierda [risas].

En 2009 la imagen fue más poética y perturbadora, además de ser un cortometraje.

Fue mi primer corto, y de ahí surgió más adelante la idea de hacer una película. El argumento era sencillo: cuatro personajes extraños, caminan desorientados por diferentes paisajes. Eran un “Pollo-cola”, una “pirámide”, un “cubo-humo” y una “caca”

Por aquella época se decía desde Sónar que no era una caca, sino un merengue, un montadito de nata.

Pues no, era una caca, la típica forma de una caca dibujada por un niño. En el corto la música era la que marcaba el montaje, comenzaba con una fantástica pieza de Bach interpretada al piano por Gyorgy Kurtak, es la parte más poética, donde los personajes nos van descubriendo paisajes. Después viene una parte más oscura, más ‘murder’ con una adaptación de una pieza musical compuesta por Pedro Alcalde y un servidor para un ballet de Nacho Duato. En esta parte mezclamos gritos de la “Matanza de Texas” y otras joyas del género. Y por último, la parte más festiva con un tema de Jeff Mills. Nieve, paisaje, terror, surrealismo…

¿Fue entonces cuando te planteaste hacer un largo?

Me dio un subidón y quería realizar un largo para la siguiente edición del festival. Pensé que estaría bien poder rodar algunas escenas dentro del festival para que Sónar saliera en la película. Así que aproveché algunos espacios de la noche para rodar varias escenas, y de ahí nació el embrión para “Finisterrae”.

¿Que era “Finisterrae” en ese momento, tenías un guión, unos personajes, una historia…?

Tenía una cosa clara y era que yo no vengo del mundo del cine, y que si hacía una peli tenía de ser planteada desde mi manera de trabajar, tenía que estar cómodo. Igual que cuando trabajo en música primero creo una paleta sonora y es ésta la que me lleva a la composición, en el cine me lo planteé igual. Primero tenía que rodar, tener el material y después en la mesa de edición ya se construiría el guión.

Yo quería hacer una peli como las que veía en los principios de los 80 de ‘arte y ensayo’, pero con sentido del humor. Una de las primeras películas que vi con 13 años de este tipo fue “La Cicatrice Intérieure” de Philippe Garrell. Estaba interpretada por Nico, me gusto muchísimo, hay que pensar que yo en esa época venía de ver solo películas de Bruce Lee y de Bud Spencer con Terence Hill. Así que para esos primeros planos decidí hacer un homenaje al cine de Garrell Por cierto, ¿quieres saber cómo salió la idea de los fantasmas?

Toma, claro.

Mi hija Rita, que tenía ocho años por entonces, me dio la idea. Faltaba una semana para Sónar cuando decidí tirar adelante el proyecto. Yo estaba comentándole a mi mujer que quería grabar imágenes en Sónar y continuar más tarde la película, pero no sabía cómo resolver el tema de los actores. Fue entonces cuando mi hija me dijo que por qué no utilizaba fantasmas. ‘¿Pero fantasmas por qué, Rita?’ ‘Pues porque van tapados y así puedes cambiar los actores siempre que quieras’. Lo encontré genial, aparte de que al llevar la cara tapada me permitía hacer los diálogos al final.

Rodamos unas secuencias en Sónar y después en diciembre nos fuimos tres semanas de rodaje por el norte de España hasta Finisterre. Cuando tuve todo el material, en la mesa de edición es cuando se construyó la historia de dos fantasmas que, hartos de estar vagando por el mundo de las penumbras, deciden hacer el camino de Santiago para una vez allí poder convertirse en seres terrenales para después morir. La película fue muy bien, ha estado en un montón de festivales entre 2010 y 2012, llevamos más de 60, y ganó el Tiger a la mejor película del festival de Cine de Rotterdam.

2011 es el año en el que el festival se pone en venta.

Era el principio de esta larga crisis, el logotipo era el euro tumbado y pensamos que una opción era vivir la crisis desde otro punto de vista: vender el festival y retirarse. Todo esta en venta, ¿sí o no? No sé, y si aparecía alguien con una seria suma de dinero…

¿Apareció alguien?

Tuvimos varios acercamientos en broma pero al final apareció un comprador real. El problema es que la suma que ofrecía era perfecta para retirase uno, pero no daba para los tres y tuvimos que desestimarla.

¿Esto es verdad? ¿Se puede saber quién fue? ¿Cuánto ofreció?

Es totalmente cierto, pero no pienso decir nada sobre quién hizo la oferta.

¿Que papel jugó Charles Samaniego?

Para promocionar la venta utilice el estilo que utiliza Sotheby's en sus videos de las subastas de arte contemporáneo. Es un momento curioso el papel que juegan estas casas de subasta en marcar la demanda y el precio del arte contemporáneo. Jugadas como la de Damien Hirsch han desbancado a los galeristas. En estos videos aparecen siempre unos señores súper polite que te explican lo importante que es esta venta y la oportunidad única que se está viviendo. Aquí es donde aparece nuestro Charles Samaniego, nuestro hombre, que mediará en nuestra subasta.

Hubo gente que llegó a creer que era real, pero en verdad era un actor.

Sí, el apellido lo sacamos de nuestro contable, que se llama Samaniego, pero el señor de la imagen es un actor. En el video no quería que salieran imágenes reales del festival, siempre estábamos en un ambiente de galería y no quería salir de él. Por eso construimos dos maquetas que mostraban Sónar de día y Sónar de noche. Otro punto interesante de aquella campaña fueron el DJ Pass y el Ego Pass, que revolucionaron mucho las redes. Pusimos a subasta un slot de la programación del festival y la posibilidad de utilizar las pantallas del club durante un minuto.

¿Qué pasó con Ancares DJ, que se llevó el DJ Pass y nunca apareció?

Que estuvo pujando para pinchar hasta llegar a 6.000 euros, y luego en el momento de hacer el ingreso, no pagó y se destapó que era un montaje. Durante todo el proceso que duró la subasta en eBay hubo mucho movimiento en las redes con gente a favor, otros en contra, otros que decían que era un montaje… La promoción extra que tuvimos fue brutal, funcionó muy bien como campaña de márketing.

En 2012 inicias otro proyecto cinematográfico, “La Distancia”, con esta especie de teaser en el que tres enanos con poderes planean entrar a robar en una central térmica abandonada.

“La Distancia” es la historia de un robo que mezcla el género del suspense con la ciencia-ficción, utilizando toques de humor surrealista para llegar a una apuesta decidida por el cine de intriga subversiva. Esta es la definición que tengo en el dossier de la película, pero a mi me gusta definirla como una mezcla de Tarkovsky y “Kung-Fu Panda”. Es una película más ambiciosa que “Finisterrae” y ha costado encontrar financiación, pero al final entró TVE y pudimos rodar cuatro semanas el pasado mes de febrero. Tenemos imágenes muy potentes, estoy muy contento de lo que rodamos. Después de Sónar, me cierro durante 6 semanas a montar la película. Tengo muchas ganas.

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Y de la imagen de este año, ¿cuál es la intrahistoria?

Lo primero es que me vinieron mis socios y me dijeron que ya bastaba de nieve y de tristeza y que querían alegría, que son los 20 años de Sónar y querían fiesta. Así que pensé: alegría…. os vais a enterar. Y salí con las cheerleaders barbudas. Estuvimos buscando un grupo de animación por aquí, pero el nivel es muy bajo, así que me puse a mirar en internet a ver qué había fuera y resulta que a los pocos días se celebraba un concurso de cheerleaders en un pueblo de Chequia. En Chequia se lo toman muy en serio, porque allí las cheerleaders no están vistas como animadoras, sino como deporte. Cogimos un avión hasta Viena, alquilamos un coche y al cabo de 4 horas llegamos al polideportivo del pueblo donde se realizaba la competición. Nos estaban esperando y nos sentaron con los jueces, nos dieron té y galletas, incluso querían que bajase a la pista a decir unas palabras. Estaban flipando con que dos personas vinieran desde Barcelona para elegir un grupo de cheerleaders para la campaña de un festival de música electrónica…

Después de cinco horas viendo cheerleaders elegimos al grupo Cheeky Cheeky y de vuelta a Viena en coche, toda una experiencia en dos días. Más tarde me puse en contacto con Gentian Doda, un coreógrafo amigo, que había trabajado con Duato, y nos fuimos otra vez a la República Checa para preparar la coreografía con las chicas. Escogí el tema “Strings of Life” de Derrick May porque siempre me da subidón, lo relaciono con momentos de celebración en ediciones anteriores de Sónar, y aparte es un tema que tiene un punto naif, con esos ataques de cuerdas tan rupestres… Derrick nos cedió los derechos sin problemas y este año estará pinchando en Sónar.

El lugar que escogimos para rodar fue este edificio tan característico de la arquitectura del este. El rodaje fue bastante accidentando, porque el primer día hacia mucho frio y algunas de las cheerleaders empezaron a llorar. Y el segundo día nevó mucho y solo pudimos rodar durante tres horas en el exterior, pero entonces aproveché para rodar cosas no prevista en el interior del edificio que han resultado piezas cojonudas.

Aquí puedes ver la imagen gráfica de cada edición del Sónar diseñada por Sergio Caballero.

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