Entrevistas

Todo lo que necesitas saber antes de ver “Nitsa 94/96: El Giro Electrónico”

Hablamos con el director del documental sobre los inicios del club, Àlex Julià, y algunos de sus protagonistas (Coco, Zero, Albert Margelí y Miqui Puig) para que nos cuenten todos los entresijos de una pieza audivisual muy esperada

El In-Edit Beefeater presentará en su Clausura de la semana que viene “Nitsa 94/96: El Giro Electrónico”, un documental que, como su propio nombre indica, explica los orígenes de uno de los clubs que más y mejor definió la cultura de clubs en la década de los 90s. Hablamos con su director y protagonistas para que nos cuenten todo lo que hay que saber sobre él.

Si uno se pone a hacer cálculos llegará a una conclusión rápida: el año que viene se cumplen veinte años de Nitsa. Y, cómo no, las gentes que vivieron tan mítico club se están moviendo. A la espera de saber qué harán los propios organizadores (imaginamos que una programación musical con criterio, como ya acostumbran), ya tenemos dos productos en el horizonte con muy buena pinta. Primero llegará “Nitsa 94/96: El Giro Electrónico”, un documental que retrata esos primeros años de la discoteca de Joan Llongueras, con testimonios diversísimos que van desde los DJs que pincharon ahí hasta diseñadores gráficos y fans en general. La cinta, de una hora de duración, se estrenará en la clausura del In-Edit Beefeater. Por otro lado, los responsables de la editorial Contra tienen entre manos una biografía de Sideral, icónico pinchadiscos y figura clave de aquel primer Nitsa de la pista giratoria. Pero eso es otra historia, ahora toca hablar del documental y para eso nos hemos puesto en contacto con su director, Àlex Julià, –y de paso salpicaremos la larga entrevista con él con cuatro breves testimonios de sus protagonistas, Albert Margelí aka DJ Sesentaynueve (Peanut Pie, MusicVictim), DJ Coco, Miqui Puig y DJ Zero–.

Una vez visionado el documental queda claro que uno de los propósitos de sus realizadores era apelar a los sentimientos más profundos del espectador, generar una reacción muy intensa. Básicamente porque es una hora con el vello continuamente erizado. “Te agradezco que me digas esto”, dice Àlex Julià. “El objetivo no era tanto llegar a este punto sino hacer un análisis de lo que pasó en esa época. Mucha de la gente que vivió esa época tiene unas implicaciones sentimentales bastante grandes. Una de las armas con la que nosotros jugábamos es que en esa época estabas empezando a experimentar con salir, con la noche, con las drogas, con lo que sea. Normalmente de esa época de nuestras vidas guardamos un recuerdo muy potente, entonces nosotros sí que, no siendo el objetivo número uno, sabíamos que jugábamos un poco con esto”. El director repite mucho la palabra nostalgia. De hecho, utilizó en el guión para muchas de las primeras entrevistas el concepto de “la primera vez”.

En este aspecto de las emociones incide Coco. “Es emocionante y a la vez reconfortante que se documente todo ello. Pero se me hace extraño todo, que de repente a lo que hicimos hace 20 años se le dedique un documental y que reciba esta atención”. Extrañado también porque haya salido un documental como éste está Albert Margelí. “Confieso que ni siquiera sé cuál es el interés real de este tipo de productos, que acaban convirtiéndose en artefactos trágicos condenados de antemano a no conseguir el objetivo inalcanzable de rememorar en detalle una época, y a quedarse a medio camino de lo testimonial y lo nostálgico. De quien estoy más orgulloso es de la pandilla de valientes que han osado embarcarse en ello, especialmente de mi querido Sebas. Yo no me hubiera atrevido”.

"Nos interesaba explotar el germen de muchas cosas que ya existían, pero ahí explotaron. Todo existía, pero ahí se hizo un pequeño cóctel"

El proyecto nació de un equipo base en el que todos eran bastante fans de Nitsa y de la música y el cine documental. Vieron claramente que detrás de esos dos años de Nitsa había una historia, la del nacimiento de un club que ahora es un gran club, así como el nacimiento de un DJ que ha sido básico para la cultura de clubs en España como fue Sideral. También encontraron muchos elementos que estaban escondidos.

“Advanced Music empezó a proveer con DJs a Nitsa”, prosigue Julià. “Ahora se han convertido en un monstruo. ¿Qué decir del Sónar? Vimos que algunos personajes hacían sus primeras apariciones, como Juanjo Sáez, que empezó a tocar ahí los cojones de una manera importante. También vimos el nacimiento del Primavera Sound, que qué decir de él, ahora es también un monstruo. Todo estaba inventado, pero los flyers explotaron un poco, hubo el momento de cambio musical –por eso nosotros lo hemos llamado “El Giro Electrónico”–. Nos parecía interesante explotar el germen de muchas cosas que ya existían, pero ahí explotaron. Todo existía, pero ahí se hizo un pequeño cóctel”. En definitiva, hurgar en una explosión y combinarlo con lo que se comentaba anteriormente de la nostalgia de una época que fue especialmente importante para la cultura de clubs española.

Hay sensaciones contradictorias a la hora de hablar de los problemas que ha generado este documental. A la vez que ha sido muy costoso porque se tuvo que hacer con los 6.000 euros que recaudaron con la plataforma de crowdfunding Verkami, una cantidad del todo insuficiente para un documental de estas características, todo lo demás han sido ayudas por parte del “98% de la gente”. “Problemas tienes constantemente porque este documental está hecho porque la gente nos ha ayudado mucho. La palabra que más veces voy a decir yo es gracias. Agradecemos a las productoras que nos han ayudado, a la gente de Verkami que les ha dado la gana poner dinero para que eso se haga, pasando por la gente del Nitsa, del BeCool, del Sónar, del Apolo. Cuando tú ibas a pedir algo a alguien la mayor parte de la gente nos decía que sí, nos ha ayudado. Dificultades nos hemos encontrado muchas, pero siempre hemos encontrado a alguien que nos ayudaba. De Jeff Mills a Garnier que son monstruos de la electrónica que dicen sí a sentarse una hora con nosotros a Hardfloor que nos han cedido los derechos de su canción gratis hasta pasando por todos los entrevistados”, argumenta Julià.

En total son 35 los entrevistados. Gente como John Talabot con mucho trabajo y una agenda muy llena hasta figuras como Ian Pooley, Coco, Fra, promotoras como Advanced Music, periodistas… En otras palabras, ha habido muchas dificultades porque el presupuesto era “muy, muy bajo”, pero facilidades todas porque “la gente cuando le contabas el proyecto abría las puertas de par en par”. Pero queda claro una cosa, los pocos recursos económicos no han impedido que los resultados sean óptimos, tal y como apunta DJ Coco. “Con los pocos medios que se contaban, sí, consigue situarte en ese momento, lo han trabajado bien para tener claro qué pasaba en aquellos años y qué llevó a que pasase eso”.

Àlex Julià nos explica más detalles y más a fondo.

¿Por qué decidisteis empezar con la pista giratoria? ¿Creéis que era el elemento diferenciador clave de Nitsa?

Cuando tú empezabas a hablar con alguien y le contabas el proyecto, lo primero que te decían es: “el de la pista giratoria”. No fue lo más importante ni mucho menos, pero fue una cosa que guardó en la memoria todo el mundo. La gente recuerda las noches, recuerda la música, recuerda a Aleix, pero la pista giratoria fue algo que se quedó grabado en la retina de mucha gente y era una manera para que la gente entendiese que el Nitsa del que íbamos a hablar era el Nitsa de la pista giratoria.

El momento en el que Gabi Ruiz vuelve a la sala es de lagrimilla, cómo va recordando dónde estaba cada lugar. ¿Lo concebisteis así o fue el quién os sorprendió con su reacción?

No, no. Gabi no había vuelto a entrar a la sala desde la última sesión de Nitsa. Como argumento a mí me servía mucho qué impresión tenía Gabi al bajar las escaleras. Quería que fuera una cosa lo más natural posible. Lo maquillamos arriba un poco, lo preparamos todo, le pedí que bajara y le hice dos o tres preguntas. Pero todo son reacciones naturales suyas. 20 años después Gabi vuelve a pisar la sala y es lo que él recuerda. No repetimos nada, todo salió bien.

¿Cuál fue el rastro más difícil de seguir y el testimonio más complicado de conseguir?

El que nos costó más fue Chufo Lloréns, el propietario de Don Chufo, que es como se llamaba la discoteca antes de que la cogiese el Flavià y luego Gabi. Este es un señor que después de muchos años dedicándose al mundo de la noche y ser humorista decidió ponerse a escribir y ahora cada libro que saca lo traducen a 20 idiomas y es un superventas. Él estaba preparando su siguiente libro. Nos costó bastante pero al final se dio cuenta que estábamos haciendo lo mismo que él: un proyecto que para nosotros era muy importante. Al final nos concedió 20 minutos en su casa.

Es un documental interesante porque sirve tanto para los que lo vivieron como los que no. Creo que es interesante que también deis voz a quienes no lo vivieron como John Talabot, pero crecieron de alguna manera con él. ¿Qué función exacta crees que tienen testimonios como él, post-Nitsa por así decirlo?

La intención de todo esto es que lo pudiera disfrutar alguien que lo hubiera vivido pero también era interesante que gente que no estuviera metida, ya sea más joven o más mayor, vieran la evolución de un lugar, una evolución musical. Nos parecía que Talabot era perfecto. Primero, él casi por un equívoco llegó a pisar el Nitsa antiguo, aunque muy, muy joven y sin darse cuenta de dónde estaba. Pero luego él en el Nitsa de Apolo chupó toda la música que venía de ahí. Para nosotros él es el futuro, el tío que ahora está triunfando más a nivel de música electrónica en España y fuera. Nos gustaba mucho que él pudiera hablar de esa época con vistas al futuro. Tenemos gente que pinchó en la época como Zero, Margelí, Almax o Kosmos, que es la gente que lo vivió, pero toda esta gente nutrió a otros DJs, que son los que ahora nos están dando la mejor música.

"Aquí hay mucho material gráfico sacado de varias fuentes y que tiene especial mérito porque en esa época la gente no salía con cámaras"

Me llamó mucho la atención la figura de DJ Rotten. ¿Cómo es que no tiene más protagonismo dentro del documental y por qué sólo aparece en imágenes de archivo?

Primero porque había pocas imágenes que él. Murió hace unos meses, en los últimos días ya estaba muy enfermo y no tuvimos la posibilidad de entrevistarlo. Encontramos unas imágenes que estaban muy bien para ilustrarlo, pero no encontramos más. Por lo menos teníamos esas y no queda en el olvido.

Uno de los aspectos más importantes en este tipo de filme, es decir, el documental musical, es el material de archivo gráfico y audiovisual. Y lo cierto es que dadas las circunstancias, han conseguido salir airosos. Que nadie tema, aquí hay mucho material que han sacado de varias fuentes y que tiene especial mérito porque en esa época la gente no salía con cámaras y las que podían sacar no tenían una luminosidad especial. Cuenta el director que ese fue uno de sus retos principales: “Uno de los trabajos más duros aparte de las entrevistas fue conseguir imágenes de la época. Ha sido como un trabajo de arqueología a través de gente de la noche, fotógrafos de programas, imágenes que estaban perdidas en casa de gente… Desde Ginebra al manager de César de Melero todos han aportado sus imágenes. Leila también nos ha ayudado mucho a nivel de fotos. Y amigos personales de Aleix o su familia. Los flyers los conseguimos a través del Nitsa, que los guardaba. Ha valido la pena porque hemos encontrado imágenes de Aleix que era el que valía la pena porque no podía hablar. Son imágenes que hablan del club, también se analiza él mismo”. Convencido de los resultados está Coco, que dice del documental que “para las pocas imágenes de archivo que existían creo que el resultado es bueno y se ha sabido retratar bien ese periodo de tiempo”.

Siguiendo con Sideral, éste tiene un papel fundamental en el documental, como es lógico. “Era el ‘pal de paller’”, tal y como explica Julià. “Era lo que aguantaba al Nitsa. Hasta que a él no se le metió entre ceja y ceja poner electrónica, ahí se pinchaba pop. Él fue un poco el precursor de todo lo que pasó. Aleix tenía un aura, un público, un gusto, una energía especial a la hora de pinchar que consiguió que Nitsa fuera un sitio que se le quedara pequeño. Dentro de los personajes del documental tiene un papel principal y fundamental para entender lo que pasó ahí dentro”. Sobre el papel que pueda tener la biografía que está en ciernes y de la que hablábamos anteriormente también tiene sus palabras el cineasta. “A mí gustaría leer primero la biografía porque Héctor Castells, que es quien está haciendo la biografía, era una persona muy cercana a Aleix y a lo mejor tiene cosas especiales que contar. Creo que primero es bueno leer y luego opinar. Yo estoy en contacto con la editorial por si podíamos hacer algo juntos, pero nos dijeron que al estreno del In-Edit no llegaban. A ver qué nos cuenta Héctor”.

Aleix Vergès fue el catalizador de todo este giro electrónico del que se hace mención a lo largo de todo el documental. Y su director utiliza un buen recurso para explicar qué sucedió en España y por qué tardó tanto en suceder. “Cuando hicimos la entrevista a Jeff Mills nos decía que le extrañaba que en España hubiera tardado tanto. Él era como una especie de termómetro porque viajaba por todos los países y veía cómo estaba yendo todo. Te decía que en Francia ya estaba en el 1991, en los Países Bajos ya estaba a finales de los 80, y él se extrañaba que en España y Portugal tardase tanto. Y como tardó un poquito en llegar, cuando llegó lo que llegó era una música de mucha calidad. No era ningún experimento. Estábamos hablando de Mouse On Mars, de Hardfloor, de Orbital… Cuando llegó, llegó muy de golpe, y convenció a mucha gente de golpe”.

Al margen de la sorpresa del material gráfico con el que consiguen apelar a los sentimientos más profundos del espectador, también hay otro aspecto que resulta sorprendente: la duración del documental. Lo normal es que un filme de este tipo dure hora y media o incluso dos horas, pero sus realizadores se las han apañado para que en una hora dé tiempo de explicar todo y no dejarse nada en el tintero. “Estuvimos pensando mucho en esto de la duración, pero cuando te metes en la sala de montaje la pieza te pide una medida. Cuando estábamos montando podíamos contar alguna cosa más, pero creíamos que no era necesario. Esta era la medida justa. Miramos si contar qué pasó en el Nitsa de Calella, miramos de alargar un poco más las entrevistas. Pero al final nos dimos cuenta que la medida esta era la adecuada para lo que queríamos contar. Las opiniones que tenemos de gente nos dicen que la medida es la correcta”, señala Julià.

Teniendo tanto a Julià como a Zero, Albert Margelí, Miqui Puig y Coco a mano, no nos podíamos ir sin preguntarles qué significó para ellos Nitsa en esos primeros años. Y cada uno dice la suya. En el caso del director, cuenta: “Yo fui al Nitsa pero no era un público de los habituales. Vivía en Rubí y hacíamos nuestras escapadas hasta el Nitsa. Yo vi una historia detrás de eso. A través de las experiencias de todo el mundo he querido contar lo que puede ser el germen de muchas cosas: cómo nace un festival como el Primavera Sound, cómo nace un DJ como Aleix… Para mí el Nitsa era la historia perfecta para hacer la crónica de una época, hacer un homenaje a un club y a un DJ y a un momento musical que para mí fue vital”. Una persona que ha estado tan íntimamente ligado al club como lo es Coco dice que para él Nitsa “lo es todo”. “Familia, amigos, trabajo, el sitio donde he desarrollado mi carrera y, sobre todo, el sitio donde empecé”. Igual de emocionado se pone Zero al recordar lo que fue para él el club. “El Nitsa simboliza toda una época. Una explosión de energía. Efervescencia. Los inicios de la música electrónica en Barcelona (al menos tal y como la entendemos y conocemos ahora). El club que popularizó un montón de nuevos sonidos y otra manera de disfrutar la música de baile. A nivel personal fue (junto al Fist Bar!) uno de los primeros lugares donde dar rienda a mi pasión tras los platos pinchando la música que realmente me gustaba y que hasta entonces, solo había podido disfrutar en casa”.

Sesentaynueve DJ: "Me molestaba que, en las conversaciones nostálgicas todo el mundo hablara maravillas y evitara mencionar el lado sórdido que también había"

La opinión de Sesentaynueve DJ ha ido cambiando a lo largo del tiempo, pero llega a una conclusión vitalista y optimista que resume bastante bien el espíritu del documental. “Mi visión del Nitsa ha ido variando a lo largo del tiempo y a estas alturas ya no sé cuál es la buena. Al principio me parecía que era algo así como el centro del Universo y el único lugar donde pasaban cosas con sentido y trascendencia. Después pasé a considerarlo como una simple discoteca que tuvo su encanto y su momento y poco más, y me molestaba que, en las conversaciones nostálgicas correspondientes, todo el mundo hablara maravillas y evitara mencionar el lado sórdido que también había y que en consecuencia yo solía magnificar. Posteriormente me dio por la visión histórica, y lo interpreté como un magnífico ejemplo y catalizador de los bestiales cambios sociales y culturales que ha sufrido esta ciudad desde principios de los 90. Últimamente, fijándome en la gran cantidad de relaciones personales, de pareja, laborales, etcétera, que han surgido de allí, me doy cuenta de que fue un sitio clave para el devenir vital de mucha gente. Al final, confieso que no sé qué pensar, y muchas veces lo único que se me acaba ocurriendo es aquello de 'que nos quiten lo bailao'”. Por último, Miqui Puig, como gran fan apunta que Nitsa fue: “Un lugar en mi mapa emocional de los 90’s, un Lancia menudo con muchísimas cintas y una de Ultramarine que me ponía para volver a casa. Siempre será parte de mi escena de clubs, de mi cultura”.

Tampoco nos queríamos ir sin preguntarles qué sienten que han aportado al documental y si están orgullosos de ello. Volviendo a Miqui Puig explica: “Ostras, he aportado que estuve allí, que me enamore: de chicas y músicas. Que me caí en las escaleras, que a veces éramos brillantes (la química engaña) y otras no. NO se si estoy orgulloso, solo me da miedo ser pesado como Bono en los documentales. Supongo que como estuve allí...”. Por su parte, Coco explica entre risas que su aportación no fue decisiva. “En todo caso eso lo deberían decir los demás”. Y Margelí también se resta algo de importancia. “En el Nitsa yo no era más que un usuario avanzado e intensivo, y más allá de un par de anécdotas picantes y de lo de la visión histórica, no sé qué podré haber dicho de interés”. Algo más satisfecho está Zero: Mi aportación ha sido un puñado de borrosos recuerdos y mi punto de vista a veinte años de distancia. Supongo que para la gente será interesante saber como vivimos todo aquello (en mi caso, detrás de los platos)... por mi parte, ha sido un placer desenterrar todos aquellos recuerdos y compartirlos para la posteridad”.

Seguimos hablando con Àlex Julià, que todavía tiene muchas más cosas que explicar antes de acabar.

La imagen de los niños subidos a una plataforma giratoria en un parque recordando los viejos tiempos es preciosa. Lo cierto es que todas las imágenes rodadas fuera de Nitsa están muy logradas.

Aquí teníamos un reto muy grande que era qué ruedas para contar qué era el Nitsa. Tú ruedas cómo está el Nitsa ahora y no te aguanta más de 30 segundos. Para nosotros era importante rodar Barcelona porque es otro de los personajes importantes, todo sucedió aquí. La verdad es que un día paseando me encontré que mi hijo quería subir a esa plataforma y dije: “Guau, esto tenemos que rodarlo”. Muchos de los niños que se ven ahí son hijos de la generación Nitsa. Están muchos hijos de algunos entrevistados, algunos de los que hemos dirigido el documental y mucha gente involucrada en eso. Era como un buen ejemplo porque tal y como comentaba Almax, en la pista giratoria estábamos como niños.

Como era de esperar la BSO está a la altura de las expectativas. ¿Cómo lo hicisteis para seleccionar las canciones? Lo digo porque no sé si sabréis que en Spotify hay una lista con centenares de canciones de la época y veo que se hace imposible hacer una selección razonable.

Razonable no puede ser. Primero lo que hicimos fue pedir a todos de DJs y personajes de la época que nos hicieran su selección de diez. Después entraron las opiniones del núcleo duro de la gente que preparaba el documental. Finalmente hicimos una lista de unos 30 o 40 temas y empezamos a negociar. Algunos que son muy difíciles de negociar y también teníamos que tener en cuenta el montaje porque hay algunas canciones que van muy bien para montar y otras que son más difíciles. Entre una cosa y la otra hemos intentado reflejar la época a través de canciones más pisteras, más ambientales, un poquito de pop y algunas más emotivas como Saint Etienne, que definen muy bien el momento musical. Espero que a la gente le guste la selección.

¿Cuál es el motivo de que vuestro objetivo principal siempre haya sido estrenarlo mundialmente en In-Edit?

Nosotros somos fans del In-Edit. Y nos parecía que una historia de mirada hacia atrás con un club como el Nitsa la mejor manera de estrenarlo era en el In-Edit. Nos hacía mucha ilusión. Y cuando nos dijeron que querían que fuera la clausura fue como un premio. Es un orgullo y un honor. Es el formato más lógico de un documental que está rodado en Barcelona y cuenta cómo es Barcelona, con la mayoría de entrevistados aquí, con la mayoría de público aquí y con la mayoría de la gente que vivió el Nitsa aquí. Creo que es la mejor manera de enseñarlo y después de poder irnos al Nitsa a celebrarlo con todos los DJs de la época. Vamos a hacer una fiesta con Ángel Molina, Zero, Margelí, Almax, Kosmos y Fra. Para nosotros es redondo. No sé si podríamos soñar un mejor debut. Es la primera vez que hacemos un documental y podría haber salido muy mal, pero no ha sido así.

Una vez se presente en el festival, ¿cuáles serán vuestros siguientes pasos? ¿Tenéis pensado comercializarlo?

Estamos mandándolo a otros festivales porque creemos que puede convencer en otras ciudades. Es una historia que te puede atrapar seas de donde seas. Daily Motion va a tener la exclusiva del estreno digital. Lo hemos mandado a TV3 por si les interesaría sacarlo o hacer algún pase por televisión. Pero si te digo la verdad, hemos entregado la copia hace dos horas y ahora queremos disfrutar porque llevamos mucho tiempo trabajando. También queremos ver hacia dónde se mueve. A lo mejor se mueve hacia la televisión o se proyecta en algún festival más. Vamos a ver la reacción del público.

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