Entrevistas

La importancia de ser fan (en la era de internet)

Sobre Drip.fm y otros nuevos modelos de subscripción a tu música favorita en la red

Ante la crisis de la industria discográfica, nuevas ideas: Sam Valenti IV, responsable de Ghostly, lleva un año desarrollando el servicio de subscripción Drip.FM, que tiene como objetivo rescatar la vieja comunicación, personalizada y cuidadosa, entre los sellos y los fans.

Cuando decidí empezar a escribir sobre música hace diez años lo hice porque, ante todo, era un fan. También era inmensamente ingenuo, quizá un requisito cuando tomas en consideración cómo eran de distintas las cosas hace una década. La importancia de ser fan y dejar que eso guíe qué parte quieres tomar en la comunidad creativa de tu elección se ha mantenido como una de las lecciones más importantes que he aprendido en estos diez años, junto a mantener los pies en el suelo y ser un poco cínico mientras todo el mundo saca espuma por la boca. Estas lecciones me han servido mucho a la vez que el paisaje de la industria musical ha cambiado radicalmente, y en su proceso afectando a todo el mundo desde fans a sellos, pasando por artistas y periodistas.

Hoy la industria musical se encuentra en unos tiempos de ensayo y error, de grandes pérdidas y, al parecer, pequeñas ganancias, con la mayoría de la gente en busca de las mismas certezas que tenían hace una década. Las soluciones para los problemas de la industria, desde servicios de suscripción hasta el manejo punitivo de los fans piratas, se anuncian como estrategias que cambian el juego en una base semi-regular. En medio de esta incerteza un dúo de curtidos veteranos del panorama independiente lanzó su propia solución a finales de 2011 con poca fanfarria y con la fuerte convicción de que podían responder a las necesidades de los sellos y sus fans de un modo que aún no existía. Drip.fm es creación de Sam Valenti IV, fundador de Ghostly International, y Miguel Senquiz y ofrece una simple solución a las demandas de tu dedicado y fan musical medio: una plataforma desde la cual los sellos pueden ofrecer a los fans una corriente constante de música –generalmente dos álbumes al mes– y más por una pequeña cuota mensual, a menudo entre los 10 y los 15 dólares. Al igual que con otros intentos similares, el ímpetu en el nacimiento de Drip era la frustración con los actuales modelos y comportamientos que rigen la industria. “Recibíamos muchas peticiones de fans que querían utilizar sus tarjetas de crédito para conseguir música y no perderse los lanzamientos”, explica Valenti desde su ubicación temporal en la costa oeste de Estados Unidos. “De algún modo es un modelo estúpido el que tienen los sellos discográficos. Hacemos toda la promoción para las bandas antes de que salga el disco pero no dejamos a los fans comprarlo por adelantado. Mientras tanto, se filtra y los fans o bien ya lo tienen o ya no están interesados en él. Es un método de distribución realmente estúpido”.

"Drip.fm es una plataforma de lanzamientos para sellos independientes que va más allá de ofrecer streamings o ser una tienda"

Como dice el dicho, si quieres que las cosas salgan bien, hazlas tú mismo, y así la dupla se aventuró a probar su idea para un nuevo tipo de servicio de subscrición para fans utilizando Ghostly como el proverbial laboratorio de cobayas. Así nació Ghostly Music Service ofreciendo a los fans del sello de electrónica partes de su catálogo junto a nuevos lanzamientos antes de que llegasen a las tiendas por un precio relativamente barato de 15 dólares al mes. Los lanzamientos se podían descargar en mp3 de alta calidad o formato wav sin tener que preocuparse por el DRM (te quedas con cualquier cosa que hayas descargado incluso después de haberte dado de baja) y una vez dado de alta también podías acudir al fondo de catálogo libremente. Todo desde la comunidad de un interfaz limpio y simple con emails recordatorios cuando un nuevo lanzamiento estaba disponible. Gracias a una buena respuesta por parte de los fans, contrataron a un desarrollador informático a tiempo completo y se decidieron a construir Drip.fm, una plataforma de lanzamientos para sellos independientes que va más allá de ofrecer streamings o ser una tienda. Lo lanzaron a finales de 2011 con Dirty Bird Records, sello de Claude Von Stroke, junto a Ghostly: cada sello, en la práctica, tiene su propio rincón en Drip.fm y se encarga de hacer con él lo que les plazca. “Nos dimos cuenta de que funcionaba para nosotros, que y los sellos y artistas siempre necesitan más fuentes de ingresos y maneras de conectar con los fans. Pensábamos que era un modelo lo suficientemente bueno como para que otros quisiesen utilizarlo”. Casi un año después Drip.fm puede presumir de gigantes independientes de distintos rincones del mundo musical, entre los que se incluyen Stones Throw, Planet E, Mad Decent, Fool’s Gold y Domino, dando más razón así a la afirmación de Valenti de que esto puede ser algo que otros puedan querer usar. Con más sellos haciendo cola para formar parte de ello, Drip.fm tiene todas las papeletas para crecer, a pesar de que la dupla prefiere no apresurarse porque aún están “aprendiendo mucho sobre cómo funciona esto, qué quiere la gente, qué atributos, funcionalidades y precios funcionan. Aún queremos ir de la mano durante un tiempo”.

La inclusión de Domino al roster de Drip.fm ha captado atención mayoritariamente en el Reino Unido, después de que The Telegraph escribiera un perfil de Domino Drip (cada sello tiene la oportunidad de nombrar a su Drip como quiera), en el que demuestran que quizá los modelos de suscripción pueden ser una de las respuestas más sólidas a los miedos de la industria. Aunque la suscripción está en la esencia del modelo de Drip, centrarse en ella sería como no entender lo que Valenti y Senquiz se han decidido a hacer. Drip es, ante todo, una nueva manera para que los sellos y los fans se puedan conectar re-imaginando viejas ideas como listados de suscripción de discos y clubs de fans de música aprovechando la nueva y omnipresente tecnología. Tal y como explica Sam: “Me gustan los servicios de streaming, son útiles, pero Drip es mucho más que un servicio de streaming. Es un servicio de descarga y también es una plataforma de conexión”. Discutiendo sobre su elección de modelo de suscripción, Valenti explica cómo su intrínseca discreción permite a los fans renovar una relación con la música que está más cerca de lo que a fin de cuentas siempre ha sido. “Si ya sabes que te gusta algo, yo por ejemplo sé que me gusta Stones Throw, estarás bastante seguro de que quieres todo de ese sello. Con algo como Drip, el sello que escojo no me interrumpe. La decisión puede ser la parálisis y la música no siempre es inmediatamente digerible en una preview de 30 segundos. Creo que la manera en que consumimos música hoy día es tan rápida y efímera que no es una gran manera de desarrollar una relación con ella”. Es esta especie de lógica que hay detrás del enfoque lo que ha hecho a Drip una refrescante inclusión a lo que Valenti denomina apropiadamente el ecosistema musical moderno. En un mundo en el que los fans pueden escuchar vía streaming, compartir o descargar la música que les gusta, se entiende que este proyecto no sea la panacea. Para Valenti Drip es, simplemente, una opción que faltaba hasta ahora.

"Drip.fm ofrece a los súper fans de ahí fuera el mismo trato preferencial que hasta ahora se reservaba a la prensa y a los tipos de la industria"

En el trascurso de la conversación Valenti me dice que “lo que buscan es una suerte de súper fan”, una idea que Drip.fm lleva a su conclusión lógica moderna al ofrecer a los súper fans de ahí fuera, o incluso los moderados que se han sentido descorazonados por cómo son tratados, la misma especie de trato preferencial que hasta ahora se reservaba a la prensa y a los tipos de la industria. Conforme hablamos sobre cómo cada sello está tratando de utilizar la plataforma Drip para innovar a su manera, esto se hace aún más evidente, de algún modo relacionado con la petición del analista de música independiente Mark Mulligan en el artículo de The Telegraph, de que “[Drip] tiene que reflejar la diversidad de la creatividad de un artista”. Para Valenti, Drip es meramente la plataforma, “no les decimos lo que hacer a los sellos, sólo sugerimos cosas, pero son ellos los que toman la decisión. Así que ahora estamos viendo diferentes modos de innovación. Morr Music están ofreciendo recopilatorios exclusivos con los temas favoritos de Thomas Morr, mientras que algunos sellos han ofrecido productos gratuitos. Mad Decent hizo una camiseta, por ejemplo. Es genial romper la barrera y recibir un producto físico en el correo, te excita de nuevo”, me cuenta Valenti comparando la idea con aquellos servicios de suscripción antiguos en los que recibías CDs en el correo al responder a anuncios en revistas. “Estamos tan engañados por la web que cuando nos llegan objetos físicos a casa no puedes evitar tener la idea de que hay alguien ahí fuera pensando en ti. Mad Decent han sido graciosos con sus ideas, incluso hicieron algo con las cenizas de Diplo”, añade Valenti, refiriéndose al que es quizá el artículo más extraño que ha tenido Drip.fm hasta la fecha. Si mantienes tu suscripción a Mad Decent Premium durante 70 años recibirás tres gramos de las cenizas de Diplo. Sin importar lo que pienses sobre el hombre o su trabajo, tal y como señala Valenti, “este tipo de humor es crucial”, es exactamente el tipo de cosa que atrae a los fans más allá del mero consumismo. Las innovaciones han sido tan variadas como sellos hay en Drip: Dan Deacon, de Domino, está utilizando el servicio para contestar a las preguntas de los fans –cada sello tiene su propio blog a través del cual pueden comunicarse con sus suscriptores–, mientras que Fool’s Gold y Ghostly han dado tickets VIP exclusivos para fans con acceso a las fiestas de los sellos en ciudades de Estados Unidos. La idea de que un entregado fan puede recibir el mismo tratamiento que la prensa o la gente de la industria por nada extra no sólo añade un plus a la experiencia de ser un fan, también rompe las barreras que existen en la industria a la hora de ver quién recibe qué.

"Siempre he pensado que la industria estaba equivocada al hacer sentirse mal a la gente por robar música"

“Estamos malcriados, ¿no?”, contesta Valenti cuando le cuento que la idea de Drip de ayudar a reequilibrar el espacio que existe entre fans dedicados y la gente de la industria musical es muy interesante, especialmente teniendo en cuenta cómo la gente de la industria a veces puede parecer casi displicente sobre su sentido de derecho a tener ventajas como copias promocionales o el acceso gratuito a conciertos. “Conseguimos cosas gratis, listas de invitados, es un verdadero privilegio estar tan en contacto con la música. Recuerdo que cuando crecía no sabía muy bien cómo navegar por la industria musical. Si esta oferta hubiese estado disponible para Mo’ Wax o Metalheadz entonces hubiese sido el primero de la fila”. Más allá de elevar a los fans a un estatus que es más acorde con la dedicación que puede requerir seguir un sello o un artista, Drip da a los sellos una nueva manera de hablar con su audiencia. Tal y como descubrieron recientemente, esta nueva plataforma de diálogo, una que está intrínsecamente ligada tanto al fenómeno fan como a invertir tu dinero, tiene el potencial de lidiar con la pesadilla más grande de la industria, la piratería online. “Los sellos son muy buenos a la hora de lanzar música y promocionar contenidos, pero en cierto sentido, no tan buenos a la hora de comunicarse con fans y clientes. Siempre recurren a terceros, ya sea tiendas, distribución o prensa. Dirty Bird, por ejemplo, están haciendo un gran trabajo hablando con sus fans vía la plataforma”. Recientemente, el sello lanzó una pista que se filtró prematuramente. Mientras divagaban sobre qué hacer, decidieron que la reacción estándar, como marcas de agua o DRM, iba en contra de toda la idea del ecosistema Drip en el que al cliente no se le debe tratar como un criminal. “Siempre he pensado que la industria estaba equivocada al hacer sentirse mal a la gente por robar música. Les recomendamos poner un post en su blog y lo hicieron, pidiendo a la gente respetar el sistema. Después de tres comentarios alguien apareció pidiendo disculpas por la filtración y diciendo que no lo volvería a hacer. A esto le siguieron decenas de posts repitiendo el valor que tiene Drop para los usuarios y no queriendo que se perdiese. Así que es casi como si la comunidad se autorregulase”. Aunque esta respuesta no es realmente sorprendente, si pagas por un servicio es porque quieres y, por tanto, eres más propenso a respetarlo, es un recordatorio perfecto de que si tratas a los fans que pagan de un modo sensible tienes más posibilidades de que consigas que se respeta más a la música y sus derechos.

Conforme el servicio llega a su primer año de existencia, Valenti prefiere no apresurarse. Los números del servicio aún no se han revelado porque el producto está siendo refinado y su oferta sigue creciendo. Drip tiene un saludable índice de retención desde su lanzamiento, alrededor del 71%, y con cada sello trayendo a la plataforma su propio grupo de fans están viendo más gente suscribiéndose a diversos sellos, un comportamiento inesperado pero bienvenido. Una de las adiciones más recientes al servicio es Wav.pool, el primer grupo de sellos que da a los fans música de cinco sellos de disco de Nueva York. Wav.pool es descrito por Marcos Cabral, uno de sus creadores, como el equivalente digital de las listas de suscripción para DJs que pusieron en práctica gente como David Mancuso en los 70s. “Mientras que Mancuso y compañía se centraron en proveer a los DJs con música promocional, Wav.pool quiere proveer ese servicio al público general”, explicaba en el lanzamiento. Como Valenti, Cabral también ha querido enfatizar que el único objetivo de Wav.pool es dar a los fans una relación más cercana con los sellos involucrados en lugar de reemplazar cualquier sistema existente. Este tipo de iniciativas, junto con las elecciones de los sellos de utilizar la plataforma como vean conveniente, hace que Drip.fm parezca que sea capaz de adaptar casi cualquier idea que la industria musical haya probado en los últimos 20 años o más. Mad Decent y Fool’s Gold lanzaron recientemente a cappellas vía la plataforma y Valenti cree que ofrecer pistas de temas, que como los a capellas son de gran valor para fans productores y DJs, son otra evolución factible en el servicio.

Mientras la industria sigue persiguiendo su propia cola en un intento de recuperar el control de sus fuentes de ingresos, ideas como la de Drip.fm dan más peso a la teoría de que cualquier solución a largo plazo vendrá de aunar internet y sus posibilidades en lugar de luchar contra ellas. El hecho de que esta solución venga de los rincones más pequeños e independientes de la industria es también una de sus cualidades más importantes. “Aún somos usuarios de otros servicios como sello también”, me cuenta Valenti explicando la relación entre Drip y Ghostly. “Sólo pensamos que Drip era una interesante manera de ir hacia delante, tanto para fans como para sellos. Otros sellos parecen estar de acuerdo y una de las razones más repetidas es que es algo que siempre habían querido hacer pero que nunca habían tenido tiempo para ello”. Otro de los beneficios de Drip siendo una solución desde dentro es que cuando Valenti y Senquiz se acercan a la gente tienen algo más que simplemente un acuerdo de negocios que perder. “ Ayuda que seamos capaces de ir a otros sellos y decir ‘mira, no os venderíamos esto si no supiésemos que es bueno’. Mi reputación y la de Ghostly están en juego a fin de cuentas. Otros sellos saben que tenemos un interés personal”. Cuando tomas en consideración los debates que han surgido en los últimos meses sobre lo que los artistas sacan de servicios como Spotify, el enfoque de Drip es refrescante en su honestidad. Drip es gratuito para los sellos, y la plataforma recauda a través de un porcentaje de ingresos en las ventas. Por tanto, es del interés de todos, tanto el de la plataforma como sus miembros y usuarios, ser tan innovadores y honestos como la plataforma como lo quieran ser. Convertir a los fans en suscriptores se está convirtiendo cada vez más en una de las soluciones más lógicas a algunos de los temores de la industria musical, especialmente cuando la suscripción se hace con Drip, un intermediario casi invisible que no se entromete. No es sólo los sellos, pronto los artistas en solitario probablemente también sigan este camino. “A fin de cuentas, todos intentamos ofrecer interesantes maneras de seguir excitados con la música. No es derrotista o defensivo, es parte de una dieta saludable y equilibrada. Siempre construimos desde el deseo, a partir de aquello que querríamos utilizar. Es como solucionar nuestros propios problemas y ser conscientes de que otras personas tienen los mismos problemas”.

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