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Una tarde con el periodista al que el establishment no quiere ver ni en pintura

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Hablamos con Gregorio Morán y su faceta de periodista contra todo... Contra todo excepto de la generación de los nietos

Rafa Martí

26 Noviembre 2015 10:07

*Detalle de la portada de El precio de la Transición, de Gregorio Morán.

Gregorio Morán (Oviedo, 1947) tiene pinta de cualquier cosa menos de punki. Sin embargo, el azar o la omisión de los periodistas y escritores españoles durante 40 años de Transición en España le han convertido en uno de los autores españoles punkis por excelencia. Punki involuntario, con bufanda, jersey de lana y sombrero de señor mayor.

El periodista y escritor ha dedicado los últimos 40 años —y sigue— a rajar indiscriminadamente contra las vacas sagradas de la España democrática: Suárez, la Transición, el Rey... Todos aquellos elementos sobre los cuales la prensa del establishment ha firmado un pacto tácito de no agresión, Morán se los ha ventilado.

Ahora Akal reedita su libro El precio de la Transición, publicado originalmente en 1987 con partes censuradas, sobre todo aquellas que hacían mención a la monarquía.

1. Cómo unos pocos consiguieron un país en el que hay becarios de 30 años

En aquel entonces, e incluso ahora, la Transición y sus figuras parecían entes intocables, parte de un statu quo que se estableció para quedarse detrás de un velo de libertad y de democracia. Pero a Morán no se la colaron y decidió destaparlo.

Desde el punto de vista de Morán, lo que realmente sucedió es que, tras la muerte del dictador, las oligarquías políticas y económicas del país se echaron a suertes el reparto del poder y el dinero. Todo ello respaldado con un ingenuo beneplácito del ciudadano, azuzado por una prensa que decía que había que abrazar sin miedo al primero que se llamara demócrata. Porque la prensa, por supuesto, también quería llevarse parte del pastel.

Lo que sucedió en España en aquellos años podría ser equiparable al período de descolonización: las metrópolis extranjeras se fueron para que la clase nativa dirigente ocupara el poder. Como eran nativos y representaban la libertad, la gente estaba contenta con ellos, a pesar de que en la mayoría de los casos eran tan pésimos como los gobernantes anteriores… Sin embargo, nadie podía hablar en contra.

Morán niega que ir a contracorriente haya sido una elección propia. Él dice que simplemente hacía el trabajo que con lógica cualquier periodista debería haber hecho en aquel momento.

“En el año 1979 publiqué la primera biografía de Adolfo Suárez, cuando todavía era presidente. Era una biografía crítica. Un periodista muy famoso que salía en televisión y del que ni me acuerdo del nombre, me vino un día y me dijo que le había robado la idea. ¡Qué coño le había robado la idea! ¿Es que a nadie se le había ocurrido escribir una biografía del primer presidente de la democracia? Creo que es la idea más recurrente que podría haber tenido un periodista en la época, y nadie lo hizo.”

2. La prensa que leían nuestros padres, la peor prensa de Europa

Para Morán, que no se cuestionaran las vacas sagradas de la Transición se debe a los intereses de la prensa de mantener sus privilegios al lado del poder. Y la critica ferozmente. Como decía The New York Times hace unas semanas, España tiene una de las peores prensas de Europa.

“La gente desconecta de la política porque los políticos profesionales son aburridos, pero también por una dejadez apabullante de la profesión periodística. A los jefes les va bien que se hable de políticos porque es lo cómodo pero yo, que soy incapaz de leer en digital, me duermo la siesta con el periódico encima de lo aburrido que es”.

Su postura también le ha costado el ostracismo, y las críticas del resto de la profesión. Como decía Antonio Yelo, periodistas que han cuestionado el orden establecido en un país como EEUU, como el caso de Seymour Hersh o Bob Woodward, han sido ensalzados por la sociedad a la categoría de héroes. En España, la sociedad ensalza poco o nada, y la prensa esconde a quien la critica.

3. Las elecciones en las que tú decides, las más interesantes de los últimos 40 años

Morán, que carga con 68 años, dice que tuvo su primer momento de ilusión real con el 15-M. Y las elecciones del 20-D le parecen las más interesantes desde la muerte de Franco: “En las primeras elecciones democráticas ya estaba todo hablado de cómo iba a quedar. Ahora hay dos fuerzas políticas que son de la generación de los nietos. ¡Por primera vez los nietos se presentan como una opción para dirigir un país! Me parece interesantísmo”

“El 15-M fue el primer momento de ruptura con el régimen de la Transición. Sin embargo, fue un ciclo que duró poco. Ahora se ha canalizado en un partido político, Podemos, y también en parte Ciudadanos —que no sé por qué le llaman la nueva derecha, eso ya lo veremos— que representan la generación de los nietos y es la primera vez que este mamotreto puede comenzar a cambiar”.

Sin embargo, para el escritor, el régimen de la Transición, a través de su prensa y de los dos principales partidos, han diseminado un tejido, como una especie de telaraña que no es fácil romper. Y, como dice, por mucho que ganen Podemos o Ciudadanos las próximas elecciones, la estructura no cambiará.

“Esto es un proceso de años. Primero los partidos de los nietos, que no es nada fácil y ahí están. Y luego, que esa generación vaya ocupando la sociedad. En España no hay sociedad civil y por eso es casi inamovible el tinglado que se han montado el PP y el PSOE. Pero poco a poco, con estos nuevos partidos, comenzarán a cambiar cosas. Es la única manera, al menos es un comienzo”.

De momento, Pablo Iglesias y Albert Rivera son los únicos personajes políticos a los que Morán, en su larga trayectoria, ha dejado con la cabeza sobre los hombros.

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