Entrevistas

“Las mujeres matan si no hay otra opción, es una situación extrema”

Hablamos con Patsilí Toledo. Ella sabe cómo es, en verdad, la mujer que mata

Myra Hindley, asesina en serie británica, condenada en 1966.

Cuando una ciudad amanece con la noticia de un asesinato, y ese asesinato lo ha cometido una mujer, un deseo colectivo despierta. Queremos ver su cara, saber cómo lo hizo, fisgonear en su intimidad.

Las asesinas son como piedras preciosas: las pocas que existen brillan y desprenden un poder hipnótico y atrayente. El público se ve seducido por sus historias aunque termine condenándolas. Los académicos y artistas excavan en su personalidad en busca de una gema extraña, de sangre y glamour.

“No hay criminólogo que no haga un estudio al respecto. Las asesinas están sobre estudiadas y se escribe en exceso sobre ellas, es una obsesión”.

Patsilí Toledo es doctora en Derecho, ha sido consultora de las Naciones Unidas y da clases a estudiantes de Criminología en una universidad de Barcelona. Patsilí sabe cómo es, en realidad, la mujer que mata.

¿De cuántas mujeres hablamos?

A nivel global, un 5% de homicidas son mujeres y el 95% son hombres. Las mujeres siempre han representado una parte ínfima de estos crímenes por razones de género y otros condicionantes sociales. Eso, claro, tiene consecuencias.

¿Qué consecuencias?

Por ejemplo hay pocas cárceles. Si te condenan, irás lejos de casa. Luego están las leyes: históricamente siempre se han tratado de forma muy distinta los asesinatos que cometen mujeres y hombres.

Un 5% de los homicidas son mujeres

¿Y aquello de que la ley nos hace iguales?

Las leyes que tenemos en materia de asesinato son una evolución de las antiguas leyes religiosas. Los hombres las escribieron para juzgar crímenes que se cometían principalmente contra varones. Los que mataban siempre eran hombres y las víctimas también.

En 2012, el 79% de las víctimas de homicidio a nivel global fueron hombres.

Como ves, no ha cambiado mucho. Las mujeres pierden la vida en manos de parejas y familiares. En cambio, la mayoría de los hombres son asesinados por personas que ni siquiera conocen.

Pero, ¿por qué dices que las leyes están hechas a medida de los hombres?

En derecho penal, lo que determina la gravedad de un asesinato se basa en una forma masculina de entender la vida.

¿Qué quieres decir?

Un ejemplo muy claro son los atenuantes. Cometer un crimen bajo lo que se llama arrebato, obcecación, enajenación mental transitoria o emoción violenta (por poner términos que se utilizan en distintos países), responde a una forma de violencia típicamente masculina.

“Estaba fuera de sí”, “enloqueció”.

Los hombres suelen responder de una forma inmediata y reactiva ante cualquier estímulo, ya sea real o imaginario. Eso hace que los delitos cometidos bajo estas emociones sean menos graves.

O es su vida o es la de él: cuando las mujeres matan es porque saben que al menos un muerto va a haber

¿Las mujeres no actuamos así?

Las pocas veces que las mujeres cometen este tipo de crímenes, no los cometen de esa manera. Se nos educa para gestionar nuestras emociones de otra forma. Para empezar, no reaccionamos de forma tan inmediata. 

No hay atenuantes para nosotras.

Los códigos penales de toda Latinoamérica, de España y Europa en general, se basan en la idea de un sujeto neutral que en realidad es un hombre. Los atenuantes sirven para justificar crímenes que ya no son aceptables en democracia.

Explícate, por favor.

Los atenuantes se utilizan para aplicar leyes que ya no existen. Por ejemplo, el derecho de un marido de matar a su esposa adúltera. Esa norma está en el Antiguo Testamento y se mantuvo hasta hace bien poco como un supuesto excepcional con penas leves.

¿De cuánto tiempo hablamos?

En España, hasta la década de los 60 un marido que mataba a su mujer adúltera (que era un delito que por entonces solo cometían las mujeres) no iba a la prisión, sino que tenía pena de destierro. Italia tuvo una ley similar hasta los años 80, Latinoamérica tres cuartos de lo mismo. 

Las mujeres utilizan estrategias, como usar veneno o tomar ventaja momentos en los que ellos están fuera de combate, borrachos o inconscientes

¿Y hoy?

Muchos asesinos apelan a la misma justificación: “Me ha dejado”, “tiene a otro”. En el fondo persiste la idea de que la mujer es su propiedad, pero ningún país democrático puede permitirse una norma así. Eso no quita que con los atenuantes, los feminicidios estén más justificados. De tanto amor acabó matándola, fue una emoción tan fuerte saber que le había hecho los cuernos que le entró un arrebato…

Cuesta creer que esto esté sucediendo.

Recuerdo el caso de un británico al que se le aplicó emoción violenta incluso después de que se demostrara que había tramado un plan y que había matado a su ex con un disfraz. Muchos hombres obtienen penas leves por estos atenuantes, son argumentaciones muy habituales.

¿Cómo matan las mujeres?

Matan cuando no hay ninguna otra opción, es una situación extrema. O es su vida o es la de él: saben que al menos un muerto va a haber. En la mayoría de casos se trata de mujeres que están atravesando una situación de violencia o que llevan sufriéndola mucho tiempo.

¿Cuál es el modus operandi femenino?

En general utilizan más estrategias, como usar veneno o tomar ventaja momentos en los que ellos están fuera de combate, como cuando están borrachos o inconscientes.

Las mujeres se sienten incapaces de ganar en un cuerpo a cuerpo, así que los matan con un florero en la cabeza cuando duermen, cosas así. De nuevo, eso las perjudica.

Imagina que una mujer responde ante una violencia que dura años. Si mata de forma planificada eso le perjudica. Es un agravante

¡Están actuando con premeditación!

Es un agravante, sí. La hipótesis de legítima defensa sólo existe en la situación que he explicado antes: en una pelea, una mujer se defiendes de forma inmediata, reacciona y acaba matando a su agresor.

Pero ya sabemos que eso no suele pasar.

Imagina que un día en que su pareja no le pega, una mujer responde ante una violencia que dura años, ante una amenaza constante. Si lo hace de forma planificada, ¿es legítima defensa?

Eh… ¿sí?

No. De hecho, es peor que una mujer envenene a un maltratador que él suba borracho a casa y la mate por celos.

¿En cuántos países sucede esto? 

Muchos países reconocen que una mujer puede cometer delito contra su pareja en contexto de violencia. Es muy raro que las mujeres ataquen a sus ex. Sólo conozco casos.

¿Puedes mencionar alguno?

En EEUU, algunos estados modificaron la ley para que las mujeres que están cumpliendo condenas muy largas en prisión, y a las que no se les había considerado la violencia previa, se les tuviera en cuenta y se modificara su sentencia en caso de ser legítima defensa.

Pongamos que un hombre ataca a una mujer y ésta se defiende, le pega, le araña, le arranca cabello. Aunque ella se esté defendiendo, o responda a situaciones de maltrato, se considera violencia recíproca y no violencia de género

Hay casos de mujeres que quedan absueltas. Recuerdo el caso de Esperanza, que asfixió a su marido cuando éste se abalanzó hacia ella para hacerle lo mismo.

Los casos son contados. En Chile hubo uno muy polémico hace un par de años. Una mujer mató a su marido borracho de una pedrada en la cabeza. Mucha gente conocía la situación de la mujer, que era muy pobre y llevaba mucho tiempo sufriendo, su caso fue muy mediático. Finalmente consiguió la absolución. Pero los homicidios son una situación muy extrema. Hay otro ámbito problemático para las mujeres. 

Cuenta.

Pongamos que un hombre ataca a una mujer y ésta se defiende, le pega, le araña, le arranca cabello. Esto trae muchos problemas porque aunque ella se esté defendiendo, o responda a situaciones de maltrato, se considera violencia recíproca.

¿Como una pelea?

Efectivamente.

¿Me estás diciendo que si una mujer responde a una agresión deja de ser una víctima de violencia de género?

Eso mismo. En muchos casos de violencia de género se intenta demostrar por todos los medios que ella también agredió para que todo quede en un altercado de pareja.

¿Conoces algún caso?

Sí, uno bastante fuerte, ocurrió en Barcelona hace unos años. Un juez decano de Barcelona golpeó a su mujer, que era notaria. Ella había descubierto una infidelidad, él la reconoció, entonces ella le siguió por la casa y él la agredió. Ella respondió con arañazos y se encerró en el lavabo porque tenía miedo de que la matara.

¿Quedó en una pelea?

En el juicio se dijo que como ella era notaria y él juez, no había ninguna relación de dominación.

...

En Suecia pasa mucho. Si la mujer tiene una actitud un poco activa, se tiende a decir que las agresiones fueron mutuas. Es como pensar en un ring de boxeo, en un toma y daca, cuando la mayoría de veces hay un acorralamiento, actos de defensa o situaciones de violencia previa. 

No encajan con el estereotipo de víctima.

El estereotipo es muy rígido. La víctima tiene que ser una mujer pasiva, estar muy oprimida, flaca, ojerosa. Tiene que estar fatal.

El otro día estaba entrevistando a unos abogados españoles y me contaban que los jueces a veces dicen: "La señora se ven muy bien, viene muy maquillada, no le creo".

El estereotipo es muy rígido. La víctima tiene que ser una mujer pasiva, estar muy oprimida, flaca, ojerosa. Tiene que estar fatal

Buf.

Hay mujeres malas, igual que hay hombres malos, pero la sociedad no ha renunciado a la idea de que las mujeres son especialmente perversas. Cuando leo libros de historia judicial veo odio, misoginia pura y dura. Ellas mienten, fabulan y están tentadas por el demonio o por la maldad pura.

Las muertes por violencia machista no parecen tener fin. Al contrario, parecen un fenómeno atmosférico contra el que poco se puede hacer. Desde la ficción, hay quien empieza a jugar con la idea de que las mujeres tomen las armas para defenderse y vengar las muertes de otras.

Las vengadoras.

Algo así. ¿Qué opinas de una opción tan… políticamente incorrecta?

Lo que está pasando en Estados Unidos con Donald Trump es una señal de que ser políticamente incorrecto puede ser muy conveniente. El racismo, la xenofobia, pasan a ser discursos que uno se puede permitir con sinceridad. La verdad, ¡lo que menos me preocupa es que las mujeres tomen las armas!

La realidad es que a la mayoría de nosotras no nos van a matar nunca, y eso no significa que estemos de puta madre

¿Lo ves como algo posible?

Podría ocurrir, y sin duda se relaciona con formas más amplias de entender la violencia. Empezamos con la autodefensa, y siguen las apuestas que tienden a cuestionar el rol pasivo. No nos vamos a quedar sentaditas esperando a que nos maten. Como eslogan está bien.

No te lo crees.

La realidad es que a la mayoría de nosotras no nos van a matar nunca, y eso no significa que estemos de puta madre. A la mayoría de mujeres del mundo no las van a matar, y estamos muy mal. Creo que hay que innovar, cambiar las estrategias, y eso pasa por tener roles más activos que no necesariamente terminen en muerte.

¿Un ejemplo?

Hace unos años estaba en Chile, en un debate con asociaciones de mujeres víctimas de violencia de género. Una de ellas contó que fue al médico y le confesó que estaba muy mal con su marido. El médico le dijo: "Yo la noto muy nerviosa". Y le dio Valium. ¿Qué hizo la señora? Cuando ella notaba que el marido llegaba violento, le metía media pastillita en la merienda y listo.

 

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