Entrevistas

Todd Edwards: “Si Enya no hubiera existido, yo nunca hubiera hecho mi música”

Antes de aterrizar en la nueva residencia Desparrame en Nitsa Club, la leyenda del garage nos habla sobre sus inicios, su futuro y su relación con Daft Punk y Dios

Antes de su visita a la residencia Desparrame de Nitsa, hablamos con Todd ‘The God’ Edwards para conocer más sobre su momento actual, sobre su papel en la evolución del garage y su influencia entre las nuevas generaciones del underground electrónico.

Es imposible explicar toda la importancia que tiene Todd Edwards para la música de baile del presente, no hay espacio suficiente en una introducción, por muchos párrafos que incluya, para desglosar el árbol genealógico que lleva de sus primeros beats, a principios de los años 90, hasta figuras inapelables de la actualidad como Burial, Joy Orbison y –si nos remontamos unos años más en el tiempo, incluso Daft Punk–. Todo lo que son ellos, y muchos más, no hubiera sido posible si un día este nativo de New Jersey, de sonrisa inmarcesible y sensibilidad a flor de piel, no hubiera empezado a producir garage-house como él lo hizo: esculpiendo líneas vocales fragmentadas, con subidas y bajadas de pitch –que él dice inspiradas en el arte del sampling de MK y en las armonías vocales de Enya– capaces de crear una ilusión calidoscópica, una montaña rusa en la que la típica diva disco acaba hecha lonchas, como cuando un buen maestro jamonero hiende el cuchillo en el pernil y lo segmenta en finas capas de delicia cárnica.

La ciencia vocal de Edwards, en la que una línea melódica quedaba reducida a punzadas de voces descontextualizadas –casi nunca como una melodía, siempre como una especie de transmisión Morse en clave garage–, fue la que inspiró el posterior speed garage en Inglaterra, más tarde el 2step de sano parecido con el R&B, y el uso de las voces y de los patrones rítmicos que se aceleran y se distienden del actual post-dubstep se lo deben todo. Burial habló maravillas de “Odyssey” –el álbum de Edwards de 2006–, como una de las mejores experiencias de su vida, y el reconocimiento de la nueva generación, aunque tardío, ha servido para situar a Todd Edwards en un lugar de privilegio que hasta hace poco se le negaba: él es, en un arco de 20 años, el productor house americano más influyente a efectos objetivos. Mientras el house actual puede vivir sin Todd Terry o Armand Van Helden, es imposible interpretar la última década y media del continuum hardcore británico sin su huella, su influencia y su inspiración. Una huella cada vez más profunda, cada vez más citada en el canon, fijada ahí para siempre.

Todd Edwards es un productor incansable que ha venido produciendo tracks desde 1992, reuniéndolos en álbumes y remezclando sin parar –de Robin S a St. Germain, de TLC a Daft Punk, de Beyoncé a Enya; muchos títulos son remixes espurios, pero tan básicos en su obra como cualquier vinilo oficial– excepto en aquellos momentos, como reconoce en esta entrevista, en que, vencido por la realidad, tuvo que abandonar la música para centrarse en trabajos más convencionales para sobrevivir. Pero desde que volvió a producir, jaleado por los héroes del dubstep y el UK garage, su vida ha dado un vuelco por completo, ha vencido al miedo escénico que le alejaba de las cabinas de DJ y ha entrado en una segunda juventud en la que la vida le sonríe –instalado ahora en la soleada California, tras dejar atrás New Jersey–, y le llueve el reconocimiento y el cariño de los jóvenes. En la actualidad trama la continuación de “Odyssey”, un nuevo álbum que deberemos situar cerca de obras maestras del house como los dos volúmenes de “Full On” –que recopilaban temas diversos aparecidos en 12”s– o el mix “Tales From The Underground part 1”, que en fecha tan temprana como 1998 codificaba su manera de hacer: una exultante combinación de basslines duras y saltarinas haciendo contrapunto con sus habituales cordilleras de juegos vocales.

Este fin de semana tendremos a Todd Edwards pinchando muy cerca, deshojando sus temas y refixes en la residencia Desparrame del club Nitsa, este mismo sábado –y dos fechas en UK entre medias, hoy viernes en el club Life de Brixton, y el domingo en el Parklife Weekender de Manchester–, y hemos estimado que era un momento ideal para hablar con él y conocer más sobre su futuro inminente y su pasado más ilustre. Un honor, porque aunque quizá a él no le acabe de gustar que se lo digan –es un ferviente cristiano y el tercer mandamiento del Señor dice que no tomarás el nombre de Dios en vano–, la divinidad del house no es Todd Terry. El verdadero Todd the God es él, Edwards, hoy y siempre.

"Quiero continuar en mi obsesión por crear arte hasta el día en que me muera"

Eres de Jersey, Jersey es una ciudad reconocida por haber sido el lugar de nacimiento del garage house a finales de los 80s, en el club Zanzibar, donde maestros de la vieja escuela como Tony Humphries acostumbraban a pinchar. ¿Tuviste la oportunidad de ir a Zanzibar durante tu adolescencia? ¿Qué recuerdas del club?

Fui una vez a Zanzibar cuando tenía algo así como 18 años. La atmósfera del club era muy positiva, pero en realidad fue escuchar a grandes DJs como Tony Humphries en la radio lo que tuvo en mí un mayor impacto. Había emisoras de radio como Kiss FM y WBLS que siempre estaban pinchando house en las noches del viernes y el sábado. Los shows duraban horas y horas. Yo me quedaba despierto y me grababa muchas sesiones en cinta de cassette, y luego las escuchaba repetidamente. Todavía tengo un montón de esas cintas, guardadas en mi garaje.

Hace ya 20 años del momento en que empezaste a hacer beats y a moverte por el circuito, y es justo en 2012 cuando estás más fuerte que nunca como artista: muchos colegas te adoran, en todas partes del mundo. Así que no podemos decir que eres un caso de artista que ha recibido un reconocimiento tardío, porque no sería verdad, pero sí que estás viviendo una segunda juventud. ¿Te emociona esta situación personal? ¿Alguna vez soñaste con que tu carrera fuera tan duradera y próspera?

Me siento bendecido, nunca esperé tener tanto seguimiento al cabo de veinte años. He tenido muchos momentos altos y bajos a lo largo de este tiempo, pero nunca he perdido el deseo por crear y componer. Estoy seguro de que sí, que mi carrera es más fuerte ahora de lo que era cuando era más joven. Estoy de acuerdo al 100% con ese comentario en el que dices en que no soy un caso de maduración tardía. Pero sí es verdad que mi creatividad, al principio, iba emparejada con una cierta inmadurez que me hizo difícil enfrentarme a ciertos retos y dificultades que otros artistas sabían llevar mucho mejor que yo. De todos modos, en esta “segunda juventud” no ha cambiado nada: sigo enfrentándome a situaciones muy parecidas, pero al menos con la sabiduría que te otorga la madurez y el haber crecido. Lo siento como si me estuviera examinando otra vez. En cualquier caso, quiero continuar en mi obsesión por crear arte hasta el día en que me muera.

¿Recuerdas dónde estabas en 1997 cuando te enteraste de que había ciertos chavales en Londres haciendo beats y troceando las voces de una manera muy similar a la que habías estado practicando tú? ¿Cómo reaccionaste?

En aquel momento yo había abandonado ese estilo, el de cortar y pegar samples, y estaba intentando hacer otro tipo de música, que sonara más como una banda disco y en el que no tuviera que utilizar fragmentos de música ajena. Estaba metido en este tipo de evolución, yendo hacia otro lado, así que me pareció que la música que me llegaba de UK sonaba redundante. Era algo que yo ya había hecho, y volver a ello más tarde fue difícil. Para mí, fue como volver a aprender a hacer el sonido en el que yo me había especializado. El primer tema que revisé fue “Never Far From You”. Después de eso, volví a recuperar mi habilidad y el resto es historia.

En ese momento de la historia estabas en una posición muy parecida a la de otros artistas house en Estados Unidos, y pienso especialmente en Deep Dish: muy fuerte en el underground, bien conocido por los aficionados más volcados con el sonido, y en ese punto en el que puedes estar a punto de crecer y llegar a un público nuevo. ¿Cómo recuerdas aquellos tiempos, antes de que te llegar la “fama”? ¿Fue una buena época, o pasaste dificultades?

Yo era un productor muy inseguro, y siempre que intentaba dar un paso en alguna dirección me hacía un montón de preguntas, dudaba mucho. Pero siempre que me planteaba abandonarlo todo me sucedía algo positivo. Era como sobrenatural, pero me sucedía todo el rato. Después de un tiempo, llegué a pensar que era Dios el que me decía que me quitara estos pensamientos de la cabeza y siguiera haciendo lo que se suponía que debía hacer. Incluso después de aquella reflexión tampoco estaba muy seguro de lo que hacía. El núcleo duro de mi base de fans estaba a más de 4000 kilómetros de distancia de donde yo vivía. Y aunque recibía mucho trabajo con el tema de los remixes, por aquella época no hacía de DJ, y no conectaba con los fans. Tuve que lidiar con brotes depresivos cuando tenía 20 años. Fue una época agónica. Sí, yo era ese tipo de artista torturado… qué poco original.

"Si hay algún artista que ha recibido inspiración por lo que yo he hecho, y si puede apropiarse de ideas, añadir su esencia personal y tener éxito con lo que hace, entonces tiene mi apoyo absoluto"

¿Crees que el house británico que hacían en aquella época gente como Tuff Jam, MJ Cole, Ed Case o The Dreem Teem era realmente diferente al que se estaba haciendo en la escena garage americana? Hay quien considera que aquello fue una evolución, pero otras personas consideran que sólo extendieron la influencia de una rama que tú y otros productores llevabais años cultivando.

La escena UK Garage acabó por convertirse en una entidad propia. Los artistas que mencionas ayudaron a que creciera y se desarrollara en un movimiento muy grande. Era una cosa muy distinta a lo que estaba ocurriendo en Estados Unidos. Recuerdo que hubo mucho conflicto entre el UK Garage y el US House. Nunca me importó conocer los detalles de ese conflicto. Yo estaba haciendo lo mío.

Eres uno de los productores más influyentes que podemos recordar en los últimos años, así que fue una sorpresa leer a Burial, hace un tiempo, cuando aún daba entrevistas, decir que “Odyssey” había sido su disco favorito de 2006. Luego, un año más tarde, él estaba subiendo y bajando el pitch de las voces de una manera más intensa en “Untrue”, y no parece que aquello fuera una coincidencia. Historias así, ¿cómo te dejan el cuerpo?

Si te digo la verdad, no sabía que Burial había dicho eso de mi álbum. ¡Es todo un honor que él diga eso de mí! En “Odyssey” dejé muchas cosas de mí, me involucré mucho y se volvió casi autobiográfico. Si hay algún artista que ha recibido inspiración por lo que yo he hecho, y si puede apropiarse de ideas, añadir su esencia personal y tener éxito con lo que hace, entonces tiene mi apoyo absoluto. Me siento muy feliz de haber sido parte de un linaje tan grande.

La actual escena en UK está trabajando mucho con ideas estéticas que tú introdujiste en el house en su día, tales como las voces de registro muy agudo, las voces recortadas que dan forma a ritmos dinámicos, el beat fragmentado, etcétera. Y todo esto en paralelo a algo así como un regreso del viejo 2step garage de los años 99 y 2000. ¿Hay alguien de esta vieja escuela que te inspire? ¿Escuchas música ajena que pueda ayudarte a propulsar la tuya, o alimentar tus sets de DJ, de la misma forma en que gente como Basement Jaxx lo hicieron en el pasado?

No le dedico tanto tiempo como yo quisiera a escuchar la música de otros productores. La gestión del tiempo es una de mis mejores cualidades. Cuando hago un podcast para una revista o un programa de radio, primero investigo mucho y busco temas que puedan encajar con los míos, para de este modo promocionar a otros artistas con esos mismos podcasts. Cuando pincho en un club, selecciono mucho material mío, juntamente con mucho house clásico y UK Garage. Hay muchas posibilidades de crecimiento como DJ para mí, e intento expandir la idea a partir de la que empiezo.

La actual escena en UK está trabajando mucho con ideas estéticas que tú introdujiste en el house en su día, tales como las voces de registro muy agudo, las voces recortadas que dan forma a ritmos dinámicos, el beat fragmentado, etcétera. Y todo esto en paralelo a algo así como un regreso del viejo 2step garage de los años 99 y 2000. ¿Hay alguien de esta vieja escuela que te inspire? ¿Escuchas música ajena que pueda ayudarte a propulsar la tuya, o alimentar tus sets de DJ, de la misma forma en que gente como Basement Jaxx lo hicieron en el pasado?

No le dedico tanto tiempo como yo quisiera a escuchar la música de otros productores. La gestión del tiempo es una de mis mejores cualidades. Cuando hago un podcast para una revista o un programa de radio, primero investigo mucho y busco temas que puedan encajar con los míos, para de este modo promocionar a otros artistas con esos mismos podcasts. Cuando pincho en un club, selecciono mucho material mío, juntamente con mucho house clásico y UK Garage. Hay muchas posibilidades de crecimiento como DJ para mí, e intento expandir la idea a partir de la que empiezo.

Hace unos años mencionabas que la inspiración para tu manejo de las partes vocales vino de escuchar mucho a Enya. Eso me sorprendió mucho, porque siempre había pensado que la manera que tenía ella de multiplicar las capas vocales tenía que haber sido influyente de alguna manera para alguien, y ese alguien resultó ser Todd Edwards. ¿Podrías explicar en detalle cómo te ayudaron las canciones de Enya a encontrar tu estilo? ¿Recuerdas qué temas concretos te llevaron en esta dirección?

Lo primero que pensé cuando escuché la canción “Orinoco Flow” fue ‘no soy capaz de comprender lo que está cantando’. La voz principal se fundía tan bien con los otros elementos de la canción… nunca había escuchado algo así antes. Me gustó mucho su álbum “Shepherd Moons”, que sigue siendo uno de mis discos favoritos. Empecé a experimentar con mis temas siguiendo lo que Enya había hecho, utilizado las armonías vocales para encontrar nuevos sonidos, en vez de utilizar instrumentos contemporáneos. Al cabo de un tiempo, encontré mi estilo. Nunca imaginé que acabaría siendo así, pero así fue. Si Enya nunca hubiera existido, tampoco hubiera existido mi música.

En tu Fact Mix de 2009 pinchaste un refix de “Trains And Winter Rains”, que fue el primer single de “And Winter Came…” (su disco de 2008, que evidentemente lo conocen muy bien los fans de Enya, pero que no es “Orinoco Flow”). Lo que debe significar que no eres el típico fan que ha escuchado sólo un disco, sino alguien que ha seguido su carrera durante años. ¿Sigue siendo Enya importante para ti, más allá de la influencia que ha tenido en tu trabajo?

Sí, mucho, Enya sigue siendo tremendamente importante para mí. Voy a seguir reuniendo sus discos. Ella es el máximo ejemplo de lo que yo espero conseguir algún día. Enya tiene su propio estilo. Cada álbum tiene nuevas ideas melódicas y armónicas, y aún así pueden ser agrupadas sin que se noten fricciones, y forman una continuidad con el resto de álbumes. Se expresa a través de un arte musical único, y además tiene un público muy amplio. Enya es una de las artistas femeninas más exitosas a nivel mundial y su sonido es atemporal, y no tiene ninguna necesidad de cambiarlo. Alcanzar un trabajo que sea único y que se pueda disfrutar igual, pase el tiempo que pase, es el deseo de cualquier artista. Al menos, sí es el mío.

Cuando recortas y troceas las voces, ¿estás mostrándote en contra de la típica exhibición vocal de las divas del disco y el góspel? No queremos decir que la idea de tener un chorro de voz cantando una canción te disguste, porque has hecho este tipo de temas, pero ¿llegaste a pensar que era una manera de trabajar la voz insuficiente para ti?

No, no, en absoluto. Empecé a desmenuzar las voces porque era lo que hacía mi otra gran influencia, el legendario productor MK. Él es la otra mitad de mi estilo. A medida que iba siguiendo su camino en la práctica del troceado de voces, empecé a utilizar los fragmentos vocales de una manera más rítmica. De esta manera, se convirtieron en la armonía de fondo, a la vez que la voz principal de mi música. Hay tantas voces fabulosas ahí fuera, y de tantas diferentes generaciones y estilos de música, que no me puedo contener y tengo que cortar distintas voces, en vez de plantearme una canción convencional. Cuando tengo que hacer un remix o una producción original, sin embargo, aún uso la línea vocal completa como una guía para desarrollar los cambios.

Acabas de lanzar tu propio sello, Nu Trend Music, del que llevas dos referencias. Y, a la vez, ya no estás más en i! Records, el sello con el que habías grabado casi todo lo que hacías. ¿Qué buscas al iniciar Nu Trend Music y qué tipo de sello tienes en mente? ¿Será sólo para ti, o estás pensando en fichar nuevos artistas?

Nunca había tenido mi propio sello. Dicho esto, siempre hay cosas que se quedan fuera de tu control cuando estás en el sello de otra persona. Todo eso puede ser muy frustrante y por eso Nu Trend Music tiene que ver con el control creativo total. La música que edito en Nu Trend podrá tener éxito o ser un fracaso, pero siempre dependerá de las elecciones que yo tome. Esa libertad es muy importante para mí, más que cualquier cosa, mucho más que tener éxito bajo los criterios y el control de otra compañía o individuo. Si el sello funciona, entonces estaré encantado de publicar música de otros productores. Y si atraigo a otros productores es para que sea beneficioso para ellos, no para mí.

"Las progresiones de acordes emotivas forman parte de mí. Son las que hacen que la música sea eterna"

¿Qué es lo que te hizo irte de i! Records? Ha sido el sello en el que has estado toda tu vida (y este año tienen editados un par de discos, así que siguen funcionando).

Te podría soltar todo el rollo clásico de las “diferencias creativas”, pero no lo voy a hacer. Sin entrar en los detalles más personales, te diré que la situación en el sello, en los últimos tres años, se había vuelto más y más negativa. Yo me había comprometido por completo con ese sello, pero no se puede decir que hubiera sucedido lo mismo por su parte. Llega un momento en el que todos llegamos a una encrucijada y tenemos que tomar la decisión más correcta. El sello no se posicionó, y así que decidí que era el momento de irme. Cuanto más pasa el tiempo, más me di cuenta de la situación en que estaba. Era mala, y no tuve en cuenta las advertencias que me hacían amigos, familia y conocidos, cuando me intentaban advertir de lo feo que era todo. Fue una lección que tuve que aprender por las malas. Me ha ocasionado mucha ira y resentimiento, y ahora me toca dejarlo correr y seguir con mi camino. Hay muchas cosas negativas que podría contar de mi paso por ese sello, pero voy a seguir adelante. Tengo un gran manager, Alexis Rivera de Echo Park Records, y tengo un apoyo tremendo por parte de Scion A/V. Ambos son responsables de mi resurgir en los últimos años. También tengo un nuevo grupo de amigos en Los Ángeles, mi nuevo hogar. ¡Me siento afortunado por haber comenzado de nuevo!

Uno de tus últimos cortes, “This Generation”, está basado en un fragmento de la banda sonora de “Aliens”, escrita por James Horner (tal como desvelabas en Facebook hace unas semanas). ¿Hay algún caso más en tu música en el que haya una influencia tan significativa? ¿Qué inspiración extraes de las bandas sonoras?

Me ENCANTAN las progresiones de acordes. Las bandas sonoras de películas expresan una gran emoción. Intento siempre llevar esas ideas a mi propio trabajo. Otro ejemplo de banda sonora influyente está en la canción “Silent Prayer”, que se encuentra en “Odyssey”. Las progresiones de acordes del estribillo van en paralelo con las de Jerry Goldsmith para la película “La Zona Muerta”. Y en el corte “Beckon Call (Remix)” utilicé acordes de “Encuentros En La Tercera Fase”. Para un remix que hice me basé en la banda sonora de Howard Shore para “La Mosca”. Las progresiones de acordes emotivas forman parte de mí. Son las que hacen que la música sea eterna.

En tu Facebook hay unas fotos tuyas en Halloween en las que apareces disfrazado de Terminator. Es inevitable establecer la conexión James Cameron otra vez. ¿Hay algo ahí escondido?

Bueno, soy un nerd de la ciencia-ficción. En mi último año en el instituto me hice un disfraz de Predator (y gané el primer premio). También me he hecho un disfraz de Morador de las Arenas de “Star Wars”. La única criatura importante que aún no he conseguido hacer es Alien... Creo que me llevará un tiempo [sonríe].

¿Tienes planes de disfrazarte de Nav’i del planeta Pandora este próximo 31 de octubre, o no?

Jajaja. Creo que soy uno de los pocos a los que no les gustó tanto “Avatar”. Aunque hay que reconocer que fue un gran acontecimiento en cuanto a exhibición en 3D.

Estás escribiendo un nuevo álbum en Los Ángeles. ¿Cuáles son tus planes al respecto? ¿Hay una fecha de salida prevista?

Estoy muy agradecido al sello Scion A/V, y muy orgulloso del apoyo que me han dado para este álbum. Todavía tengo mucho por hacer, sólo está en la fase de planificación. El reto consistirá en crear los sonidos sin utilizar ningún sample con música protegida por derechos de autor. Me estoy guardando algunos ases bajo la manga para lograrlo. El álbum va a ser completamente vocal, con diferentes tempos y diferentes estilos. El estilo vocal de sílabas troceadas va a ser un motivo que aparecerá a lo largo de todo el disco. Estoy muy emocionado. Va a ser un verano muy, muy LOCO para mí.

Además, has estado trabajando con varios productores, entre ellos Surkin. ¿Estas colaboraciones son para el álbum? Da la impresión de que estás colaborando más que nunca. ¿Le aporta eso algo nuevo a tu música? ¿Lo necesitas para mantener la frescura?

Voy a estar colaborando con diferentes artistas para el nuevo álbum. Las colaboraciones son una buena manera de estrechar los lazos con la gente y salirte de tu zona de comodidad. Esta gente hace música que tú nunca hubieras sido capaz de pensar por ti mismo. Mi colaboración con Surkin es el ejemplo perfecto de esto que digo. Cuando era más joven tenía la sensación de que debía demostrar demasiadas cosas, tanto a mí como para los demás, y no estaba demasiado abierto a esta idea. Ahora estoy más consolidado y es más disfrutable y refrescante trabajar con otra gente. Siempre estoy dispuesto a aprender nuevas técnicas para componer música. Trabajar con Surkin fue fenomenal. Fue fascinante comprobar cómo crea su música. Es importante que los dos productores tengamos confianza en la habilidad del otro, porque si no la cosa se convierte en una relación entre un productor dominante y el otro, al que he acabado por llamar ‘la zorra del estudio’. Ha sido un placer colaborar con toda la gente con la que he estado.

"Me gusta el dubstep. No me veo pasándome a ese terreno, pero me gusta jugar un poco con el tempo y el estilo, a mi manera"

Has citado muchas veces a Imogen Heap como una de tus voces favoritas. Como seguramente crees en los ángeles, ¿dirías que Imogen es un ángel?

No lo sé con seguridad, pero si ella me dijera que lo es, le creería a pies juntillas y no sería ninguna sorpresa. Si alguna vez me permitiera remezclar una de sus canciones, sería un ángel para mí, para siempre [sonríe].

Hay un productor hip hop que también es de Jersey, Clams Casino, que también samplea mucho la voz de Imogen Heap. ¿Es esto algo habitual en Jersey? Parece una coincidencia, pero quién sabe: es una conexión muy interesante, que dos productores de Jersey, tan diferentes entre sí, compartan el amor por una voz, y que la estiren, la encojan y la corten como hacéis vosotros.

Hay muchísimo talento en Jersey. Quizá sea porque Jersey está tan cerca de Nueva York que parece que estemos en las sombras. Y cualquiera que aprecie la música de Imogen yo lo voy a considerar mi amigo.

A los que vivimos en Europa, las noticias que nos llegan de Estados Unidos hablan de una escena de baile muy popular en la que mandan artistas como Skrillex, a la vez que hay subescenas como la del footwork en Chicago, o la nueva ola de tech-house espiritual de Detroit. Tú perteneces a la escena house y te respetan tanto los productores de dubstep como los de la old school. ¿Tienes vínculos con ellos?

Yo no sabía lo que era el dubstep hasta que lo escuché en 2008, en Washington DC. Mi primera impresión, por cuestiones de tempo, era que ese estilo me recordaba a las producciones de Timbaland. Un año más tarde hice una entrevista por teléfono y me preguntaron cómo me sentía al ser identificado por los productores dubstep como una de sus influencias. Esa fue la primera vez que me di cuenta de todo esto que me ha sucedido, y me reafirmó en la idea de que el camino que estaba tomando era el bueno. Me había tomado un descanso de dos años para aclarar mis ideas, tras haberme ido de i! Records, e incluso acepté un trabajo normal. Justo cuando la recesión económica estaba pegando fuerte en Estados Unidos decidí dejar mi trabajo y volver a hacer música a tiempo completo. Quizá no hubiera parecido la decisión más inteligente en ese momento, pero estaba convencido de que hacía lo correcto. Me gusta el dubstep. No me veo pasándome a ese terreno, pero me gusta jugar un poco con el tempo y el estilo, a mi manera.

Participaste en el álbum “Discovery” de Daft Punk, en el tema “Face To Face”. ¿Estarás en el siguiente?

Thomas y Guy son genios por derecho propio. En cada proyecto en el que se meten, tanto juntos como por separado, obtienen resultados positivos. Son mucho más que productores, son emprendedores musicales. Su música un elemento más que gira alrededor de un centro creativo. Dios pone a ciertas personas en el mundo para que nos lleven más lejos en cuestiones como la tecnología, la filosofía, el arte, etc. Thomas y Guy son dos personas bendecidas para ejercer ese cometido. Me hace feliz saber que les puedo considerar mis amigos. En realidad, yo les considero mis hermanos [sonríe]. Haber sido parte de “Discovery” fue uno de los mejores momentos de mi carrera, y será para mí un honor trabajar con ellos si me lo piden.

Este sábado actúas en la nueva residencia Desparrame en el club Nitsa de Barcelona, y será la primera vez que pinches en España. ¿Cómo ha sido esto posible? No puede ser, aquí ha pasado algo raro…

Durante mucho tiempo pinchar fue una cosa muy secundaria para mi, supeditada a mis producciones. No empecé a pinchar hasta que no cumplí los 30 años porque tenía un tremendo pánico escénico. Pero ahora salto y bailo en la cabina. Sí, como habías dicho antes, soy de esa gente que llega más tarde de lo previsto a las cosas. Tengo una agente magnífica en Elastic Artists, Belinda Law, que me ha conseguido muchas actuaciones importantes, y ahora estoy en ese punto de mi carrera en el que empiezo a experimentar lo que muchos otros artistas viven a edades más tempranas. Está bien, no pasa nada. De hecho, lo aprecio todo más ahora que cuando era más joven.

Última pregunta, y con todo el respeto del mundo. ¿En qué aspectos de tu música crees que podemos ver a Dios, o tener una idea de su existencia?

Lo puedes ver en el sentido de que Dios es amor y celebración. Dios no es juzgar a los demás, no es culpa, sólo es amor. Espero que eso sea lo que la gente obtenga de la música que yo hago. Ése es el propósito último por el que la hago. Sí, tengo objetivos personales que me gustaría que se vieran cumplidos, tal como antes decía, pero no a costa de ser yo el centro de atención. Hago música para difundir el Amor de Dios. Algunos estarán a favor y otros en contra, pero ése es el verdadero propósito.

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