Entrevistas

The Gift, el secreto mejor guardado de la vanguardia pop portuguesa

La veterana banda liderada por Nuno Gonçalves inicia mañana una larga gira por España en la que presentarán su visión exquisita y compleja de la canción moderna

The Gift llevan más de una década practicando un pop de base electrónica que les ha elevado a ser una de las grandes bandas de la modernidad en Portugal. En España no son tan conocidos, pero merecen una oportunidad. La extensa gira que empieza mañana es la mejor manera de acercarse a sus misterios y sus placeres.

Cuando un grupo supera en Portugal la ‘prueba’ de abarrotar el Coliseo de Oporto y el de Lisboa, de triunfar allí por todo lo alto, está muy claro que se encuentra en el Olimpo. The Gift han salido más que airoso de ese trance en cinco ocasiones ya, como pudo verse hace tan sólo unos días. Unas 2.300 personas rendidas a sus pies cada noche, muestra de que su dimensión excede el limitado mercado luso.

La banda liderada por Nuno Gonçalves se lanza ahora a una extensa gira a este lado del Tajo y del Duero, con la pasión por el baile y la conexión con el público por doble bandera. Un tour con el patrocinio de Budweiser que arranca en Madrid (sala OchoyMedio, mañana jueves) y continúa en Barcelona (Music Hall, viernes), Valencia (La 3, el 13 de diciembre), Málaga (Paris15, el 14), Córdoba (Metrópolis, 15), Avilés (Centro Cultural Niemeyer, 21), Lugo (Auditorio, 22) y La Coruña (Teatro Rosalía de Castro, en la víspera de Nochebuena).

The Gift se aprestan a desatar su amalgama sonora: entre el rock y la electrónica, con numerosas y exquisitas referencias, con la excepcional voz grave de Sónia Tavares, el contrapunto perfecto para las composiciones de un Nuno Gonçalves que es todo un director artístico por derecho propio.

Son 18 años de carrera los que atesoran estos cuatro chicos de Alcobaça (pequeña localidad al norte de Lisboa), ahora con residencias desperdigadas: su frontman en Madrid, su hermano John en Río de Janeiro, la estremecedora cantante en Sintra y Miguel Ribeiro en pleno Barrio Alto lisboeta.

“Regresamos a los clubs, y eso nos gusta mucho”, declara Nuno Gonçalves a PlayGround en un café de Chueca. “Hay algo de sangre en las venas, de sudor, de celebración. Y esa actitud corporal en nuestros conciertos es algo que nos va mucho en este momento, después de un año tan agitado”, agrega mientras rememora el non-stop de todos estos meses: actuaciones en teatros en Portugal a comienzos de año para presentar su último e intimista álbum, “Primavera”; cruzar el charco para actuar en Estados Unidos, Sónia Tavares embarazada, festivales de verano (como la versión portuguesa de Rock in Rio), varios shows en Brasil... Y, al final del túnel, la descompresión dance de sus nuevos espectáculos.

Dice Gonçalves que su disco favorito de este año, el que no deja de sonar en su domicilio al norte de Madrid, es “Mid Air”, de Paul Buchanan (sí, el líder de los escoceses The Blue Nile, paradigma de la música con clase). Muy significativo. Ambos son capaces de envolver las melodías con sobrecogedores arreglos de cuerda.

Lo demostró sobradamente el músico portugués hace tres años, cuando pulverizó los cimientos del fado con una aventura paralela a The Gift llamada Amália Hoje, también con Sónia Tavares pero con dos colegas procedentes de otras formaciones. El resultado fue un álbum lleno de versiones de Amália Rodrigues, todo un atrevimiento en sus manos, pues se siente en las antípodas de los sonidos tradicionales de su país. “Lo que yo quise mostrar es que Amália era mucho más que la gran dama del fado; era una dama pop”, asegura mientras no olvida las furibundas críticas que le cayeron desde la ortodoxia del fado.

La prensa del país vecino llegó a publicar frases alusivas como “arreglos de nuevo rico” o “es la música idónea para escuchar en un puticlub a las seis de la mañana”. Insospechados ataques tratándose de una grabación (nunca editada en España) imbuida de una gran sensibilidad (basta escuchar su adaptación de “A Gaivota”) y trasladada al directo junto a la Filarmónica de Praga.

Nuno Gonçalves se distinguió igualmente como empresario avispado durante los años en que regentó el club Clínic en Alcobaça, por donde pasaron Ursula Rucker, Momus, Jay-Jay Johanson y nombres tan imprescindibles de la música portuguesa como Rodrigo Leão (capaz de reunir a los mismísimos Neil Hannon y Beth Gibbons esta semana para sendas actuaciones en Oporto y Lisboa), Dead Combo, Balla, Loto, X-Wife, Micro Audio Waves, Boss AC, Plaza o Cindy Kat.

Allí fuimos testigos de una sesión ochentera del alma máter de The Gift allá por 2005, con el habitualmente melancólico Rodrigo Leão danzando al son de New Order o The Smiths.

¿Te ha gustado este contenido?...

Hoy en PlayGround Vídeo:

Ver todos los vídeos

Hoy en PlayGround Video



 

cerrar
cerrar