Entrevistas

The Field

El loop de la vida

the field

El sueco Axel Willner, alias The Field, nos robó el corazón con sus primeros maxis para Kompakt hace ya más de un lustro. Con su álbum de debut consiguió traspasar el umbral electrónico y convertirse en productor fetiche de indies con inclinaciones techno mientras que con el segundo confirmó que se trata de una de los personalidad sónicas más particulares de nuestros días. Ahora regresa con “Looping State Of Mind” (Kompakt, 2011), su tercer trabajo largo, en el que vuelve a sublimar su particulares exploraciones ambient-techno a base de combinar capas de loops infinitos e instrumentación orgánica tocada en tiempo real. Grabado en Colonia y mezclado por Jörg Burger (The Modernist), el disco representa un paso hacia la madurez de un sonido que ya es totalmente personal e intransferible. Mientras contamos las días que quedan hasta el 10 de octubre (fecha en la que se edita en formato físico; en digital está disponible desde el 5 de septiembre) charlamos brevemente con Willner para que nos explique, entre otras cosas, cómo fueron sus inicios, cuales son las claves de su receta musical y el porqué de su obsesión con los bucles de sonido.

Cuando adolescente, tocaste en varias bandas punk. ¿Cómo te introdujiste en la música electrónica y qué artistas electrónicos fueron los primeros en llamarte la atención?

Recuerdo el “Go” de Moby, que me gustó. Y luego escuché “Little Fluffy Clouds”, de The Orb, que me encantó. Quizá fuera ese el primer disco electrónico que compré. Pero fue el “Homework” de Daft Punk, cuando salió, lo que me hizo plantearme que quería hacer música electrónica por mi cuenta.

¿Cómo fueron tus primeros contactos con la producción musical? ¿Tenías amigos que estaban haciendo lo mismo, o tu caso es más el de un artista autodidacta. Porque tenemos entendido que no tienes formación de solfeo ni nada parecido.

La fascinación por Daft Punk la compartía con un amigo, así que nos pusimos a hacer música electrónica con un viejo teclado Yamaha (es un modelo que ya no recuerdo), una Roland TR-505 y otro Yamaha CS-5, todo grabado en un cuatro pistas. Así que aprendimos por nuestra cuenta. Luego llegó el ordenador a nuestras vidas y nos enganchamos al Buzz.

¿Qué clase de fuerzas te llevan a sentarte y componer un track? ¿Son otras canciones que tomas como modelo? ¿Sensaciones particulares? ¿Una hora o periodo concreto del día?

Normalmente, producir siempre ha sido una cosa noctura, pero ahora puede ser cualquier momento del día, siempre en base a emociones que se disparan al escuchar otras canciones.

¿Qué equipo estás utilizando ahora mismo para crear tu música? ¿Todavía utilizas el Buzz?

No, el Buzz ya no. Ahora lo que tengo se reduce, básicamente, a un Octatrack, caja de ritmos, un Roland SH-101, bajo, guitarra y un Yamaha CS-01. Y unos cuantos sintes e instrumentos más, según el momento.

Para grabar “Yesterday & Today” te pasaste una semana en una escuela abandonada. ¿Cómo ha sido esta vez el proceso de grabación para “Looping State Of Mind”?

Desarrollé unos pequeños esbozos en mi estudio de Berlín, y luego me reuní con Dan Enqvist y Jesper Skarin en Colonia para grabar todos los instrumentos orgánicos. Así que ha sido una mezcla de jams improvisadas e ideas (y más ideas) que iban encajando poco a poco. Esta vez el equipo estaba mejor equipado, razón por la cual, por ejemplo, hemos podido utilizar un doble bajo y un piano.

Cuando empezaste a preparar el álbum, ¿qué idea tenías en la cabeza? En comparación con otros trabajos tuyos, ¿esa misma idea ha sido muy diferente, o has mantenido una evolución?

Creo que ha sido una evolución, pero a la vez una involución. Como una mezcla entre los dos álbumes precedentes.

Desde “From Here We Go Sublime”, tu música ha ido ganando en sensación orgánica. Y aunque sigue siendo obvio que la base del sonido está en la superposición de capas y loops, el nuevo disco suena como una banda tocando techno. ¿Hasta qué punto estás de acuerdo? ¿Podrías imaginar tu música sin el uso de samples?

Sí, es eso. Quizá dicho así suene como algo sin cuerpo, pero es la verdad, ahora somos más como una banda que toca techno, pero no puedo renunciar a los loops, son la base de todo.

“Looping State Of Mind” parece sonar un poco más rock de lo que en ti es habitual. No rock tradicional, sino en el sentido de post-rock o krautrock. ¿Podríamos decir que este es tu “disco rock”?

Como el disco lo grabamos con formato de banda, en el estudio, supongo que esa sensación tiene que ver con la forma en que se hizo, pero mi sensación, en cierta manera, es que “Yesterday & Today” era un poco más “rock” en ese sentido.

Hay cortes como “Then It’s White” que parecen construidos siguiendo procedimientos distintos a los normales en ti. Por ejemplo, ¿el piano está tocado en directo, o hay mucha manipulación posterior?

Originalmente se tocó en el estudio, pero lo acabé reduciendo a un loop una noche, a una hora bastante tardía. El estado de ánimo me llevó a eso. Lo que ocurre es que esta vez los samples que he cortado son más largos que en los otros discos.

En tus tracks siempre ha habido voces, pero salvo excepciones como “Everybody’s Got To Learn Sometime”, siempre han tenido un papel más atmosférico que protagonista. ¿Cuál es tu relación exacta con la voces?

Es una relación de amor / odio. Por ejemplo, me encanta Kate Bush, pero Björk apenas me gusta. Hay veces en que me parece bien escuchar la voz y los pensamientos de la gente, pero cuando se trata de crear mi música, la prefiero servir directamente, sin voces.

Tenemos curiosidad por el título. “Looping State Of Mind” suena como una definición perfecta de lo que es tu música. ¿Por qué escogiste el título? ¿Qué es lo que más te atrae de los bucles? ¿Es para ti lo más importante inducir a un estado hipnótico?

Para mí, el título es como una representación de cuando no puedes abstraerte de tus pensamientos, ya sean buenos o malos, y estás continuamente repitiéndote las cosas en la cabeza. No sólo me ocurre con los pensamientos: también me atasco en samples, lo que me lleva a hacer una música muy repetitiva. Al final, una cosa encaja con la otra. También está el hecho de que me gustan los loops. La perfección es un bucle que se pueda repetir eternamente con mínimos cambios y que siempre suene bien.

En este álbum pareces cubrir más estilos que nunca. ¿Qué tipo de música has estado escuchando durante la gestación del álbum?

La misma de siempre, pero menos techno. Música electrónica antigua europea y cosas así.

Hace unos años decías en una entrevista que, en directo, te gusta mezclar muchas cosas. ¿Seguirás trabajando así? ¿Qué valor añadido crees que le da el directo a tu música? ¿Crees que se mantiene ahí el nivel de “humanidad” que tiene en disco?

Creo que sí, de momento no he percibido cambios. Me gusta hacer las cosas sobre la marcha, para que no se pierda la primera intención. Excepto en la superposición de capas, que esta vez la mecánica ha sido un poco diferente por el cambio de estudio, de técnicos y también por el hecho de que el disco lo ha mezclado Jörg “The Modernist”.

Sigues utilizando el mismo artwork para cada disco, con el fondo claro y las letras. ¿Hay algún concepto específico detrás de esa decisión, o es simplemente que te gusta que quede así?

Es una mezcla de las dos cosas. Empezó así hace muchos años, cuando tenía mi sello de CD-R, y luego pasó a la gráfica de The Field.

¿Vas a hacer gira con este álbum? ¿Habrá algún cambio significativo en el directo en comparación con la gira anterior?

Sí, habrá gira. Será un directo nuevo, aunque bastante parecido a lo que ya era antes.

¿Cuáles son tus planes inmediatos, musicales y no musicales?

Salir de gira con The Field y editar un álbum titulado “Loops Of Your Heart” en enero. Y luego me dedicaré a la familia.

Crítica: " Looping State Of Mind"

Crítica: " Yesterday and Today"

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