Entrevistas

Swans: “Mi hija pequeña no soporta mi música”

Antes de que se produzca la descarga de intensidad más fulminante del próximo San Miguel Primavera Club, hablamos con el legendario Michael Gira sobre “The Seer”, un disco que deja cicatriz

Michael Gira admite que su hija pequeña “no soporta” su música. Su obra como Swans, en cambio, es más fácilmente bienvenida con asombro que con aversión; es comprensible una respuesta visceral. Hablamos con Gira antes de su actuación en la próxima edición de San Miguel Primavera Club sobre punk rock, DIY y todo lo relacionado con Swans.

“Swans”, me cuenta Michael Gira, fue escogido porque “es el nombre menos punk-rock que se me podía ocurrir”; antes de añadir que el punk rock es definitivamente el linaje en el que se ve encajado, “no con el estilo de la música pero con la idea de levantarse y hacer que pasen cosas”. Manteniéndose fiel a su palabra, durante los últimos 30 años, Michael Gira ha hecho que pasen cosas. Como músico, autor y fundador de Young God Records, Gira ha obtenido un notable reconocimiento. Son los asombrosos Swans, sin embargo, por los que es más fervientemente venerado.

Swans emergieron de la escena no wave de Nueva York a principios de los 80, en medio de una colisión entre experimentalismo abrasivo y una intensidad capaz de desgarrar las entrañas. Después de separarse en 1997, se “reagruparon” en 2010 lanzando “My Father Will Guide Me Up A Rope To The Sky” y, más recientemente, “The Seer”; ambos con un grandioso éxito de crítica.

Intencionadamente o no, Swans es un pseudónimo completamente apropiado. Tanto la banda como el ave son proveedores de elegancia y belleza, subrayados por una ferocidad no tan emergente (no bromeo, a principios de año un famoso cisne bautizado como “Mr Asbo” fue desalojado de su estaque en un pueblo por comportamiento violento). Este diálogo entre lo que parecen cualidades dispares es algo que Gira reconoce, tanto en su obra como en sus influencias (desde Herzog a Kurosawa, Suicide a Wire “cada libro que he leído, cada película que he visto, hago uso de todo lo que vivo”).

Hablamos con Michael Gira antes de la actuación de Swans en San Miguel Primavera Club 2012, que se celebra en Madrid y Barcelona este diciembre. Un directo de ellos no podría ser más recomendable. Asombroso en el sentido más puro de la palabra, a veces brutal e impotente, Swans son una fuerza a considerar.

Parece haber una cualidad increíblemente visceral y física en vuestras actuaciones en directo. ¿Es algo que perseguís conscientemente?

No creo que empecemos haciendo música que tenga que ser visceral y física, pero termina siendo así la mayoría de las veces. Nuestros directos son bastante abrumadores tanto para nosotros como para la audiencia, creo, pero en un sentido muy positivo, espero. Es como estar dentro de una iglesia, con cuatro o cinco coros distintos cantando distintas canciones a la vez.

¿Hasta qué punto es un intercambio con la audiencia? ¿Tienen un efecto palpable en la actuación?

Eso es difícil de describir. Sí, diría que lo tienen. Sí es obvio que están respondiendo; si la sala está llena, hace calor y se siente como una empresa mutua, entonces diría que es más intenso. No es como si tratásemos de servirles, pero definitivamente son una parte de ello. Las mejores veces la música nos activa físicamente y la seguimos, la agarramos de las riendas. Entonces es cuando sale mejor.

"Creo que la manera ideal de reproducir el disco sería alta; sólo cierra los ojos y experiméntalo"

¿Y qué papel juega la improvisación en esto?

Bueno, es una gran parte de ello, pero no es improvisación en un sentido típico. No es como si estuviésemos improvisando o tratando de expresarnos como músicos dentro del sonido; ya sabes, haciendo solos y mierdas como esas. Es encontrar nuevas maneras de expandir los límites a esta cosa que está ocurriendo. Tratas de empujarlos cuanto más te sea posible, simplemente evoluciona. Es difícil para mí de describir porque no es como si fuesen seis personas separadas, es una gran cosa y estás empujándola de verdad. La música cambia de noche a noche por esa razón, diría. Tenemos nuevo material que estamos tocando ahora que justo está tomando su forma. Más o menos del mismo modo que se moldearon algunas de las canciones de “The Seer”, simplemente están encontrando su forma en directo, enfrente de la gente. En ese sentido, es un proceso de descubrimiento.

Dices que las descubres al tocarlas en vivo. Una vez una canción está grabada, ¿es ésa la versión por excelencia o puede cambiar aún?

Oh, sí, tienen que cambiar. Las canciones que se desarrollaron en vivo de este álbum son “The Seer”, “93 Ave. B Blues”, “Avatar” y “The Apostate”. Esas fueron desarrolladas en vivo, del modo que acabo de describir. Pero las que tocamos en vivo están cambiando de nuevo. No quiero tratar de duplicar lo que está en el disco; creo que eso es un poco aburrido.

¿Cómo dirías que la intensidad de vuestros directos se traslada a vuestra obra grabada y a la experiencia de la gente que la escucha? ¿Hay una cierta manera en la que te gustaría que la gente escuchase tu obra o es eso a su libre elección?

Sí, es cosa de ellos. No hay nada que puedas hacer una vez lo has terminado. En los discos hay muchos más matices, hay mucha más orquestación de la que podríamos hacer en vivo. También hay muchos más momentos realmente silenciosos en el disco de los que hay en directo. Simplemente los distintos tipos de instrumentación involucrados. Realmente los veo como dos medios distintos; casi completamente no relacionados entre sí. Creo que la manera ideal de reproducirlo sería alta; sólo cierra los ojos y experiméntalo. Pero no puedes controlar eso, realmente.

Hay una cualidad muy literaria en tus letras. ¿Es la literatura algo a lo que recurres para inspirarte?

Oh, sí, desde luego, muchas de las canciones que he escrito las he escrito justo después de leer libros. “Live Through Someone”, de Angels Of Light, la escribí después de leer varias historias de la batalla de Stalingrado. Hay muchas canciones distintas que han crecido a partir de leer libros. Pero, no sé, esto son letras de canciones; creo que es un poco pedante verlas como literatura.

¿Hay otras formas de arte que te inspiran en particular?

Oh, el cine, sin lugar a dudas.

¿Hay algunos cineastas que puedas citar específicamente como fuente de inspiración?

Werner Herzog. Esos barridos panorámicos que a veces hace son realmente bellos. Y también su sentido de la tragedia –incluso en sus documentales– es realmente profundo.

"Todos somos milagrosamente muy buenos amigos. Éste no siempre ha sido el caso con las anteriores formaciones de Swans"

Es interesante que cites a Werner Herzog. Con Herzog hay una especie de diálogo real entre fuerzas aparentemente opuestas. De un modo parecido, algunas personas hablan de tu música como algo profundamente alegre y extasiado, mientras que otros la ven oscura y depresiva. Pero quizás no son mutuamente exclusivas. Lo veo como dos caras de la misma moneda.

Sabes, esa es una buena manera para explicarlo. ¿Puedo utilizar esa cita? Porque me siento realmente abatido cuando la gente describe la música como oscura y depresiva. Es una manera un poco de dibujos animados de describir la experiencia. Otra persona que me ha inspirado –aunque no haya visto sus películas en años– es Kurosawa. Iba a citar esta película, que también es un libro, de hecho, pero como es tan pronto para mí y me acosté tarde anoche no puedo recordar el título… [piensa] … “Dersu Uzala”! ¿Has visto esa película?

No, ¿debería?

Ah, es alucinante. Es alucinante. Diría que fue una especie de alivio en su carrera, económicamente hablando. Consiguió fondos de la Unión Soviética para hacer una película y la basó en la historia de un explorador. Es un tipo militar pero lleva a su tropa a explorar Siberia. Él era ese tipo de persona nativa y cazadora que sirve como guía. Hay planos preciosos de la naturaleza, pero también es esta historia de la modernidad llegando a una tierra salvaje y destrozándola, y el eventual fallecimiento del cazador llamado Dersu. Es un filme tan bello. Es absolutamente uno de los mejores filmes que he visto. También es un gran libro.

¿El hecho de lanzar tu música en tu propio sello ha tenido un efecto palpable en el sonido de tus producciones? ¿Alguna vez te has sentido atado a las restricciones de tu sello?

Es el mismo esfuerzo, pero no tengo que dar cuenta a nadie. No me refiero a que no tengas que dar cuenta a gente que está invirtiendo dinero en ti. Pero ahora es mi dinero, así que estúpidamente es el mismo esfuerzo conseguir el dinero y tratar de llevarlo al estado en el que debería estar. Pero no trabajo bien con… [pausa, risas]… otra gente. Así que es necesario para mí como personalidad tener mi propio sitio.

En referencia a trabajar con otra gente, ¿hasta qué punto ves a Swans como un proyecto de colaboración?

Bueno, en este instante es muy colaborativo en el sentido de que tengo una imagen de cómo quiero que vayan las cosas, o sólo un estado rítmico que quiero perseguir, y la gente trae sus propias personalidades. Quiero eso. Yo guío a lo largo de todo el camino, pero definitivamente quiero sus inputs. Particularmente con estos chicos; todos somos milagrosamente muy buenos amigos. Éste no siempre ha sido el caso en el pasado con las formaciones de Swans, así que parece haber una suerte de compromiso inusual hacia las cosas y eso es realmente maravilloso de experimentar.

"Reagrupé Swans porque era necesario para mí como ser humano y tipo artístico encontrar una nueva manera de trabajar"

Volviendo a Young God, ¿tienes planes de seguir lanzando música de otros artistas a través del sello o prefieres centrarte sólo en tu propia obra?

Sí, mi propia obra como Swans o el nombre que quiera darle. Quizá algunos proyectos especiales de gente que admiro. Pero ahora mismo, en este minuto, estoy tan completamente abrumado con intentar mantener el ritmo que es imposible. Además, económicamente no es la cosa más propicia lanzar la música de otra gente hoy en día, por razones obvias, así que eso es algo que lo inhibe. Por lo que se refiere a ser una compañía discográfica normal –desarrollando las carreras de gente como Akron/Family y Devendra Banhart–, eso ya no es posible para mí. No sé cómo los sellos consiguen mantenerse a flote. Imagino que licencian cosas para películas y tienen a gente trabajando en ello. Yo no tengo empleados en sí. Tengo gente que se encarga de las cuentas y la publicidad, pero la contrato de caso en caso. Pero por lo que se refiere a ser un sello, es una empresa tan grande que ya no me es posible.

Sí que parece que la industria musical ha cambiado. Es interesante ver florecer a sellos DIY.

Bueno, eso es exactamente lo que es Young God. Pero no sé, creo que también van a caer los sellos indies más pequeños que tengan una mentalidad DIY. Pero eso es un tema del que no vale la pena hablar porque es lo que hay.

Entiendo que te referiste a la vuelta de Swans como una “reconstitución” en lugar de una reunión. ¿A qué se debe?

Bueno, no es una reunión: los miembros son distintos. Quiero decir, Swans ha cambiado constantemente a lo largo de los años, por lo menos en nuestros primeros 15 años de historia, pero específicamente no estoy interesado en tratar de replicar algo del pasado. No vamos por ahí tocando nuestros viejos álbumes. Eso me daría vergüenza. Reagrupé Swans porque era necesario para mí como ser humano y tipo artístico encontrar una nueva manera de trabajar. Y para mí eso era nuevo, después de 13 años, creo, con Angels Of Light. Ha abierto todo tipo de posibilidades que estoy siguiendo.

¿De dónde viene el nombre Swans? ¿Tiene una relevancia particular?

¡Era el nombre menos punk-rock que se me podía ocurrir! Y pensé que no llevaría otras connotaciones como sería el caso, por ejemplo, de The Shitters, limitaría en cierto sentido, ¿sabes? Así que quería un nombre que fuese un icono pero que no respondiese a ninguna pregunta.

¿Es el punk rock el linaje en el que te ves encajado?

Oh, desde luego. No con el estilo de la música pero con la idea de levantarse y hacer que pasen cosas. Aunque las bandas de punk rock estándares no sobresalen demasiado musicalmente, las más arriesgadas, bandas como Wire, aún aguantan el paso del tiempo y se pueden escuchar. También las cosas elementales eran una influencia para mí, algunas de las bandas neoyorquinas que utilizaban el sonido como una fuente emotiva, Suicide por ejemplo. Diría que me dio el valor, sin ser un músico en ese momento, de levantarme y hacer que ocurriesen cosas y eventualmente descubrir en qué medio me sentía más a gusto. El resto es simplemente lo que ocurrió, muchos años de hacer lo que hago y mucho de aprendizaje.

Tuviste hijos en el periodo antes de que os “reagrupaseis”. ¿Ha afectado eso a tu trabajo o tu vida personal está separada de la artística?

Bueno, todo influye. Cada libro que he leído, cada película que he visto, hago uso de todo lo que vivo. Hay varias canciones en este nuevo álbum que son pequeños mensajes a mi hija. Imagino que su cualidad delicada es resultado de haber tenido hijos. Aunque diría que en el pasado Swans también han tenido momentos delicados. La canción “Song For A Warrior” fue escrita específicamente para mi hija. Es una carta para ella que me gustaría que leyese cuando muera.

¿Escucha tu música ahora?

Oh, ¡no la soporta! De hecho, justo en el momento en el que me pongo a tocar la guitarra viene y pone sus manos sobre las cuerdas y hace que pare.

¡Ja! Estoy segura que con los años la acabará amando.

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