Entrevistas

Raime: “La actual situación catastrófica de la economía y la sociedad es la que inspira la oscuridad de nuestro trabajo”

Estarán en Sónar y editaron el disco más terrorífico de 2012, razones de sobras para hablar con el dúo inglés sobre sus ideas acerca del terror en la música

Joe Andrews y Tom Halstead son Raime, uno de los dúos más enigmáticos y excitantes que ha dado la música electrónica en los últimos años. Juntos dan con un sonido que bebe de fuentes tan diversas como el dubstep y el techno industrial. Nos ponemos en contacto con ellos antes de su actuación en Sónar 2013 para conocerles un poco mejor, saber cómo trabajan en el estudio y descubrir sus influencias.

A Raime les conocimos a finales de 2010 cuando editaron su EP de debut homónimo en Blackest Ever Black. Poco o nada se sabía de ellos por aquel entonces, quizá por aquello de que los artistas electrónicos tienen una mayor inclinación a que la música hable por sí misma. Por tanto, si tuviésemos que describirlos a partir de esos tres temas, hablaríamos de un sonido cuyas fuentes son muy diversas. Hay en ellos rasgos del dub, del industrial, del post-punk e incluso del dubstep. Mejor no lo pudo describir en su momento Javier Blánquez: “esto es al dubstep lo que British Murder Boys hicieron para el techno años atrás: una reformulación clínica, deshumanizada, revisando la textura del sonido desde la base hasta la cúspide”. Así como sondear los orígenes de su sonido resulta difícil, también lo es su prototipo de fan, que ya puede ser un adicto al techno, pese a que los cortes del dúo a veces pasen por completo del beat, como para los acólitos de la oscuridad. Lo que está claro es que su música ha calado fondo entre los amantes de la electrónica más lúgubre.

En noviembre de 2012, después de tres EPs, por fin pudimos escuchar el álbum de debut de Joe Andrews y Tom Halstead, “Quarter Turns Over The Living Line”, un trabajo en el que imperó el espacio entre los elementos. En él se pueden oír guitarras, cello, batería y grabaciones de campo, en una colección de siete canciones que aunque a priori pueda resultar corta, finalmente se entiende como una reducción a lo esencial. De nuevo, juegan con recursos como la atmósfera, acongojante por momentos, de un ambiente viciado. Como poco se sabe de sus orígenes y su proceso creativo, nos ponemos en contacto con ellos para entender mejor los procedimientos de Raime y para que nos hablen de otros asuntos como el factor miedo dentro de su música, la influencia de la decadencia de Occidente dentro de ella y su próxima actuación en Sónar, esta vez en la programación de noche.

No hay mucha información acerca de los orígenes de Raime: un buen día apareció un primer EP, como si surgiese de la nada, y ahí os conocimos. ¿Empezasteis a hacer música mucho antes de que ese doce pulgadas saliese, o fue algo que se desarrolló muy rápido rápido? ¿Cuál fue el momento exacto en el que os conocisteis?

Nos conocemos desde que teníamos 16 años y siempre hemos compartido un amor por la música, así que naturalmente esta relación se ha construido a través de muchos años. Antes de Raime ya hacíamos música por nuestra cuenta, pero nunca intentamos lanzar ningún material. Llegamos a un punto en el que nos dimos cuenta de que teníamos objetivos comunes y que seríamos más productivos si llegábamos a ellos juntos. Entonces empezamos a desarrollar estas ideas en el primer EP. Hubo un poco de ensayo y error. Con todo, nada ha salido fácil.

A veces vuestra música suena como si compartieseis al 100% una misma visión, lo que nos hace pensar en los roles particulares en Raime. En otras palabras, ¿cómo empieza una pista y cómo se desarrolla en el estudio?

Lo que nos llevó a trabajar juntos de primeras fueron nuestras influencias y aspiraciones en la música que compartíamos, así que hay una visión compartida, sin duda. Pero quizás tengas razón, esta visión parece bastante instintiva ahora en ambas partes y no estoy seguro de si podría distinguir quién hace qué. Eso se puede interpretar como una fortaleza cuando estás en el estudio, da mucha confianza saber que la otra persona está de acuerdo contigo.

“Quarter Turns Over A Living Line” es vuestro primer álbum y también vuestro trabajo más ambicioso. ¿Hubo un enfoque distinto a la hora de abordarlo respecto a vuestros anteriores EPs?

Sí, definitivamente hubo un enfoque distinto. El formato LP nos dio un grado más grande de libertad. Permitió a pistas individuales tener más espacio para contener una cierta idea o sentimiento sin necesidad de sobrecargar, y así dar a esas ideas particulares un poco más de claridad. Al hacer eso, nos permitió desarrollar un álbum con un poco más de espacio en él, algo que pensábamos que era importante en un proyecto tan denso. El anterior EP, “Hennail”, tenía mucha más percusión y la narrativa creada para cada uno de los tracks está dictada por cómo funcionan los aparatos rítmicos. Esto puede limitar a veces y no queríamos estar tan arrinconados por esto al hacer el LP. Queríamos un poco más de libertad para experimentar.

¿Qué instrumentos habéis utilizado en él? ¿Teníais una idea clara de las texturas que queríais que diesen forma al álbum? Se pueden escuchar claramente cuerdas aquí, pero es difícil discernir si son ‘reales’ o sintéticas.

Hicimos muchas sesiones de grabación con la esperanza de capturar una variedad de texturas y sonidos. Ya sean guitarras, chelo, batería o grabaciones de campo, siempre tratamos de empujar esas fuentes hasta que empiezas a obtener resultados que están muy lejos del punto de partida. Después, puedes aislar esas pequeñas inflexiones, pasajes fortuitos o extrañas armonías. Cuando grabas tienes que estar centrado en las cosas que quieres conseguir, pero permanecer abierto lo suficiente a la experimentación y permitir que surjan cosas inesperadas. La postproducción es todo sobre las selecciones que haces de esas sesiones y combinar / yuxtaponer elementos en un arreglo que cree un sentido de lugar.

"La narrativa del álbum era muy importante para nosotros, ser muy estrictos con lo que se debía incluir fue crucial"

Hay menos percusión y más espacio entre los elementos en este álbum si lo comparamos con vuestras anteriores producciones. ¿Es ésta la dirección hacia la que os dirigís? Es decir, un sonido menos opaco.

Creo que hemos mejorado al utilizar menos sonidos. Lo que es realmente uno de nuestros objetivos compartidos. A ambos nos gusta la idea de decir más con menos. No es un nuevo concepto, por supuesto, pero uno que siempre se puede aplicar a la creatividad. Casi se convierte en una prueba ver cuánta emoción o atmósfera puedes conseguir con un menor número de elementos. Esto puede cambiar en el futuro pero desde luego ahora es algo que nos motiva.

Los títulos de vuestros temas son bastante enigmáticos, es difícil encontrarles sentido, pero al mismo tiempo son muy fascinantes. ¿Qué pretendéis con ellos? ¿Tienen alguna especie de significado oculto?

Los títulos están creados de una manera similar a los discos; colecciones de palabras o frases que son realineadas para que suenen sugerentes. Tiene más que ver con hacer referencia a una sensación en vez de prescribir una definición absoluta. Experimentar con las palabras es también un bonito cambio respecto al sonido, otra manera de disfrutar del desarrollo de la identidad del trabajo.

Una de las cosas que más me ha sorprendido del disco es lo corto que es con sólo siete pistas. ¿Por qué optasteis por ello?

Nos gusta ser muy rigurosos a la hora de incluir sólo los tracks que son esenciales. Teníamos más cortes al empezar, pero algunos simplemente se abandonaron ya sea porque no era lo suficientemente buenos o no encajaban con el álbum como un conjunto. La narrativa del álbum era muy importante para nosotros, ser muy estrictos con lo que se debía incluir fue crucial.

"Estamos más interesados en que nuestra música sea parte de un contexto político en lugar de un medio para expresar nuestras opiniones"

No queda muy claro qué elemento de la música sobresale como el más importante en los cimientos del sonido de Raime. Hay dark ambient, industrial, sampling de post-punk, e incluso trozos de dubstep y techno. ¿Hay algo que pudieses quitar y aún ser Raime?

Nunca nos quedará muy claro. Todos estos géneros tienen una conexión y trabajamos a partir de esos vínculos. Es la continuidad entre estos géneros lo que nos interesa, especialmente cuando la línea de corte no queda clara. Significa que puedes unir los puntos y hacer conexiones entre ideas sin hacer grandes declaraciones que convierten a las cosas demasiado blancas o negras. Vivir entre los espacios.

Vuestra música también ha sido relacionada con la actual situación económica y social en las sociedades occidentales y su declive. ¿Es esto una inspiración en vuestro trabajo? ¿Son estos mejores tiempos para crear sonidos oscuros y perturbadores?

Sólo es mejor si más gente se identifica con ello. Imagino que eso significa que es relevante, algo que todo artista espera que su trabajo sea. Nuestro ambiente es absolutamente una inspiración en nuestro trabajo y por supuesto las situaciones económicas y sociales son parte de ello. Pero no son la única influencia. Creo que estamos más interesados en que nuestra música sea parte de un contexto político en lugar de un medio para expresar nuestras opiniones.

"Expresar esos lados oscuros de la condición humana o la sociedad es un proceso catártico para nosotros"

También hay un vínculo muy claro con el miedo. No es difícil sentir escalofríos al escuchar vuestra música. ¿Es esto algo que siempre tenéis en mente, mantener al oyente intrigado y con una cierta cantidad de miedo? Vuestra música, el sello e incluso las ilustraciones son muy sombrías. ¿Describiríais vuestras personalidades del mismo modo?

La manera en qué escoges cómo expresarte a través de la música no tiene por qué ser un reflejo directo de tu experiencia personal. Todo el mundo tiene sentimientos y pensamientos oscuros, pero no todo el mundo habla de ello. Expresar esos lados oscuros de la condición humana o la sociedad es un proceso catártico para nosotros, pero no tienes que estar agitado para mostrar agitación. Sería imposible trabajar tan duro como lo hacemos si estuviésemos perpetuamente sombríos.

Aunque cada artista tiene su propio sonido, hay una clara conexión entre los grupos de Blackest Ever Black. ¿Sentís como si formaseis parte de una escena emergente?

Hay definitivamente rasgos compartidos entre los artistas del sello, pero como dices, cada uno tiene su propio enfoque. Nadie pisa en el terreno de otro ya que todos han creado su propio proceso y cada uno tiene su posición individual.

¿Cómo trasladáis vuestra música al ámbito del directo? Es como si tocaseis todo el álbum en el mismo orden que el vinilo pero con sutiles variaciones para que encaje con las imágenes de la pantalla que hay detrás vuestro. ¿Es esa la única forma en que se puede hacer? ¿Habrá cambios en lo que ofrezcáis en Sónar?

Queremos ejecutar y entregar nuestros shows de un modo correcto, y por tanto eso limita algunos elementos de los que podemos reproducir en vivo. Deconstruimos nuestras piezas y las reconstruimos para el directo. No podemos generar muchos de nuestros sonidos grabados en vivo, pero podemos darles un nuevo arreglo, reapropiarlos y darles efectos.

Estuvisteis en Sónar hace un par de años. ¿Qué recordáis de esa experiencia?

¡Nervios! Ese fue un directo que nos dio mucho miedo, era el show más grande que habíamos hecho hasta entonces y encabezar el Sónar Hall en el Sónar de Día es algo que apreciamos mucho.

De nuevo, sobre esos visuales bastante alucinantes en vuestros directos… ¿Cómo dais con ellos? ¿Habrá nuevas imágenes o trabajáis con ellos sin cambios?

Los visuales son una colaboración nuestra con Dakus Films. Fueron rodados durante tres días y tres noches en un almacén abandonado en Lisboa con el bailarín contemporáneo Romeu Runa. Luego nos pasamos mucho tiempo editando y refinando la imaginería para conseguir que trabajase en sinergia con la música. Siempre manoseamos la cinta para quitar las secciones innecesarias. Actualmente estamos trabajando en rodar de nuevo y reemplazar una sección del show para mejorar su continuidad.

Esta vez estaréis tocando de noche, lo que encaja con vuestra música, pero al mismo tiempo será extraño porque vuestros temas son casi sin beat. ¿Hay algún tiempo o espacio en particular en el que preferís tocar vuestra música?

El show no funciona tan bien en los clubs pequeños porque los visuales tienden a perderse. Sonar de Noche será sin duda el otro extremo. Estamos bastante excitados de tocar ahí y con ese sistema de sonido.

Sobre los beats: los mixes que habéis hecho para Fact o Boiler Room recurren mucho al jungle y otras formas de música rave. ¿En qué grado sentís que Raime está conectado a esa tradición o continuum, y cuáles son las posibilidades de qué optéis por un camino breakbeat en el futuro? ¿Es posible encontrar un espacio común entre ambiente espeso y beats polirrítimicos?

Ambos crecimos con la música electrónica y de baile, así que es algo que siempre ha formado parte de nosotros. Pero el espacio común que mencionas es básicamente lo que tratamos de conseguir. El ritmo siempre tiene su truco porque hay señales contextuales en las configuraciones de percusión. El sitio donde sitúes la caja y el bombo puede determinar inmediatamente qué género específico estás haciendo. Navegar el lenguaje que hay entre ritmo y atmósfera lleva mucho tiempo, es una exploración continua.

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