Entrevistas

Raekwon

Still a hustler

RaekwonA uno, siempre que el sujeto de sus preguntas no está delante de sus propias narices, le da por fantasear las condiciones, la situación, en las que éstas han sido atendidas, bien por teléfono o bien vía mail. Como fue en el caso de un Raekwon que en el próximo 15 de mayo se presentará ante todos nosotros sobre las tablas de Madrid, con ocasión de una nueva edición del festival Cultura Urbana.

Puestos a imaginar, pues, uno se hace con la imagen mental de un Corey Woods, su verdadero nombre, que se acaba de meter entre pecho y espalda cuarto de libra de la mejor ternera apretada entre dos panecillos redondos y ligeramente tostados, mucha cebolla, algo de lechuga, sin pepinillos y exceso de un número variable de salsas entre las que nunca falta una buena cantidad de ketchup. El tipo ya ha soltado un par de eructos a punto de echar mano de la bolsa de ganja, y se dispone a responder las preguntas que le han llegado del otro lado del Atlántico, no sabe muy bien cómo ni por qué.Sobre todo porque éstas se empeñan en pivotar alrededor de “Only Built for Cuban Linx II”. Vale, guay, le ha salido un disco cojonudo; uno de esos álbumes que ayudan a recuperar la fe en la religión del hip hop, tan falta de las plegarias del firmante en los últimos meses; con el que se ha quitado de encima la pesada losa de título “Only Built 4 Cuban Linx…” (RCA, 95): una de esas obras que termina empequeñeciendo a su propio autor dada la trascendencia que le confiere el tiempo y sus agentes; un disco inalcanzable tanto para sus compañeros de generación aún en activo ( shame on you, Jigga) como para cualquier nuevo gato con hambre de pescadilla fresca: aquí está el Chef para dejar solo las raspas; un trabajo que, en definitiva, no se mueve un ápice de los parámetros de su predecesor y aun así seguirá vigente dentro de otra década, al contrario de lo que ocurrirá con el 90% de los beats producidos a lo largo del año pasado.

Pero, en realidad, Rae ya anda metido en otras historias que le interesa más promocionar. Quizá sea esa la razón por la que la lengua, o la mano en este caso, solo se le dispare cuando se hace referencia a su último lanzamiento. Ese “Wu-Massacre” (Def Jam, 10) firmado a pachas con Ghostface Killah y Method Man sobre el que no duda en echar flores: “ Es un gran álbum. La gente lo va a disfrutar. Porque una cosa puedo asegurar, y es que nunca tenemos ningún problema a nivel lírico. También hay grandes producciones en el disco. RZA está en él (…) Si eres un viejo fan del Clan, y sabes de dónde venimos, te va a gustar”.No mucho. Pero mucho más que cuando se le pregunta, por ejemplo, lo que nos viene rondando la cabeza desde que supimos por primera vez de “Only Built for Cuban Linx II”, hace ya… ¿Por qué una secuela de “Only Built 4 Cuban Linx…”? Primer aviso a navegantes: “ Para enseñar una buena lección a todos aquellos que creen saber algo de hip hop”. El segundo aviso llega, a continuación, cuestionado sobre las intenciones primeras que tenía respecto al disco: “ Llegar a todos aquellos haters haciendo un disco lo suficientemente bueno como para que se preguntaran: ¿cómo coño ha sido capaz de sacar otro clásico como éste?”. Y el tercero cuando se le pide opinión sobre las nuevas generaciones y el poder de atracción que sus nuevas canciones puedan tener sobre ellas: “ Si de verdad aprecias las rimas por encima de los bailes, entonces compra mi disco y llega hasta el corazón del hip hop. Si no, sigue a lo tuyo”.Wallys & Pringles Claro que Rae también sabe de maniobras de evasión, no todo va a ser ataque frontal: “¿Ha merecido la pena o no?” (preguntado por la tardanza en publicar el disco) o “ La idea desde el principio fue la de rapear y rimar sobre los beats correctos” (cuando se le inquiere por los primeros pasos dados). O se muestra sorprendentemente comedido: Rae, ¿cuánto tiene este disco de venganza contra una industria que parece haberte ignorado a lo largo de toda una década? “ No había necesidad de ir contra esa industria de una manera directa, los fans se han encargado de ello comprando el disco”. Que, por cierto, sale en tu propio sello “ porque no me quería sentir atado”.

El corazón solo parece disparársele en una ocasión, cuando con malicia se le pregunta: ¿eres un nostálgico? “ Raekwon, como el Clan, nunca será un nostálgico. Somos hip hop y estamos sanos y salvos, gracias”. Vamos, que prácticamente me manda a tomar por culo y, encima, me llama negrata. Lo cual me produce cierta sensación de halago: ahora que ya soy uno de ellos, entiendo todavía mejor el coñazo que supone responder a estas preguntas. En fin, siguiente:

Desde un punto de vista lírico, el primer capítulo de “Cuban Linx” parecía escrito desde la perspectiva de alguien que estaba tratando de dejar atrás una vida dedicada al crimen. Pero en este nuevo episodio el personaje parece estar hundido en la mierda otra vez. ¿Son estas, por tanto, las memorias de un "gangsta don"?

Nah… Este disco es para los gangstas, los negratas de capucha, los negratas de verdad. Rapeo sobre lo que les ocurre y sobre lo que me ha pasado a mí… Haciendo una conexión entre ellos y yo, ¿sabes?”.

Rae sigue siendo un soldier.Pasemos entonces a hablar de las colaboraciones que han trufado (“ Ghost también estuvo en la primera parte, así que tenía que estar en esta también”) o podrían haber trufado (las de Nas o Bun B: “ seguimos trabajando en ellas”) el disco; de la dificultad de poner en común a tanto productor con tanto galón en la solapa (“ no fue difícil, solo se trataba de un grupo de hijosdeputa con mucho talento que se juntaban para hacer la mejor mierda”). Ni siquiera pica el anzuelo cuando se pone a RZA de cebo: ¿habéis firmado la paz? “ Sí tío, somos Wu. Nos metimos en esto juntos, así que no podemos dejar que un beef nos impida colaborar”. O cuando se le pregunta por próxima colaboración con Kool G Rap: “ Sí, tenemos un proyecto juntos. Estoy en ello ahora mismo”.

Para terminar en lo personal, donde Raekwon no defrauda. Porque haber sido miembro de uno de los combos de hip hop más importantes de todos los tiempos tiene que pesar lo suyo, ¿no? ¿Eres consciente de ello? “ Por supuesto que soy consciente de mi importancia dentro del juego, esa es la razón por la que “Cuban Linx 2” tenía que salir… Era mi deber como maestro del juego”. Como tampoco tiene que ser fácil ser un seguidor de Mahoma en Estados Unidos, con la que está cayendo: “ No es sencillo ser musulmán en América. Pero tampoco lo es ser negro, y he sido negro toda mi vida. Imagino que tendré que llevarlo de la misma manera que lo he llevado con esos jodidos racistas a lo largo de mi vida”. Ese es mi Rae.

Como decíamos al principio, la causante de estas preguntas no es sino la anunciada (y muy esperada) presencia en la décima edición del Cultura Urbana, a celebrar el próximo 15 de mayo en el Madrid Arena. Y habiendo sido tantas las visitas a nuestro país de estrellas del firmamento del hip hop yanqui saldadas en decepción (cuando no fraude), que uno ya no sabe si fiarse. Por ello parecía obligado trasladar la duda a nuestro interpelado. El cual zanja el asunto de una manera tan diplomática como… esperanzadora: “No puedo hablar por los demás, pero de mí deberías esperar a real dope fire show!

Te tomamos la palabra, Rae.

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