Entrevistas

Hola A Todo El Mundo: “Ahora mismo no tenemos idea alguna de cómo sonará HATEM en el futuro, puede ser como Vatican Shadow o como Alan Parsons”

Hablamos con el grupo madrileño en vísperas de su actuación, este próximo viernes, en el festival Día de la Música

Pocos días antes de su actuación en el Día de la Música, hablamos con la banda madrileña Hola a Todo el Mundo sobre su presente y su futuro: sobre gente que habla en conciertos, editar en vinilo, cambiar de sonido y buscar la belleza del mundo en el arte y en la naturaleza.

Fotos de Jimena Roquero

Con su folk-pop campestre de rasgos impetuosos, imbuido de una contagiosa épica florida y despachado con aires de celebración coral, Hola A Todo El Mundo llamaron la atención de casi todos incluso antes de tener sus primeras canciones editadas. En 2010 entregaron un primer álbum madurado sin prisas, cortado con un tiento y un saber hacer artesano impropio de una pandilla de debutantes. Sorprendía comprobar la cantidad de matices con los que HATEM eran capaces de jugar en sus mejores canciones; lo esmerado de unas arquitecturas de gramática predominantemente folk que podían alargarse hasta los siete minutos sin que se echara nada a sobrar. Pero no son estos madrileños culos de un sólo asiento. Cada nuevo paso que dan apunta en la dirección que les pide el cuerpo en cada momento, siempre más pendientes de explorar sus propios impulsos que de satisfacer las demandas del medio o de su público. Y eso, claro está, es sinónimo de cambios, nuevas líneas de fuga, giros inesperados, incluso volantazos bruscos. Tras probar a conjugar su lírica en castellano con el EP “Estela Castiza” (2011), el otoño pasado entregaban “Ultraviolet Catastrophe” (Mushroom Pillow, 2012), un álbum más enfocado hacia una suerte de pop luminoso y expansivo en el que gana peso el adobo sintético, sin por ello abandonar su esencia como propuesta escapista y elevadora en el plano espiritual. En vísperas de su participación en Día de la Música, hablamos con la banda de esa transformación y de lo que está por venir.

Recientemente habéis estado haciendo una pequeña gira por Francia y creo que tenéis planes de volver a finales de verano. ¿Cómo os ha ido por allí?

Los conciertos que hemos dado por allí han sido todo un gusto. Realmente podrían haber resultado muy duros, allí no te conoce nadie de nada, vas más desnudo que en otras situaciones, para bien y para mal. Pese a ello creemos que hemos conquistado un poco el corazón de unos cuantos franceses, signo de lo cual es que tenemos nuevas fechas por allí. En otros aspectos, la experiencia ha sido tremendamente gratificante. Las condiciones técnicas eran excepcionales, el trato extremadamente profesional y atento. Y en cuanto al público….un gustazo.

¿Habéis notado diferencias en el carácter o la actitud del público?

Esos conciertos en silencio, sin una murga continua de fondo, aplaudiendo cuando se tienen que aplaudir…

¿El crecimiento de una banda como Hola A Todo El Mundo pasa por abrir fronteras y salir cada vez más a tocar fuera o por contra os sentís suficientemente a gusto de cara al futuro moviéndoos fundamentalmente en el circuito nacional?

En España estamos tremendamente a gusto, nos gusta por encima de todo, pero lo importante es tocar y tocar; si podemos ampliar nuestro marco a países como Francia, es perfecto. Además tocar fuera da tablas, curte y en cierto modo te pone en tu sitio. Que te saquen de casa y te pongan a tocar frente a desconocidos, enriquece. Tocar delante de un público que no te conoce, que no tiene ideas preconcebidas de tu música, es algo muy interesante aunque a ratos de miedo.

A día de hoy contáis con el apoyo de un sello importante dentro de la escena independiente española, sois un nombre bien valorado por parte de la crítica, tocáis con regularidad... En un momento como el actual, ¿un grupo como HATEM podría vivir de la música en nuestro país?

Para nosotros actualmente es totalmente imposible; hasta ahora no hemos estado ni cerca de tocar esa posibilidad con la punta de los dedos. Creo que llegar a conseguir eso es la quimera más buscada por cualquier músico en España.

"No puedes considerar el fichar por un sello como la panacea, la salvación o el maná"

¿Es algo que os apetecería poder hacer o preferís no mezclar las cosas y que sea otra actividad la que pague el grueso de las facturas? ¿Es difícil compaginar rutinas diarias al margen de la música y la vida en la banda?

Nos encantaría poder vivir de esto, pero al no ser posible, en una especie de ejercicio de consuelo para tontos, nos aferramos a la idea de que no viviendo de la música, ésta puede desarrollarse a través de nosotros de una forma más libre y sin ciertas cargas que tal vez podrían afectar a ésta. A la hora de compaginar lo que te nutre el bolsillo y lo que te nutre el alma, la mayor dificultad es no poder tocar, generalmente, entresemana. Si tienes en cuenta que la situación en lo que se refiere a actuaciones en directo en España no brinda demasiadas oportunidades de tocar 4 o 5 días a la semana, no hay mucho problema de momento.

Desde vuestros inicios, la prensa os ha tratado siempre bastante bien, al contrario que una parte del público “indie” de este país que os ha vapuleado por cosas tan superficiales como vuestra forma de vestir. ¿Alguna vez habéis echado de menos una visión más crítica por parte de los medios de este país?

No muerdas la mano que te da de comer, dicen, pero realmente no podemos quejarnos del trato de la crítica en absoluto. Ahora mismo y en este lugar, bastante difícil es salir adelante con un grupo como para añorar esa crítica, tal vez más ácida. Lo que sí puedo añadir a título personal, es que la capacidad de crítica se debe formar y no todo el mundo que opina en positivo o negativo tiene esa capacidad formada. Cosas de Internet.

Habéis experimentado en carnes propias lo que es la autoedición y la gestión de vuestros propios asuntos como banda con vuestro primer álbum, y ahora contáis con el respaldo de una plataforma discográfica asentada como Mushroom Pillow. Con la perspectiva que os da este último año de relación con el sello, ¿cómo valoráis su trabajo? ¿Pros y contras de ambas situaciones?

Hasta la fecha estamos contentos con el resultado. La decisión respecto a entrar en un sello se fundamentó en dos aspectos. Por un lado decidimos que principalmente queríamos dedicarnos a hacer canciones y en cierto momento vimos que todo lo asociado a la autoedición nos quitaba demasiadas energías. Si tienes en cuenta que además del grupo, todos tenemos nuestros trabajos, en ocasiones era un verdadero coñazo y una patata caliente constante. Por otro lado, consideramos que el bagaje de alguien que lleva años dedicado a sacar discos y mover a bandas supone que, con gran probabilidad, va a realizar esas tareas con mayor eficiencia y eficacia que tú. De cualquier modo, no puedes considerar el fichar por un sello como la panacea, la salvación o el maná. Si buscas crecer, un sello puede ayudar o no, pero hay una infinidad de aleatoriedades no controlables por ambas partes que pueden afectar mucho a que un disco o grupo funcione. No siempre es culpa de alguien en concreto.

"Nosotros venimos de comprar discos físicos, leer fanzines y tratar el objeto discográfico como un tesoro"

En “Ultraviolet Catastrophe” habéis introducido nuevas sonoridades y nuevo instrumental electrónico. ¿Cuál fue la principal motivación a la hora de lanzaros a explorar más a fondo en este sentido?

Siempre nos interesó la parte electrónica o más bien sintética. Ya en el primer disco había dos pasajes experimentales de este tipo. El principal motor de cambio puede que fuese la necesidad de renovar los elementos instrumentales con los que trabajábamos y el empezar a escuchar cada vez más grupos que utilizan esos elementos. La culpa la tiene Brian Eno y el Roland JUNO 60.

Y como afecta ese giro a la puesta en directo de las canciones. ¿La introducción de nuevos elementos electrónicos a nivel de estructura os facilita de alguna manera las cosas cuando os subís al escenario o las complica?

La principal diferencia, a parte del uso de instrumentos distintos a los que tocábamos antes, ha sido el tocar las canciones sobre la base de programaciones. Ello te encorseta, lo cual por un lado te da una cierta tranquilidad y por otro te obliga a tocar con una precisión casi mecánica. En general estamos cómodos y contentos con este esquema. Nos permite no tener miedo a sumar muchos elementos a las canciones, no saber muy bien cómo tocarlos luego, poder crear las atmósferas que buscamos y utilizar ciertos arreglos de una forma menos caótica.

A la hora de grabar contasteis con la ayuda de David Unison. ¿Cómo describiríais su aportación al proyecto?

FUNDAMENTAL. Él supo traducir a la perfección el toque electrónico que queríamos darle al disco. Por otro lado nos ha introducido en las maneras de la electrónica, un terreno que, teniendo en cuenta de dónde veníamos, nos era muy ajeno y desconocido. Lo veíamos como lo profundo de la piscina, al principio no te atreves a ir solo y Unison es el que nos cogió de la mano para perderle el miedo.

Curiosamente tanto David como algunos de los miembros de HATEM tenéis un pasado relacionado con la escena hardcore madrileña. Con el tiempo habéis tomado caminos muy distintos (vosotros apuntando hacia el folk y el pop, él ahora volcado con el hip hop, igual que antes estuvo enfocado al ambient o el drum’n’bass) que ahora han vuelto a confluir. ¿Qué diríais que os queda a día de hoy de aquel pasado? ¿Qué compartís?

Con David nos queda esa unión inmaterial que te da el haber vivido parte de tu juventud en un entorno similar, desde el skate hasta el emo y hardcore. No sé a él, pero a nosotros del hXc nos quedan infinidad de elementos, ahora tal vez más estéticos y de actitud que musicales.

Más en abstracto, ¿qué valor le dais al concepto evolución?

Para nosotros lo es todo. Hasta ahora somos un grupo en constante evolución y no sabemos si este es nuestro sino. Encontramos en esa evolución el aliciente fundamental para seguir haciendo canciones. Si es cierto que hablando estrictamente del sonido del grupo, en ocasiones, te gustaría cambiar menos, principalmente de cara al desconcierto de la gente que te sigue, pero ahora mismo no tenemos idea alguna de cómo sonará HATEM en el futuro, si como Vatican Shadow o como Alan Parsons.

Antes hacías referencia a Internet un poco como ese patio del recreo en el que todo el mundo opina y juzga en un sentido u otro, muchas veces sin contar con un bagaje suficiente o un aparato crítico formado que legitime esa opinión. La web también ha contribuido a devaluar prácticas y formatos que hasta hace poco eran el centro de gravedad del negocio musical. Como banda que hasta ahora se ha esforzado por cuidar el producto que ofrece, ¿qué valor le dais a los formatos físicos y en particular a los álbumes en estos tiempos en los que parece que lo que la mayoría de la gente –sobre todo la más joven– busca es un flujo infinito de música gratuita y descontextualizada brotando del cuerno de la abundancia de Internet?

Nosotros venimos de comprar discos físicos, leer fanzines y tratar el objeto discográfico como un tesoro. Un disco te duraba un mes y te leías los agradecimientos mil veces para buscar otras referencias similares que escuchar. Por ello hemos sacado todas nuestras referencias en físico y en especial en vinilos cuidados, coloreados, de 180 gramos, troquelados a mano, en serigrafía dorada... Luego te das la hostia, ves lo que se vende en este formato y piensas que estás tonto y que el romanticismo es muy caro, demasiado caro para ti tal vez.

Sinceramente en este punto no tengo ni idea qué postura tengo. Se han escrito ríos de tinta respecto a internet y la música. Yo solo puedo decir que creo que internet hace que sea más fácil que se hable de ti, pero no creo que ayude en el fondo a que los grupos, en general y salvando excepciones, vivan mejor y vivan de su música. O no, no lo sé. En ocasiones te ves superado por la rapidez que cambia todo en internet.

A la hora de enfocar y dar estructura a “Ultraviolet Catastrophe” recurristeis a la figura del poeta Roy Tiger Milton, con un pasado y una obra a sus espaldas... que resultaron ser también fruto de vuestra fantasía ¿Os sorprendió ver que todos al principio daban por real al personaje, siendo inventado, y reproducían en noticias y reseñas la historia tal y como vosotros la contabais?

Dar sentido y estructura al disco en torno a la figura de Roy T Milton, su vida, sus escritos… lo veíamos como un algo muy bonito. Invención o no, crear en torno a esa figura nos resultaba muy poético. Las cosas se ven según el color del prisma con el que se miran: quien quiera ver mofa y engaño en su figura, verá eso (a alguno no le sentó nada bien). También habrá a quienes el hecho de si ese personaje existía o no, les diera igual. Roy Tiger ha existido mil veces, su vida y experiencias; pese a su excepcionalidad, es una parte de todos nosotros. HATEM sólo le ha puesto nombre y apellidos.

¿Habrá más personajes en el futuro? ¿Os interesa seguir desarrollando ese aspecto literario alrededor de la banda?

Quién sabe, para el siguiente disco tal vez nosotros mismos seamos lo suficiente personajes como para hacer el disco en torno a nuestra figura.

"Día de la Música es un festival con buen gusto, buenas condiciones y en Madrid ciudad, lo cual es una cosa extraña en sí misma."

Tenéis un verano plagado de festivales. ¿Es un formato que os guste o preferís tocar en salas, ante el público que realmente acude a veros a vosotros?

Nos gusta tocar, ya sea en salas o festivales. Cada lugar tiene pros y contras. Lo único que importa es que la gente que vaya esté a lo que está, disfrute con tu música y consigas conectar.

Este fin de semana estaréis tocando en Día de la Música. ¿Qué opinión os merece el festival?

Esta es la segunda vez que tocamos en el festival y, pese a que sacar adelante esta edición ha debido ser una tarea titánica, nos ha gustado siempre los distintos elementos que lo han definido. Es un festival con buen gusto, buenas condiciones y en Madrid ciudad, lo cual es una cosa extraña en sí misma. El aspecto en cuanto a la elección de grupos nos gusta, siempre hay muchos nombres interesantes y no tan conocidos, que te hacen investigar y descubrir. El año pasado no pudimos ir y nos dio mucha rabia. Este año especialmente es una ocasión perfecta para descubrir cosas maravillosas y nuevas.

Última pregunta. En estos tiempos de estrecheces económicas, tensiones políticas e incertidumbre vital cada vez más acusada, ¿qué papel creéis que juega o debería jugar la creación y el arte?

Ahora todo es eficiencia, todo se hace para poder sacar algo a cambio, para sobrevivir. Parece que hay menos hueco para hacer cosas simplemente orientadas a la belleza, a cultivar lo estético y a expresar emociones y sentimientos. Creo que el arte contrarresta esa practicidad extrema en la que en ocasiones nos obligan a estar inmersos. El mundo es bonito y maravilloso gracias a dos cosas, la naturaleza y el arte. Dos elementos que chocan con el lado oscuro, horrible y destructivo del humano; es una constante lucha que hay que compensar.

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