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Lola Vendetta: humor, sangre y katanas para luchar contra el patriarcado

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Hablamos con la ilustradora Raquel Riba Rossy sobre su alter ego Lola Vendetta, una sádica ilustrada con la que aprender sobre feminismo

silvia laboreo

20 Abril 2016 22:41

Un día, harta de los comentarios de su compañera de piso sobre su vegetarianismo, Raquel decidió cortarle la pierna y obligarle a que se la comiera. Otra tarde, un viejete le acosó en el metro. Ella lo tiró a las vías. Todo ello de manera figurada, claro, y gracias a la magia del lápiz y papel, en una especie de ejercicios de justicia poética en A4.  Así es como nació Lola Vendetta, una sádica ilustrada. El fruto de la rabia que explotaba dentro de la ilustradora Raquel Riba Rossy.

Raquel es un poco como Lola, o Lola es un poco como Raquel. Camiseta de rayas, labios rojos, pelo negro. Y muchas ganas de justicia.

El personaje de Lola surge hace año y medio como una vía de desahogo ante los problemas y presiones con las que vivía Raquel. He quedado con ella para hablar de feminismo, ilustración, mujeres... Todo ello regado con litros y litros de sangre.


Fotografía de Josu de Pablo


Lo de Vendetta es como una declaración de intenciones, ¿no?

Quería conseguir un nombre musical, algo que cuadrara. Un día en mi habitación pensé Lola Vendetta y me dije a mí misma... esto me gusta. Lola es un nombre muy español y se junta con Vendetta que es muy El Padrino. Y de ahí sale algo pasional y visceral. Justamente lo que necesitaba ser yo.

Raquel subió la primera ilustración de Lola a Facebook y pronto comenzó a tener seguidores. Ella siguió dibujando hasta que se percató de algo: sin darse cuenta, en sus dibujos salían una gran cantidad de temas feministas.

“Nunca pensé 'voy a meterme a hacer un cómic super feminista que arrase con los hombres machistas'”, cuenta. Simplemente surgió.

Un día, ilustró una viñeta que decía “Sexo débil, los cojones” y pronto se convirtió en una de sus ilustraciones más compartidas. “Ahí fue cuando me pusieron la etiqueta de feminista. Y pensé, tiene sentido, en el fondo es lo que estoy haciendo.”

Para Raquel, Lola es una manera de deconstruirse, de aprender con el personaje. Y también una forma de ayudar a muchas mujeres.

“Yo no sabía que lograría esa conexión con tantas mujeres. Que tendríamos todas los mismos problemas. Con el tiempo me di cuenta que todo eso tenía sentido dentro del feminismo. Nadie nos enseña a ser mujeres y se encasilla mucho: o eres puta o eres monja o eres tal o eres cual”, explica.

“El sistema patriarcal funciona muy bien dividiendo, al contrario que el movimiento feminista. El patriarcado divide y despersonaliza todo para así dominarlo mejor. El feminismo deja de encajar mujeres, géneros, inteligencias y une. Abre ventanas, genera debates y fuerza a la gente a salir de sus zonas de confort. Porque no nos damos cuenta, pero estas zonas de confort no son necesariamente confortables”.

Uno de los objetivos principales de Lola es educar a la gente en el feminismo. Con litros y litros de sangre. Algunos definen a Lola como una Mafalda crecidita con toques de Tarantino. Alguien que te explica por qué la sangre es vida o por qué el amor romántico es tóxico, mientras desenvaina su katana y corta unas cuentas cabezas.


 

Uno de tus campos de batalla es la lucha por la normalización de tabúes como la maternidad o la menstruación. Aspectos del universo femenino que se han visto tradicionalmente con repulsión y oscurantismo.

Sí, el patriarcado nos ha impuesto que la sangre es negativa. La asociamos a violencia, muerte, asco. Y si tú como mujer le atribuyes sentimientos negativos a la sangre, eres algo muy negativo una vez al mes. Y eso es muy jodido. Te pasas las compresas como si fuera cocaína o tienes que escuchar las típicas frases que nos dicen que las mujeres nos volvemos locas con la regla.

Creo que hay que cambiar esa concepción negativa de la sangre. Tienes la regla y sale sangre, tienes un hijo y sale sangre. Eso significa que la sangre es más vida que violencia. Y en eso estoy con Lola. Me gusta incluir al personaje en este debate y poder educar con ello, cambiar la concepción negativa que tenemos, incluso de nuestro propio cuerpo.

¿Y por eso te defines como 'bloodgasm coach'?

Exacto, es un juego de palabras que me gusta mucho. Por una parte tienes bloodgasm, la unión de sangre y orgasmo, que hace que este fluido sea algo sexy y atrayente. Por otro, coach, porque lo que pretende Lola es removerte el coco, plantearte cosas y que llegues a pensar que la regla es algo bonito. ¡Hay gente a la que incluso le da asco su propia regla!

Lola Vendetta es una sádica ilustrada que lucha contra el patriarcado a golpe de katana

Raquel encuentra la inspiración para sus ilustraciones en cualquier lugar, en cualquier idea. Una situación con su pareja, con su ex pareja, conversaciones con sus amigas, con su madre, conflictos de género o la televisión. Siempre analizando las situaciones de la vida cotidiana que indignarían a Lola... y la obligarían a sacar la katana.

Quién necesita probar la katana de Lola, un tajito en la pierna o en el brazo.

En este momento... si nos ponemos con el tema de la katana podemos matar a mucha gente. Uno de los katanazos con los que me quedé más a gusto fue el de Arias Cañete cuando soltó la frase "para ser mujer no está mal". Lo agujereé por la mitad, lo crucifiqué del símbolo femenino y lo dejé colgando como un pelele lleno de sangre. Me lo pasé super bien, pero claro, no sé como funciona legalmente todo esto y me daba miedo publicarlo en Internet. Si en algún momento consigo mucho renombre... ahí sí que me pienso quedar ancha. Me encantaría poner caras y nombres al machismo. Eso sí, con un buen abogado detrás.

Internet, el terreno en el que te mueves, está plagado de machismo. ¿Tienes problemas con los trolls?

Al principio me dolía mucho porque era algo muy personal. Lola era yo y todo eso me afectaba. No solo me sentía insultada, sino que me avergonzaba que a partir de un sitio que había creado yo se estuviera insultando a muchas mujeres. Hasta que llegó el punto en el que pensé: que entren, que hablen y que se les echen a la yugular.

Con el tiempo me he dado cuenta de que este tipo de roces hace que más gente empatice contigo. Sin darse cuenta, los que vienen a joder generan situaciones positivas. Hay gente muy cargada de rencor y de conflictos. Fui consciente que no tenía que tomármelo como algo personal porque ese troll estaba sufriendo más que yo. Inevitablemente las mujeres cada vez vamos a ocupar más espacios y eso les jodía.

Somos la mitad de la población, no podemos tener tan poco que decir.

No podemos callarnos. Decidí enfocar la situación y el odio de otra manera. Me planteé la situación de qué pasaría con esta gente si la gran mayoría de la sociedad se hiciera feminista. Estos personajes que no evolucionan no van a tener generaciones futuras porque no los querrá nadie. No me preocupan, se van a extinguir como los dinosaurios.

Estás preparando un libro sobre Lola que saldrá el año que viene. ¿En qué consistirá?

No me quería poner en la situación de una Lola maltratada o violada, sino moverme en un plano intermedio. Creo que urge que las mujeres que han vivido el micromachismo, el machismo pasivo del que no eres consciente, se den cuenta que está ahí y existe. Casi todas nos hemos metido en una relación tóxica con un chico que no te pega pero te corta las alas. Y eso también es machismo. Pienso que lo importante es llegar al momento en el que te planteas por qué pasó eso y te das cuenta de que no quieres volver a pasar por ello.


Recientemente, Raquel ha puesto en marcha un grupo de Facebook llamado Sadicxs Asociadx, un espacio seguro en el que debatir dentro de la jungla de Internet. Un lugar donde seguir combatiendo el patriarcado... a golpe de katana.

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