Entrevistas

Liars: “En el último disco decidimos que todo tenía que volver a ser incómodo de nuevo”

Conversamos con Angus Andrew sobre el complejo proceso que ha llevado al trío hasta la creación de “WIXIW”, su sorprendente giro electrónico que ahora llega a Sónar

Liars rompían en junio del año pasado dos años de silencio con un álbum en el que sorprendían con una nueva reinvención, esta vez en forma de electrónica. Al poco tiempo Hablamos por teléfono con Angus Andrew, voz cantante del trío, para destripar los cómos y porqués de “WIXIW”, y recuperamos la entrevista a pocas horas de que presenten el disco en Sónar 2013.

Seguir a Liars es como subirse a una montaña rusa: hay que estar preparado para los cambios bruscos y las emociones fuertes, porque nunca se sabe por dónde va a salir el trío. Esos giros, que en otro grupo supondrían un descalabro, en Liars se han convertido en seña de identidad. Con WIXIW han abrazado la electrónica, y aunque a priori podría parecer una opción descabellada, si echamos un vistazo a su discografía vemos que ya habían tanteado el tema en un par de canciones de su disco homónimo. Pero todo había quedado ahí, en un amago. Esta vez se han sumergido de lleno y Liars han tenido que partir de cero, replantearse la forma en que componían, aprender a tocar de nuevo en directo. Tarea ardua que les ha llevado nada menos que dos años de encierro en su propio estudio de Los Ángeles. Daniel Miller, fundador de Mute y de The Normal, ayudó al trío en las tareas de producción en el que posiblemente haya sido el álbum que más trabajo les ha costado parir: de hecho, a lo largo de la entrevista, la palabra que más veces pronuncia Angus Andrew, cantante de Liars, es “desafío”. Un desafío, eso sí, autoimpuesto y que nada tiene que ver con las expectativas ajenas: en su caso se trata, una vez más, de reinventarse o morir.

Mucha gente parecía sorprendida por vuestro giro a la electrónica, sin embargo ya se podían encontrar pistas en canciones como “Protection” o “Houseclouds”. ¿Esas canciones abrieron el camino?

Sí, creo que la diferencia con éste es que decidimos grabarlo todo con ordenadores, pero estás en lo cierto, ya habíamos intentado hacer música electrónica antes, aunque ésta es la primera vez que nos planteamos hacer todo un disco así. Fue un desafío.

¿Ha sido más complicado componer este disco al cambiar los instrumentos analógicos por los ordenadores?

Sí, porque cuando grabas con instrumentos analógicos existe esta conexión entre tu movimiento físico y el sonido que creas: escuchas la batería de una forma determinada, o lo que salga de la guitarra, lo que sea. Con los ordenadores es todo mucho más abstracto, así que es difícil.

Supongo que además tiene que resultar demasiado fácil empezar a añadir efectos y capas y terminar destruyendo algo si añades demasiadas cosas...

Sí, puedes pasar horas probando sonidos distintos hasta que por fin llegas al grano.

Uno de tus mandamientos a la hora de componer es “abrazarás las dudas y el miedo”. ¿Tuviste muchas componiendo “WIXIW”?

Sí, tuve muchas dudas, y la más evidente es la de pasar a usar ordenadores por primera vez, que para mí era bastante nuevo. Pero además Aaron y yo decidimos antes que en este disco íbamos a colaborar más; también fue complejo escribir las canciones y llegar con ellas a un punto en el que me sintiera a gusto. Pero además, cuando colaboras más, hay muchas más posibilidades de que acabes discutiendo sobre lo que estás haciendo, y para mí eso fue lo más relevante.

Supongo que no tener tiempo de terminar una idea antes de enseñarla también ha tenido que ser complicado...

Sí, así es. En el pasado es como me sentía cómodo, pero una de las decisiones fue hacer que todo fuera incómodo de nuevo, para que resultara interesante. Creo que al final, cuando terminas, es mucho más satisfactorio haber colaborado con alguien y haber invertido mucho en eso.

Para “WIXIW” habéis trabajado con Daniel Miller. ¿Qué habéis aprendido de él? ¿Cómo fue lo de que él trabajase en este álbum?

Una de las principales razones por las que queríamos a Daniel Miller en este disco es porque es esta especie de pionero, es muy técnico además, y nos podía llevar por el camino adecuado con respecto a qué software usar para que no nos perdiéramos demasiado; pero además, para mí era importante contar con alguien familiarizado con la música electrónica y poder ponerle nuestras ideas iniciales y ver cómo reaccionaba ante ellas. Pero sobre todo por su relación con la música electrónica, porque yo aún soy bastante ingenuo y necesitaba a alguien que tuviera algo de perspectiva y que me dijera cómo suena algo, o si es muy obvio, o lo que fuera.

¿Cómo son ahora vuestros directos? ¿Qué instrumentos lleváis? ¿Ha sido difícil prepararlos?

Sí, creo que definitivamente ha sido el disco más difícil de llevar al directo, porque no hay demasiada musicalidad en la forma de hacer la música, es todo muy mental y algo abstracto. La clave es encontrar una forma en que puedas implicar a tu cuerpo más allá de la punta de tus dedos. Y llevamos mucho equipo, más que nunca, un montón de mesas, y es todo muy complicado. Pero creo que nos las estamos arreglando bastante bien, y es interesante sentirse desafiado de nuevo por algo realmente difícil. Pero cuando tocamos, tampoco se trata de recrear el álbum igual, sino que queremos hacer algo distinto.

Normalmente siempre estás bailando y moviéndote de un lado a otro en los conciertos. ¿Ahora lo puedes hacer?

¡Sí, sí, por completo! Ha llevado un poco de tiempo, pero poco a poco nos hemos acostumbrado más a lo que estamos haciendo ahora y nos hemos soltado un poco. Definitivamente, los primeros conciertos imponían y tenías que tener la cabeza gacha todo el tiempo, pendiente de todo, pero a poco a poco te sientes más seguro con ello.

En este disco habláis de cosas personales por primera vez, al menos sin usar metáforas, ni símbolos ni nada. ¿Fue una de las partes más difíciles de la grabación?

Sí, sí, tienes razón. Hubo muchas dudas y miedo, y una de las principales razones es que por primera vez estábamos sujetando el espejo frente a nosotros y tener que hablar de nuestros sentimientos era realmente difícil y asustaba, y de alguna forma es algo que hemos evitado en el pasado usando metáforas. Así que nos costó bastante y nos hizo sentir preocupados y avergonzados, pero al final te tienes que dejar llevar.

Ésta es la primera vez desde “They Were Wrong, So We Drowned” que os habéis aislado por completo para escribir un disco, en este caso en un edificio en Los Ángeles. ¿Os ayudó o tuvisteis algo de feedback del exterior? ¿Preferís hacer las cosas así?

Yo realmente prefiero hacer las cosas así, pero también depende del disco o del tipo de canción que estés tratando de componer. A veces está bien interactuar, pero con este disco nos parecía que lo mejor era estar lo más aislados posible. Así también tuvimos una oportunidad de explorar todas las ideas.

Desde que empezasteis a componer este álbum hace dos años hasta ahora habéis estado juntos todo el tiempo, porque la gira comenzó prácticamente nada más publicar el disco. ¿Cómo afecta a vuestra dinámica como grupo? Me imagino que por un lado querréis estar solos, pero por otro, ya debéis ser prácticamente capaces de leeros la mente...

¡Sí, es verdad! Es un poco así, y prácticamente podemos adivinar qué quiere cada uno. Es complicado, pero creo que una de las cosas que más nos ayuda es que lo que estamos haciendo supone un desafío, y no se trata de algo sencillo o que hagamos por una cuestión de cifras, sino porque aún estamos tratando de trabajar en todo y de alguna forma no lo podríamos hacer si no estuviéramos juntos. Todo tiene dos caras, y como dices, a veces puede ser estresante, pero por otra parte tenemos la oportunidad de hacer cosas que no podríamos llevar a cabo si estuviéramos separados.

Normalmente casi todos los grupos tienen un sonido definido con el que se sienten cómodos y sobre el que hacen cambios menores. No es vuestro caso. ¿Os sentiríais atrapados si tuvierais que ajustaros a un sonido determinado?

¡Sí! Creo que una de las razones por las que cambiamos tanto es que buscamos desafíos y que queremos hacer música que sea emocionante. Es algo que pasa siempre con nosotros, incluso con el sello, que tenemos que hacer un disco diferente o es probable que dejásemos de ser un grupo, porque ya no volvería a ser excitante.

En cierta forma es como tener el mismo grupo pero a la vez como empezar uno nuevo, porque siempre hacéis algo distinto.

Sí, sí, es lo que nos mantiene.

"Hemos pensado en qué pasaría si intentáramos grabar un disco feliz y positivo pero nos damos cuenta de que sería imposible"

“WIXIW” es posiblemente vuestro álbum más luminoso hasta la fecha, aunque aún hay un elemento de oscuridad o inquietud en muchas de vuestras canciones. ¿Corresponde a un momento personal o tiene algo que ver con la forma en que habéis compuesto el disco?

Creo que si miras atrás en casi todos nuestros discos hay ese elemento, y cada vez que alguien dice que nuestros discos son muy diferentes, si miras a la intencionalidad siempre hay algo de inquietud. Creo que es algo bastante frecuente en toda la música que hemos hecho. A veces me resulta difícil explicar por qué nuestra música sale de una forma determinada, pero supongo que tiene que ver con el tipo de personas que somos, porque normalmente sale así de forma natural. A veces hemos pensado en qué pasaría si intentáramos grabar un disco que fuera todo feliz, y positivo y todo eso, pero nos damos cuenta de que sería imposible.

En mi opinión, yo no me creería un disco así.

¡Jajaja! Sí, exacto, exacto.

Seguís haciendo estos videoclips inquietantes para acompañar vuestra música. ¿Os gusta explorar el lado oscuro del ser humano?

Creo que sí, nos gusta explorar el lado oscuro de la naturaleza humana, pero a la vez, cuando llegamos al punto en que terminamos el disco y la música está hecha, es también el momento en que empezamos a delegar un poco de control sobre lo que pasa con él; y tendemos a hacer los vídeos con directores que nos gustan y cuyo trabajo admiramos. De alguna forma, el trabajo siempre termina siendo bastante oscuro; así que es interesante por la forma en que la gente percibe nuestra música.

De alguna manera, algunos me recuerdan a David Lynch...

Sí, está bien, pero mis padres siempre me dicen que por qué siempre tengo que grabar vídeos en los que muero [risas]. No sé, a mí me gusta, de hecho.

"A veces hacíamos experimentos y el sonido era bastante inútil, aún así valía la pena por la idea y la imagen. Poder imaginar cómo sería el sonido podía llegar a ser la parte más interesante"

Todos estos vídeos que subisteis a vuestra web antes de editar el disco con manzanas con clavijas, escobas... ¿eran para confundir a los fans y crear expectación o realmente llevasteis a cabo todos esos experimentos?

Sí, todo eso documentaba todos los experimentos que hicimos. Cuando empezamos con este disco decidimos que íbamos a darnos al menos seis meses para probar todo tipo de ideas. Es algo que nunca habíamos podido hacer antes en todo el tiempo que llevamos haciendo música, porque estábamos realmente ocupados componiendo. Es una de las cosas buenas que hicimos con este disco, aunque también fue muy duro, porque después de seis meses teníamos todo un catálogo de cientos de sonidos increíbles pero ni una sola canción, así que nos volvimos un poco locos con eso.

Pero por ejemplo, cuando pienso en el vídeo de la manzana , ¿realmente pudisteis sacar algún sonido de aquello?

Sí, sí, totalmente. Los sonidos que sacas a veces no son tan buenos como imaginas, pero la idea era poder probar todo para ver qué pasaba. Había veces en que hacíamos experimentos y el sonido era bastante inútil, pero aún así valía la pena por la idea y la imagen y porque simplemente poder imaginar cómo sería el sonido podía llegar a ser la parte más interesante.

Algunas de las canciones de “WIXIW” pueden funcionar perfectamente en la pista de baile. Aparte de las remezclas que ya se han hecho, ¿habéis tenido más ofertas?

¡Sí! El problema es que todo se complica de cara a sacar singles, vinilos... Pero tenemos ideas para remixes mucho más interesantes que nunca y es la primera vez en que hemos aceptado la idea de involucrarnos con los mixes. Ahora es divertido, pero en el pasado era algo que nos hacía sentir incómodos.

¿Es el álbum del que te sientes más orgulloso?

No funciono en términos de orgullo, definitivamente no somos el tipo de grupo que termina un disco y da una fiesta. Estoy orgulloso de la forma en que hemos trabajado, de haber conseguido determinados objetivos, y eso es de lo que estoy realmente orgulloso: del proceso más que del resultado. Para mí lo realmente importante es el proceso.

¿Ya estáis trabajando en nuevas canciones?

¡Sí! Básicamente porque tenemos muchas ideas y mucha música que compusimos para este disco pero que finalmente no publicamos, así que estamos teniendo muchas conversaciones sobre lo que deberíamos hacer y estamos trabajando en esas canciones.

¿Y volverá a ser el electrónico?

Sí, ahora estamos debatiendo y discutiendo qué hacer con lo que no usamos para este disco. Para mí es un poco incómodo, porque no me acostumbro a la idea de hacer otra vez algo parecido, no es lo que necesariamente elegiría hacer. Trabajar con todo ese material electrónico... siento que quiero trabajar con algo que sea completamente distinto. Cualquier cosa abstracta me atrae ahora mismo. Pero de momento simplemente estamos tratando de averiguar qué hacer con ese material.

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