Entrevistas

Kurt Vile: “La música no es un hobby: es una necesidad, un primer amor”

Conversamos con el cantautor indie, tras su triunfante actuación en el FIB, sobre la pasión volcánica que le provoca la música y nos revela detalles sobre su próximo disco

Un año después de la publicación de su venerado “Smoke Ring For My Halo”, Kurt Vile sigue de gira para promocionarlo. Le llamamos para que nos cuente su relación con su banda de apoyo, The Violators, cómo se lleva con sus antiguos compañeros de The War On Drugs, sus héroes musicales y el camino que pueda tomar su próximo largo.

“La música”, me cuenta Kurt Vile, “no es un hobby; es una necesidad, un primer amor”. La pasión con la que habla se corrobora con los nombres que cita y la pasión con la que los dice. Sabe lo que se hace: desde Charlie Patton hasta Pavement, pasando por Prince y Patti Smith, todos ellos han dado forma a su sonido. Con todo, el envidiable entendimiento de las influencias de Vile no sirve para entender su propia voz. En lugar de imitar, Vile permite a sus ídolos inculcarle e informar sus exploraciones musicales. Sí, valora las virtudes de un hit de tres acordes, pero la manera en que él lo hace, distorsionada y enmarañada, es completamente personal.

Por todo eso, Kurt Vile se ha ganado el apoyo de la realeza indie-rock. Tras su marcha amistosa de The War On Drugs, ha girado con gente como Thurston Moore y J Mascis y ha fichado por Matador (Kim Gordon citó su primer lanzamiento en el sello, “Childish Prodigy”, como su placer culpable: “Culpable porque lo escucho demasiado…”). El cuarto álbum en solitario de Vile, “Smoke Ring For My Halo”, le valió ganarse elogios por parte de la crítica y una base de fans hambrienta por un quinto disco. Hablamos con él tras su triunfante actuación en el FIB sobre su primer amor: la música. Teniendo en cuenta su creciente número de admiradores, parece claro que el sentimiento es mutuo.

Tu fondo de catálogo abarca un amplio número de estilos y géneros musicales. ¿El hecho de fichar por Matador ha afectado tu producción, o este cambio en la producción te llevó a fichar por Matador?

Bueno, creo que siempre he hecho estas canciones. Normalmente empiezo en acústico. El último disco que salió se notaba un poco despojado después de una serie de lanzamientos psicodélicos; aquello fue, básicamente, el resultado de tener acceso a un buen estudio. Estoy seguro de que seré un poco más psicodélico en el próximo disco; aún tengo unas cuantas de ese tipo de canciones. El primer disco en Matador era bastante duro, psicodélico. Los EPs era más o menos lo mismo, pero tenían más un rollo rock y folk clásico fluyendo a través de ellos. Parte de eso probablemente tuvo algo que ver con el hecho de dejar de hacer discos psicodélicos y juntarme con un productor al uso. En un sentido, el disco fue apresurado, así lo dejamos bastante desnudo, no añadimos nada más porque lo veíamos bien tal y como estaba. Creo, en general, que soy un tipo más de cantautor clásico.

Así que, ¿cómo cambió el proceso al trabajar en un estudio de grabación en contraposición a las técnicas más lo-fi que usaste en el pasado?

Simplemente puedes entrar ahí y grabar con un micro muy bueno; aunque una guitarra acústica suena tan bien como es. No necesitas ponerle un montón de cosas para que suene cojonuda. Todo depende. Trabajé en ello durante un tiempo, pero canción a canción del último disco todo se sentía un poco apresurado. Teníamos una fecha límite –que también tenemos ahora– pero creo que juguetearemos más. Jugaremos con los tonos y dar con sonidos y cosas extravagantes. No va a ser completamente extraño. ¡Hacer el disco de esta manera sería una cosa rara!

Para mí, les ha dado aún más relevancia a las letras, la voz se oye mejor. ¿Fue una decisión consciente?

Creo que surgió de manera natural. Siempre he pensado en ellas, el hecho de que no pudiesen escucharse antes ni siquiera se me ocurrió. Pero ha resultado ser un álbum extremadamente lírico, diría. Creo que el hecho de que hayamos mejorado con las letras, que haya más y el hecho de incluir un libreto con las letras les ha otorgado esa relevancia.

A menudo tocas versiones alternativas de las mismas canciones, o repites frases en pistas diferentes. ¿Es el proceso de revisión importante para ti? ¿Suscribes la idea de una versión definitiva de una canción?

No, no suscribo eso. En los inicios tenía ciertas líneas que realmente me gustaban, pero nadie sacaba mis discos, así que las usaba en otra canción. Cuando empecé a lanzar múltiples versiones me sentí paranoico sobre ello, pero luego se convirtió en una cosa que hago. Intentar encajar una letra en una canción diferente para mí sería casi como un chiste recurrente, o simplemente como un tema recurrente. Auto-referenciarse, referirse a uno mismo; hay muchos tipos de razones.

"Cuando era un niño crecí escuchando Pavement y Sonic Youth, ese tipo de música indie influenciada por el rock’n’roll"

Encuentro que la interpretación de tus letras es interesante. La manera en la que te entregas parece integral con su significado –o el significado que se percibe–, como las propias letras.

Sí, eso es totalmente cierto. La entrega lo es todo. Es una forma de sincerarse. Un poco dramático, pero no demasiado, más bien trata de atrapar esa sensación. Como Townes Van Zandt u –obviamente– Bob Dylan, David Byrne, Mick Jagger: la entrega lo es todo. Patti Smith empezó escribiendo poesía pero recibió una llamada del rock’n’roll. Puedes decir una palabra una y otra vez… puede significar todo si la entregas de un modo correcto.

Hablando de esto, usas a menudo combinaciones inusuales de palabras, llevando al límite el sonido de las mismas.

Sí, totalmente. Y puedes doblar las palabras para hacer que rimen. Sin exagerar, sin forzarlo, pero te sorprendería cuántas palabras suenan igual [Risas]. En contraposición a lo que pensarías que suenan cuando las ves en un trozo de papel.

De un modo similar, disfruto la particular manera en que tocas la guitarra. Puedes tocar una vieja progresión de tres acordes, pero la intepretación viene informada por un número ilimitado de músicos de los últimos cien años o más.

Sí, quiero decir… sin lugar a dudas me gustan cosas muy distintas. Si te vas a lo más moderno: cuando era un niño crecí escuchando Pavement y Sonic Youth, ese tipo de música indie influenciada por el rock’n’roll. Entonces vas atrás hasta Prince o Neil Young y entonces vas aún más atrás hasta los 60s, a los Stones. Si vas aún más lejos, me gustan cosas de los 50s pero muchas de mis primeras influencias vienen de cosas de antes de la guerra, del blues: Charlie Patton, Mississippi John Hurt, Delta Blues. Así que hay algunos ejemplos de música de guitarras de distintos tiempos que me ha influenciado. Oh, ¡y John Fahey! Hay todo tipo de influencias guitarreras aquí. Sé que está influenciado por todo ello, pero también tiene su cosa propia. Tengo mis propias cosas que decir.

"Cada vez que cojo una guitarra, esté donde esté, estoy escribiendo"

Mencionas a Sonic Youth. Te han adoptado algunos músicos bastante reverenciados, has girado con J Mascis y Thurston Moore, Kim Gordon te ha puesto por las nubes. ¿Cómo te sientes? ¿Cómo surgió?

¡Fue genial! Mi objetivo es agradar a este tipo de gente primero. Repartía CDRs antes de lanzar mis discos. Se rumoreaba que Thurston Moore escuchaba todas las demos que la gente le daba. Ser reconocido finalmente por alguien como él, o alguien como J, es algo que parece imposible cuando intentas hacerlo. Y de repente ves a esa gente todo el tiempo, te conocen personalmente. Te pone eufórico conocer a esta gente y ser aceptado en la misma frase o lo que sea.

¿Así que te ves a ti mismo encajando en ese linaje?

Sí, totalmente. Lo he estado haciendo durante tanto tiempo ya que sé cómo tocar bien un acorde, sé cómo escribir una canción. Esto viene de que es lo que siempre he querido hacer –música– ya sea comprarla, comprar discos, tocarla, interpretarla. No es como un hobby; es una necesidad, un primer amor.

Encuentro interesante la interacción entre la instrumentación acústica y eléctrica. ¿Cómo la ves de cara al próximo disco?

Creo que habrá un poco de todo en el siguiente disco. La mayoría de veces empezaré la escritura con una guitarra acústica y es probable que empecemos la grabación con una guitarra acústica. Pero no siempre, he tocado la eléctrica casi lo mismo en la carretera. Va a estar bastante bien redondeado; todo lo que puedas imaginar. Así como en “Smoke Ring” definitivamente dominaba la vertiente acústica, éste va a ser completamente un batiburrillo musical.

Has tocado mucho en directo. ¿Cómo afecta esto a tu producción? ¿A la cohesión de la banda, por ejemplo?

Tocamos siempre, más que nunca, ahora somos mejores intérpretes. Cuando empecé a sacar discos en Matador estaba más ocupado que nunca y era difícil encontrar un equilibrio, pero ahora escribo todo el tiempo. Cada vez que cojo una guitarra, esté donde esté, estoy escribiendo. Quiero decir, mucho de esto tiene que ver con el hecho de que sé que tenemos que volver al estudio, así que lo tengo siempre metido en la cabeza. Pero es más que eso. Es lo mismo ahora.

La banda con la que tocas, The Violators, ¿puedes contarme un poco sobre quiénes son? Entiendo que algunos estaban antes en The War On Drugs.

De hecho, Adam, que estaba en The Violators hasta hace poco, está muy ocupado con The War On Drugs, así que no toca en la banda más. Estoy seguro de que tocaremos juntos de nuevo en algún momento. No sé si esto será en este disco o no, porque tiene un estilo bastante único. Pero no digo que no lo vaya a estar. En casi todos los discos ha estado involucrado de algún modo u otro, es sin lugar a dudas el chico al que recurro, mi mejor amigo, tocamos muy parecido. Pero ahora es diferente porque tenemos nuestras propias carreras musicales. Sea como sea, el miembro más nuevo de la banda es Rob Laakso, a quien hace más años que conozco. Toca todo tipo de instrumentos. Luego está Jesse y toca el saxófono en “Freak Train” y un puñado de guitarras, es como un nerd de los pedales. Mi batería, Mike Zanghi, tocó con The War On Drugs durante un tiempo. Esa es la banda por el momento, pero veremos. Creo que voy a tener distinta gente en el próximo álbum, pero a fin de cuentas va a ser un asunto Kurt Vile and The Violators. Kurt Vile primero [risas] y luego The Violators.

Por último, entiendo que recientemente has comprado una buena Fender Jaguar. ¿Ha sido inspiradora esta guitarra para ti?

Sí, totalmente, eso es lo que tienen las giras –las pruebas de sonido–, tocar algo que es tan antiguo y que tiene tanta calidad. También me cogí una buena caja de transporte para ella, lo que ayuda, porque son muy delicadas. No quiero que se rompa durante la gira y tener que repararla. Se va a quedar en buena forma. Una buena caja no tiene precio, me atrevería a decir.

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