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Por qué no quiero ir a tu casa a ponernos cómodos... y ver series

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Lo que es seguro es que no vas a querer invitar a Adam Kotsko a casa a verlas

Ignacio Pato

04 Marzo 2016 06:00

Puede que no te vaya a caer bien. Lo que defiende Adam Kotsko no le va a hacer el más popular de la oficina. Desde luego ninguna chica le va a invitar a su casa a ponerse cómodos en el sofá y... ver series juntos.

En su ensayo Por qué nos encantan los sociópatas (Melusina) se ha dedicado a destripar las series de mayor éxito de la edad de oro de la TV. Kotsko, analista de cultura popular, piensa que de Homer Simpson a Frank Underwood la ficción televisiva está dominada por maquinadores, arribistas y seres por lo general con demostrada discapacidad emocional.

Para Kotsko, la mayoría de series nos plantean una pregunta: "¿Y si me atreviera a pasar de todo el puto mundo y me centrase en mí mismo?".

Y ellas mismas nos dan la respuesta: "Entonces seré poderoso y libre".




Todas las series van de esto: ¿Y si me atreviera a pasar de todo el puto mundo y me centrase en mí mismo? Entonces seré poderoso y libre


En tu libro hablas de Don Draper, Tony Soprano, Cartman, Dexter, House o Stringer y Marlo de 'The Wire'. ¿A quién odias más? 

Me sale decirte que a Marlo, pero sería demasiado facilón. David Simon, su creador, ha dicho que su idea es que ese personaje ahuyentase el buenismo con el que veían los fans progresistas de The Wire a los gangsters de la serie.

Pues mójate.

Para mí, el peor es Walter White de Breaking Bad. No tanto por su caracter, manipulador, nihilista y con un instinto bastante homicida, sino por la reacción de la audiencia. Cuando maltrataba a su esposa, muchos fans no se daban cuenta de que lo normal sería horrorizarse ante esa conducta y situarse en el lugar de ella. White es un personaje terrible. Y haciendo que la audiencia nos identifiquemos con él, los productores sacan lo peor de nosotros.

El peor es Walter White de 'Breaking Bad'. Haciendo que la audiencia nos identifiquemos con él, los productores sacan lo peor de nosotros



Es como el idiota que se salta la cola del supermercado y se vuelve a desafiar a los demás a que le reprochen su comportamiento. Tú dices que los sociópatas se benefician de su propio cinismo y del síndrome de Estocolmo de los demás. También dices que vamos del odio a la admiración por estos sociópatas. ¿Les envidiamos?

De hecho, el principio es envidiarles. Por su poder, por sus posesiones. Y la envidia es obviamente una mezcla de amor y odio. Si envidias a alguien, estás diciendo que quieres lo que tiene, y que esa persona establece el estándar de lo deseable. Y cuando vives en un medio en el que solo los malos consiguen lo que se proponen, lo fácil es admirar y emular al sociópata. No hay muchos ejemplos en las series de persona honesta que consiga su recompensa.

Pero el trabajo de los guionistas es bueno, las historias parecen tener matices, profundidad, filo.

No lo creo, esas supuestas narrativas incómodas son en realidad las más fáciles de digerir para la audiencia, porque aluden directamente a los deseos de quien lo ve. Don Draper, Tony Soprano o Stringer quieren lo mismo: el éxito, respeto y confort de la clase media-alta.

Les envidiamos, y eso es una mezcla de amor y odio. Si envidias a alguien, estás diciendo que quieres lo que tiene, y que esa persona establece el estándar de lo deseable. Es fácil admirar al sociópata



A ver si te entiendo. Es como si hacer amigos, ser amable o tratar de cooperar en vez de competir no fuera rentable. Hay una jungla ahí fuera. Todo esto huele al filósofo absolutista Thomas Hobbes cuando decía que "la vida es solitaria, pobre, asquerosa bruta y corta". ¿Son estos carismáticos personajes tan hobbesianos como parecen?

Sí. Pero lo peor no son estos dramas aclamados por la crítica, sino los reality shows. Todos son una competición, todo el mundo va a degüello, aunque aparenten que van de mostrar algún tipo de talento como cocinar o cantar.

Pero ahí siempre hay un ganador.

No, nunca se gana. Solo tratan de permanecer el máximo de tiempo sin perder, que es diferente. Sin que te echen de la casa, de la isla o de lo que sea. A mí me recuerda a lo que representa por ejemplo Donald Trump.

En los reality nunca se gana. Solo tratan de permanecer el máximo de tiempo sin perder, que es diferente





En esos concursos la gente tiene todo el tiempo libre del mundo. Me hace gracia que a muchos personajes de las series les pasa algo parecido. Siempre parece sobrarles tiempo para conspirar y planear estrategias. A la mayoría de nosotros no nos queda mucho tiempo para tramar después de pasarnos el día trabajando.

Es cierto, es un privilegio ser un sociópata. Su narrativa es siempre la búsqueda del privilegio, de la ventaja sobre los demás. Mira Don Draper, que creció en la pobreza y escapó de ella alistándose en el ejército y robando la identidad de un compañero muerto. Algunos personajes nacen ya con privilegios, pero este tuvo hasta que robar el suyo.

La narrativa del sociópata es siempre la búsqueda del privilegio, de la ventaja sobre los demás

Todo empezó con la HBO, tele de pago. ¿Es la edad de oro de las series un fenómeno de la clase media cool?

Obviamente la audiencia principal de estos programas tiene formación académica y cultural, dinero para pagar por la tele y tiempo para verla durante horas. Es interesante que el hecho de ver series se haya convertido en una demostración de status. Ya no demuestras cultura yendo a la ópera, sino viendo The Wire. Es una extraña forma de elitismo, porque coge a la industria menos prestigiosa de las productoras de cultura, la televisión, y la reviste de sofisticación.

Dame un ejemplo de eso último.

El final de Mad Men, cuando muestran un spot de Coca-Cola, tratándolo como si fuera una obra de arte.

Ver series se haya convertido en una demostración de status. Ya no demuestras cultura yendo a la ópera, sino viendo 'The Wire'



Vale, estamos hablando todo el rato de tíos. ¿Qué pasa con las mujeres?

A las mujeres se les suele tratar mal en estos programas. Muchas suelen ser personajes odiados. Ya hablé antes de Skyler White de Breaking Bad, pero mira Carmela Soprano, que ha sido acusada de llorona, como si debiera tolerar sin rechistar los desmanes e infidelidades de Tony Soprano.



¿Pero no hay personajes sociópatas femeninos?

Para ser aceptadas en la cultura sexista, la mujer sociópata necesita tener un elemento de justificación o de debilidad. Scandal tiene buenos ejemplos de ambas. Olivia Pope manipula y usa métodos criminales para servir a sus clientes, pero se considera una persona ética dentro de un mundo corrupto. Mellie Grant, la mujer del presidente, está absorta, ensimismada y oscila entre la autocompasión y la autoconfianza. Encontramos ejemplos femeninos aquí porque la creadora de la serie es Shonda Rhimes, una mujer.

Para ser aceptadas en la cultura sexista, la mujer sociópata necesita tener un elemento de justificación o de debilidad



¿De verdad son las series tan conservadoras como parecen? ¿No me puedes dar un ejemplo de serie con un toque progresista?

No puedo. The Wire se aproxima, pero su mensaje final es desesperanza y resignación, ya sabes, el sistema absorberá o destruirá todo intento de cambiarlo, y todo continuará reproduciéndose.

Tengo una última duda. Hay gente que te recomienda un libro, un museo o una película, pero ¿por qué los fans de las series insisten siempre tanto en que debes ver su favorita?

Devorar series es mucho más adictivo que cualquier otra experiencia artística. Y más absorbente. Una película son un par de horas y una sola temporada de series son mínimo diez. Empezar a ver una serie no es solo una forma de entretenimiento, es una elección que define el estilo de vida. Y cuanta más gente haga tu misma elección, más legítima parecerá.

Ya sabes. "No me he pasado el fin de semana viendo House of Cards: he formado parte del zeitgeist cultural".


La edad de oro del sofá y la manta




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