Entrevistas

Katy B

La princesa del pueblo urban

Katy B Katy B no es una estrella del pop. Al menos, esa no es la impresión que te deja: muy al contrario, sientes como si estuvieras hablando con una joven encantadora y normal que disfruta cantando y yendo de fiesta con sus amigos. Lo único que ocurre es que ha sacado un disco, “On A Mission” (Rinse, 2011), que se ha encaramado al número dos de las listas de éxitos en Reino Unido, a la vez que una tripleta de singles ( “Katy On A Mission”, “Lights On” y “Broken Record”) que en esas mismas listas han ocupado los puestos cuatro, cinco y ocho, respectivamente. Hay quien ha señalado como importante su educación en la misma academia de artes escénicas de la que también salieron Adele y Jessie J, dos de las artistas británicas más exitosas de los últimos años. Pero en realidad, ese dato anecdótico no resulta representativo para conocer su bagaje o su música.

Nos dice mucho más el hecho de que se sostenga, en cierto modo, detrás de la reputación de Rinse FM, la emisora de radio pirata de programación más atrevida que existe. Coincidiendo con la regulación el año pasado que convirtió a la emisora en un medio legal, Rinse y un puñado de sus DJs han estado aprovechando su conocimiento profundo del underground para penetrar en el circuito dominante. Skream, Benga y Artwork le prepararon el camino con las colaboraciones en el álbum de Magnetic Man, el hito que marca el crecimiento del dubstep hasta alcanzar medidas propias de un estadio. No es ninguna coincidencia que el hit más poderoso por ahora de Magnetic Man sea “Perfect Stranger”, en el que canta nuestra Katy. También aparecen MM en varias partes del álbum, aunque la mayor parte de los beats van con la supervisión de Geeneus, el fundador de la emisora, y de Zinc, el antiguo productor de drum'n'bass. La sinergia resultante entre el UK funky, el house y el dubstep con unas canciones entre amigables y aguerridas, en cualquier caso, ha acabado sobrepasando todas las expectativas. Y es en parte gracias a ese éxito, no nos cabe ninguna duda, por lo que The Guardian ha situado a Geeneus en el puesto 35 de su encuesta sobre las figuras más poderosas de la actual industria musical.

Gracias a los constantes devaneos de las listas de éxitos británicas con la cultura de club, la mayoría de las corrientes de la música de baile han acabado llevando a un número pequeño de sus protagonistas hasta la cima. Ms. Dynamite, por ejemplo (que aporta su colaboración vocal en “Lights On”), podríamos decir que sería un antepasado cercano. Al igual que ella en los días del boom del 2-step garage, Katy B imbuye sus formas y su personalidad en un formato cuyo potencial, de cualquier otra modo, habría resultado relativamente amorfo y anónimo. Ella es buena jugando este papel porque consigue situarse por encima del público generalista: su música suena como la de alguien que viene desde dentro de la escena y pensada, en primer lugar, para los ravers. En sus letras se aprecian referencias a la vida nocturna y su sonido se ha demostrado lo suficientemente seductor como para atraer al sector de población más dormilón.

Justo cuando acaba de concluir la primer fase de su gira por Gran Bretaña, y justo a tiempo para actuar dos veces en Sónar este 17 de junio, es un buen momento para atarla en corto y preguntarle unas cuantas cosas.

Cuando estabas en tu edad de crecimiento, ¿qué música era la que más te impresionaba? ¿Qué es lo que más se escuchaba en tu casa?

Me gustaba de todo, escuchaba desde Spice Girls a Elvis, que me tenía obsesionada. También Michael Jackson y “Westside Story”. La colección de música de mi madre era muy variada, había desde discos de Abba y Pet Shop Boys a Joan Armatrading y Dolly Parton. Pero mi padre era muy aficionado al blues, al soul y a la Motown -mucha música vocal, mucho material con armonías, como The Four Tops y los Beach Boys-.

¿Recuerdas el momento en que quisiste dedicarte a cantar?

Cuando era más joven solía estar cantando siempre, pero cuando eres una niña pequeña supongo que eso lo hace todo el mundo. Cuando cumplí 11 o 12 años empecé a tocar el piano y a escribir canciones.

Vayamos unos cuantos años más adelante en el tiempo. ¿Cómo conociste a la gente de Rinse FM?

Había hecho un par de canciones que estaban sonando en la radio pirata gracias a gente de mi zona a la que conocía. Había un tema, “I Try” [acreditado como Jelly Jams] que lo ponía mucho uno de los DJs de Rinse, Geeneus, porque además había escuchado mi voz y estaba buscando una cantante para trabajar con ella. Tenían una idea que consistía en reunir a todos los DJs de Rinse en una recopilación compuesta de beats originales a los que se les añadiría luego una cantante que pusiera la voz encima de todas las canciones. Como iba a ser una selección de muchos géneros, necesitaban a alguien que pudiera ir conectando las canciones una tras otra, y ahí es donde entré yo. Y con el tiempo, de alguna manera, se acabó convirtiendo en mi álbum…

¿Cómo te acercas a la idea de escribir letras? Da la impresión de que es una experiencia real la que enciende la chispa de la idea que luego da forma a la canción.

Oh, sí, sin lugar a dudas, y las emociones de las canciones también vienen de ahí. “Lights On” tenía un latido feliz que me anima a ponerme a bailar, así que pensé que debía escribir una letra sobre, precisamente, bailar. Recuerdo que, cuando la escribí, el fin de semana antes había estado en un club justo en el momento en que se encendían las luces. El MC decía algo así como “bravo por todos aquellos que aún lo seguís dando todo con las luces encendidas”. Y no dejaba de pensar por qué nadie había escrito aún una canción sobre eso. Cuando escuché por primera vez “Katy On A Mission” me sonaba como un himno de club. Así que me planteé qué sentía cuando escuchaba una canción tan poderosa como esa en un club. Cerré los ojos, me situé mentalmente en ese momento en el que estoy en la pista de baile, rebuscando en la memoria entre mis experiencias pasadas e intentando describirlas en la canción.

¿Tienes algún club que lo consideres tu preferido?

Sí, sin duda. Cuando estaba escribiendo el álbum había varios clubes a los que iba muy a menudo. Evidentemente, tengo que mencionar FWD [la noche asociada a Rinse FM], de hecho iba ahí siempre que podía. Cuando empecé a trabajar con Rinse creo que tendría como 17 o 18 años. Algunos de mis amigos habían ido antes e intentaban convencerme de que me apuntara. Y los de Rinse me decía, “claro, vente, que entras gratis”, así que mi popularidad creció una barbaridad entre mis amigos. Les llevaba al club cada semana. Solía entrar a primera hora porque al día siguiente siempre tenía cosas que hacer, volvía a casa en el bus nocturno. Era un trayecto largo, pero valía la pena. No disponía apenas de dinero porque por aquel entonces tenía 18 años y no podía ni permitirme pagar la bebida. Una cerveza te costaba unas cuatro libras, así que ahí estaba, en la pista, completamente sobria en una habitación pequeñísima y la música atronando en aquel sound system increíble, era genial. Recuerdo que por aquel entonces iba también a muchas fiestas funky: E3 en Mile End, y también Fridge en Brixton y Plan B, donde pinchaban algo de funky los domingos en el sótano, así que los domingo me iba a hacer la ruta de clubbing de Brixton. Me lo pasé muy bien en aquellos años.

Como mujer, ¿qué opinas del equilibrio de géneros? ¿Supuso para ti algún problema?

Depende. Supongo que si observas el underground en su totalidad, sin duda hay chicas, y si te fijas en la escena funky todavía hay más chicas que van a los clubes, lo mismo que en la escena house. En el dubstep y en el drum'n'bass no cabe discusión: hay más chicos, pero cuando iba a los clubes con mis amigos siempre íbamos en grupo y había como mínimo seis chicas que siempre entrábamos en la sala dubstep. También nos gustaba el drum'n'bass y todo eso. Así que no lo veo un problema. Hay chicas suficientes como para hacerme compañía.

Debe ser para ti toda una proeza haber llegado al número 2 de ventas en álbumes y al top 5 en singles. ¿Llegaste a soñar que esto algún día pasaría?

No, ni hablar. Fue muy raro, porque cuando empecé a trabajar con Rinse yo pensaba que el álbum iba a ser lanzado a una escala mucho menor. Los álbumes que habían editado eran de artistas tipo Skream y Benga, que son muy potentes, y a mí me creaba una especie de complejo al escuchar su música, porque son los típicos músicos que, cuando están pinchando en una rave de dubstep, consiguen que la cola para entrar rodee todo el edificio del club. Pero el problema nunca fueron los charts. Así que ni me lo había planteado, ¿sabes? Cuando escribía las canciones tenía sobre todo los clubes en mente, nunca las listas de ventas. Y cuando se publicó “On A Mission” fue todo extrañísimo, porque resultaba que el disco tenía vida propia.

Lo que tú haces es muy novedoso, porque estás llevando a los charts y a la radiofórmula un tipo de música que no se habían hecho antes, y encima con forma de canción.

No lo sé, la verdad. La gente siempre me dice “tú eres la única que está haciendo esta música”, pero en realidad hay muchas otras chicas que están en la misma onda que yo. Te podría dar una lista larguísima, como Shea Soul, Clearasoul, Fatima, Ny… Y podría seguir. Me parece todo extrañísimo.

¿Consideras que Ms Dynamite es alguien en quien te puedes reflejar, quizá porque ella ha hecho algo equivalente a lo tuyo en el pasado?

Oh, sí, sin duda. Cuando me dijeron que ella iba a pasar por el estudio para colaborar en “Lights On” no supe cómo reaccionar. Dije algo tipo “oh, dios mío”, o parecido. Además, fue antes de que saliera “Katy On A Mission” o cualquier otra cosa, antes de que se corriera la voz. Para mí significó muchísimo que ella quisiera venir a grabar. Porque no se le podía pagar la tarifa de un sello grande, lo típico, “aquí tienes 40.000 libras si vienes a grabar esta canción. Fue muy especial conocerla, porque cuando está en el escenario y ese rollo transmite mucha energía, es muy fuerte. Quiero decir que es una mujer fortísima. Tiene tanta confianza en sí misma que llegué a pensar que me intimidaría. Pero resultó que era un encanto, muy agradable, y cuando entramos en el estudio me relajé al instante. Fue estupendo tenerle por ahí, porque además, cuando trabajas en las canciones, sólo tienes a tu alrededor DJs y productores, y estuvo bien tener a otra chica con la que poder hablar.

¿Crees que podría haber sucedido un disco como este, y con este éxito, hace dos años? ¿O tienes la sensación de que sólo habría sido posible en el momento actual?

Creo que tiene mucho que ver con el momento, es exactamente así. Cuando estuve en Jelly Jams no pasábamos de las 100 copias vendidas; seguíamos haciéndolo porque nos gustaba, pero por nada más. El timing ha sido perfecto porque acababa de terminar la universidad, me había sacado la carrera, y justo entonces salió “Katy On A Mission”. ¡Hace un año estaba en el paro y ya tenía algo a lo que dedicarme! Además, Rinse FM consiguió la licencia para emitir legalmente, y salió el álbum de Magnetic Man, así que todo sucedía a la vez. Pero todo de una manera muy natural. Nada estaba planificado. Es lo típico: estar en el lugar correcto en el momento preciso.

¿Cuál es el formato que llevas ahora para los directos? ¿A quién tienes en el escenario?

En mis directos llevo una banda al completo. Tengo muchos amigos que son percusionistas, o guitarristas, cosas así, de modo que para mí era todo una comodidad llevármelos de gira y que fueran mi banda. Me siento mucho más a gusto que si hiciera los conciertos yo sola. Así que pregunté al sello si podía tener una sección de vientos, y voces de apoyo, y cosas de ese tipo. Así que al final tengo un trompetista y un saxofonista, un batería, sintetizadores y bajo. Y un MC también, que me ayuda a movilizar a la gente. “Hard To Get” es la única canción en el disco que tiene instrumentos de metal, pero en directo dije que quería más metales, así que le hemos puesto metales a “Katy On A Mission” y “Perfect Stranger” y ha quedado muy bien. Y quiero que la gente sienta mi música como una experiencia en directo, me parece más completo que ir yo sola con un DJ.

¿Tienes ganas de actuar en Sónar?

Sí, muchísimo. Hace años que tengo ganas de ir, pero nunca he tenido la oportunidad, así que va a estar muy bien poder ir a Barcelona y actuar ahí.

¿Cuáles son tus planes para lo que queda de año? ¿Has tenido tiempo de volver al estudio?

He hecho algunas cositas aquí y allá, como una colaboración en el álbum de P Money, que se está grabando en estos momentos. Estuve cantando un pequeño estribillo el otro día. Tengo un beat nuevo para el que tengo que escribir la letra hoy mismo. He estado ganduleando mucho, así que me tengo que poner con esto ya. Pero, si te digo la verdad, la gira está siendo larga. Para mí es muy extraño, porque cuando estaba grabando el disco pensaba “quiero hacer un montón de conciertos, porque no he dado ni uno y es tristísimo”. Ahora, mira, estoy dando conciertos y lo que más quiero es volver al estudio. Es curioso, ¿no te parece?

PlayGround es media de Sónar

Crítica: '' On a Mission''

Recuerda que Katy estará actuando el 17 de junio en Sónar por partida doble: por la tarde lo hará acogida por la Red Bull Music Academy, y por la noche como parte del showcase de la BBC Radio 1. Consigue tus entradas en este link.

¿Te ha gustado este contenido?...

Hoy en PlayGround Vídeo:

Ver todos los vídeos

Hoy en PlayGround Video

cerrar
cerrar