Entrevistas

Joker

Perfeccionismo y cautela

Fiesta PlayGround, no podía faltar en estas páginas charla con su máximo protagonista: un Liam Mclean tímido y económico en palabras que contestó a nuestras preguntas mientras recorría las calles de Bristol que separan su estudio de su casa.

Quien nos lea con asiduidad, lo sabrá todo (o casi) sobre Joker, joven príncipe gentil del grimy dubstep funk made in Bristol. Él, a sus 20 años, es el hombre al que se dirigen todas las miradas en el ámbito de la electrónica off-club de acento británico en este principio de década. Piensa en cuerdas sintéticas subrayando la emoción y el drama; basslines pulsantes regadas de bleeps y glitches psicóticos; bordados lujuriosos a base de idm ochobitera, floraciones electrosas y filigranas melódicas sobre las teclas de unos sintes cargados de intención G-Funk: esos son a grandes rasgos los ingredientes que hacen de Joker alguien único en su especie.

Sé que puede sonar un poco extraño, pero me gustaría comenzar preguntándote sobre cómo es ser tú en estos momentos. Quiero decir, estás a punto de publicar tu primer álbum, tu reputación como remezclador no para de crecer, tienes que tener una agenda cada vez más apretada... Prácticamente todo el mundo interesado en la música hecha a base de beats y sintes parece estar pendiente de ti en este momento, así que me pregunto cómo te sientes estando en el sitio en el que estás.

Yo creo que estoy más o menos en el mismo sitio en el que estaba. No tengo la sensación de haberme convertido en algo más grande. Soy básicamente la misma persona que era hace diez años. Y me siento de la misma manera que antes de empezar a producir música. Soy básicamente la misma persona.

Pero imagino que el tener a tanta gente pendiente de tus movimientos, el ser consciente de las expectativas que tus 12”s han venido creando, tendrá que haber traído algún tipo de presión a tu vida...

Yo no hablaría exactamente de presión, pero... Soy yo el que se presiona para intentar hacer algo diferente, y sí es cierto que a veces me encuentro con dificultades para saber hacia dónde tirar, pero estoy seguro de que al final encontraré la manera de llegar a donde quiero llegar.

Aunque tú me digas que sientes de manera similar a cómo sentías hace diez años, doy por hecho que a un nivel más práctico, a nivel del día a día, tu vida ha tenido que haber cambiado mucho en el último año y medio...

Sí, es cierto que ahora me paso mucho más tiempo delante del ordenador. Antes solía salir más a menudo, pasarme horas haciendo el cabra con la bici, pero ahora apenas tengo tiempo, estoy siempre ocupado.

Precisamente por ahí iba mi próxima pregunta: ahora mismo, ¿le queda tiempo a Joker al margen de la música?

La verdad es que no mucho. Pero como consuelo suelo decirme que tan pronto como el disco esté en la calle podré dedicarme a hacer algo de deporte y tendré algo más de tiempo para mí y para mis otras cosas. En estos momentos siento que debo construir, construir, construir, construir, para llegar a donde quiero. ¿Sabes a lo que me refiero?

Bueno, creo que sí... De todos modos no quiero quedarme sin preguntarte qué es lo que más echas de menos... Si pudieras disponer de más tiempo fuera del estudio, ¿en qué lo estarías gastando?

Lo que más echo de menos es poder andar por ahí con mi bici. Esa es una de las cosas con las que más disfruto. Con eso, y también cocinando. No sabría decirte si soy un buen cocinero, pero desde luego me gusta comer... Pero en general también disfruto del tiempo que paso en el estudio.

Hace unos días, preparando esta entrevista, me encontré con unas declaraciones tuyas de finales del año pasado en las que comentabas que tu intención era relajarte un poco en relación al álbum, respirar un poco de aire fresco y seguir produciendo con la misma regularidad de siempre, pero sin pensar demasiado en la idea de tener que terminar el álbum. Cómo están las cosas en este momento a ese respecto.

Es cierto que llegó un momento en el que necesitaba relajarme un poco y buscar nuevos aires. Quiero llegar a terminar el álbum de un modo en que no sea necesario estar en todo momento pensando en que estoy haciendo un álbum, para no sentirme tan presionado a la hora de hacer las cosas. ¿Entiendes lo que quiero decir? Lo que intento a la hora de ponerme a producir un track es pensar simplemente en eso, en que estoy produciendo un track, ese track, y no en que estoy produciendo un álbum. Creo que si pienso demasiado en la idea del álbum, las cosas pueden acabar no saliendo bien.

En qué estadio se encuentra entonces el disco. ¿Te has impuesto una fecha objetivo o algo por el estilo para poner el disco en la calle, o prefieres que la inspiración mande y diga cuándo las piezas están definitivamente listas?

Prefiero no tener que pensar en fechas. Definitivamente, el disco verá la luz antes de que acabe el año, pero en este momento no podría decirte exactamente cuándo.

Doy por hecho que “el problema” no es tanto la falta de ideas como el control de calidad que aplicas a todo lo que haces. Recuerdo que hace meses contabas en otra entrevista que en la carpeta dedicada a albergar en tu ordenador temas potenciales para el álbum había por aquel entonces algo así como 120 tracks. Eso me lleva a preguntarte si, a la hora de crear, te tienes por un tipo obsesivamente perfeccionista.

Me temo que sí. Si volviera a repasar ahora esos 120 tracks, o los que sean, que ya serían bastantes más, lo más probable es que al final me acabara quedando con tan sólo uno o dos, porque soy muy... tienen que ser... certeros.

Qué tiene que tener (o que no debería nunca faltar) en una canción para que te convenza, para que te parezca certera.

La verdad es que aún no lo sé, porque no creo haber hecho aún ni una sola canción que me guste realmente.

¿¡Cómo!? ¿No hay una sola de tus canciones que te convenza, que te guste sin reservas?

No.

Sorprendente declaración viniendo de alguien que ha hecho tracks tan celebrados como “Digidesign” o “3k Lane”... Esto me lleva a preguntarte sobre algo que siempre ha sido motivo de interés y conflicto a nivel personal: cómo saber cuándo una canción es suficientemente buena como para darla por terminada. Especialmente ahora, con todas las posibilidades de edición que brinda la tecnología digital, ¿es fácil para ti llegar a ese momento en el que sientes que una canción está lista?

Mmmm... La verdad es que pienso que una canción nunca llega a estar realmente terminada. Creo que sabes a lo que me refiero... Tienes que llegar a un punto en el que la das por buena, en el que la dejas, pero la verdad es que un track nunca llega a estar realmente “finalizado”. Ayer mismo me pasó, el llegar a ese punto en el que decides dar por bueno un tema, dejarlo tal y como está, aunque sepas que podrías seguir desarrollándolo. Pero se trata de una decisión práctica, porque la verdad es que siempre podría volver sobre el tema para hacer pequeños edits, hacer nuevos arreglos... ¿Sabes lo que quiero decir?

Visto así, a nivel de “unidad canción”, imagino que tiene que ser enormemente costoso llegar al punto en el que uno da un álbum por terminado. Imagino que ayuda el partir con una idea general en la cabeza de hacia dónde se quiere ir... ¿Es tu caso?

Claro que había una idea de partida, pero en cierto modo esa idea ha cambiado, y en estos momentos estoy probando una serie de cosas diferentes, y viendo qué es lo que sale de ahí, antes de decidirme a juntar todas las piezas. En principio pensaba en hacer un álbum de una pieza y muy electrónico, pero ahora me apetece probar a meter más instrumentación real, algunas guitarras reales, algunos bajos reales, cuerdas...

¿Y voces? En los últimos tiempos parece que cada vez más gente dentro del negociado dubstep, desde Pangaea hasta Starkey pasando por tu compadre Guido, se está animando a hacer tracks vocales. ¿Habrá algún tema cantado en tu álbum?

Puede que haya uno o dos, incluso tres temas cantados. He estado trabajando con cantantes, y ya hay varios temas terminados que podrían o no entrar en el álbum.

Cómo trabajas en esos casos. ¿Sueles darle libertad a la gente que canta para que escriban sus propias letras, inventen sus propias melodías, o sueles darle directrices al respecto de qué deben cantar, y cómo lo deben cantar?

Hay un poco de ambas cosas. Normalmente me limito a pasarle un track a aquella persona en la que he pensado como cantante, y en la mayor parte de los casos les dejo hacer, aunque también hay ocasiones en las que les he comentado que buscaba cierto tipo de idea, o que quería que la letra hablara sobre un tema en particular, para luego ver qué me traían.

Hace algunos meses decías tener el deseo de hacer un disco muy cohesivo, un disco dotado de cierta narrativa, con su exposición, su parte central, su desenlace, que se prestara a ser escuchado con fluidez de principio a fin. Después de haber crecido enfocando tu trabajo al formato de 12”, tiene que hacerse duro lograr esa continuidad.

Quiero hacer un disco que se deje escuchar con fluidez, pero no estoy tan seguro al respecto de eso que comentas de la narrativa; al menos no ahora. Sí te puedo decir que mi segundo álbum quiero que sea una historia, que el disco sea como una colección de escenarios que te permitan caminar a través de la historia, y acompañarlo todo con fotos. De momento esa es la idea que tengo, aunque vete tú a saber lo que haré cuando llegue el día.

Centrémonos pues en el futuro más próximo. ¿Tienes planes de poner en la calle algún nuevo 12” antes de que llegue el álbum?

Sí, hay un nuevo 12” en camino, que espero poner en la calle entre finales de marzo y mediados de abril. Se llamará “Tron”.

¿Saldrá con etiqueta Kapsize?

Sí, lo editaré yo mismo a través de Kapsize, en vinilo y en digital.

Ya que sale el tema, ¿por qué te decidiste a montar sello propio teniendo como tenías otras buenas ofertas sobre la mesa?

Antes de tener mis temas desperdigados en otros sellos, me parecía interesante contar con una plataforma propia que además tuviera una personalidad definida, una marca que a la larga pueda llegar a ser estandarte de un cierto tipo de sonido.

¿Entonces concibes Kapsize como un sello abierto al material de otros artistas?

Sí, ahí están los maxis que he compartido con Rustie y Ginz, y siempre estoy pendiente de encontrar cosas que me puedan gustar.

¿Tienes algún otro nombre en cartera, algo planeado para el futuro próximo?

Me gustaría publicar pronto algo de L-Wiz, un par de productores suecos que ya han editado cosas en Dub Police.

Si no me equivoco, Kapsize está integrado en Multiverse, el grupo editorial que dirigen Ginz and Pinch.

Sí, ellos hacen todo el trabajo sucio, se encargan del papeleo, de las licencias, de la producción, de la distribución, etc. Yo me limito a decidir qué quiero sacar, a elegir las canciones que quiero editar en Kapsize.

Al menos a nivel de Multiverse, la colaboración entre varios de agentes de la escena dubstep de Bristol es palpable. Me pregunto cómo es la cosa a nivel más general... Esa suerte de comunidad dubstep en la que tendemos a pensar quienes no vivimos en la ciudad, ¿es real? ¿Existe ese sentimiento de comunidad -en el sentido de tener trato los unos con los otros, de prestarse ayuda, de compartir ideas- entre la gente dedicada al dubstep en Bristol?

No es exactamente como los medios lo pueden pintar, pero sí es cierto que mucha de la gente implicada está más o menos estrechamente relacionada. En mi caso particular, sí es cierto que algunas de esas personas son gente realmente cercana a mí, y luego hay gente con la que tú a lo mejor no has tenido tanta relación, pero siempre hay alguien dentro de tu círculo más íntimo que conoce a alguien dentro del círculo de esa otra persona. En ese sentido sí se puede hablar de comunidad, de una red de personas que se conocen, aunque cada uno se dedique a hacer lo suyo.

Desde tu experiencia particular, cuáles crees que son las razones que vienen haciendo de Bristol una ciudad tan catalizadora de creatividades, especialmente en el plano de las músicas electrónicas.

Creo que la clave está en que es una ciudad más relajada, una ciudad que te deja respirar. Las cosas no son como en Londres, donde todo el mundo parece estar atento a copiar aquello mejor de entre todo lo que está pasando. En Bristol tienes otra libertad, la gente lleva otro ritmo, y es cierto que la ciudad cuenta con una escena artística vibrante.

¿Te sientes de alguna manera conectado con la tradición musical de la ciudad, una tradición de lejano ascenciente caribeño que, tomando prestado el eslogan de Unheard, el nuevo subsello de Punch Drunk, podríamos definir como “Bristol soundsystem music”?

No me siento parte de ninguna tradición, y nunca pienso en mí en relación a Bristol o a ninguna escena.

Al hilo de lo que cuentas, en el pasado has dicho más de una vez que tú no te veías como un productor de dubstep, que lo que tú hacías era otra cosa, una que en cierta medida se había visto influida por los modos del dubstep, pero que en tu música siempre ha habido otros elementos (del grime, del hip-hop, el R&B o el funk) igual de relevantes.

Sigo pensando lo mismo. Al principio solía llamarle grime a lo que hacía, pero ahora la verdad es que me da igual el nombre que se le ponga. Si no hubiera sido por el grime, yo no estaría donde estoy hoy. Y si no fuera por el funk, casi nada de lo que pasa ahora estaría pasando.

Hay una breve videoentrevista circulando por YouTube en la estás con MC Nomad. En su día me llamó la atención oír a Nomad decir en ese vídeo que para él todo lo que se ha venido catalogando como dubstep no era más que otra forma de hip-hop. ¿Qué opinas al respecto?

Pienso que la música es música, y que sólo tiene que gustarte o no gustarte, y no tienes que preocuparte por cómo debes llamarla. También depende de dónde vengas y en qué andes metido. Si le pones uno de mis tracks a un chico de U.S.A. que escuche hip-hop, probablemente te dirá que eso es hip-hop. Pero si le pones ese mismo track a alguien de UK, te dirá que eso no es hip-hop, que es grime. En el fondo sólo debería importarnos la distinción entre buena música y mala música.

Ya que lo mencionas, me gustaría saber qué tipo de feedback has venido recibiendo desde el ámbito del hip-hop americano. Te lo pregunto porque algunos de tus tracks tienen un vibe muy cercano al G-Funk que debería ser del gusto de más de un hip-hop mogul.

Ha habido gente del mundo del rap que se ha interesado en mi música, que ha incluido temas míos en sus mixes, y hay por ahí algún manager que se ha puesto en contacto conmigo un par de veces para tantearme sobre producir para otros artistas. De momento no hay mucho más.

Hablando de esos sintes de sabor G-Funk, contabas hace algún tiempo que tenías intenciones de tomar clases de piano para poder llevar las cosas un paso más lejos. ¿Llegaste a hacerlo?

No, de momento no he podido, pero es algo que quiero hacer.

Entonces, si no hay ningún tipo de entrenamiento formal al respecto, ¿esa forma que tienes de retorcer los sintes, esas melodías cargadas de funk radioactivo que inventas, son fruto del puro instinto?

Se podría que sí. Yo simplemente escucho, me pongo a trastear sobre las teclas hasta que encuentro algo que me gusta, y luego juego con eso hasta lograr el sentimiento que busco. La verdad es que para mí es muy difícil tratar de explicar cómo hago mi música. Las cosas simplemente surgen.

En unos días estarás por primera vez en Madrid como plato estrella de la primera de las fiestas que organizamos en PlayGround. ¿Qué podemos esperar de tu set?

Si te soy sincero, aún no estoy seguro al ciento por ciento de lo que voy a hacer. Sonarán algunos temas nuevos, y me gustaría poder hacer al menos un par de temas en directo, pero aún tengo que resolver un par de asuntos. Siempre voy decidiendo las cosas un poco sobre la marcha, en función de cómo me sienta ese día. Nunca hago un mismo set dos veces.

Para terminar. Tengo entendido que tienes una muy buena relación con tu hermano pequeño, al que, si no me equivoco, le has tenido que pedir hace un momento que saliera de tu habitación. Me gustaría saber qué opina él de tu música.

Le gusta, dice que es fan de mi música, y la verdad es que no entiendo por qué.

¿Crees que podría llegar a seguir tus pasos en el futuro y lanzarse a producir?

Sí que quiere producir. Yo creo que quiere. O al menos eso dice. Aunque a lo mejor lo dice por el simple hecho de que es lo que yo hago. A mí me gustaría, pero ya se verá.

¿Te ha gustado este contenido?...

Hoy en PlayGround Vídeo:

Ver todos los vídeos

Hoy en PlayGround Video

cerrar
cerrar