Entrevistas

Interpol: “Siempre queremos ir a nuevos territorios y cruzar nuevas fronteras”

Con motivo de su décimo aniversario y la reedición de su primer álbum, hablamos con Daniel Kessler sobre el viaje de la banda hacia destinos desconocidos

Hablamos con Daniel Kessler de Interpol coincidiendo con la llegada de la edición conmemorativa del décimo aniversario de “Turn On The Bright Lights”. A menudo señalados como revisionistas post-punk, descubrimos por qué esta idea de revival es más una reencarnación que una resurrección.

Trajes chulos, bajo en staccato y guitarras manejadas con elegancia. Se entregan totalmente pero con sequedad, dibujan atmosferas teatrales y en su música se percibe el sabor de Nueva York. Aunque cueste de creer, ya han pasado diez años desde que Interpol lanzaran su primer álbum, el seminal “Turn On The Bright Lights”. A lo largo de la última década, la banda ha superado giras agotadoras y cambios de formación (sin embargo, constantemente se han mantenido a flote gracias a Daniel Kessler y Paul Banks, sus dos miembros clave). Juntos, manejan la fuerte e influyente herencia de la próspera escena neoyorquina de principios de la década pasada.

Con todo, aunque la banda a menudo suele quedar señalada como revivalista del post-punk, y constantemente comparadas a nombres legendarios como Joy Division, a lo largo de esta entrevista descubrimos algunos inesperados puntos de referencia. Kessler, por ejemplo, reconoce el impacto mayor de Fugazi en su vida, asegurando que “es una de mis bandas preferidas de siempre, han tenido una influencia gigante en mí a nivel personal”. También es interesante fijarse en las veces que se refiere a tirar para adelante, progresar y experimentar cosas nuevas. Revivalistas o no, para Interpol la cuestión de fe consiste en reencarnarse, más que en resucitar.

De manera muy apropiada, la edición deluxe del décimo aniversario de su álbum de debut –lanzado este mes vía Matador– ofrece mucho más que la resurrección estándar. Demos, un DVD y una versión completamente remasterizada del original, todo ello empaquetado en un formato de libro de tapa dura con fotografías inéditas hasta ahora. Hablamos con Kessler, pues, antes de este lanzamiento sobre diversas cuestiones relacionadas con Interpol.

Tengo entendido que Interpol se ha mantenido parado durante un tiempo y que todos los miembros habéis estado involucrados en proyectos por separado mientras tanto. Paul Banks ha editado un álbum en solitario. ¿Qué has hecho tú?

No es sólo que hayamos hecho proyectos separados; ha sido tener un poco de descanso después del último álbum, más que nada. Tocamos alrededor de 200 conciertos, tiene más que ver con lo que pasa cuando haces ese tipo de ciclo, te tomas un pequeño descanso, te tomas una vida un poco más normal durante un tiempo. He estado trabajando en nuevas canciones para Interpol. Un montón de pequeñas cosas. He estado trabajando en algunas cosas con un amigo que tienen un rollo más de banda sonora. Algo así como una colaboración en el sentido de los elementos visuales; pero más bien un proyecto artístico, no tanto una película.

"Las artes en general –literatura, cine– me atrapan, leo todo el tiempo"

Dices que has estado trabajando en nuevas canciones. En el pasado Interpol siempre parecía tener un enfoque bastante igualitario en el proceso de escritura. ¿Cambió con todos los cambios de formación o siempre ha sido un proceso de colaboración?

No, aún tenemos esa cualidad, aún es así. Pero la mayoría de las veces, casi todas las canciones de Interpol han partido de mí. Siempre aporto algo a la banda, normalmente la guitarra y a veces el piano es el cimiento original, y luego construimos el resto en algo que se va a convertir en una pieza de música de Interpol. Pero básicamente todo empieza a partir de mí, no ocurre con todas las canciones, pero sí con la mayoría. Ése es básicamente nuestro proceso.

¿Y las letras?

Oh, yo no toco las letras, que quede claro. Simplemente hablaba de la génesis de la composición musical. Las letras son 100% de Paul. Él hace eso justo al principio y luego explora otras posibilidades. A veces se quedará con algo que ha escrito en el primer ensayo y otras veces será algo de la undécima hora en el estudio, pero siempre hemos pretendido que sea lo que a él le surja.

Hay algo de cualidad literaria en algunas de vuestras letras. ¿Es la literatura algo que uséis para buscar inspiración?

No puedo hablar en nombre de las letras pero puedo decir que personalmente soy un gran lector. Las artes en general –literatura, cine– me atrapan, leo todo el tiempo. Pero más allá de la gasolina para el cerebro, personalmente no tomo influencias externas y las aplico directamente, eso no es algo que me interese hacer. Lo mío tiene más que ver con tener el cerebro afilado, tenerlo lubricado. Me encanta la literatura, me encanta leer en general.

Hablabas antes de bandas sonoras. ¿Es algo que te interese? ¿Te ves sumergiéndote en ellas en el futuro?

Bueno, no es exactamente trabajar en bandas sonoras –no me refería a eso–, es trabajar con un amigo que es diseñador de sonido y juntos estamos haciendo algo un poco diferente. Es un nuevo enfoque para mí, pero hemos hecho algunas cosas aquí y allá. Soy un fan ávido del cine, así que me encantaría hacer música para cine, como también querrían el resto de componentes de la banda. Nos gustaría hacer más cosas para el cine. Pero en general me gusta la idea de, simplemente, hacer algo distinto con mis amigos. En lugar de escribir canciones, tratar de cultivar una pieza de música en respuesta a algo que estés viendo, algo un poco más atmosférico. No hay limitación temporal, no hay camino a seguir, es todo nuevo territorio.

Hablando de caminos: conforme ha progresado vuestra carrera, ¿sentís como si vuestro éxito os haya dado más libertad, os habéis reivindicado de alguna manera, o sentís la presión de seguir un camino en concreto?

No, nunca hemos sentido como si tuviésemos que esperar a que sucediese algo para ser capaces de seguir un camino alternativo. Lo que hacemos es simplemente lo que hacemos, y somos quiénes somos. No es como si nos hubiésemos ganado poder hacer lo que hacemos ahora, eso siempre ha formado parte de nuestro ADN. Podría decirse que en los primeros discos éramos conscientes de que queríamos lanzar dos álbumes bastante seguidos, por una serie de razones: no sólo porque éramos una banda nueva, sino porque para nosotros era totalmente nuevo recibir atención y el hecho de editar música, y no queríamos pensar demasiado sobre el proceso. Simplemente queríamos seguir haciendo lo que hacíamos, así que seguimos escribiendo canciones y grabándolas. Eso parecía muy natural y nos mantenía con los pies en el suelo. Pero luego, conforme avanzas, giras mucho, viajas mucho, eso toma su curso y quieres hacer otras cosas, pero básicamente alimentas todo lo que haces a partir de lo que haces con la banda, de un modo u otro. Es un elemento saludable. Así que es sólo… no me gusta usar una palabra tan cliché como orgánico, pero sí, es simplemente algo orgánico. Paul y yo hemos estado en la banda durante 15 años, queremos ir a nuevos territorios, queremos cruzar nuevas fronteras, pero mantener todo el espectro muy abierto. No está necesariamente planificado lo que quieres hacer y cuándo quieres hacerlo, simplemente ocurre. Estoy bastante excitado con lo que haremos a continuación. Nos reunimos en agosto, sólo durante unos días, y fue bastante bien. Fue un gran comienzo, así que será lo que tenga que ser. Una cosa que diré sobre Interpol es que cuando escribimos música juntos a menudo no sabemos qué pasará o qué queremos hacer. Simplemente surge; es lo que está pasando en la habitación.

"Siempre hemos intentado no citar influencias porque individualmente no tenemos las mismas. Y no sería correcto decir lo que nos ha influenciado porque realmente no tenemos ni idea"

¿Puedes contarnos un poco sobre la inminente edición para el décimo aniversario?

No es algo que normalmente me guste hacer, no suelo ir atrás y escuchar viejos álbumes o cosas antiguas. Una vez he terminado cualquier álbum, ya he acabado con él, a no ser que me lo cruce en una tienda o un bar. Una vez terminamos un disco y lo lanzamos, es el momento de pensar en el siguiente. Así que cuando decidimos hacer esta edición especial para el aniversario, decidimos hacer algo que mereciese la pena para los fans, no simplemente añadir una o dos canciones. Encontramos algunas viejas fotos y cosas de estas, demos antiguas en las que tenemos tracks como “Stella Was A Driver”, del primer disco, que habíamos grabado en nuestro local de ensayo en Brooklyn en 2001, antes de que firmásemos por Matador. De hecho, a decir verdad no recuerdo haberla grabado, pero la escuché hace poco y la encontré bastante buena. Era un local de ensayo complicado porque las paredes eran muy finas y tenías que escoger muy bien el momento en el que apretabas el botón de grabar para no oír a ninguna otra banda grabando. Pero esas canciones suenan geniales, así que empecé a querer añadir cosas al disco. Queríamos que valiese la pena para la gente a la que le gusta la banda y ese disco en particular, así que también añadimos todas las “Peel Sessions” y otras cosas. Fue toda una aventura volver a atrás y escuchar todo ese material desde una perspectiva más o menos objetiva. Cuando estás grabando o escribiendo canciones, no eres tan objetivo en cierta manera.

Me resultó muy chocante comprobar que ya era el décimo aniversario de “Turn On The Bright Lights”. Ha pasado el tiempo rapidísimo. Me acuerdo de veros en esa gira, en un pequeño local de Brighton en 2002.

¡Me acuerdo de ese sitio! Que local tan bonito. Tenía una cúpula en el techo y podías ver a través de ella.

¡Ese es! Había estado viendo a Fugazi la noche anterior con un montón de amigos y todos fuimos a vuestro concierto el día después. Así que ambos teníais más o menos el mismo público.

¿En serio? Eso es como el mejor cumplido que podría imaginar. Fugazi son una de mis bandas favoritas de siempre. En ese momento eran uno de mis grupos favoritos, seguro, los escuchaba muy a menudo entonces y años atrás. Los vi incontables veces en los noventa. Tuvieron una influencia enorme en mí, no puedo hablar por el resto de la banda, pero para mí puedo decir que Fugazi fueron una gran influencia. Vivía en Washington DC, y siendo un adolescente ahí, y vivir la escena musical, fue una gran influencia. Así que es realmente guay oír que teníamos audiencias similares.

Mucha gente habla de Joy Division, Echo And The Bunnymen y el post-punk británico, en referencia a vosotros. ¿Dirías que Fugazi y toda la escena Dischord de DC era una influencia mayor?

No puedo hablar por el resto de la banda, pero para mí lo fue. Era muy joven. Me mudé a Washington DC desde Europa cuando tenías solo unos 11 años y me sentía fascinado con la escena que había en ese momento, era muy viva en ese período, Fugazi estaban consolidándose. Pero más allá de Fugazi, mucha de la música de ahí tenía este sentido de progreso y de mirar hacia adelante, reinventarse, tratar de hacer algo distinto. Esa progresión de hardcore estándar hacia algo que tenía un feeling más melódico, la incorporación del reggae… Eso fue algo muy importante para mí, el sentir esos ritmos. Para mí esas fueron las influencias, esas fueron las razones por las que tocaba la guitarra. Tocaba la guitarra antes, pero pasé a hacerlo de una manera no-tradicional. Me refiero a no practicar riffs de guitarra sino dejándote llevar; cuando ves a una banda como Fugazi tocar en directo te transmiten esa sensación, su música dibuja el recorrido de su química conjunta, y creo que eso tuvo una influencia enorme. No puedo decir que esas otras bandas que has mencionado fueran influencias. Nunca dijimos eso, la gente nos lo decía. Son grandes bandas, pero nunca las citamos como influencias. De hecho, siempre hemos intentado no citar influencias porque individualmente no tenemos las mismas. No sería correcto decir lo que nos ha influenciado porque realmente no tenemos ni idea. Todo lo que sabemos es que cuando nos juntamos en una habitación simplemente trabajamos en la música que nos sale. Normalmente las canciones las empiezo yo y a partir de ahí podemos ir a cualquier parte. Eso es lo que siempre ha hecho que nuestro proceso sea muy excitante y creo que es lo que ha mantenido a la banda unida: esa posibilidad, el no saber lo que íbamos a hacer después.

Es interesante hablar de química. ¿Cómo dirías que vuestra química ha ido cambiando con las distintas formaciones de la banda?

La formación de directo que tuvimos en esta última gira era de músicos expresamente para el directo, para girar. No eran necesariamente parte de la banda ni tomaban partido necesariamente en el proceso compositivo. Fue genial estar tocando con David Pajo durante un tiempo. Obviamente, es un músico increíble, que ha tocado en bandas tremendas de las que todos somos grandes admiradores y fans. Eso fue genial, es un músico impresionante en directo. Lo mismo sirve para Brad Truax. Es un viejo amigo mío, un tipo genial y un músico buenísimo en directo. Así que no se puede hablar en términos de influencia en el proceso compositivo, es más el gran placer de tocar con músicos tan sólidos.

Finalmente, hablando de tocar en directo, habéis pasado de tocar en locales pequeños como el que mencionábamos de Brighton a hacerlo en estadios masivos. ¿Ha influenciado esto en el aspecto compositivo?

No. Siempre fue un proceso gradual, moviéndonos hacia arriba. Intento no darle muchas vueltas a este tipo de cosas. Nunca fue de un día para otro, y eso creo también fue importante. Al empezar nunca tuvimos claro si lo lograríamos. Conocí a la mayoría de los chicos en 1997, hicimos nuestro primer concierto en 1998 y no editamos nuestro primer álbum hasta agosto de 2002. Eso es mucho tiempo. Es muy complicado, Nueva York es cara y cuando eres joven no tienes mucho dinero y cosas como encontrar un espacio para ensayar se vuelven un engorro. Todo el mundo tiene mil cosas que responder en el trabajo y con muchas otras responsabilidades, es difícil. Creo que construimos nuestros cimientos en esos años. Cuando publicamos nuestro primer disco ya teníamos una idea de quién éramos y eso fue importante para nosotros, y simplemente no pensábamos demasiado en esas cosas. Teníamos unos cimientos, luego todo empezó a ir muy rápido y ya no tuvimos tiempo de pensar sobre ello, empezaron a pasar muchas cosas. Fue algo pre-redes sociales. Ahora probablemente podríamos haber sacado nuestra música mucho antes y quizá las cosas hubieran pasado más rápidamente. Quizá después de un año ya hubiésemos hecho nuestro primer disco. Pero creo que esa rapidez es un obstáculo al desarrollo. Creo que esa manera de hacerlo nos dio mucho tiempo para desarrollarnos como banda y no tener que darle muchas vueltas a esas cosas. Tampoco lo hacemos ahora. Cuando estás en el escenario realmente lo que importa es lo que está pasando en el escenario y tu público –con suerte la sala será muy atmosférica y el sonido genial– y luego intentas que todo sea sencillo. Realmente intento que todo se mantenga tangible.

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