Entrevistas

De “Final Fantasy” al dubstep púrpura y más allá: la historia de Guido

Hablamos con el productor de Bristol sobre su nueva banda en directo, su sello State of Joy, su amistad con Joker, Gemmy y Pinch. Ah, y estrenamos en exclusiva el vídeo de su directo

Una conversación con Guido, el productor de Bristol, sobre sus últimos movimientos creativos: el sello State Of Joy, el sonido ‘púrpura’ de su ciudad, los conflictos que le provoca la palabra dubstep y cómo aprendió a escribir orquestaciones con la música del juego “Final Fantasy.

Cuando a finales de la década pasara surgió la última generación de productores de música de baile de Bristol, con el colorista sonido de Joker a la cabeza, la excitación y las expectativas se palpaban tanto en los dancefloors como en la prensa. En la estela de la creciente popularidad del dubstep y de la asimilación temporal del grime en el mainstream, jóvenes productores como Joker, Gemmy y Guido traían una refrescante visión de sonidos que, aún siendo relativamente nuevos, ya mostraban mutaciones; fue una de las primeras muestras de cómo de rápido había de girar el mundo de la música en internet en 2010.

Cinco años después –algo menos en el caso de Gemmy y Guido–, esta nueva generación ya ha madurado, divergiendo de la cohesión primigenia que les valió el apodo “purple” (tal como dejó establecido Joker en 2009 en una entrevista con The Stool Pigeon). Joker ha firmado con 4AD y ha saboreado el éxito popular, mientras que Gemmy y Guido han seguido trabajando en los márgenes de la escena dubstep tejiendo sus propios lazos con el género gracias sus respectivos debuts oficiales en el sello Punch Drunk, de Peverelist.

Madurar como artistas en un panorama musical tan ruidoso y frenético se ha convertido en algo potencialmente complicado. Lo que diferencia a estos tres productores de la mayoría es la forma en que han reconvertido, cada uno a su manera, aquello que en un primer momento hizo tan atractivo a su sonido: las melodías y sus cualidades coloristas. En el caso de Guido, fuimos testigos de su potencial por primera vez en su álbum de debut, “Anidea” (2010), en el que mostró suficiente talento para la melodía y la composición como para escribir un álbum completo de música de baile sin sonar cansino, un logro valioso teniendo en cuenta lo diluido que estaba quedando el género en ese punto. Desde entonces, ha continuado refinando un sonido cada vez más personal, y después de un 2011 bastante tranquilo, este año ha editado dos nuevos singles en su propio sello State of Joy. Parte del conglomerado Multiverse, State of Joy –junto al sello World of Wonder de Gemmy– es la última prueba de que esa generación ha dado un paso al frente para forjar su propio camino, con ayuda de sus amigos, por supuesto.

Mientras que, en cierto modo, el foco de atención actual de Bristol está más centrado en tempos lentos y producciones que habitan en algún lugar entre el house, el techo y el dubstep, Guido ya ha editado dos de los 12” de esencias dubstep más sólidos de este año, incluyendo ese “Flow” con Jay Wilcox que, para quien esto escribe, merecería convertirse en un éxito en las listas. Al mismo tiempo ha estado trabajando duro para transferir su música al directo con una banda al completo. Desde PlayGround hemos decidido llamarle para que nos cuente un poco de donde viene y adonde va, sin olvidarnos de su banda de directo, de la incomodidad de ser etiquetado como tal o cual género y sobre aprender a tocar melodías gracias a la mejor saga de videojuegos de rol de la historia.

En primera instancio quisimos que Guido nos hiciera un mix para acompañar esta pieza, pero al final no fue posible. Pero mientras estábamos trabajando en el texto final, Guido sugirió ofrecer una muestra de su banda en directo grabada en vídeo. Así que, junto a esta presentación de su figura, ahora también puedes ver en exclusiva cómo se las gasta su proyecto en vivo con una interpretación de “Anidea”, el tema titular de su álbum de debut. La banda la forman Guido (teclados), Typesun (percusión), Will de A Future Without al bajo y Marcus a la guitarra. Salas y promotores, ya sabéis lo que tenéis que hacer: aquí hay unos chicos que tienen que difundir su palabra a lo largo y a lo ancho.

Vídeo

¿Quién es Guido? ¿De dónde viene y como se metió en la música?

Empecé a hacer música como hobby durante la secundaria. Tenía el Fruity Loops y empecé a hacer beats. Muchos de mis amigos hacían música en esa época, gente como Joker y otros, básicamente partimos de eso. Nos movimos por distintos lugares de Bristol para hacerlo. Había un sitio llamado The Basement Studio donde podías ir y usar un ordenador para hacer beats. He estado metido en esto desde entonces, la verdad.

¿Qué año era?

Debía ser entre 2003 o 2004. Esa época fue en la que descubrí cómo hacer música utilizando programas de ordenador. Pero no puedo recordar el motivo específico por el que me descargué FL Studio.

Bueno, era el programa que escogía mucha gente en esa época, especialmente cuando empezabas.

Sí, también ocupaba muy poco, ni siquiera 10 megas, lo podías descargar fácilmente.

¿Así que eres nacido y crecido en Bristol?

Más o menos. Nací en Redhill, que está en Surrey, y me mudé a Bristol cuando tenía unos tres años. He estado aquí desde entonces.

¿Tienes algún tipo de formación musical clásica?

Realmente, no. Tomé clases de piano cuando era joven. Tuve dos profesores distintos a lo largo de diversos años, con algún parón entremedio. Uno era más clásico y el otro más jazz. Me solía descargar partituras de internet, partituras de Final Fantasy, y se las llevaba a los profesores y ellos me enseñaban a tocarlas. Luego seguí haciendo eso, pero ya a un nivel autodidacta.

"La música que me influenció al principio fue básicamente el grime"

¿De qué juego de Final Fantasy te bajabas las partituras?

De todos, diría. Soy un gran fan. Creo que la razón por la que me gustaba tanto la música de esa saga es que el tipo que la escribió no tenía formación musical ni nada por el estilo, era autodidacta también [nota: el compositor en cuestión en Nobuo Uematsu]. Esto de que era autodidacta lo descubrí más tarde, pero siempre pensé que esta idea de no tener una formación clásica era interesante para acercarte a la música desde un ángulo distinto. Te creas tu propia fórmula, es bastante romántico. Simplemente escribes la música sin pensarlo demasiado.

¿Hubo alguna música en particular que te inspirara o influenciara en el momento de empezar a hacer la tuya propia? En los 90 y los 2000, Bristol tenía una escena bastante popular y saludable, especialmente en relación a la música de baile.

La música que me influenció al principio fue básicamente el grime, que creo que no tiene realmente un estilo unificado. Dependiendo del productor podías tener muchos estilos y perspectivas distintas. Tenías a Dizzee, DaVinche, Rapid, Ruff Squad, todos tenían estilos melódicos que me parecían bastante personales y que me seducían por aquel entonces. Eran melodías simples y eso me gustaba.

Siempre fue música muy directa.

La energía de las voces también era muy interesante. En un primer momento empecé a trabajar con muchos MCs de Bristol, hice un CD con unos 15 MCs distintos. Así que en un principio esa fue la música que hacía y en la que me centraba.

¿Tuvo alguna influencia en tu sonido y en los que fueron tus primeros lanzamientos el hecho de que entre 2004 a 2006/2007 Bristol se convirtiera en un contrapeso al núcleo londinense del dubstep?

Bueno, lo que pasaba alrededor mío en esa época era distinto. No me fijaba tanto en el dubstep, para ser sincero, en cosas como Skream o DMZ. Solía ir a noches en Bristol en las que toda esta gente tocaba antes de que se convirtieran en nombres conocidos alrededor del mundo, venían a Bristol y actuaban en clubes pequeños, de poca capacidad. Pero como te decía, no estaba demasiado influenciado por el dubstep en ese momento. Simplemente seguí evolucionando a partir de lo que hacía con el grime y las melodías y mis propias influencias.

¿Cómo te sentiste cuando te viste metido en el dubstep? Así es como te etiquetaban a ti y a tu música cuando empezaste a darte a conocer.

En esa época, cuando Peverelist publicó mi primer lanzamiento, todo eso era nuevo para mí. No sabía muy bien lo que implicaba editar música y cuando la gente empezó a etiquetarlo como dubstep, o cuando después de eso empezaron a llamarlo ‘purple’, simplemente pensé que venía de la necesidad de la gente de etiquetar las cosas. Realmente no tenía demasiados problemas en que la gente lo llamara dubstep, siempre pensé que si la gente lo escuchaba y le gustaba sería por la música, no porque le llamaran de una manera u otra. En relación a la etiqueta ‘purple’, algunas de las canciones de Gemmy y Joker hacían referencia a eso en los títulos y luego Joker lo mencionó en una entrevista y pensé que era guay, pero en realidad siento que no tenía mucho que ver con la música que yo hacía, aunque la gente lo llamara así.

"Recientemente he estado pensando en ir a la universidad y realmente estudiar música, y obtener un título"

¿Así que no asocias necesariamente tu música con colores o sinestesia?

No, no pensaba o veía colores cuando hacía música.

Volviendo a las melodías en tu música, me preguntaba si el aspecto melódico es lo que más te interesa, ya que parece ser un punto de enfoque recurrente y en constante evolución de tu música.

Las melodías siempre han sido importantes. Recientemente he estado pensando en ir a la universidad y realmente estudiar música, y obtener un título y combinarlo con algo más como, por ejemplo, aprender japonés [risas]. Cuando empiezo a hacer música siempre hago las melodías primero y luego trabajo a partir de ahí. Siempre intento hacer algo que no haya hecho antes y tomar eso como punto de partida. A veces, cuando hago primero los ritmos y luego intento poner las melodías encima, me siento un poco limitado. Intento dar con el feeling que quiero para la música escribiendo las melodías. Con los ritmos creo que sí suenan fuertes y contundentes, eso ya crea un determinado tipo de atmósfera, así que luego tienes que adaptar la melodía en vez de hacerlo al revés. Así que básicamente me gusta construir los ritmos alrededor de las melodías. Creo que los acordes son un buen punto de partida. Últimamente pienso a menudo que puede ser complicado dar con ideas originales, así que si me gusta algo que escucho por ahí me pongo a tocarlo en el piano, y si realmente me gusta intento darle la vuelta, retorcerlo, cambiar la melodía. No digo que directamente me apropie de cosas, pero sí que puedo encontrar inspiración en ello si es algo que me transmite algo.

No es muy distinto al modo de darle la vuelta a los samples en el hip hop. Recientemente has puesto en marcha tu propio sello, State of Joy. Me preguntaba de dónde vino la idea.

Fue Pinch quién me dio la idea. En un primer momento el plan era tener un sello para editar mi música y la de Gemmy. Pero entonces ambos pensamos que quizá no era lo mejor, ya que nuestra música estaba siendo categorizada del mismo modo y esa no era nuestro ideal. Así que Gemmy puso en marcha su propio sello [nota: World of Wonder] y yo me tomé un tiempo para pensar que quería hacer con la idea del sello hasta que nació State of Joy a principios de este año.

Parece que los sellos de artistas es una tendencia que se está “normalizando”, dando a los artistas más control sobre su música y su exposición pública, pero también dándoos la oportunidad de sacar música de otros artistas utilizando vuestro nombre como sello de aprobación/calidad. ¿Para ti, cuales son los principales beneficios de gestionar tu propio sello?

El control creativo es uno de ellos, seguro. Poder sacar lo que te dé la gana, aunque evidentemente es necesario un cierto control de calidad. Si editas música a través del sello de otros primero les tiene que gustar la música. Ese es sin duda uno de los beneficios, estar al cargo de si algo es lo suficientemente bueno o no para ser editado. Otro beneficio es poder crear una historia con los lanzamientos, un relato con la música, que es lo que estoy intentando hacer con los primeros lanzamientos.

Tal como mencionabas con anterioridad cuando sacaste tu primer disco en 2009, no tenías ni idea de cómo funcionaba el negocio de editar discos y ahora, unos pocos años después, tienes tu propio sello, todo en un tiempo de cambio para la industria de la música en el que todo está en una fase de transición, moviéndonos de un sistema establecido de creación, distribución y consumo hacia uno en el que nada está muy definido todavía. ¿Alguna vez has pensado si hubiese sido mejor poder hacerlo en otra época en la que las cosas eran distintas y quizá más controlables, o crees que el mundo abierto de hoy en día es mejor para lo que quieres hacer?

[Risas] No, tal como he dicho, no he conocido como eran los cosas antes, así que creo que en mi caso tenía que pasar tal y como ha ocurrido. Para mí internet siempre será importante. Ha sido una manera de aprender cosas, descubrir lo que está pasando y estar conectado desde el principio. Ha sido muy beneficioso, me gusta estar conectado. O sea, no me desagrada que las cosas estén como están ahora, quizá es más difícil vivir de ello, pero yo me siento a gusto en este contexto.

¿Tienes opiniones firmes acerca de cosas como la piratería o el enfrentamiento digital vs. físico?

Pienso simplemente que lo que funciona, funciona. A mí se me hace raro que la música sea algo que “se posea”. Obviamente, si haces música deberías tener una serie de derechos en relación a la misma y deberías ser acreditado y poder ganar dinero con ella.

Volviendo a tu nuevo single, me gusta mucho su componente pop. Es algo que me recuerda a la tradición británica de hits underground que acaban siendo éxitos populares. Creo que tiene esa clase de potencial. ¿Fue ese componente pop algo que buscaste específicamente o surgió de forma natural?

Surgió de forma natural. Fue una de las muchas canciones almacenadas en mi disco duro hasta que se la puse a Jay [nota: Wilcox, el vocalista], que escribió las letra. Me pareció curioso y con potencial. No quiero que la gente piense que nos lo hemos tomado demasiado en serio tampoco, espero que las letras lo reflejen. No me lo tomo demasiado en serio, me gustaron las voces y sentí que eran pegadizas (me encontré a mí mismo y otra gente cantando algunas de las letras). Por otra parte, quizá es la canción con más “I Am's” de la historia [risas].

¿Que nos puedes decir sobre la cara B? También es un track interesante.

Es distinta a mucha de la música que he hecho hasta el momento. De nuevo, empecé con la melodía, me gustó mucho y se dio el caso de que estaba escuchando mucha música africana en ese momento, me sentía muy influenciado por África, así que intenté canalizar eso. También tenemos una versión en directo de la que estoy muy contento. Una vez lo de la banda despegue creo que va a funcionar bien. Quiero grabar algunos vídeos de nosotros tocando en directo para poder enseñárselo a promotores y que la gente sepa de qué va el show.

"No sonamos increíblemente compactos, pero tampoco sonó como una mierda"

De hecho, quería preguntarte sobre la banda. ¿Por qué escogiste empezar un proyecto de directo?

Hay un chico en Bristol que conozco desde hace tiempo, Luke, también conocido como Typesun, que empezó a tocar con Javeon McCarthy y solían tocar las cosas que había hecho con Jay Wilcox. Así que pude escuchar mi música en directo y me gustó mucho. Hablé con él y le propuse trabajar juntos para tocar mi música en directo. Luke apoyó la idea desde el principio, es el batería de la banda, y me ayuda con los arreglos y a organizarlo todo. Conocimos a los otros músicos y nos pusimos a trabajar. Pensé que sería algo divertido y realmente lo es. Tocar en directo es genial.

Así pues, ¿se trata de un proyecto colaborativo?

Lo que pasó es que enseñé las canciones que quería que tocásemos a la banda y todo el mundo ha sido muy pro-activo. Por ejemplo, Marcus, que toca la guitarra, hizo parches experimentando con distintos patrones que podemos ir añadiendo sobre la marcha. Hemos estado ensayando unos cuantos meses, pensando nuevas ideas sobre cómo puede quedar el sonido final.

¿Cuál ha sido el mayor desafío a la hora de trasladar la música a un contexto de directo?

Probablemente, el hecho de trabajar con cuatro personas [risas]. Organizar el horario de los ensayos ha sido un quebradero de cabeza también. Hemos hecho dos conciertos hasta la fecha. El primero fue en Madrid; poco después de haberle comentado a mi agente lo de la banda de repente recibimos una oferta para dar un concierto en Madrid unas semanas después y definitivamente no estábamos preparados para tocar tan pronto. Luke se casaba una semana antes del bolo, así que no pudo ensayar y Marcus tenía entregas en la universidad. Pensaba que no funcionaría. Pero nos sentamos a discutirlo, decidimos hacerlo y al final todo salió bien. No sonamos increíblemente compactos, pero tampoco sonó como una mierda. Luego hicimos un concierto en Bristol, que también fue bien.

Entonces, ¿es la banda tu principal tu principal ocupación ahora mismo?

En este momento, sí. Trabajamos en ello todas las semanas. Creo que tengo que escribir más música para tocar en directo, que es algo que no he hecho todavía. También creo que podríamos colaborar más en el estudio, para incorporar las influencias individuales de cada uno a la música. No estoy editando mucha música últimamente, así que creo que necesito seguir sacando música para tratar de generar interés en la banda. Es una situación extraña, de hecho, ya que hay gente que me dice que me espere a tener bolos para escribir más música y otros me dicen que lo haga al revés, es un dilema. Realmente quiero que la banda llegue lejos, tocar en festivales, y en sitios especiales, incluso auditorios.

Recapitulando, ¿qué crees que tiene Bristol que lo hace un lugar tan excitante para la música?

Honestamente, no sé que tiene esta ciudad. Quizá sea el hecho de que tiene un fuerte componente comunitario, en la que la gente siempre se ayuda la una a la otra y trabajan juntos. No es del tipo “los negocios son lo primero”. También hay muchos eventos que apoyan esta mentalidad. El Carnaval de St Paul, por ejemplo, fue donde escuché a Joker por primera vez, estaba tocando un set exclusivamente con su música y tenía sólo 15 años. En esos días uno ya tenía la sensación de que la gente de esta ciudad podía tener mucho potencial.

¿Fuera de tu círculo, hay alguien que te resulte especialmente interesante actualmente?

Hay un chico llamado Submerse que hace música que me gusta mucho. Sus texturas y melodías tienen algo especial. Es genial. Su track “They Always Come Back” me gusta mucho.

Para acabar, ¿cuál es tu episodio favorito de Final Fantasy?

Oh, esta es complicada... El VII, el VIII y el IX van de la mano para mí, todos fueron para Playstation 1 y jugué con ellos cuando estaba en el colegio y todos tenían música increíble y grandes historias. Son los que descubrí primero, así que...

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