Entrevistas

Conociendo a… Jacques Greene

El futuro del house (con intermedios R&B) se presenta en Sónar 2012

Jacques Greene estará participando en Sónar 2012, presentando una nueva idea de directo en la que buscará sorprender y divertir. Es la excusa perfecta para cercarnos a él y conocer a uno de los productores por los que pasa, a día de hoy, el futuro del house.

En menos dos años, el canadiense Jacques Greene se ha postulado como una de las estrellas emergentes más rutilantes del underground bailable internacional. Le descubrimos de la mano de LuckyMe con “The Look” y “Another Girl”, dos EPs publicados a principios de 2011 que, además de carta de presentación, servían de mapa cartográfico para acercarnos a su particular sonido. Una perspectiva que funde con pasmosa naturalidad la energía a quemarropa del house primigenio –sección acid– con la lustrosa sensualidad del R&B de producción sofisticada y que tanto sirve para desfondarse en la pista como para una velada acaramelada con tu pareja. El hecho de que sea capaz de alcanzar esta perfecta conjunción entre tripas y alma, sumada a su capacidad de facturar instant classics con solamente 23 años, no nos deja otra salida que admitir que estamos ante un maestro en potencia.

Desde principios de este año, además, su visión cristaliza en su propio sello, Vase, que busca convertirse en una plataforma desde la que dar salida a unos intereses que van más allá de la música y entre los que destacan sus habilidades como diseñador gráfico (hasta el momento su actividad profesional) o su pasión por la moda. Recientemente ha estrenado su nuevo EP, “Concealer”, así como su directo, en el que lejos de acomodarse detrás de un laptop traslada su estudio al escenario, incluyendo multitud de sus amados teclados analógicos, y que este verano lo llevará por media Europa acompañado de su compinche Ango. Una de estas paradas lo traerá a Sónar 2012, en lo que, vaticinamos que promete convertirse en una de las sorpresas del festival. Antes de que esto ocurra, charlamos con él sobre, entre otras cosas, sus orígenes en Montreal, su debilidad por Timbaland, sus planes de futuro para Vase y sus fetiches en el estudio.

"Cuando eres adolescente estás como programado para odiar ‘el mainstream’, y eso en realidad es una pena"

¿Cuál es tu background musical? ¿Recuerdas cuándo decidiste que hacer música electrónica era lo tuyo?

Empecé a interesarme por la música electrónica muy pronto, en el instituto, a través del material de Warp. Puedo decir que aquellos discos me cambiaron la vida. Ahorré lo suficiente como para comprarme un MPC, y a partir de ahí empezó todo. Aprendí a tocar algunos instrumentos a lo largo de todo ese proceso.

Eres de Montreal. ¿Es una buena ciudad para crecer y desarrollarte como artista si te interesa la música electrónica? ¿Por qué circuito te mueves?

La verdad es que es difícil de decir. La ciudad es más bien rockista, pero antes había mucha mayor presencia del techno. Por suerte todavía tenemos el festival Mutek, sellos como Turbo y alguna que otra entidad parecida.

Es evidente que tu amor por el R&B es grande. ¿Era la música que escuchabas cuando te hacías adolescente? ¿Hay algún otro estilo que haya moldeado tu sonido tal como es ahora?

Era música que estaba a mi alrededor, pero no era algo que me volviera absolutamente loco, esto es algo que puedo afirmar con total seguridad. Sin embargo, recuerdo que de adolescente, justo cuando las producciones de Timbaland estaban en su edad dorada, me di cuenta de que las mejores canciones y el mejor diseño de sonido estaban en el pop. Cuando eres adolescente estás como programado para odiar ‘el mainstream’, y eso en realidad es una pena. Creo que es bueno estar bien educado en la música comercial y reconocer sus méritos cuando corresponda (y buscar datos como quién ha escrito la canción, etcétera).

Siempre has sido una persona elusiva a la hora de proyectar tu imagen pública. ¿Es un caso de ‘hay que dejar que la música hable’, o eres tan tímido que no te gusta ser el centro de atención?

Me siento incómodo si tengo que soportar la presión de estar ahí fuera. Esa es la razón por la que no tengo una cuenta de Facebook. Todavía le doy muchas vueltas a la cabeza a cuestiones modernas como la identidad en la era de internet, y es lo que más me asusta del mundo. Así que, mientras pueda, mantendré mi cara y mi vida privada lejos de internet.

Hace poco que has comenzado tu propio sello, Vase. ¿Qué planes tienes para él? Hemos leído por ahí que tu aproximación al sello es ‘postmoderna’. ¿Podrías desarrollar esta idea?

Sí, lo quiero decir que ojalá el sello pueda trascender el mero hecho de publicar música y se pueda convertir en un ‘sello’ para una amplia variedad de proyectos. Quizá pueda ser un club nocturno, o una revista, una camiseta, ¿quién sabe? ¿Y a quién le importa? Se trata de tener un canal a través del cual ir proyectando todo tipo de ideas creativas.

Si observamos los dos primeros lanzamientos, parece ser que, en lo musical, el sello va a ser diverso en estilos. Has fichado a Arclight, una banda con una cierta orientación pop. ¿Habrá más de esto?

Me encantaría que fuera así. El pop que se sitúa en los márgenes es algo que me gusta mucho y no hay nada que quiera más que intentar editar cosas así, pero lo haré sin forzarlo. El proyecto Arclight llegó a Vase de una manera muy natural, y así es como quiero que sigan sucediendo las cosas en lo que se refiere a fichajes y colaboraciones que puedan suceder.

Los primeros lanzamientos han sido sólo en vinilo. ¿Va a seguir siendo así, es algo pensado de antemano? ¿Qué te gusta de editar en vinilo?

¡No está hecho así a propósito! Si algo no es un bootleg, no veo la razón por la cual sólo se puede editar en vinilo, si te digo la verdad. La música debe ser un medio democrático, y el objetivo es que la gente la disfrute, no para que se desencadene una guerra en Discogs, a ver quién ofrece más dinero por cada disco.

Este año tocarás en Sónar, junto con tu vecino Ango. ¿Qué tenéis preparado?

Es un directo, y es una de las cosas más ambiciosas en las que me he embarcado. Decidimos en un primer momento no utilizar ordenadores portátiles, y comenzamos a diseñarlo a partir de esta idea de partida. Así que somos dos personas, con dos cajas de ritmos, un montón de sintetizadores y pedales de efectos. ¡Va a ser divertido!

Hemos leído que muchas de esas máquinas salen directamente de tu estudio de grabación. ¿Vas a llevarte el estudio entero, o es una versión simplificada para moverse bien mientras estás de gira?

Para bien o para mal, me estoy llevando todo mi material, sí. No quiero arriesgarme con un sonido pobre si quiero presentar mi material. Cuando tocamos en Fabric el pasado otoño reventamos dos tomas de corriente, pero desde entonces hemos trabajado en el tema de la energía y hemos arreglado el problema (o eso creo). Hacer este directo no es algo que yo NECESITE, es algo que quiero hacer de verdad, así que voy a machacarme, voy a ensayar durante semanas para trasladar el material al escenario. No es algo que quiera simplificar.

"En lo referente a objetos de deseo, sé que algún día tendré un Yamaha CS-80. Algún día…"

¿Puedes explicarnos brevemente cómo es tu configuración de estudio ahora mismo? ¿Sólo usas hardware, o también hay software de por medio?

Es una mezcla de las dos cosas. Cada canción que yo hago empieza con software, simplemente porque es más fácil y más divertido tocar la música, en contraposición a programarla. Cuando pasas mucho tiempo con tu equipo acaba penetrando por todos los poros de tu cuerpo, y se convierte en tu segunda naturaleza.

¿Te consideras un freak coleccionista de máquinas antiguas? De todo lo que tienes en el estudio, ¿cuál es tu máquina favorita? ¿Y cuál sería tu objeto de deseo que aún no has conseguido comprar?

No sé si he ido tan lejos como para considerarme un freak. Igual antes lo era, en cierto modo. Me gustan los sintetizadores y los instrumentos musicales en general, todos son fascinantes, pero sólo me interesan de verdad una vez he llegado a conocerlos bien y sé cómo manejarlos, así que ha llegado un momento en el que he dejado de comprar equipo para sentirme cómodo con lo que tengo. Sobre lo que más me gusta de lo que tengo en el estudio, sería un empate ajustado entre mi Roland TB-303 y un sintetizador modular Eurorack que me monté hace un par de años; son dos piezas que siempre están encendidas y que introduzco como sea en mis tracks, quizá con más frecuencia de la que debería. En lo referente a objetos de deseo, sé que algún día tendré un Yamaha CS-80. Algún día…

¿Cuáles son tus planes inmediatos de futuro?

Prepararme para la gira europea en directo, trabajar en el estudio e imaginar una manera de hacerme amigo con unos cuantos hologramas famosos, para salir a beber por ahí.

¿Te ha gustado este contenido?...

Hoy en PlayGround Vídeo:

Ver todos los vídeos

Hoy en PlayGround Video

cerrar
cerrar